descomplejizando las relaciones humanas

Holden (Ben Affleck) y Banky (Jason Lee) son amigos desde que tienen memoria.

Fantáticos de los cómics, son autores de Bluntman And Chronic, cómic independiente que les ha dado cierta popularidad y reconocimiento.

Durante una convención, un amigo común les presenta a Alyssa Jones (Joey Lauren Adams), escritora y dibujante de una revista de humor sarcástico, con quien Holden congenia de inmediato.

Y aunque pronto descubre que una relación más que amistosa con Alyssa es imposible, a consecuencia de la homosexualidad de ésta, Holden no puede sacarse a la chica de la cabeza, poniendo en jaque su estabilidad personal, o incluso su amistad…

En sus dos primeras películas (Clerks, de 1994, y Mallrats, 1995), el realizador oriundo de New Jersey Kevin Smith había empleado la misma fórmula: comedias, humor absurdo, situaciones vergonzosas y muchas referencias a la cultura pop, pero que resultan el envoltorio perfecto para historias bien profundas acerca del paso de la adolescencia a la madurez, asumir la edad adulta, los compromisos y las relaciones personales y como avanzar en este sentido, sin traicionarse a uno mismo.

Su tercer filme, Chasing Amy (La Otra Cara del Amor)¸estrenada en 1997, retoma la misma fórmula, aunque no tarda mucho en dejar de lado su vocación aparentemente humorística, para dar lugar a un drama realmente potente, para el cual uno, en un primer visionado, simplemente no estaba preparado (me pasó. Sabía de esta película desde que descubrí a Smith a mediados de 1997, cuando vi Mallrats por el cable y tomé conocimiento de la existencia de Chasing… hasta que finalmente la pude ver, una noche en el cable, tres años después. Y me costó procesarla a la primera).

Descolocados o no que hayan quedado espectadores o críticos, lo cierto es que la carrera de Kevin Smith como director, ya no fue observada de la misma forma despúes de Chasing Amy. Ya no sería reconocido sólo como un autor de comedias sobre post-adolescentes inmaduros y freakies, sino como un autor hecho y derecho de historias con una fuerte carga emocional, con harto drama humano.

Y el hecho que esta historia tenga mucho de autobiográfico contribuye a que el golpe se sienta mas fuerte.

Smith disipa cualquier duda que mas de algún escéptico pudo haber tenido respecto de sus habilidades como narrador/realizador cuando se vale de referencias a la cultura pop, humor de baño de colegio y de la historia de Holden (en rigor, su alter ego) para meterse en el siempre complejo tema de las relaciones humanas. Si, un tema habitual en mucho cine de autor, tratado por un cineasta nerd, alimentado con comics y cine basura, con todos sus amigos y conocidos de siempre metidos entre medio (Scott Mosier, Brian O’Halloran, Matt Damon, incluso un jovencísimo Casey Affleck) pero con una precisión, con una claridad de conceptos y cercanía con su espectador que ya se quisieran todos los sesudos que han incursionado en el tema.

(Y que se fueron de espaldas cuando los responsables de la exclusiva y excluyente selección llamada The Criterion Collection introdujeron Chasing Amy en su nomina).

Otra virtud de Smith es que plantea el tema, desarrolla sus ideas y conceptos y propone soluciones…NO LAS IMPONE como muchos realizadores prepontentemente insisten. No, Holden/Smith atraviesa por un momento complejo de su vida, cuando por un lado ve como chocan los sentimientos que profesa por las dos personas mas importantes de su vida, y por otro lado, que por una de estas personas sabe que profesa sentimientos que nunca le serán correspondidos como el espera que lo haga. Y no de maldad o indiferencia o de indolencia de parte de ella, es porque asi se han dado las cosas no mas.

