una obra cumbre, sin discusión

El que muchos consideran el mejor disco del rock chileno está de cumpleaños.

Alturas de Machu Picchu fue concebido por Los Jaivas entre julio de 1980 y agosto de 1981 luego de que el grupo, entonces residente en París, Francia, recibiera la visita de su amigo, el productor peruano Daniel Camino, quien llegó con la idea de musicalizar, entre otras obras literarias, el Canto General, de Pablo Neruda, en un proyecto parecido a las Obras de Violeta Parra, que la banda ya había grabado pero sólo publicó un par de años después.

Pese a la reticencia inicial al proyecto, la insistencia de Camino, y el entusiasmo que añadió otro amigo común, Alberto Ledo, Los Jaivas accedieron a dar curso al proyecto, seleccionando parte del Canto General, que daría forma a estas Alturas..

El disco fue grabado en Francia y en Colonia, Alemania, y editado en 1981, ante un medio que esperaba expectante no sólo un nuevo trabajo de la banda fundamental del rock local, sino además por el interés despertado por conocer la obra nerudiana con las claves folklorico-rockeras del quinteto viñamarino.

El impecable resultado, poderoso en sonido y respetuoso frente al poema de Neruda, tuvo una tremenda recepción, que se hizo patente en la gira que el grupo realizó por Perú, Argentina y Chile hasta 1982. La falta de tiempo para ensayar mejor este disco impidió que se conocieran más canciones de éste además de Sube a Nacer Conmigo Hermano, el tema más popular del álbum. Sólo en el Festival de Viña del Mar, de febrero de 1982, se sumaron al repertorio Jaiva más canciones de Alturas…: La Poderosa Muerte y Amor Americano, junto a Sube los grandes referentes de este trabajo en el repertorio en vivo del grupo.

Lo anterior fue paliado con el documental grabado en septiembre de 1982, coproducción entre televisoras peruanas y chilenas (Canal 13)dirigido por Reynaldo Sepúlveda y presentado por Mario Vargas Llosa, por años el único material audiovisual de una banda chilena, en una época previa a la irrupción del video casero. Obviamente, goza de una muy buena versión en dvd lanzada el 2004.

Pasan los años y esta obra, recientemente intepretada en vivo en la propia Machu Picchu con motivo del centenario del descubrimiento de la ciudadela, respetuosa y leal con la obra de Neruda, sigue constituyendo una obra fundamental dentro del rock nacional, que pese a los obligados cambios de formación de la banda tras los decesos de Gabriel Parra, Gato y Eloy Alquinta, sigue sonando tal cual fue concebido hace tres décadas. Sirva esta humilde reseña como un homenajes a los treinta años de una obra cumbre del sonido nacional y latinoamericano.

Canciones:

Del Aire al aire (Alberto Ledo) 2,17

La Poderosa Muerte 11,12

Amor Americano 5,28

Aguila Sideral 5,22

Antigua América 5,38

Sube a nacer conmigo, hermano 4,46

Final 2,37

Todos los temas pertenecen a Los Jaivas-Pablo Neruda, excepto los que se indican

Participaron:

Los Jaivas: Eduardo Gato Alquinta, Gabriel Parra, Mario Mutis, Claudio Parra, Gabriel Parra

Invitados:

Alberto Ledo, Patricio Castillo

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en la granja

Todo lo que está pasando en el país, atendido lo observado ayer en las noticias, se hubiera evitado fácilmente si el gobierno hubiera, desde un principio, escuchado al contrario (porque escuchar a los lamebotas de siempre no cuenta. por suerte estos últimos están empezando a extinguirse)…no justifico para nada los destrozos, saqueos y vandalismo promovido por infiltrados y, sobre todo, flaites que de tanto perrear ya no sólo sin incapaces de distinguir el bien del mal, sino además se han vuelto incapaces de razonar.

