a bordo del rock

No existe una fórmula segura para el éxito, sí muchas para el fracaso. Lo que sí hay es gente que está iluminada por una buena estrella, y que en la gran mayoría de proyectos que lanza, logra un resultado en mayor o menor medida a su favor.

Dentro de ellos tenemos al guionista y director inglés Richard Curtis. Desde sus tempranos trabajos como guionista de televisión (en series como Blackadder y, por supuesto, Mr. Bean, ambas con el gran Rowan Atkinson de protagonista) fue reconocido como uno de los grandes exponentes del humor británico, estilo que luego traspasó con gran éxito en el cine, dentro y fuera de las islas.

De su puño y letra son películas notables como Cuatro Bodas y Un Funeral, Notting Hill, las dos primeras películas de Bridget Jones, las dos adaptaciones cinematográficas de Mr.Bean, Warhorse (dirigida por Steven Spielberg), y recientemente, es de su autoría el guión de la secuela de Mamma Mia!, aunque también ha hecho de las suyas como director en filmes como la siempre memorable Love,Actually, la entrañable About Time, y la cinta que nos convoca en esta oportunidad: The Boat That Rocked (Pirate Radio, como se tituló en EEUU).

Si, en su momento ya reseñamos esta película, pero hace poco me puse a pensar en grandes películas con el rock de protagonista. Empecé a enumerar, y me acordé de ella, me di cuenta que no podía continuar con ese proyecto de revisión si hace rato que no la veía, así que la volví a ver…y bueno, aquí estamos.

Amparado en un tremendo casting, y con una banda sonora que es una de las mejores que he escuchado, la historia transcurre en 1966. Son los primeros años del rock, ese nuevo estilo de música y de vida que lleva circulando desde hace unos cuantos años, pero que aún lucha por validarse socialmente. De hecho, la BBC y la radiofonía inglesa no destina a este género más de un par de horas diarias de programación.

Ello ha provocado la proliferación de radios piratas, y su consiguiente persecución por el gobierno inglés, encarnado en sir Alistair Dormandy (Kenneth Branagh), el estricto ministro de comunicaciones. Sin embargo, aún no ha podido detener a Radio Rock, radioemisora que transmite las 24 horas desde un barco anclado en el Mar del Norte, en aguas internacionales.

Cierto día, luego de ser expulsado del colegio, Carl (Tom Sturridge) es enviado por su madre (Emma Thompson) al barco, y es recibido por Quentin (Billy Nighy) su padrino y administrador de Radio Rock, para que conozca a su padre, que trabaja en la emisora, y aprenda a sobrevivir por sí mismo. A bordo de la nave, Tom pronto será uno más dentro del grupo de excéntricos personajes, encabezado por el discjockey conocido como The Count (Philip Seymour Hoffmann), su principal rival recién retornado de Estados Unidos, Gavin Kavanagh (Rhys Ifans), entre otros insólitos locutores, sonidistas y navegantes.

Las historias de Richard Curtis son abundantes en la buena voluntad que se respira en ellas, debida especialmente a la amabilidad de sus personajes, a la buena fe y al optimismo con que suelen enfrentar la vida. No, no estamos ante personajes perfectos dotados de la gracia divina para que todo les salga bien, ni historias sin villanos. Es simplemente una cuestión de mirar con la frente en alto. The Boat…, que tampoco es una película perfecta-aunque le da lo mismo serlo o no- como buena realización de Curtis, es pródiga en ese sentido.

Uno podría pensar de entrada que el hecho de ser enviado Carl al barco de Radio Rock es un castigo por sus descalabros académicos. Pero conforme va avanzando el largometraje, es en realidad la constatación de que el muchacho no nació para la vida académica. Y como de todos modos tiene que aprender a ser alguien valioso en la vida, este barco parece ser el lugar perfecto.

Uno también podría pensar que, si hacemos caso al estereotipo del rockero, este barco estará repleto de vagos, haraganes, drogados y en permanente estado de inconsciencia, de resaca. Sí, cuando no están transmitiendo, los tripulantes de este barco se dedican a hacer locuras y a divertirse, pero también guardan un poco de sensatez para preocuparse de las labores diarias, de la mantención del barco y de su propia sobrevivencia. Han logrado armar una pequeña sociedad donde, más allá de alguna que otra rivalidad o competencia, no son suficientes para romper la armonía que ha logrado que esta pandilla sobreviva pese a las inclemencias del clima…o del político a cargo de turno.