Holden consigue zanjar el problema, pero la solución podría no ser la misma para todos, por lo que Smith, consciente de ello, deja la puerta levemente abierta para que cada cual pueda sacar su propia conclusión. Es porque tiene claro algo bastante simple: no todas las relaciones humanas son iguales, porque los seres humanos no lo somos. Lógico es que no todos resolvamos nuestros problemas de igual manera. Aunque nadie discute una cosa: que la sensación que queda al final de Chasing Amy es reconfortante.

Porque en definitiva se trata de sanar. Y aunque no todos sanemos de la misma forma, lo importante es poder hacerlo.

Luego de Chasing Amy, película que le valio reconocimientos a nivel de organizaciones por los derechos de los homosexuales y por la igualdad de genero, Kevin Smith reincidiría en la comedia de tomo y lomo con personajes frikeados y luego daría el paso al cine derechamente B (con la notable Red State y mas recientemente con las comedias Tusk y la reciente Yoga Hosers (protagonizada por su propia hija, Harley Quinn) que es ciertamente el ámbito en que se desenvuelve con mas comodidad. Tal vez sea basura –que no lo es- pero después de despacharse un titulo como Chasing Amy, que a veinte años de su estreno no ha perdido una coma de vigencia, puede hacer lo que se le de la gana.

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CHASING AMY

Director: Kevin Smith

Interpretes: Ben Affleck; Joey Lauren Adams; Jason Lee; Kevin Smith; Jason Mewes; Dwight Ewell; Guinevere Turner

1997

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

 

 

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poder reelegir

Hace 20 años, y como un intento desesperado por salvar su vida de un inminente colapso, Mark Renton (Ewan McGregor) abandonó su Edimburgo natal, Escocia, y se trasladó a Amsterdam, Holanda.

Su salida de Escocia dejó heridos en el camino, todos amigos suyos: envió a Franco Begbie (Robert Carlyle) a prisión; robó doce mil libras a Simon “Sick Boy” (Johnny Lee Miller) y relegó a un triste abandono a Daniel “Spud” Murphy (Ewen Brenner).

Luego de sufrir un sorpresivo infarto, y por razones que ni el mismo alcanza a entender bien, Renton ha decidido volver a Edimburgo, sabiendo que más de alguien tiene viejas cuentas que ajustar con el…

Este era uno de los títulos que más curiosidad me despertaba en el último tiempo.

Como pueden concluir de lo que dije en una columna de agosto de 2016, Trainspotting (Danny Boyle, 2016) es una de las grandes películas que he visto en mi vida. basado en la novela coral de Irving Welsh, y teniendo presente que gran parte de su historia se retoma en la novela Porno, del mismo autor, estaba intrigado por saber cómo se continuaría una historia que yo daba por cerrada.

Por eso, no veía por donde podía salir el argumento para T2: Trainspotting 2, nuevamente con Boyle en la dirección, con prácticamente el mismo elenco de la cinta original y, como podía sospecharse, adaptando gran parte de lo narrado en Porno. Parece que por mucho que yo encontrara que la historia terminaba donde tenía que hacerlo, ni Boyle ni Welsh ni ninguno de los involucrados pensaban lo mismo, y quedaron con las ganas de saber y contarnos que fue de los protagonistas en el último par de décadas.

Nuevamente la historia se cuenta desde el punto de vista de Renton, quien, conforme las palabras que el mismo proclamaba, decidió elegir la vida. Eso está bien, está en su derecho de hacerlo, pero ¿a qué precio? ¿De qué manera?

De la manera que su instinto, en su momento, le hizo ver que era la correcta: escapando. Sin mirar cuantos heridos dejaba en el camino, a cuantos y a quienes perjudicaba con su “hazaña”. Por eso, no es de extrañar que no importando sus esfuerzos por iniciar una nueva vida, partir de foja cero, su vida pasada no lo deje en paz.

Los primeros minutos de la cinta nos dejan en claro que Renton ha conseguido una nueva vida, una comodidad y una estabilidad que nunca tuvo, pero nos bastan esos minutos para entender que no era lo que esperaba, por un lado, y que los fantasmas de su vida pasada están lejos de dejarlo en paz. Asi que no le queda otra que volver a casa, tratar de espantarlos y descubrir en definitiva, que vida es la que le corresponde.