Pero, y aunque no estoy del todo de acuerdo con las ideas de los líderes del movimiento estudiantil (en realidad discrepo con ellos en detalles menores, pero no en el fondo: educación pública gratuita y de buena calidad, y el fin del lucro en la enseñanza -cuantos no se han hecho ricos haciéndose pasar por sostenedores?) los apoyo, en cuanto han tenido que enfrentar a una administración sorda, prepotente, que más que solucionar un problema crea dos problemas nuevos con su intransigencia y, sobre todo, su nula capacidad política y social. No apoyo los paros, las tomas y las marchas…de buenas a primeras, y cuando el que tiene que escuchar no lo hace…que más queda?

Así es como llego a recomendar este disco, más apropiado que toda la nueva canción chilena, para graficar lo que está pasando en Chile.

Animals fue publicado por Pink Floyd en 1977, y es quizás el disco más político de PF. Si, incluso más que The Wall, el clásico disco doble que publicarían dos años después

Inspirado en la novela La Granja de los Animales, de Orwell…totalmente recomendable por lo demás, consiste en una crítica al modelo político inglés de su tiempo, aplicando la metáfora de la sociedad concebida por Orwell. El disco hace referencia a estos personajes destacando tres tracks

-Dogs: los perros que protegen a los gobernantes, a costa de todos los demás, incluso de ellos mismos. Personajes sin mucho seso a los cuales el gobernante les pone unas cuantas migajas en el plato para tenerlos de su lado. Ojo, no necesariamente se trata de los militares o policías…que me dicen de los empresarios, los medios, las iglesias, los canales de opinión? componen David Gilmour y Roger Waters, cantan ambos.

-Pigs (three different ones): Cerdos. Hace referencia a los que tienen el poder. Especialmente el político, que se acostumbran a él, que viven para sacar provecho, viviendo muy cómodos en la cúspide, engordando de todo lo que pueden agarrar. Convencen a la comunidad con un par de palabras y frases rebuscadas, de manera que suenen bonito, pero no se entienda su real sentido de una sola lectura (Todos los animales son iguales, pero hay animales más iguales que otros). Les dan algo de lo que tienen a los perros para que los mantengan protegidos. Compone y canta Waters.

-Sheep: las ovejas representan a los gobernados. O sea, todo el resto que agacha el moño, los que no les queda otra que aguantar a los cerdos arriba y a los perros alrededor. Los que están ahí sólo para que la sociedad funcione, aunque de sus resultados no les toque nada. Compone y canta Waters, aunque con una salvedad respecto de la novela de Orwell: aqui las ovejas abren los ojos, descubren que los están cagando y se rebelan.

El disco fue lanzado en enero de 1977, grabado por Brian Humphries y James Guthrie en los estudios Britannia Row. Contó con el arte del habitual Storm Torgherson, fotografiando un cerdo volador en la Battersea Power Station londinense. Curiosa, e injustamente, es uno de los discos menos aplaudidos de PF. Vale, no es Dark Side of the Moon, pero tampoco es para despostarlo tanto. Se lo recomiendo.

PD: este año se cumplen 30 años de Alturas de Maccu Piccu, 25 de Pateando Piedras y 20 de joyas como Blood Sugar Sex Magik, Nevermind, Ten, Achtung Baby, Out of Time, Use Your Illusion, y otras joyitas. Los homenajes de rigor estan en preparación…sólo les pido un poco de paciencia, nada más.

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la otra historia de Chile

Y si nada fue como nos dijeron que fue?

21 de mayo de 1879. Los poderosos acorazados peruanos Huáscar e Independencia ingresan a la costa frente a Iquique luego de observar las embarcaciones chilenas Esmeralda y Covadonga…para cuando las naves, al mando del capitán Miguel Grau, han descubierto que los barcos chilenos fueron abandonados y se ven en muy malas condiciones, el cielo es cubierto por el imponente bombardero aéreo chileno Cochrane, capitaneado por Carlos Condell. Tras la destrucción de la Independencia, Grau ordena la rendición del Huáscar.