Sé que puede parecerles rara esta analogía, pero una flor, una planta, un árbol, crece donde se den las mejores condiciones para su desarrollo. En el caso de Carl, es este barco, donde es recibido como un viejo amigo, aunque apenas sea conocido por uno de sus integrantes.

Representados por un vasto y respetable elenco, ellos son los responsables de generar un sentimiento de armonía, camaradería, solidaridad, nacida a partir de una vocación común (el rock) que termina siendo la excusa que los mantiene unidos y que, a la postre, los terminará convirtiendo en héroes (porque no sólo hay héroes en los campos de batallas, ¿sabían?).

Sentimientos que no se ven por el lado del antagonista: Kenneth Branagh encarna a un personaje detestable por donde se le mire, que ve en esta cruzada contra las radios piratas más que un mero encargo propio de sus funciones de estado una obsesión, que cumplirá no importa las vidas o las dignidades que deba pasar a llevar en medio.

Sazonada con una excelente banda sonora, abundante en rock inglés y estadounidense de los primeros años (y usada de manera brillante y emotiva por Curtis en los momentos precisos) esta es una película que no necesita ser perfecta para que nos guste. No lo necesita para contagiarnos esa buena vibra que exhala en cantidades industriales.

***1/2

THE BOAT THAT ROCKED /PIRATE RADIO

Director: Richard Curtis

Intérpretes: Tom Sturridge; Kenneth Branagh; Philip Seymour Hoffman; Rhys Ifans; Nick Frost; Emma Thompson; Katherine Parkinson; Talulah Riley; Gemma Aterton; January Jones

Comedia

2009

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¿Qué es A24 y por qué debería importarnos tanto?

Sucede cada cierto tiempo.

En una industria cinematográfica gobernada casi sin contrapesos por los grandes estudios, dedicada a producir más o menos las mismas cosas, aparecen esos pequeños estudios que hacen ruido, precisamente, por ir contra la corriente, por dar espacio a las ideas, conceptos y relatos que no tendrían cabida en la gran empresa cinematográfica, por no responder a sus parámetros.

En los ’90 fueron Miramax y Pixar. En los 2000 fue Focus Features y Lionsgate y en esta década eso es lo que ha hecho destacar a A24.

Fundada durante 2012, esta empresa dedicada a la producción y distribución de películas, rápidamente ha ido ganando espacio y prestigio dentro del mercado estadounidense. De hecho, durante su primer año de funcionamiento, ya venía haciendo ruido con películas como Ginger & Rosa o Spring Breakers, apostó por The Bling Ring, comedia acerca de un grupo de jóvenes de Los Angeles que, sin otra vocación que salir a divertirse y entrar a robar a casas de famosos, que contó con Emma Watson de protagonista, y Sofia Coppola de directora. El filme fue un éxito de taquilla, tuvo bastante buena crítica y metió harto escándalo a nivel mediático. Pero lo más importante, puso a A24 en el ojo público.

Desde entonces, A24 no ha parado de financiar y/o distribuir películas, la gran mayoría merecedoras de muy buena recepción crítica, llegando a su punto cúlmine con el Oscar a la Mejor Película obtenido el año pasado por Moonlight.

Lo cierto es que eso en ningún caso ha nublado los objetivos para A24, que sigue con su línea editorial de abrir espacios a filmes que los gigantes no le darían ni siquiera un vistazo. Y para que se vayan haciendo una idea, aquí les tengo una pequeña selección de títulos producidos por esta compañía.

ENEMY (Director: Dennis Villenueve, 2014) Adam, un completo perdedor (Jake Gyllenhaal) descubre a un popular actor de cine, su doble exacto. Obsesionado, lo busca, lo conoce y comienza a hacer todo lo posible por convertirse en él.

UNDER THE SKIN (Director: Jonathan Glazer, 2014) Es la historia de una alienígena, que adopta la forma de una bella chica (Scarlett Johansson), que recurre a esta imagen para seducir hombres y devorarlos, dejando un rastro de sangre y muerte a su paso.

EX MACHINA (Director: Alex Garland, 2015) Esta es una de las producciones más celebradas de A24, que cuenta la historia de un programador computacional (Domhall Gleason), convocado para colaborar directamente con el carismático propietario de la empresa para la que se desempeña (Oscar Isaacs) a fin de evaluar el funcionamiento de la Inteligencia Artificial que éste se encuentra desarrollando (Alicia Vinkader). Pero pronto se dan cuenta que esta humanoide resultará más inteligente de lo que calculaban.