Claro que de donde le fue fácil escapar una vez, no le va a ser igualmente sencillo entrar de nuevo. No con todos sus amigos esperándolo, uno en la cárcel, otro dedicado a administrar bares de cuarta, y otro a un pelo del suicidio.

Siempre he defendido a Danny Boyle como un realizador competente, eficaz y de correcto rendimiento en cualquier género en que incursione. En el caso de T2, Boyle vuelve a afanar en una historia, en un universo que ya conoce y que fue el que lo puso en el mapa. y lo hace respetando su fuente original, siguiendo al pie de la letra el esquema narrativo del primer Trainspotting (incluyendo la manera de montar la historia, y hasta empleando el mismo criterio para armar la banda sonora) presentándonos un producto bastante cumplidor. No extraordinario (no lo necesita, ya lo había logrado con el primer filme, en 1996) pero correcto.

Digo correcto porque si bien es una seguidilla de grandes momentos, algunos muy divertidos, otros insólitos y por ahí se mete alguno que otro realmente hilarante. Y si bien están bien ligados entre sí por una historia que se sostiene a si misma con dignidad, no tiene la intensidad que la original tuvo como para convertirse en un filme de culto en forma instantánea.

Esto, ciertamente, no hace de Trainspotting 2 un mal filme, porque no lo es, aunque no alcanza para responder la pregunta que los más escépticos se deben estar haciendo: ¿era necesaria una secuela de Trainspotting? A mi modesto entender no, pero le concedo cierto beneficio, después de todo no estamos hablando de una secuela tipo La Era Del Hielo, tipo “nos hizo ricos una vez, nos hará más ricos de nuevo”. No hay que darle muchas vueltas para concluir que quizás no sea una secuela necesaria, pero no por eso una historia que no valga la pena ser contada.

Y por último, a Boyle le pareció oportuno contar la historia, y cerrarla definitivamente. Y de una manera que deja una sensación de hacer las paces con la vida que, quizás no la pedimos, nunca sentimos la urgencia de ello, pero que al final terminamos agradeciendo.

***1/4

T2: TRAINSPOTTING

Director: Danny Boyle

Interpretes: Ewan McGregor; Jonny Lee Miller; Ewen Brenner; Robert Carlyle; Anjela Nedyalkova; Kelly McDonald

Comedia dramatica.

2017

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en el pasillo

Elizabeth Sloane (Jessica Chastain), es una de las mejores negociadoras de Washington.

Respetada y temida en igual medida, Sloane es conocida en el medio por su agresividad y porque no escatima recursos para lograr sus metas, por lo que es reclutada por una agrupación de fabricantes de armas a fin de conseguir los votos suficientes para vetar un proyecto de ley de control de armas, dañino para sus intereses.

Alegando razones personales, Elizabeth se desiste de trabajar para esta asociación, y da un golpe no menor a la cátedra cuando se incorpora al grupo que, precisamente, promueve la iniciativa de control de armas, escenario en el que jugará todas sus cartas para lograr su objetivo. Incluso las que nadie más se atrevería a jugar…

Un profesor mío, en Filosofía del Derecho, decía siempre que la actividad política se había reducido a “hobby y lobby”, aludiendo a la importancia que ha ganado dentro de la actividad la negociación de pasillo, la discusión extraparlamentaria, incluso el dialogo aparentemente informal, a la hora de legislar. Tal es la importancia del “lobby” que prácticamente no hay país democrático en el mundo donde existan negociadores que se dediquen específicamente a convencer a los legisladores de votar por uno o por otro.