La guerra concluye pronto con la destrucción de Lima y su conquista por el Ejército de Chile.

Veinte años después, Chile es una de las grandes potencias del mundo, gracias a la explotación de la metahulla, un poderoso combustible encontrado antes de la guerra en el sector de Lota. Sin embargo, una serie de atentados ha tenido lugar en yacimientos de metahulla y sus alrededores.

Preocupado por la situación el gobierno, a través de la oficial Leonora Latorre, contrata los servicios del investigador privado Luis Uribe, ex marino y alguna vez compañero de armas de Condell, para que dé con los responsables de estos ataques, asignándole a Ygriega, un número o humanoide, la primera de una nueva generación de su especie. Junto a Ygriega, Uribe visitará a su primo Arturo Prat, ex capitán de la Armada chilena, retirado de la vida pública tras una desastrosa expedición a la Antártica de la cual sus facultades mentales no volvieron del todo bien…

Es un buen momento para la narrativa gráfica chilena, dijimos tiempo atrás (y con el relanzamiento de Dr. Mortis, pronto insistiremos en ello), y además para la literatura sci-fi y fantástica hecha en nuestras tierras, otra cosa que hemos insistido reiteradamente. Hago esta acotación para entender mejor la ansiedad provocada por 1899: Cuando los tiempos chocan la novela gráfica recientemente publicada, escrita por Francisco Ortega (60 Kilómetros Redux, El Número Kaifman) y dibujada por Nelson Daniel (Lucca).

Enmarcada dentro de los géneros de la ucronía (what if? o que hubiera pasado si?) y con mucha estética steampunk en medio, 1899 plantea una realidad alternativa, donde Chile se ha convertido en una potencia a nivel mundial en lo político, en lo bélico y en lo tecnológico tras el descubrimiento de la metahulla, suerte de supercombustible natural cuyo descubrimiento ha modificado no sólo la presencia chilena en el mundo, sino que directa o indirectamente ha cambiado totalmente el escenario geopolítico en todo el orbe.

La idea tras 1899 no es sólo crear un universo paralelo, donde personajes y universos tanto fantásticos como históricos chocan (Verne, Wells, Lovecraft, Fritz Lang, Martín Rivas, Leonora Latorre, hasta Cthulu, King Kong y Dracula se cruzan con Prat, Grau, Uribe, Condell en un universo donde los trenes circulan por vía semiaérea y las batallas se ganan no en barcos, sino aeronaves y dirigibles) sino rescatar la historia de Chile, la imaginería y mitología nacionales como fuente de buenas narraciones.

Lo hemos comentado antes, a propósito de novelas como Synco, Kalfukura y Chil3, a propósito del reencantamiento por las actuales generaciones con nuestro pasado como base para la creación de buenas y notables historias. En ese sentido, el universo creado por Ortega y bellamente llevado a la imagen por Daniel se coloca dentro de una de las grandes creaciones del último tiempo. Una novela gráfica ágil y entretenida, que nos abre los ojos a una manera de contar historias que no se suele ver muy seguido por estas latitudes y cuya aparición se agradece. Sobre todo si remueve el stablishment, le sacude el tapete a algunos cuantos (en Perú, la aparición de Grau en la historia causó una histeria colectiva que obligó a Editorial Norma a apurar su lanzamiento en tierras limeñas) y nos demuestra que, no siempre la alternativa es mejor.

Bien que haya editoriales apuntando por creaciones como ésta, pero mejor aún que haya gente dispuesta a crearlas y, más todavía a leerlas. Uno de los grandes aciertos de las letras nacionales en lo que va del 2011, y no han sido pocos (y además, obteniendo muy buenas ventas, lo que en un medio donde siempre se ven las mismas caras, se agradece). Y ojo, aún falta lo que vendrá para la Feria del Libro. Se nos abrió el apetito.

más info y créditos de las imágenes:

http://www.novela1899.com/

fortegaverso.cl

nelson-daniel.blogspot.com

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fuerza de voluntad

Durante milenios, la fuerza conocida como el Cuerpo de Linterna Verde ha velado por el bien y la justicia a lo largo del universo.