ROOM (Director: Lenny Abrahamson, 2015). Joy (Brie Larson) vive junto a su hijo (el sorprendente Jacob Tremblay) encerrada en la habitación donde ella ha estado secuestrada y aislada del mundo durante más de cinco años, recurriendo a toda la creatividad posible para hacer más llevadera esta dura existencia a su hijo. Si bien no es la primera cinta de A24 en obtener reconocimientos, esta fue la que tuvo los mayores reconocimientos hasta antes de Moonlight, destacando el Oscar a Mejor Actriz para su protagonista, y numerosos reconocimientos tanto al filme mismo como para su director.

THE WITCH (Director: Robert Eggers, 2016) Otra de las grandes producciones de este estudio. Una de las grandes películas de terror del último tiempo, que cuenta la historia de una familia expulsada de la Nueva Inglaterra del siglo XVII, por las radicales concepciones religiosas del padre de familia, incluso para la puritana comunidad de colonos. La familia se instala en las cercanías de un siniestro bosque, cuya macabra influencia pronto hace efecto en Thomasin (Arya TaylorJoy), la adolescente hija del clan.

GREEN ROOM (Director: Jeremy Saulnier, 2016) Un grupo de punk rock de poca monta, de aquellos que toca en pequeños clubes por comida y gasolina, va a parar a un local ubicado en medio de la nada. Tarde descubren que este club es la fachada para un grupo de neonazis, desatando una noche de pesadilla para los miembros de esta banda. Fue una de las últimas películas que alcanzó a hacer Anton Yelchin (Star Trek) antes de morir trágica y tempranamente por un accidente vehicular.

THE LOBSTER (Director: Yorgos Lanthimos, 2016) En un futuro distópico, existe la posibilidad para que los solteros salgan de este estado civil, sometiéndose a una insólita terapia: acudir a centros de recreación donde tienen 45 días para conocer a su pareja perfecta..o ser convertidos en el animal que deseen. David (Colin Farrell) se somete a esta terapia, pero junto a una mujer corta de vista que conoce en el hotel (Rachel Weisz) escapan del hotel cuando se aburren del estilo de vida que se les impone, hasta que terminan involucrados en un complot organizado por anarquistas contrarios a este régimen…sí, una historia realmente absurda, pero divertida a la vez.

SWISS-ARMY MAN (Director: Dan Kwan/Daniel Schibert, 2016) Es la historia de Hank (Paul Dano), un tipo con tanta mala suerte que, tras naufragar en una isla desierta, ni siquiera ha conseguido suicidarse. Al poco rato, descubre a otro náufrago pero es en realidad el cadáver de otro tipo (Daniel Radcliffe), que termina ocupando para cubrir todas sus necesidades, desde balsa, bidón de agua y hasta con quien sostener conversaciones muy profundas.

MOONLIGHT (Barry Jenkins,2016): La vida de un joven afroamericano homosexual, en un entorno duro, donde el narcotráfico reina, la violencia está a la orden del día y sobrevivir es la gran aspiración de todos y cada uno de los residentes de este barrio. Oscar a la Mejor Película 2016, el resto se cuenta solo.

THE KILLING OF A SACRED DEER (Yorgos Lanthimos, 2017) La vida de un exitoso cirujano (Colin Farell) empieza a irse por un abismo cuando, movido por la culpa, traba amistad con un adolescente (Barry Keoghan), cuyo padre falleció en un accidente de tránsito, víctima a la que debió tratar de urgencia, sin éxito. La presencia del muchacho adquiere niveles cada vez más siniestros, y el médico deberá enfrentarse a una decisión de vida o muerte si quiere mantener a su familia a salvo de la influencia de su nuevo “amigo”. Segunda película de Lanthimos al alero de A24, que contó además con las resurgidas Nicole Kidman y Alicia Silverstone en su casting.

LADYBIRD (Greta Gerwig,2017) Christine “LadyBird” McPherson (Saoirse Roanan) inicia su ultimo año de colegio, en el pequeño y poco estimulante pueblo de Sacramento. No será fácil, la ansiedad por alejarse de este lugar y de su asfixiante familia, más sus menos que regulares calificaciones y malos antecedentes disciplinarios pondrán en entredicho sus intenciones. Gran debut como directora de la actriz Greta Gerwig, que se apuntó con varias nominaciones al Oscar, entre ellas Mejor Película, Actriz y Directora).

THE DISASTER ARTIST (James Franco,2017) Esta es la historia de Tommy Wiseau (James Franco) un excéntrico actor, en su lucha por llevar adelante The Room, una historia que nadie tiene muy claro de qué se trata, ni las habilidades de Wiseau como director/actor/guionista, pero sobre todo como un tipo tan irritante es capaz de convocar tanta gente en un proyecto sin futuro como éste. Si usted quiere saber cómo se crea una película de culto, por horrorosa que sea, debe ver este filme, harto mejor que la película que tributa.

