High Fidelity…esas reinvenciones que gustan

Alta Fidelidad es mi película favorita de la vida. Y la novela de Nick Hornby en que se basa es uno de mis cinco libros favoritos de todos los tiempos.

Así, obviamente estaba interesado en High Fidelity, la miniserie producida por Hulu, que adapta la historia, actualizándola (cabe recordar que la novela es de 1994, y la película de Stephen Frears es de 2000, el mundo ha cambiado mucho en 20/25 años), y contándonos la historia de una chica, Rob –por Robyn- Brooks (Zoe Kravitz), propietaria de una tienda de vinilos de Nueva York, que mantiene no sin sobresaltos, adicta a la cultura pop, y lo que pasa luego de romper una relación de años con su ex novio, Mac (Kingsley Ben-Adir).

Al igual que el libro y la película, la historia narra, por un lado, las que tiene que pasar Rob para superar el quiebre, mientras intenta rehacer su vida personal. Por otro, las vicisitudes que debe afrontar en el manejo de su negocio, apoyada en sus dependientes Simon (David H. Holmes) y la extrovertida Cherise (Da’Vine Joy Randolph).

Disponible hasta el capítulo 7, de un total de 10, y siendo fiel a la idea de la novela, puedo elaborar una lista de las cinco cosas que más me han gustado de esta serie, por las que ya la pongo dentro de las grandes series del 2020:

5.-Que hayan respetado los conceptos generales: la devoción por los discos de vinilo, que transcurra en una disquería –y se siga llamando Championship- más la obsesión por la cultura pop, y armar listas de trivia.

4.-Las frecuentes alusiones –expresas o tangenciales- a David Bowie.

3.-El cameo de Deborah Harry.

2.-Que si hayan incluido la secuencia de la compra de la colección de discos en venganza, una de las mejores del libro y, lamentablemente, omitida del corte final estrenado en 2000 (por extensión, básicamente). Es cierto que tiene algunos cambios respecto del relato original, pero la incluyeron, que era lo importante.

En general, la serie agrega cosas que no estaban en la película, y hasta añade conceptos que no estaban en el libro. Por ejemplo, que el protagonista tuviera hermanos (si Rob Fleming/Gordon los tuvo, son apenas mencionados en el libro, pero en la película ni señales), personaje que se agregó a la serie y, a decir verdad, aporta harto.

1.-Lo bien que quedó la actualización. Dije que entre 1994 y 2020 el mundo cambió mucho, y la forma de disfrutar la música también (en 1994, apenas si existía el celular, y conceptos como Spotify, playlist, descargas, parecían sacados de novelas de ciencia ficción). Pero también hay que destacar lo buena que quedó esta adaptación, y cómo se convirtió un relato esencialmente masculino en una historia universal, que trasciende los géneros, sin desviarse un milímetro del espíritu de la novela.

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/Instagram)

PD: Zoe Kravitz, la protagonista, es hija de Lenny Kravitz y Lisa Bonet, quien tuvo un corto, pero potente y relevante papel en la versión de 2000. La historia es cíclica, definitivamente.

la sorpresa que llegó corriendo

Tras llamar la atención de sus enemigos con su gran velocidad y agilidad, el erizo Sonic se ha visto obligado a abandonar su planeta natal y ocultarse en la Tierra, donde gracias a sus poderes ha podido vivir con cierta comodidad, cerca de Green Hill, un pequeño pueblo del medio oeste. Pese a ello, tantos años de ocultarse y no tener contacto con otros, de vez en cuando lo ponen bastante triste.

Cierta noche, mientras trata de desahogarse, su velocidad llega a tal nivel que provoca un apagón que afecta a medio país. Eso llama la atención del gobierno, quien comisiona al excéntrico científico Dr. Robotnik (Jim Carrey) para investigar el hecho.

Sabiéndose perseguido, Sonic sabe que debe abandonar el planeta y, enterado que el sherrif de Green Hill, Tom Wachowski (James Mardsen) consiguió ser trasladado a San Francisco, decide acompañarlo aunque, sin querer, termina por involucrarlo en la persecución.