Sola Contra El Poder (Miss Sloane), thriller político dirigido por John Madden, tiene precisamente como tema central el lobby y la influencia de los negociadores de grandes grupos de interés privado en las decisiones de relevancia nacional. Este tema ya había sido tratado antes (como por ejemplo, en la notable comedia de 2006 Gracias Por Fumar), pero sin la severidad y seriedad con que es enfocado ahora (y que llega en el momento preciso, en que el país más poderoso del mundo está a cargo de un descerebrado que llego al poder gracias, precisamente, a otros descerebrados que ven en los balazos la única solución viable a cualquier problema).

Es una película que tuvo una gestación complicada, por diversos factores. El más relevante de ellos es por su osadía para tocar el tema de estos expertos en poner la balanza del poder a sus servicio (si ud es de los que disfrutan series como House Of Cards, pase con confianza, lo más probable es que esta película le guste), y para contar las cosas como son: aunque está patrocinando con valor y convicción una causa que podríamos llamar políticamente correcta y acorde con sus principios y valores, Elizabeth Sloane (increíblemente construida e interpretada por Jessica Chastain, para muchos una de las grandes ausentes en la última temporada de premios, que se echa en sus hombros tres cuartas partes de los méritos de este filme) está lejos de ser una santa o una heroína, pues ni siquiera suda cuando recurre a prácticas cuestionables como el espionaje, el chantaje y la manipulación, sin dar puntada sin hilo y sin dar un milímetro de ventaja a sus rivales.

Elizabeth Slone es una mujer que no teme jugarse el todo por el todo, haciendo lo que este a su alcance –e incluso fuera de el- para ir algunos pasos adelante que el resto, pagando el precio que haya que pagar. Este es otro factor a considerar dentro de la temática del filme, en tiempos donde el patriarcado más anacrónico vive sus últimos estertores por proteger su predominancia en la sociedad, aparece esta protagonista, con tantos o más cojones para pararse y jugar con las reglas que dicho patriarcado ha impuesto..y hacerlo tambalear. Puede que caiga en el intento, y pague un precio muy alto…pero Elizabeth ha sido capaz de prever eso incluso, y aun así ganar, incluso en la derrota.

Con toda su buena factura, Sola.. no consiguió una buena taquilla, tuvo un corto paso por salas y aunque su presupuesto fue de alrededor de 13 millones de dólares, los cinco que recaudo en boleterías no fueron satisfactorios (aunque en streamings y formatos caseros se ha reivindicado). Se ha hablado de boicot a esta película desde sectores más republicanos de gran influencia, que habrían hecho todas las movidas posibles para que pasara lo más inadvertida posible. Suena conspiranoico, okey, pero tiene sentido. La película ataca algunas cuantas instituciones fuertemente arraigadas en una sociedad donde, incluso antes de Trump, ya viene defendiendo a brazo partido el derecho a tener una pistola en la casa –aun cuando críen hijos analfabetos y que se enfermen a cada rato-y donde el jefe de hogar es el hombre.

Vamos, pasa en Chile (a Leopoldo Muñoz lo despidieron de Las Ultimas Noticias porque leyó un elemento fuertemente proselitista y lavador de imagen en Los 33) y no va a pasar en Washington.

Eso no impidió que la película hiciera cierto ruido, y obtuviera reconocimientos. Quizás habrá pasado piola para la gran industria gran (ni tanto, Chastain se llevó una nominación al Golden Globe por su actuación) pero si fue reconocida principalmente por organizaciones sociales por su contribución, desde su tribuna, a la educación cívica y política de las personas. Y vaya que hace falta esta educación hoy por hoy.