THE FLORIDA PROJECT (Sean Baker, 2017) La vida estadounidense que los estadounidenses no quieren que se vea, contada a través de una pequeña llamada Monee (Brooklyn Prince) durante sus vacaciones de verano, en un condominio y un entorno de precarias condiciones. Ambientada en ese lado de Florida que no sale en los paquetes turísticos, este filme no tiene problemas en mostrar la cara triste del sueño americano.

A GHOST STORY (David Lowery, 2017) La vida no termina en la muerte. No en el caso de este hombre (Casey Affleck) que tras morir en un choque a pocas cuadras de su casa, se ve obligado a vagabundear por ella durante largos años, representado en una silente sábana blanca. Las películas de fantasmas no siempre son de terror, pero a veces no necesitan serlo para estremecer y dejar los pelos erizados. Y este filme es una gran prueba de ello.

HEREDITARY (Ari Aster, 2018) es la más reciente joya de este estudio, y que analizamos hace casi nada, y nos relata las devastadoras vivencias que debe sufrir una familia estadounidense a la muerte de la abuela, madre de Annie (Toni Colette en una de las mejores actuaciones que he visto en años), desgracias que con este deceso no harán más que empezar.

Esto es parte de lo que A24 ha ofrecido los últimos años, pero hay mucho más, y habrá mucho más todavía.

Si bien el hecho de ser una empresa pequeña los ha puesto en desventaja a la hora de la distribución internacional, provocando que sus películas tarden mucho en llegar a las salas, y por poco tiempo, el grueso de sus productos se encuentra en Netflix, en blu-ray y para la descarga. Eso les puedo recomendar por ahora, para cuando usted quiera ver algo y la cartelera no le convence, échele un vistazo a estas producciones.

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los amigos siempre serán amigos

Desde que iban en el colegio, cinco amigos han conservado la tradición de jugar al “Tag” (“a la pinta”). Así, durante al menos treinta años, cada mes de mayo, sea lo que sea que estén haciendo, Hogan (Ed Helmes), Reggie (Lil Rel Howery), Callahan (Jon Hamm), Chilli (Jake Johnson) y Jerry (Jeremy Renner), retoman su viejo juego, apelando a todos los recursos posibles, juego en el que este último, invariablemente, se mantiene invicto.

Sin embargo, este año será el definitivo: Jerry ha anunciado que va a casarse, ocasión que el resto del grupo ve como la oportunidad perfecta para cortar su racha ganadora…

Sé que la sinopsis que acabo de citar les parece absurda, pero ¿saben lo que es más insólito? Que está basada en hechos reales. Hace algunos años atrás, el Wall Street Journal publicó un extenso reportaje acerca de una pandilla de amigos, ya bien entrados en años que, periódicamente, retoman la vieja práctica del popular juego de pillarse. Lo que aquí conocemos como “la pinta”.

La idea no deja de parecer insólita, pero no por eso no vamos a considerar que es algo que perfectamente se puede dar. Y eso es lo que inspira a una de esas sorpresas que la cartelera da de vez en cuando. Tag: Te Atrapé, es una gran comedia, indudablemente, pero va más allá de eso.

Por un lado, es una comedia bien amable con sus protagonistas. Decía el otro día que en los medios audiovisuales, el cine especialmente, suele abusarse de ese humor basado en poner en vergüenza, o comprometer al máximo la dignidad o incluso la vida de sus protagonistas. Y aunque dada la temática de la película (hombres de 40, con trabajo, familia y responsabilidades, dejan de hacer lo que están haciendo para retomar el juego que han jugado desde la básica) podría prestarse para lo mismo, lo cierto es que no sucede.

Hay malentendidos, situaciones bochornosas, caídas, tropiezos, pero ninguno de ellos llega al extremo de poner a sus “víctimas” en la cama de un hospital. Tag evita caer en esos excesos. Es un filme que ya desde su tema central resulta fuera de lo común, y con la consciencia de que todo lo que le sucede a sus protagonistas obedece a un motivo principal. No son estupideces o incomodidades puestas al azar para conseguir una carcajada fácil.

Una de las grandes fortalezas de esta película está en el elenco muy bien armado, y con una gran química entre ellos. Uno ve las interacciones entre los protagonistas y no necesita mucho para convencerse del gran fiato que existe entre éstos: uno cree absolutamente que sean amigos que se conocen desde la infancia, que mantienen una tradición, por ridícula que parezca, como excusa para mantenerse juntos, lazo que es tan fuerte que es capaz de vincular incluso a quienes no forman parte del entorno original, en este caso, a sus parejas (quien diga que las amistades mueren cuando aparecen las mujeres, deberían conocer este caso, a ver si dejan de transmitir leseras).