¿Qué clase de tendencia es ésta? Porque, para ser sincero, de Sonic: La Película no esperaba mucho. Sentía que podía ser mucho peor. Y, sin embargo, me entretuve y lo pasé mucho mejor de lo que esperaba.

Sonic venía precedida de muchos factores en su contra. Partiendo por el horroroso diseño inicial del personaje (que forzó a retrasar el estreno de la película hasta este año), el hecho de ser el personaje emblema de una empresa de videojuegos que hace rato pasó a mejor vida (que sólo se mantuvo en el inconsciente colectivo gracias a nostalgia, y esporádicas referencias en otros trabajos), y ese estigma que persigue a las adaptaciones de juegos.

Sin embargo, Sonic es una película que consigue sobreponerse a esos inconvenientes y salir adelante, avanzar con firmeza y confianza en sus propios medios, y llegar a buen puerto.

Vale, quizás no sea una obra maestra, pero no necesita serlo. Y es que, tal como pasó con Detective Pikachu el año pasado –otro referente de que se pueden hacer adaptaciones de juegos que salgan bien- el trabajo con el director Jeff Fowler  a la cabeza, funciona, haciendo algo bastante simple, que debería tenerse en consideración siempre que se adapten videojuegos: ponerse en los zapatos no del que está jugando, a ése espectador ya lo tienen asegurado, sino en el que está al lado, que representa al gran público que va al cine.

Rescata a un personaje que estaba bastante postergado incluso dentro del entorno gamer, y consigue ponerlo en una película fácil de entender, de disfrutarse y que, emulando a su protagonista, pasa sin que nos demos cuenta.

La película se sostiene principalmente en su carismático personaje principal (qué desperdicio hubiera sido si hubiesen mantenido el diseño anterior), y en la muy buena “química” que mantiene junto a su circunstancial compañero humano (después de la ardilla de Encantada y el irritante conejo de pascua de la asesinable Hop, James Mardsen se ha especializado en coprotagonizar cintas con personajes digitales). Ah, y claro, en el Dr. Robotnik, con un Jim Carrey que hace mucho no veíamos tan en su salsa. Es cierto, es un gran actor, con un registro muy amplio, pero estos personajes caricaturescos parecen ser la cancha en que juega mejor.

Todo esto pone a Sonic, inesperadamente para muchos, en la parte alta de las adaptaciones de videojuegos. Vale, el parámetro no es muy alto, hasta podrían haberse esforzado menos, pero eso no es excusa para no hacer las cosas bien. Y esta vez, las hicieron.

***

SONIC THE HEDGEHOG: THE MOVIE

Director: Jeff Fawler

Intérpretes: Jim Carrey; James Mardsen; Tika Sumpter; Adam Pally

Comedia/Aventuras/Videojuegos

2020

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/Instagram)

obligados a conocerse mejor

Querido Señor Vernon:

Aceptamos el hecho de tener que venir un sábado de castigo por lo que sea que hayamos hecho. Pero usted está loco si piensa que vamos a escribir un ensayo acerca de qué es lo que nosotros pensamos que somos. Porque usted nunca dejará de vernos como usted quiera vernos, en términos simples y según las más básicas definiciones. Por lo que nunca dejaremos de ser…

…un cerebro.

…un atleta.

…una desquiciada.

…una princesa.

…y un criminal.

¿Responde eso a su pregunta?

Con sincero afecto,

The Breakfast Club.

Este fin de semana se cumplieron 35 años de un hito del cine de los ’80, y de una película fundamental.

En plena edad del plástico, como cantaron Los Prisioneros, la época en que creció la industria del consumo y de la entretención, esa fábrica de salchichas que de vez en cuando produce obras de arte llamada Hollywood, surgió una película que bien puede considerarse como una de éstas. Me refiero a la notable The Breakfast Club/ El Club de los Cinco.