***1/2

MISS SLOANE

Director: John Madden

Interpretes: Jessica Chastain; Mark Strong; Allison Pil; Sam Waterston; Gugu Mbata-Raw; John Lithgow

Thriller Politico

2016

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Mi Primer Bond

Con la muerte de Roger Moore, muchos nos pusimos a pensar en cuál es nuestro James Bond favorito (tratando de no caer en la habitual discusión sobre cuál de los seis 007 que han existido hasta ahora es el mejor de ellos). Pensando en ello, recordé que fue precisamente Roger Moore quien protagonizó la primera película Bond que vi en serio, en cine y como corresponde. Y esa fue En La Mira De Los Asesinos

Lo recuerdo claramente: una fría mañana de sábado de agosto de 1985. Mis papás llevándonos a mi hermano y a mi, 11 y 9 años entonces, al cine. Nos quisimos hacer los grandes y, motivados por el tráiler televisivo, que recalcaba que el tema central de la película era interpretado por Duran Duran, la banda que ya entonces tenía loco a mi hermano (y que es su banda favorita hasta hoy y que yo tengo en mi top 10 de bandas fundamentales de la vida) pedimos ir a ver la nueva de James Bond. Por esas cosas de la vida, la película estaba calificada para Todo Espectador, así que llegamos hasta el extinto cine Astor de la entonces calle Estado, y pasamos.

La historia, la última con Moore en el rol principal (ya con 58 años a cuestas), lleva a 007 a introducirse en el entonces naciente negocio de la informática: un avanzado sistema de microchips de alta seguridad desarrollado para la inteligencia inglesa llama la atención de la KGB, quien persigue hasta la muerte a un agente británico.

Si bien Bond no alcanza a salvar la vida de su colega, recupera el microchip, solo para ser informado que el fabricante de dicho dispositivo, cuyo cliente principal es el servicio de inteligencia británico, ha sido adquirido por el industrial Max Zorin (Christopher Walken), el nuevo prodigio del negocio computacional, cuyos vínculos con la agencia soviética, de la cual alguna vez fue agente, despiertan sospechas de los ingleses, por lo que Bond es enviado a investigar a este enigmático hombre de negocios.

Muchos creen a En La Mira.. (También llamada Panorama Para Matar en España) como una de las películas más flojas de la saga Bond. Es posible que así sea, desde cierto punto de vista. Después de todo, Moore ya rondaba las seis décadas de edad, de las cuales dedico al menos una y media al personaje. El desgaste es natural.

(De hecho esta también fue la última película de Lois Maxwell en el rol de Moneypenny, la eterna enamorada de Bond, actriz que se mantuvo en el rol prácticamente desde el inicio).

Eso no convierte en absoluto a En La Mira.. en una mala película. Quizás no esté a la altura de las mejores películas Bond, pero ocupa un lugar más que respetable en el ranking.

No puede ser de otra manera, con secuencias como aquella memorable persecución en la Torre Eiffel y demás rincones parisinos; con la simpatía a flor de piel de Moore, quien hizo de 007 un agente menos solemne, quizás, pero más cercano sin que por eso dejara de ser el sublime personaje que es (de otro modo no sabría explicar que haya sido calificada para todo público); con un Christopher Walken que, como es su costumbre, le sube los bonos a cualquier película; y con una de las mejores canciones Bond de la historia (A View To A Kill, de los citados Duran Duran, cuyo videoclip se puede disfrutar incluso sin ser fan de la banda ni de Bond).

Me bastó una sola película para saber todo lo que había que saber y entender de James Bond. Comprender el porqué de la fascinación que genera el personaje más allá del género: las mujeres lo desean a él, los hombres desean ser él. Todo eso lo aprendí y asimile con apenas 9 años de edad, y solo una película.

Por eso mi infinita gratitud para con Roger Moore. Gracias a el entendí cómo funcionaba el universo creado por Ian Fleming, entrar en él, y nunca abandonarlo.

***1/2

A VIEW TO A KILL

Director: John Glen

Interpretes: Roger Moore; Christopher Walken; Grace Jones; Tanya Roberts; Patrick McNee; Desmond Llewelyn; Lois Maxwell

Espionaje

1985

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ROGER MOORE 1927-2017

A los 89 años, y víctima de cáncer falleció uno de los más queridos intérpretes del cine británico. Residente en Suiza desde 1991, fecha en que se retiró del cine, interpretando papeles menores y ocasionales, Roger Moore dejo de existir, según informo un portavoz de la familia.