Sorprende, además, el desempeño de actores no siempre ligados a la comedia, como Jon Hamm o Jeremy Renner, este último llevándose las palmas en una suerte de parodia de los personajes superheroicos y de testosterona abundante que ha hecho los últimos años de su carrera (Avengers, Misión Imposible, Bourne).

Tag, en definitiva, es una historia sobre la amistad, y de cómo ésta se mantiene más allá de los años y de la distancia. Y sobre los pequeños y muchas veces ridículos rituales que permiten que ésta subsista. Entendida esta clave, entendiendo Tag como una celebración de las relaciones personales, es cuando uno disfruta más esta historia. Porque será una película más dentro de la cartelera, nada del otro mundo, pero es una cinta honesta, leal con sus personajes y en la que la buena onda que transmite, traspasa la pantalla. Muy grata sorpresa.

***1/4

TAG

Director: Jeff Tomsic

Intérpretes: Ed Helms; Lil Rel Howey; Jon Hamm; Isla Fisher; Annabelle Wallis; Jake Johnson; Jeremy Renner; Rashida Jones; Leslie Bibb

Comedia

2018

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la muerte fue sólo el comienzo

La madre de Annie Graham (Toni Colette), ha fallecido. Y aunque la relación entre ambas se había fracturado muchos años atrás, Annie, para quien este deceso no significa perdonar ni hacer las paces con su progenitora, encabeza el responso de rigor.

Poco después del deceso, Annie, especialista en maquetas, junto a su esposo Steven (Gabriel Byrne), y sus hijos Peter (Alex Wolff) y Charlie (Milly Shapiro), empiezan a atravesar por una serie de extraños y macabros acontecimientos, relacionados con la fallecida, que de a poco irán involucrando a la familia en reiteradas y aterradoras circunstancias…

Ya viene siendo una costumbre. Por lo menos una vez al año o cada dos años aparece esa gran película de terror que sobresale de las muchas que se estrenan en cada temporada, teniendo su gran virtud en el no abusar de fórmulas archirepetidas que apelan al grito y a la sacudida fácil del espectador, sino que sacan provecho de todo el potencial creativo que el cine suele dar para ofrecer una historia que te duela mucho más que haciendo salir un cadáver decapitado desde un armario, acompañado de un conjunto de violines muy a mal traer tocados con epilepsia.

Es lo que pasó en su momento con Sexto Sentido o con El Proyecto de la Bruja de Blair. O con la primera de El Conjuro. O con The Babadook, It Follows o The Witch. Y a esa lista tenemos que sumar una de este año: Hereditary: El Legado del Diablo.

Y al igual que en los casos anteriores, tenemos que dar las gracias.

Filme debut del director Ari Aster, y producida al alero de esa gran fábrica de grandes ideas convertidas en grandes películas en que se ha convertido A24, Hereditary es una película en que entiende a la perfección que más allá de las imágenes choqueantes que puedan salir en pantalla, lo que más terror nos causa de una película, es lo que no vemos en ella. Porque si bien tenemos imágenes que nos hacen reaccionar (en mala, porque se trata de elementos que de verdad asustan, inquietan o simplemente asquean), el verdadero miedo que te provoca es la tensión que toda la situación que atraviesa Annie junto a su familia. Que va más allá del efecto visual.

No siendo una película que recurra al cliché y a otros elementos que busquen el grito fácil, Hereditary es una cinta que exige un compromiso mayor por parte del espectador, pues al no ser un filme que se vaya por lo más obvio a la hora de provocar la tensión del observador, éste tiene que poner un poco más de su parte para ir captando, asumiendo, procesando lo que le están contando. A medida que lo va haciendo, la sensación de tensión, ansiedad, nervios, que inunda al espectador, va aumentando su intensidad. A medida que el que está viendo esta película avanza, gradualmente el observador se inquieta cada vez más. Y por mucho que no quisiera estar en eso, la historia ya lo atrapó, y quiere saber cómo termina todo, por mucho que lo que esté por venir, y las piezas que le falta por unir al rompecabezas, armen un resultado mucho más enervante de lo que ya venía exponiendo.