Dirigida por John Hugues, un especialista en comedias adolescentes de la época, y con un casting que reunía a varias de las caras más reconocibles del género en esa época (y que la prensa farandulera conocía como el Brat Pack, a consecuencia de los escándalos en que se vieron involucrados, principalmente por sus hábitos nocturnos), estamos ante un filme que vio la luz en plena época de auge de este género. Sin embargo, con marcadas diferencias en su desarrollo y contexto.

Porque donde la mayoría de cintas de la época se trataba de adolescentes con las hormonas en ebullición y las ganas de terminar reventados de tanto carretear (Porky’s, La Venganza De Los Nerds, Fast Times At Ridgemont High, Colegio de Animales), la opción de The Breakfast Club iba por otro camino.

Es un día sábado, en pleno invierno, y cinco alumnos de la secundarias Shermer, en Illinois, deben pasar un día de castigo, por diversas faltas cometidas. Sólo ellos cinco. Cinco jóvenes que apenas se ubican entre sí, pertenecientes a grupos distintos dentro del alumnado, que mayor contacto entre ellos no tienen.

Brian (Anthony Michael Hall), es el mateo, caído en desgracia tras bajar el promedio en artes manuales, es detenido portando un revólver. Claire (Molly Ringwald), la niña rica, hija de padres divorciados que usan a la chica para atacarese entre sí, es castigada por hacer la cimarra e irse de compras. Andrew (Emilio Estévez), deportista y miembro del equipo de lucha del colegio, es castigado por herir a un compañero con cinta adhesiva, supuestamente a modo de broma. Allison (Ally Sheedy), la chica rara del colegio, está ahí sólo porque no tenía nada mejor que hacer –nunca dice por qué la castigaron- y Bender (Judd Nelson), el chico malo del colegio, insolente, agresivo, peleador, está castigado, una vez más, ahora por vender marihuana en el colegio.

Dadas las claras diferencias entre ellos, al principio no se hablan, prácticamente no se soportan y, sobre todo Andrew y Bender, han estado a centímetros de irse a los puñetes. Sin embargo, con el paso de las horas, lentamente van acercándose, comunicándose en forma racional entre ellos, y descubriendo las cosas que tienen en común, más allá de los arquetipos y etiquetas.

Así, por ejemplo, vemos que personajes tan diferentes como Brian y Andrew son víctimas de la presión familiar por ser los mejores en su campo. O cómo Allison, Claire y Bender han sufrido el desprecio familiar, una por indiferencia, la segunda como el arma que tienen sus padres para atacarse entre ellos, él por la violencia que vive a diaro en su entorno.

Al término de la jornada no son los mismos que eran al entrar. Ahora son amigos. Pero quedan con la incertidumbre si el lunes, cuando vuelvan a clases, a la jornada normal, seguirán siéndolo. Supongo que eso nos toca imaginarlo a nosotros.

Como historia secundaria, tenemos al Sr. Vernon (Paul Gleason), profesor del colegio, encargado de vigilar a los castigados del día, un individuo lleno de frustraciones, que hace rato perdió la vocación de enseñar, si es que alguna vez la tuvo, que desahoga sus decepciones con la vida de la única forma que conoce: menospreciando a sus alumnos, retándolos y descalificándolos cada vez que puede, en especial a Bender, con quien mantiene una guerra personal.

Sin ser un director extraordinario (más bien lo contrario, no era precisamente un prodigio de la dirección), Hugues nos legó una de las grandes cintas de la década. Aparentemente otra tonta comedia americana de la época, lo cierto es que está muy lejos de serlo. Es un filme que hay que agradecer, ya que disfrazada de comedia adolescente para ver una tarde de fin de semana, uno termina entrando en un viaje de conocimiento mutuo.

Cinco personajes diferentes entre sí, que van conociendo mejor a otros, aprendiendo mejor de ellos y, de paso, tras entender mejor a otros, van descubriendo cosas valiosas sobre sí mismos.

Aprendiendo a aceptar a otros, han aprendido mucho de sí mismos, y han vuelto a casa con una nueva perspectiva frente a la vida que les tocó.