Compuesto por 3600 efectivos, armados con anillos cargados con la energía verde de la fuerza de voluntad, el cuerpo Linterna Verde enfrenta su mayor desafío cuando regresa a la vida la entidad llamada Parallax, el mayor enemigo que jamás ha enfrentado, costando la vida de Abin-Sur (Temuera Morrison), el más respetado de los Linternas.

Buscando un sucesor, el anillo Linterna Verde de AbinSur busca a quien resulte digno de portarlo, esgociendo a Hal Jordan (Ryan Reynolds), un experimentado, pero conflictivo e impulsivo piloto de pruebas.

Jordan deberá aprender entonces de los demás, y sobre todo de su ser, para descubrir el gran poder que posee en su interior y el valor agregado para salvar su mundo, su universo…y a sí mismo.

¿Nos creerán si les contamos que @Alexa_Wolf y yo estuvimos un buen rato luego de terminada la función de Linterna Verde tratando de deducir que fue lo que no le gustó a los críticos gringos y de otras latitudes que la ningunearon tanto, al extremo de impedir que se convirtiera en el éxito de taquilla que todos esperaban, comprometiendo cualquier secuela que se planease y mandando al cuerno la soñada presentación de la Liga de la Justicia en live-action?

Okey, puede que no sea un personaje masivamente conocido (argumento que no vale: KickAss y Watchmen son cómics mucho menos mediáticos y anduvieron más que dignamente en boleterías) o que no esté a la altura de filmes como el Superman de Christopher Reeve, los Batman de Nolan o las dos primeras X Men. Argumento que tampoco es válido. Comparar un filme promedio con las grandes catedrales del género es fácil. Y cruel.

Cierto es que no es la gran cosa. Linterna Verde no va a revolucionar nada, ni marcar pautas ni un antes ni un después dentro del subgénero de los superhéroes. Pero tampoco es que pretendiera ser más que otros filmes de la especie, ni menos.

Conforme. Se toma más del tiempo necesario en llegar al clímax. Hal Jordan demora mucho en mostrarse por primera vez con el uniforme de Linterna Verde, y dejar correr media película sin que veamos como le queda el traje sin una explicación convincente no ayuda mucho, pensando que la consigna en estos filmes es menos metafísica, más acción.

En su defensa, digamos que en esta versión fílmica, al menos, lo último que Jordan desea en la vida es ser un héroe. Así, necesita recorrer un camino para encontrarse a sí mismo, ayudarse y poder así ayudar al prójimo. No es un camino fácil. Nadie nace siendo héroe ni se vuelve tal sólo por recibir un anillo. Tiene que aprender a serlo, y eso lleva tiempo. La película debe ser consecuente con lo que cuenta.

Aceptamos que las actuaciones están a un nivel no bajo pero tampoco especialmente extraordinario, y que en más de un momento los efectos especiales guatean (para muchos, más que traje de Linterna Verde es un disfraz de Power Ranger digital). Vale, pero llamamos a no dejarse condicionar por estos detalles.

En la vida, y el cine no es la excepción, hay matices (no medias tintas, que no es lo mismo) De eso parece que los críticos oficiales se olvidaron, y han pasado su vida pegados o en las obras maestras o en las reverendas porquerías, perdiendo la capacidad de simplemente pasar un buen rato con una película, que es lo único que pretende.