Hijo de un policía británico y de un ama de casa, siempre se interesó por la actuación, carrera a la que se dedicó luego de servir por su país en la Segunda Guerra Mundial. Moore ganaría popularidad como modelo de trajes de vestir, hasta que a finales de los ’50 protagonizó la miniserie histórica Ivanhoe.

Luego conocería la popularidad con recordadas series de espionaje como The Persuaders, junto a Tony Curtis, y especialmente El Santo, que se mantuvo al aire entre 1962 y 1969, intercalando con actuaciones en películas de época y bélicas.

El mayor hito de su carrera vino en 1973, cuando es convocado para suceder a Sean Connery en el rol del agente 007 James Bond, en Vive y Deja Morir, aportando al personaje simpatía, una actitud más relajada y menos circunspecta quizás que la de su antecesor, pero que se convirtió en su sello, asumiendo el rol de Bond por más de una década, protagonizando además El Hombre del Revolver de Oro, La Espía Que Me Amo, Moonraker, Solo Para Sus Ojos, Octopussy y En La Mira de los Asesinos, la última en 1985.

Tras dejar a Bond bajo su trabajo cinematográfico, enfocándose en su labor humanitaria, convirtiéndose en Embajador de Buena Voluntad de las Naciones Unidas, función que ejerció hasta la fecha.

Descanse en paz señor…

Moore….Roger Moore.

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la comedia de las galaxias

Cuando hablabamos hace poco de los 40 años de Star Wars, dijimos que uno de sus legados dignos de considerar son sus parodias. Citamos a Los Simpsons, Family Guy, Robot Chicken, Phineas y Ferb, pero nos saltamos una fundamental. Y esa es la deuda que vamos a pagar hoy.

Estrenada en 1987, Spaceballs (a.k.a. Hay Un Loco Suelto En El Espacio, La Guerra de los Esfericos o La Loca Historia de las Galaxias), escrita y dirigida por Mel Brooks, uno de los santos patronos del humor absurdo, si bien contiene referencias a diversas películas de ciencia ficción, lo cierto es que encuentra en Star Wars su fuente principal, al punto que muchos han llamado a esta la parodia oficial de la saga de Lucas.

Nuestra historia transcurre en una galaxia muy lejana…bueno, quizás en otra galaxia muy lejana, donde el planeta Spaceball atraviesa una dura crisis ambiental, al agotar el aire respirable por sus habitantes.

Como una medida desesperada, el presidente Skroob (Mel Brooks) encarga a su brazo derecho Dark Helmet (Rick Moranis) secuestrar a Vespa (Daphne Zuñiga), princesa del Planeta Druidia, quien acaba de escapar de su matrimonio arreglado con un aburrido príncipe. El plan es forzar a Roland, rey de Druidia, a ceder el siempre limpio aire de su planeta, a los spaceballs.

Angustiado, Roland contrata al mercenario Lone Starr (Bill Pullman) y a su copiloto Barf, el hombre perro (John Candy) para que rescate a su hija. Starr, cuyas deudas con el gangster Pizza The Hutt lo tienen con la soga al cuello, no duda en aceptar esta misión suicida…

Una de las grandes gracias de Mel Brooks en su época de oro, fue su claridad a la hora de crear situaciones hilarantes. Que se trate de humor absurdo, en caso alguno significa que deba tratarse de una historia sin argumento repleta de obviedades, lugares comunes o chistes de doble sentido. En ese sentido, podemos emparentar a Brooks con el combo Zucker./Abrahams/Zucker (Donde Esta El Piloto, Top Secret) como cultor de un estilo de comedia que lamentablemente hoy se ha prostituido de una forma deningrante, abusando de la estupidez, la pobreza argumental y el recurso simplon (humor de baño, chistes sobre partes intimas, imitaciones de famosillos).