Una película que, quizás en su momento habrá pasado piola entre otras de su género, pero que ha envejecido mucho mejor que sus pares, que ha tenido la trascendencia que las demás de su generación no tuvo (hoy por hoy, ya no vemos Porky’s o La Venganza de los Nerds de la misma forma, cosa que no pasa con Breakfast) y que se le valora mucho más ahora que en su oportunidad.

De ese sábado ya han pasado 35 años. 35 de una película que sólo ha crecido para convertirse en un filme fundamental e influyente.

****

THE BREAKFAST CLUB

Director: John Hugues

Intérpretes: Judd Nelson; Molly Ringwald; Ally Sheedy; Anthony Michael Hall; Emilio Estevez; Paul Gleason: John Kapelos

Comedia

1985

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/Instagram)

con ustedes….BATMAN!!

Vale, es una primera imagen, liberada el día de ayer por el director Matt Reeves.

Vale, no es una imagen completa.

Vale, el video que fue publicado no se ve muy bien.

Pero es la primera imagen oficial de Robert Pattinson usando el traje y la capucha de Batman, para la película del mismo nombre, a estrenarse el próximo año, que por Dios que ilusiona como ha ido tomando forma.

Las reacciones, en su mayoría, han sido de aprobación. Y es que lo que alcanzamos a ver, da para ilusionarse.

The Batman se estrena en 2021, y junto a Pattinson el elenco incluye a Andy Serkis (Alfred Pennyworth), Jeffery Wright (Tte. James Gordon), Zoe Kravitz (Selina Kyle/Catwoman), Paul Dano (Edward Nygma/Acertijo), Colin Farrell (Oswald Cobblepot, El Pingüino), John  Turturro (Carmine Falcone) y Peter Sarsgard.

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/Instagram)

y al final, fue más de lo que esperaba

Aunque el haber roto con el Joker ha sido muy bueno para su autoestima, Harley Quinn (Margot Robbie) enfrenta un grave problema, al no contar con su protección: muchos de aquellos que alguna vez sufrieron sus fechorías, la están buscando para cobrar venganza de ello. Entre ellos, el jefe criminal Roman Sionis, alias Black Mask (Ewan McGregor).

Buscando salvar su vida, Harley convence a Roman de permitirle rastrear y encontrar a Cassandra Cain (Ella Jay Basco), una joven carterista que se ha apoderado de un valioso diamante al que el criminal ha perseguido por largo tiempo. Sin embargo, Harley ignora que hay mucha más gente detrás de esa joya, y desde los distintos lados de la justicia…

A veces las mejores expectativas son las bajas o derechamente nulas expectativas. Precedida por el desastre que fue Suicide Squad, y por una campaña publicitaria que no prendió a nadie (si comparamos con la ansiedad e impacto de Joker o de la adaptación de Crisis On Infinite Earths, por citar otros recientes proyectos de la alianza DC/Warner), lo que se esperaba de Aves de Presa..y la Fantabulosa Emancipación de Harley Quinn era poco o nada.

Y si, sigue siendo una película menor, que se va a olvidar al poco tiempo. Pero que se pasa bien cuando uno la está viendo, eso es indiscutible. Pero considerando la previa, la prudencia llamaba a ver esta película, sin ser muy exigente.

Aves…(rebautizada recientemente en EEUU como Harley Quinn And The Birds Of Prey –como siempre debió llamarse- a ver si así repunta la mala taquilla que está obteniendo) cumple con la única cosa que se le podía pedir: ser entretenida, mientras tiene que serlo.

Y es que la directora Cathy Yan, en conjunto con su guionista Christina Hodson se cuidaron de no caer en los errores de Suicide Squad (partiendo por omitir toda mención a ese desastre) y ofrecer una historia fácil de contarse y entenderse en poco menos de dos horas…y de disfrutarse sin complicaciones.