Esto le ha costado la incomprensión de gran parte del público que la vio en salas cuando fue exhibida. Esperaban, seguramente, otra Annabelle, otra Insidious, donde un objeto inanimado o una criatura extraña, poseído por vaya uno a saber qué entidad, se te viene encima, te acosa con música macabra, se va encima de ti y desaparece cuando gritas. Esto es un signo inequívoco de lo malcriado que está el público a que le expliquen todo, y aplicando un modelo que de tan repetido ya no causa lo que pensaba causar en un principio. Les ponen una película que se salga un poco del molde, y la encuentran mala. Aunque aquí lo único que ha quedado mal son este tipo de espectadores.

En Hereditary, esos recursos puede que aparezcan, pero no son lo principal. Son meros accesorios, complementos, que contribuyen a armar la historia como un todo más complejo, superior a la suma de sus partes, y a lo que normalmente podemos encontrar en carteleras.

Estamos ante una película donde todo importa, todo suma, por lo que hay que poner atención en los detalles, en especial la sobresaliente actuación de Toni Colette (a la que le creemos todos y cada uno de los estados por los que su personaje atraviesa, interpretación que debe estar entre las mejores del año, y con mucha diferencia) en cuyos hombros descansa gran parte del peso dramático de la historia. El director Ari Aster, que ya venía contaba con el background de un puñado de cortos bastante bien recibidos, es capaz de tomar los distintos elementos, desde los más pequeños y tangenciales, hasta los mayores y más notorios, y los pone al servicio de una historia que descoloca hasta al más preparado.

Descolocado por lo que la película nos está contando, por un lado, pero al mismo tiempo por estar ante una historia que desequilibra el promedio de la producción cinematográfica actual, especialmente dentro de su género, nivelando para arriba. Y bien arriba.

Cómo se agradece Hereditary. Y cómo se agradece que hayan compañías como A24 dispuestas a apostar por películas como ésta.

***3/4

HEREDITARY

Director: Ari Aster

Intérpretes: Toni Colette; Gabriel Byrne; Alex Wolff; Milly Shapiro; Ann Dowd

Terror

2018

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club de lectoras

La cultura pop se ha encargado de mostrarnos la tercera edad como una etapa idílica. Historias de personajes que, una vez cobrado el último sueldo y desocupando sus escritorios al jubilar, prácticamente vuelven a nacer y se le abre un mundo de posibilidades para reencaminar su vida. Una instancia donde, fuera de los achaques propios de salud, las posibilidades son ilimitadas.

Claro, eso en EEUU y Europa, donde no está el flagelo de las AFP tan marcado aún, puede ser posible. Pero bueno, para eso es el cine, para hacer eso que en la vida real no siempre se puede.

Y a decir verdad, ese tipo de comedias, por livianitas e improbables –para nuestra realidad- que sean, me agradan bastante. Cuando he visto cosas como Alguien Tiene Que Ceder, Last Vegas o The Intern, me queda una sensación de mucho gusto en el paladar. Y el caso de Book Club (horriblemente rebautizada en español como Cuando Ellas Quieren), no es la excepción.

Y después de una película durísima como In The Fade (ver columna anterior) lo necesitaba.

Esta es la historia de cuatro amigas, de toda una vida, que los últimos años han formado un club de lectura. Ya saben, se ponen de acuerdo para leer el mismo libro y se reúnen una vez al mes, con la excusa de comentar ese libro, para aprovechar de ponerse al día. Y esta vez, una de ellas propone leer las 50 Sombras de Gray. Y aunque al principio les cuesta hacerse el ánimo de aceptar la sugerencia, la lectura les llega de manera especial atendido el momento por el que pasan actualmente.

Vivian (Jane Fonda), exitosa empresaria hotelera, habituada a las relaciones casuales, se reencuentra con un amor de adolescente, Arthur (Don Johnson), cuya presencia altera notablemente su estilo de vida.

Sharon (Candice Bergen) es juez de la Corte Suprema. Divorciada hace poco, se entera que su ex esposo, Tom (Ed Begley Jr) está por casarse nuevamente con una chica varias décadas menor,a quien conoció en una web de citas y, despechada, decide hacer lo mismo.

Carol (Mary Steenburgen) siente que su matrimonio con Bruce (Craig T.Nelson) ha caído en la monotonía, y busca la manera de reencender la llama.

Y Diane (Diane Keaton), viuda desde hace unos años, descubre una nueva oportunidad con Mitchell (Andy García), ex piloto de guerra, devenido en piloto comercial, mientras evita que sus hijas la vean como una ancianita desamparada que tienen que cuidar.

Estamos frente a este tipo de películas que resultan bien amables, en más de un sentido.