Spaceballs es exponente de una época de oro para el humor absurdo, donde los chistes (la mayoría realmente buenos) y las referencias están al servicio de una historia que se esta contando, y que en ningún momento deja de importarle a su narrador ni a sus oyentes. Por mucho que se trate de una parodia, hay que es decir que es un filme bastante respetuoso, de su fuente original, de sus fanáticos, y de sus espectadores.

Es un filme que consigue hacer reir, a ratos a carcajadas, sin menospreciar la inteligencia del espectador ni apelando a sus instintos mas básicos, cosa que siempre se agradece. Repito, absurdo no significa tonto, ni de mal gusto. Es tan asi lo que estoy diciendo que incluso los fans mas recalcitrantes de Star Wars celebran esta cinta (pudiendo aguardar afuera de la casa de Brooks con antorchas..lo mismo dígase de Star Trek y Alien, otros iconos sci-fi revisitados por este director), cosa que no pasaría si esta fuera una sucesión de chistes e imitaciones inconexas y primitivas.

Y eso que “ataca” (por decirlo de algún modo) uno de los grandes legados de la saga de George Lucas: el merchandising, a través del personaje Yoghurt (también encarnado por Mel Brooks), quien sostiene que de este es donde sale el verdadero dinero de la película, y son abundantes los chistes al respecto, ya que durante el filme vemos toda clase de productos relacionados con Spaceballs, desde figuras de acción, pasando por el vhs de la película hasta papel confort.

El punto es que Spaceballs es una historia que sabe sostenerse por si misma, en el buen desempeño de su relato, en cuanto los chistes están colocados en su justo y preciso lugar para que se mantengan asociados a la historia y le ayuden a seguir adelante, y en el excelente trabajo de actores, en especial de Moranis, Candy y del mismo Brooks, factores que hacen de este filme un infaltable dentro de la comedia estadounidense, y que ha sabido sobrellevar el inexorable paso del tiempo.

***1/2

SPACEBALLS

Director: Mel Brooks

Interpretes: Mel Brooks; John Candy; Rick Moranis; Bill Pullman; Daphne Zuñiga; Dick Van Patten; Joan Rivers; George Wyner

Comedia

1987

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CHRIS CORNELL 1964-2017

Primero fue Kurt Cobain (Nirvana), en 1994. En 2002, fue Layne Stanley (Alice In Chains). Hace un par de años fue Scott Weiland (Stone Temple Pilots), y esta madrugada, a los 52 años, falleció Chris Cornell, guitarrista y voz principal de bandas fundamentales como Temple Of The Dog y, especialmente, Soundgarden, además de Audioslave y una destacada carrera en solitario.

Nacido originalmente como Christopher John Boyle en Seattle, a la cabeza de sus dos primeras bandas, fue uno de los rostros más reconocibles y emblemáticos de la escena grunge surgida en esa ciudad a fines de los ’80, especialmente con Soundgarden, con quienes se mantuvo entre 1987 y 1997, con un peak en 1994 (con el exito del disco Superunknown y la alta rotacion de temas como Spoonman y Black Hole Sun)  con una breve reunión entre 2010 y 2012.

Luego sostendría una interesante carrera en solitario, intercalándola con su trabajo con Audioslave, formada junto a integrantes de Rage Against The Machine, con quienes lanzo tres discos entre 2003 y 2007. Luego retomo su carrera solista durante gran parte de los años siguientes hasta lanzar su más reciente disco, Higher Truth, en 2015.

Al momento de fallecer, se encontraba todavía de gira (que lo trajo hace algunos meses atrás para ofrecer tres inéditos shows en el pomposo Teatro Municipal de Santiago, ciudad en que se presentó en seis ocasiones), y no hacía mucho rato de haber terminado un show en Detroit. Según un vocero, se investigan las causas del deceso.

Y así es como se va otra voz del movimiento que definió musicalmente a una generación completa…¡¡Abriguen a Eddie Vedder, por favor!!

 (Cornell junto a Soundgarden).

QEPD

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