Gran parte de los méritos corren por cuenta del gran fiato existente entre el personaje principal y su intérprete. Convengamos que en Suicide Squad, Harley/Margot fueron lo más destacado, pero sin sacarle el partido que podía lograrse de un personaje con el trasfondo y la popularidad de la ex psiquiatra convertida en criminal.

La película funciona también como presentación para las restantes integrantes del equipo, habida cuenta que tampoco son personajes conocidos masivamente, fuera del mundo del cómic, dándonos los datos básicos y permitiendo que cada una de ellas hable por sí misma, de modo que no es difícil entender sus motivaciones, el por qué del lugar que ocupan en la historia, y cómo es que consiguen funcionar como equipo pese a sus diferencias obvias, ofreciendo, de paso, un sutil mensaje acerca de la igualdad de géneros, en una historia que nos lleva a referencias como John Wick, a Rápido y Furioso y a Deadpool

Ah, y qué gran villano se despacha Ewan McGregor, demostrando que se puede interpretar un villano con tendencia a la comedia, sin caer en exageraciones (el error de Kevin Spacey en Superman Returns, o de Jesse Eisenberg en Batman Vs Superman).

Una pena que la película no ande bien en taquilla en EEUU. Vale, por aquí ha funcionado bastante bien, para la época –vacaciones y en medio de la temporada de premios- pero en el país del norte y en su enorme mercado, el que interesa a los estudios, ha dado más bien harto bote, sepultando cualquier posibilidad de secuela, augurándole corta vida en salas, y dejándole a la película una imagen peor de lo que merece.

Películas mucho peores han tenido mayor popularidad y, ciertamente, esto es claramente otro palo de ciego de DC/Warner en su devenir fílmico. Porque si bien, dije antes, esta es una película que se olvidará en breve, pero que nos hizo pasarla bien por un rato, reivindicando a un personaje que merecía un mejor pasar y que, ciertamente, pudo ser mucho peor.

A veces basta con poco.

***

BIRDS OF PREY AND THE FANTABOLOUS EMANCIPATION OF ONE HARLEY QUINN

Director: Cathy Yan

Intérpretes: Margot Robbie; Ewan McGregor; Rosie Pérez; Ella Jay Basco; Mary Elizabeth Winstead; Jurnee Smollett-Bell; Chris Messina

Superhéroes  Superheroínas

2020

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/Instagram)

OSCAR 2020: LOS GANADORES

Con una mano en el corazón ¿cuánto hace que no nos levantábamos, a la mañana siguiente de una noche de Oscar, con la sensación de que valió la pena? ¿Cuánto desde la última vez que la Academia no reconocía, precisamente, como Mejor Película del año a la que fue, objetiva y efectivamente, la mejor película del año? ¿Cuánto que no reconoce como tal a una película destinada a trascender, y a ser recordada precisamente por lo buena que es y no por los anticuerpos que genera su reconocimiento.

Mucho, demasiado como para dar una respuesta exacta.

Si bien el triunfo de Parásitos (en cuatro categorías, incluyendo Mejor Película) no alcanza a borrar los pecados históricos de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas a la hora de nominar y premiar (desde reconocer como mejores películas cintas que se olvidan antes de seis meses, no nominar mujeres directoras, no nominar afroamericanos, y podría seguir), no deja de ser una señal de esperanza, de que puede darse la oportunidad de tomar riesgos, dejar el camino de la comodidad y arriesgarse. Romper sus propias rutinas e irse por caminos poco recorridos, permitiéndose a sí misma abrir los ojos y darse la oportunidad de reconocer, de verdad, otras maneras de llevar a cabo la experiencia cinematográfica. Lo que, a la larga, es un beneficio para todos.

Vamos al detalle:

Mejor Película: PARASITOS

Mejor Director: BONG JOON-HO (Parásitos)

Mejor Actor: JOAQUIM PHOENIX (Joker)

Mejor Actriz: RENEE ZELLWEGER (Judy)

Mejor Actor de Reparto: BRAD PITT (Había Una Vez en Hollywood?