Me explico. En una época en que Hollywood ha adoptado el mantra de que la buena comedia se traduce en dejar lo más en ridículo posible a sus protagonistas, hacerlos pasar por las situaciones más aberrantes, o darles importancia a personajes con un coeficiente intelectual que queda debiendo (es decir, extender a la gran pantalla puros refritos de Homero Simpson, personaje que ya no da para más de lo mucho que han exagerado sus características), películas como ésta, donde no obstante haber enredos, malos entendidos, confusiones, propios de la comedia, pero ninguna de sus protagonistas o personajes de apoyo sufren ridículos que les impidan volver a mirar en alto por la calle, o accidentes que podrían costarles la vida.

Se agradece una comedia que no recurra a comprometer la vida o la dignidad de sus protagonistas para lograr su cometido.

Y se agradece que sea honesta consigo misma. Reuniendo un interesante casting (en el que por ahí vemos a Alicia Silverstone, en un nuevo capítulo de su reinvención) Book Club no pasará a la historia, ni marcará hitos, puede que al día siguiente de verla uno ya se haya olvidado de lo que se trataba. No busca hacer historia, sino dar un buen rato al que está mirándola. Y con poco, cumple.

***

BOOK CLUB

Director: Bill Holdermann

Intérpretes: Jane Fonda; Diane Keaton; Mary Steenburgen; Candice Berge; Don Johnson; Andy García; Craig T. Nelson; Ed Gegley Jr.; Richard Dreyfuss; Alicia Silverstone; Wallace Shawn.

Comedia

2018

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lo que te va quedando

La vida de Katja (Diane Kruger), se vio bruscamente alterada esa tarde, cuando al volver a la oficina donde su esposo Nuri (Numan Acar) y su hijo Rocco (Rafael Santana) la esperan, en pleno centro de Hamburgo, se encontró con el lugar acordonado por la policía, tras un atentado explosivo, y con sus familiares entre sus víctimas fatales.

Como si el dolor por la pérdida de su familia no fuese suficiente, Katja debe enfrentar un proceso policial que se empeña en asociar el atentado al pasado criminal de su difunto marido, no obstante los años de rehabilitado que llevaba, hasta que una declaración suya lleva a encontrar a los presuntos autores del atentado: una pareja de simpatizantes neonazis…

A principios de este año, los miembros de la comunidad cinéfila seguíamos atentos el deambular de Una Mujer Fantástica dentro de la temporada de premios, y eso nos llevó a estar pendientes de su competencia directa. Sabíamos que tenía que competir con The Square, que aunque a mi me pareció bien “meh!” había tenido una buena pasada en salas europeas, pero también con En Pedazos (In The Fade/ Aus Dem Nitchs), del director alemán de ascendencia turca Faith Akim, que venía con un palmarés interesante: Palma de Oro a la Mejor Actriz para Diane Kruger en Cannes’17, Golden Globe, Satellite y Critics Choice Awards como Mejor Película de Habla No Inglesa, y varios premios en su país de origen.

Así, aunque The Square venía como la rival a vencer (más por el buen lobby que por otra cosa) este filme germano era el que tenía mejores antecedentes cinematográficos para disputarle la estatuilla dorada a la película de Sebastián Lelio. Extrañamente, quedó fuera de la quina final de la Academia, lo que era un alivio desde nuestro punto de vista nacionalista, pero una situación confusa desde nuestro punto de vista fílmico.

Estrenada finalmente en salas nacionales, sólo nos cabe sentir alivio. En Pedazos tiene bien ganados todos y cada uno de los premios que se ha adjudicado, y si le ganaba el Oscar a Una Mujer…, nada que objetar.

Y aunque no era de esta película de la que estaba pensando cuando lo dije, hace unos días pensé que hay películas que nos hacen cuestionarnos severamente acerca de la condición humana. Esta es una de ellas. Porque, aunque dudo que su título en español sea literalmente el mismo que su original, no puede ser más idóneo, pues así es como termina uno luego de verla: en pedazos.

Porque pongámonos en el lugar de nuestra protagonista, Jatja (sublime interpretación de Diane Kruger, lejos el gran plus de esta película): pierdes a tu hijo y esposo en un atentado; tu familia política te hace sentir culpable; tu familia biológica –que nunca vio muy bien que se casara con un extranjero y ex convicto además- desconfía de ti; la policía quiere de una u otra forma convertir a la víctima en victimario, y las redes de apoyo se vuelven cada vez más frágiles.