Linterna Verde es eso: un filme entretenido, hecho para lisa y llanamente pasar un buen rato, lo que logra con buenas secuencias de acción, el humor justo y necesario, y abundante fan service. Quizás la DC no haya quedado tan prendida con sus resultados en taquilla para seguir sacando partido de sus franquicias, pero tampoco desentona con sus similares de Marvel, sobre todo porque esta última le lleva años luz de ventaja. Y tampoco es fácil resumir medio siglo de cómics en dos horas,

Si ud. es de los que lee seguido esta página, sabrá que sus autores hemos procurado rescatar el valor del cine como fuente de entretención, que si está bien hecho, como es el caso, es una expresión muy válida y digna de destacar como una obra maestra.

No olvidemos que el gran objetivo de los inventores del cine fue, ante todo, divertir. Si eso a ud. le desagrada tanto, con todo respeto váyase al carajo.

***

GREEN LANTERN

Director: Martin Campbell

Intérpretes: Ryan Reynolds; Blake Lively; Mark Strong; Temuera Morrison; Peter Saarsgard; Angela Bassett; Tim Robbins

Superhéroes

2011

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de frío, nada

Estuvimos el pasado lunes 16 en una de las últimas funciones en Chile de Disney on Ice: Aventura en Walt Disney World, y eso me hizo darme cuenta que no es bueno dejarse llevar por los prejuicios. Cuando @Alexa_Wolf me propuso ir, debo confesarlo, tenía mis aprehensiones.

Aprehensiones que volaron ni bien se encendieron las luces de la pista, y se abrió el telón presentando a Mickey, Minnie, Donald, Goofy y al resto de la pandilla de personajes clásicos de Disney.

Fue ahí donde me cayeron un par de tejas.

La primera: es Disney, el universo fantástico surgido y/o recreado por la mente de una de las personalidades más creativas e influyentes del siglo XX. Difícilmente hablaríamos de animación, de industria del entretenimiento de no haber sido por visionarios como el tío Walt. Uno puede no ser fanático de la colección Disney, pero el que niegue los méritos de este creador, dése la cabeza contra una roca, por bruto. Por lo demás, todos hemos pasado nuestra más tierna infancia con los personajes Disney, universo que, como pocos, ha sabido reinventarse y mantenerse en la cresta de la ola sin matar personajes, por el contrario, sumando nuevas caras. Que lo digan no más los niños que hoy rayan la papa con personajes tremendos como Phinneas y Ferb, nuestros sobrinos de 5 y 3 años dan fe de ello.

La segunda: el altísimo nivel de producción presentado a lo largo de la hora y veinte que dura el show, dividido en dos actos, el tremendo despliegue visual que sin embargo no se come a las varias decenas de artistas en escena, todos altamente calificados para participar en un exigente espectáculo donde nada ha quedado al azar, con el fin de dejar al público de todas las edades con la boca abierta.

No es para extrañarse. Si la marca Disney es tan poderosa, la más grande quizás en la industria del entretenimiento no es por mera casualidad, sino por un trabajo constante y disciplinado, que en esta oportunidad tuvo como protagonistas a Los Increibles, nuevos integrantes del mundo Disney On Ice, consolidando la fructífera relación entre ésta y Pixar, ahora en sus eventos en vivo (como ya pasó con Toy Story y Nemo).

Ver esta pista de hielo en pleno centro de Santiago, los tremendos efectos especiales y de luces, la habilidad y casi coordinación casi fantásticas de los patinadores en escena, y uno que otro guiño para los padres que son quienes al final pagan la entrada y compran kilos de souvenirs (hasta el pop corn decía (c)Disney)*, hacen de este show una jornada inolvidable para grandes y chicos, sin importar razas, nacionalidad o condición social. Para lo que cobran hoy en día los productores por un show en vivo, este estaba al alcance de cualquier vecino.

Y no menos importante, uno queda con ganas de más, preguntándose cuando volverá y con qué sorpresas (exijo a Timón y Pumba!!!, aprovechando el reestreno de El Rey león en 3D)

En resumen, un espectáculo de calidad superior que permite disfrutar y/o volver a la infancia por 80 minutos, con la magia de un universo de fantasía que está muy lejos de desaparecer, y que las próximas generaciones seguirán disfrutado. Queda Disney para mucho

*¿O acaso creían que el baile de Mr.Increíble era para niños?