Mejor Actriz de Reparto: LAURA DERN (Marriage Story)

(Estas categorías, las de mejores actuaciones, terminaron prácticamente invictas esta temporada, los cuatro ganadores se repitieron en prácticamente todas las premiaciones).

Mejor Película Internacional: PARASITOS (Corea del Sur)

Mejor Película Animada: TOY STORY 4

(Aquí hay harto que discutir. A mi personalmente me gustó, no me parece un premio mal entregado, pero siento que la Academia pudo haber sido más arriesgada aquí, y apostar por algo que no fuera lo de siempre. Dije en otra columna, las cinco nominadas estaban en iguales condiciones de irse el premio. Pero pesó más la comodidad de decir “¿Hay alguna de Pixar nominada este año? Okey, dénle el premio”.)

Mejor Guión Original: PARASITOS

Mejor Guión Adaptado: JOJO RABBIT

Mejor Diseño de Producción: HABIA UNA VEZ EN HOLLYWOOD

Mejor Vestuario: MUJERCITAS

Mejor Sonido-Edición: FORD VS FERRARI

Mejor Sonido-Mezcla: 1917

Mejor Fotografía: 1917 (o sea, es Roger Deakins!!)

Mejor Edición: FORD VS FERRARI

Mejores Efectos Visuales: 1917

Mejor Maquillaje y Peinados: BOMBSHELL

Mejor Música Original: HILDUR GUDNADOTTIR (Joker)

Mejor Canción Original: I´M GONNA LOVE ME AGAIN (Elton John-Rocketman)

Mejor Cortometraje: THE NEIGHBOR’S WINDOW

Mejor Cortometraje Animado: HAIR LOVE

Mejor Documental: AMERICAN FACTORY

Mejor Documental Corto: LEARNING TO SKATEBOARD IN A WAR ZONE

Cuatro premios para Parasite; Tres para 1917; Dos para Joker, Ford vs Ferrari, Había Una Vez en Hollywood, uno para todas las demás. Por cantidad, y por categoría, la gran ganadora es Parasite, pero claramente estando tan repartida la cosa, es difícil hablar de un ganador absoluto y dominante. Lo que a la larga es bueno, quiere decir que sí, que 2019 fue un año marcado por el buen cine.

¿Los grandes perdedores? Diría que Scorsese y The Irishman (0 premios de 10 nominaciones), pero a las desconocidas que le da la Academia a don Marty estamos acostumbrados y curados de espanto. Pero en realidad, los grandes derrotados son dos estudios: Netflix, porque sumando el total de nominaciones de todas sus producciones, y lograr un solo premio, es para decepcionarse. Lo mismo Disney, por mucho que Ford vs Ferrari (producida originalmente por 20th Century Fox) se anotase dos premios, ninguno de sus caballitos de batalla más emblemáticos (Marvel, Star Wars, sus películas animadas) logró más que una nominación aislada, sin contar lo discutido del premio para Toy Story 4, como dije antes.

En fin, por una vez en mucho tiempo, la Academia hace historia por algo bueno. Esperemos que no se trate de un hecho aislado, y marque la pauta a seguir de aquí en adelante.

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/instagram)

PD: Por favor, no vuelvan a poner a Will Ferrell…las duplas de Steve Martin y Chris Rock, o de Maya Rudolph y Kristen Wiig, y James Corden con Rebel Wilson, hicieron una gran pega, pero lo de Ferrell con Julia Louis Dreyfus, parecía escrito por el Jappening con Ja, en su peor época.

una carta puede mejorar el mundo

Aunque es el hijo del director del servicio de correos, Jesper es no sólo un completo inútil y el peor alumno de la escuela de carteros. Por eso, a nadie le extrañó cuando su padre lo envió a la pequeña isla de Smeerensburg, en el ártico, con el ultimátum de que si no despacha al menos seis mil cartas en un año, será desheredado.

El problema es que Smeerensburg es un poblado de triste aspecto, descuidado por sus propios habitantes, más preocupados de pelearse entre ellos a causa de un milenario conflicto entre las dos familias más influyentes de la ciudad, que de comunicarse entre sí, por lo que la tarea de Jesper se ve simplemente imposible.