Haciendo eco de los movimientos ultraderechistas que han brotado como las callampas los últimos años, la gran pregunta que nos plantea Akim es ¿qué queda cuando te han quitado todo?¿Qué posibilidades tienes de recuperar por último tu paz mental, tu tranquilidad, siquiera?¿O simplemente ya perdiste todo, te puedes ir al carajo y lo único que te queda es ver quién más se puede ir contigo?

Lo que Akim nos quiere decir es que Katja, aunque no estuvo ahí, es una víctima también. Y su agonía será lenta y quizás más dolorosa que la de su esposo e hijo.

Quizás bien en el fondo este filme no sea ni mejor ni peor que muchos filmes que tratan de lo mismo, hechos a este lado del Atlántico (el tema de la venganza ya es un género en sí mismo), pero la manera por la que Akin plantea el tema, nos hace parte de la situación de su protagonista, al punto que puede que no validemos lo que hace, pero al menos lo entendamos. Y eso marca una clara diferencia con otras cintas de la especialidad, subiendo mucho el promedio.

Buena puesta en escena, y un montaje ágil que divide la trama en tres etapas que nos permite entender el drama por el que nuestra protagonista debe atravesar, fases coherentemente unidas, es una experiencia cinematográfica a la que vale la pena darle una oportunidad. Aunque hay que ir preparado, porque pega fuerte.

***1/2

AUS DEM NITCHS

Director: Faith Akim

Intérpretes: Diane Kruger; Numan Acar; Rafael Santana; Dennis Moschitto; Edda Moller; Ullfrich Brandhoff

Drama

2017

(¿qué?¿pensaban que uno solo vive de blockbusters?)

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avalando a los Titanes

Aunque lleva casi un mes desde su estreno en EEUU y en muchos más países, lo cierto es que recién este jueves llega a nuestras salas Teen Titans Go! To The Movies, la extensión cinematográfica de la serie animada estrenada por Cartoon Network hace algunos años, convertida en uno de los caballitos de batalla de dicha cadena y la única producción animada de Warner/DC Comics, con las características de serie (pensando que en animación, DC ha privilegiado las películas para dvd y cortos para streaming antes que producciones de mayor periodicidad y masividad), adaptación que busca capitalizar en cine la gran popularidad del show.

Pese al éxito de la serie estrenada en 2013, que retoma las aventuras de Robin, Starfire, Raven, Cyborg y Beast Boy, quienes ya habían protagonizado una serie animada (realmente buena, como casi todo lo que hizo el equipo de Bruce Timm y Paul Dini, emitida entre 2003 y 2007), lo cierto es que Teen Titans Go!, no ha estado exenta de críticas, pues pensando en el antecedente más próximo –la citada serie- a muchos les cuesta asumir el tono esencialmente infantil y cómico de la versión actual, toda vez que se trata de la vida diaria de estos jóvenes héroes, aun cuando no enfrenten situaciones de emergencia, ni villano alguno (que es precisamente, el puntapié inicial de la película), y que al menos en EEUU han acaparado tanto la parrilla programática de CN que salen hasta en la sopa.

Pues pueden decir lo que quieran. Y es posible que el 90% de esas críticas tengan toda la razón.

Pero quiero verla. No sé si en cine, en dvd, streaming o incluso haciendo zapping si no queda más remedio. Pero quiero verla. Sobre todo cuando la recepción crítica ha sido sorprendentemente favorable, calificándola como una de las películas más entretenidas de la temporada.

Y es que con todo lo que se le pueda criticar, Teen Titans Go!, representa una manera muy original de acercar al menor de diez años a la gran mitología del siglo XX, como es el mundo de los superhéroes ¿Quién sabe si en una de esas uno de estos niños se entusiasma y pasa de Teen Titans Go, a la Teen Titans original, o a Young Justice, y de ahí a la Liga de la Justicia. Y de ahí se entusiasma con el cómic, descubre los New Titans de Wolfman y Pérez de principios de los ’90, y así sucesivamente?

No veo de qué se quejan. Teen Titans Go, así como otros proyectos como DC SuperHero Girls o las películas con Lego, son instancias válidas para ir descubriendo este género. No deberíamos criticarlo, deberíamos valorarlo. Quizás no por su contenido, pero sí por el tremendo universo que le están presentando a su público objetivo.

Además no es tan terrible. Yo conocí a Batman por Adam West y por esas series animadas donde Batman sonreía, dejaba moralejas y tenía como personaje de apoyo al irritante Batiduente.

Así las cosas, y en comparación, Teen Titans Go no es una mala manera de introducirse en el mundo de los superhéroes.

¿¿O acaso el derecho de hacerse los graciosos es exclusivo de Marvel??¿¿Ahh??

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