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RAUL RUIZ 1941-2011


Si, lo acepto, nunca fui muy devoto de su filmografía…pero nunca tan bruto como para desconocer en Ruiz a nuestro mayor embajador cinematográfico en el mundo, en un medio donde muchos directores fallan a la primera y son incapaces de reconocer sus propios errores, salir de Chile y obtener reconocimiento sin fronteras, al punto de poner la industria a sus pies, no es casualidad. Ruiz lo logró y si eso no es un valor agregado, me declaro incompetente.
Descanse en paz

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repetir hasta que resulte

El piloto de guerra Colter Stevens(Jake Gyllenhaal) despierta a bordo de un tren rumbo a Chicago, frente a una desconocida llamada Christine(Michelle Monaghan), ocupando la identidad y, según descubrirá, el cuerpo de otro. Pocos minutos más tarde, el tren explotará a poco de retomar su marcha.

Acto seguido, Stevens despierta dentro de una cápsula, que únicamente se comunica con el exterior a través de la capitana Colleen Goodwin (Vera Farmiga), quien le informa que ahora es parte del Código Fuente, un programa impulsado por la Fuerza Aérea para detectar a los responsables de atentados y catástrofes. En función de ello, y enfrentando sus propias confusiones, Stevens será reincorporado a los últimos ocho minutos de vida a bordo del tren a fin de encontrar al responsable de la explosión…las veces que sea necesario…

 

Hace dos años destacábamos el filme Moon, una pequeña gran joya de ciencia ficción sobre la vida de un astronauta encargado de administrar una abandonada base lunar casi de por vida. Con apenas uno o dos personajes principales, esta pequeña joya fue firmada por Duncan Jones, hasta entonces realizador de cortometrajes más conocido por ser hijo del gran David Bowie que por sus méritos filmicos. En este primer largometraje, Jones ya demostraba un talento propio que le permitiese desmarcarse de la sombra paterna y brillar con luces propias.

Y como dicen que una golondrina no hace verano, había que esperar un segundo filme para disipar cualquier duda razonable. Así llegamos a Ocho Minutos Para Morir, filme estrenado en abril pasado con más presupuesto y mejores auspicios.

Pasa con muchos realizadores que después de un tremendo debut se ahogan en las ligas mayores. Jones, por el contrario, sino se ha consolidado con Ocho Minutos… si ha dado un paso gigantesco en ese sentido, construyendo una historia ágil, claramente contada y capaz de trasladarnos de un plano de realidad a otro, sin dejarnos mareados, sino que más que involucrados en la narración, y demostrando que para que un filme de sci-fi funcione bien no es necesario que sea una epopeya de tres o cuatro horas. Con los apenas 90 minutos que dura, e incluso menos, alcanza y se disfruta mejor.

El guión a cargo de Ben Ripley fluye sin atosigar y los intérpretes se desenvuelven con comodidad en él, destacando el trabajo de Jake Gyllenhaall, quien tiene sobre sí la tarea de llevar sobre sus hombros gran parte del peso de la historia, lo que hace con gran talento, al igual que sus coestrellas Michelle Monaghan y Vera Farmiga, quienes aportan, digámoslo, aún más atractivo al filme.

Source Code va a estar en más de un ránking este 2011,la doy firmada. Y el buen Duncan Jones se desmarca así, totalmente de cualquier parentesco, marcando los pasos de una carrera cinematográfica con todas las de la ley, capaz de pararse de igual a igual frente a colegas más experimentados, Papá debe estar orgulloso.

***3/4

 

SOURCE CODE

Director: Duncan Jones

Intérpretes: Jake Gyllenhall; Vera Farmiga: Michelle Monaghan; Jeffrey Wright

Ciencia Ficción

2011

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