Eso, hasta que conoce a Klaus, un ermitaño, artesano y leñador, al que conoce tratando de convencerlo de despachar su correo. Conforme lo va conociendo, Jesper descubre el talento del anciano para hacer juguetes y, buscando alcanzar la meta de cartas por enviar, lo anima a regalarlos entre los niños que así se lo pidan por correo…

Está tan entretenida la competencia por el Oscar a la Mejor Película este año, que se nos estaba pasando otra que está tan o más peleada que esa, la de Mejor Película Animada. Las cinco películas que compiten por la estatuilla este año, están todas igualmente buenas y poderosas, y el movimiento en lo que va de la temporada de premios ha estado parejito.

Si bien Cómo Entrenar a Tu Dragón 3 hasta ahora no ha registrado reconocimientos mayores (pero han estado en todas las papeletas de selección), el devenir de los otros nominados, esto es, Toy Story 4, Missing Link, I Lost My Body y Klaus ha sido a la par (ganando el Critics Choice, el Golden Globe, el Annie a Mejor Película Animada Independiente, y el Bafta y el Annie, , respectivamente).

Por primera vez en muchos años, no hay un claro favorito. No es llegar y decir “ah, va a ganar la de Pixar” como ha pasado los años anteriores. Lo que no deja de ser positivo, quiere decir que los estándares, en materia animada, se han elevado.

Así las cosas, creo que no fue buena idea de mi parte haber visto Klaus, la única que me faltaba, anoche, a menos de 48 horas de la entrega del premio. Porque ahora sí que no puedo dar un pronóstico de qué película se llevará la estatuilla a su casa.

Y es que el trabajo del español Sergio Pablos, en coproducción española-estadounidense, y distribuida por Netflix alcanza un nivel simplemente superior, que nada tiene que envidiar o sentirse menos que otras producciones hechas en Hollywood y auspiciada por los grandes estudios.

Esta es una película que basta con verla un poco para saber que la hicieron con cariño. Eso se nota en su diseño y animación, agradable de ver, abundante en personajes atractivos y concordante con los estados de ánimo que atraviesa la historia: tan siniestra y tan luminosa conforme necesite serlo, según las emociones que imperen en las distintas secuencias.

Porque el factor emotivo es importante en esta película. Klaus es claramente un relato acerca de cómo superar el egoísmo, cómo ser capaz de ponerse en los zapatos de otro, pensar en los demás, y cómo a veces basta un pequeño gesto para encender una mecha que termine por mejorar la vida de otros, dar una calidad de vida más digna a quienes nos rodean y, de paso, hacer de uno mismo una mejor persona.

Partiendo de uno de los grandes mitos de la cultura occidental –Santa Claus y la tradición de dar regalos a los niños que se han portado bien en Navidad- lo que al principio es un castigo para Jesper, una penitencia que debe superar para no perder su vida de privilegios, termina siendo una lección sobre cómo no vive sólo en el mundo, y cómo puede contribuir para que éste sea mejor. Para motivar a otros a intentarlo. Y de paso, darle motivos para vivir a quien pareciera haberlos perdido.

Qué necesario es este mensaje en los tiempos que corren.

Esta película hace mucho bien por la humanidad, pero qué difícil nos la ha puesto a los que nos gusta el cine y nos gusta apostar por quién se va a llevar tal o cual premio. Entretenido, pero difícil. Lo que en lo estrictamente fílmico es bueno. Como dije, demuestra que los estándares en que se trabaja en animación han subido, y no sólo por los mismos de siempre, sino que el abanico se ha ampliado. Y eso es algo que hay que saber valorar.

¿Qué la animación es el hermano menor del cine de verdad? Si, campeón. Jura.

***3/4

KLAUS

Director: Sergio Pablos

Voces en inglés: Jason Schwartzmann; J.K. Simmons; Rashida Jones;

Animación

2019

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/Instagram)