una mujer muy especial

La culpa fue de Bad Bunny y su video en que aparece travestido. O más bien, de todos su fans que lo hicieron ver como un símbolo del progresismo y la igualdad de género. Obviamente, mucha más gente no le compró, por un lado, porque el tipo es un misógino declarado, en parte porque no es el primero ni el último en travestirse en una obra determinada. Saliendo los ejemplos típicos: Freddie Mercury, David Bowie, Robin Williams.

Pero me llamó la atención que nadie se acordara de Dustin Hoffmann y esa gran comedia de 1982 llamada Tootsie. Y ya que por estos días se estila revisar la colección de dvds…

Dirigida por Sidney Pollack (¿por qué siento que cada vez que se repasa a los grandes directores estadounidenses de los ’70, se les olvida mencionarlo?), esta es la historia de Michael Dorsey (Hoffmann), un actor con el que ningún director o estudio quiere trabajar por su carácter.

A punto de tocar fondo, envuelto en una relación sin futuro con Sandy (Teri Garr), y necesitando dinero urgente para montar una obra junto a su amigo dramaturgo Jeff (Bill Murray), Michael se entera que en una popular telenovela, necesitan una actriz. Desesperado, se disfraza y se convierte en Dorothy Michaels, quien gana el papel, y rápidamente se convierte en un éxito entre el público, lo cual a la larga convertirá la vida de Michael en un caos, sobre todo cuando se enamora de Julie Nichols (Jessica Lange), la protagonista del drama.

Por alguna razón, Tootsie se convirtió en un clásico, o al menos en uno de los filmes que con más cariño de aquella época. Okey, no es el primero en referirse a un personaje empujado a trasvestirse por necesidad. No olvidemos Una Eva y Dos Adanes, al menos treinta años antes, pero…y sin desmerecer la cinta de Marylin Monroe, Tony Curtis y Jack Lemmon, no alcanza las lecturas que plantea el filme de Pollack.

Porque a simple vista tenemos una comedia de enredos, lo que es natural si pensamos su premisa: tipo tratando de zafar de un problema, terminando por producir unos cuantos más. En eso, Tootsie funciona realmente bien, sino no se explicaría porque, a casi cuarenta años de su estreno mantenga su gracia intacta. Pero no se queda sólo en la mera comedia.

Si bien no sé si se pensó de esta forma en su época de estreno, Pollack plantea una segunda lectura, a partir del proceso que vive Michael al transformarse en Dorothy, y que va más allá de los líos en los que se mete (como que el director de la teleserie y uno de sus protagonistas empiecen a “acosarla”), sino de entender cómo es el mundo para con las mujeres, y de paso, cómo ha sido él mismo con los demás.

Michael aprende a conocer el mundo desde otra perspectiva, que le ayuda a conocerse mejor a sí mismo y, a la larga, tratar de ser una mejor persona. A través de su alter-ego femenino, Michael Dorsey dejará de ser el que era, para sacar cosas buenas que ni el mismo sabía que tenía, y así empezar una nueva vida, para sí mismo y para con el resto.

A ver si Bad Bunny puede decir lo mismo, poh.

****

TOOTSIE

Director: Sidney Pollack

Intérpretes: Dustin Hoffmann; Jessica Lange; Bill Murray; Teri Garr; Dabney Coleman; Geena Davis; George Gaynes; Sidney Pollack; Charles Grodin

Comedia

1982

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iniciando otra partida

Han pasado algunos años luego de que cuatro adolescentes sortearan con éxito una partida del asombroso juego conocido llamado Jumanji. Y aunque la vida siguió adelante para tres de ellos, para el cuarto , Spencer (Alex Wolff) la vida universitaria no ha sido lo que esperaba, menos cuando al volver a casa debe compartir su cuarto con Eddie (Danny De Vito), su exasperante abuelo.

Por eso, cuando baja al sótano y encuentra la vieja consola a través de la cual despertaba el universo de Jumanji, no puede evitar ingresar al juego. Y para evitar un desastre mayor, sus amigos Martha (Morgan Turner), Fridge (See’Darius Blaine) y Bethany (Madison Iseman), deberán seguirlo, aunque lo que encontrarán esta vez, no será lo mismo que la partida anterior…

En fin, hay que seguir viviendo, y si bien el país y el mundo pasan por un momento difícil, hay que saber sobrellevarlo de alguna manera. Y los cinéfilos tenemos la nuestra, por mucho que los cines estén cerrados y muchos estrenos se hayan postergado o cancelado. Como dije en una publicación anterior, siempre habrá películas que descubrir o revisitar, aunque no sea de la forma tradicional como es ir a una sala (cosa que no haremos por un buen rato).

Y aprovechando que Jumanji: The Next Level ya está en las plataformas digitales y/o on demand, bien sirve para retomar la actividad cinéfila/bloguera, sobre todo en esta época en que hay que quedarse en la casa.

No, no lo digo por ese meme que circula por ahí de que pareciera que alguien estuviera jugando Jumanji con el destino del planeta. Lo digo porque esta película tiene la dosis justa de aventuras para pasar un muy entretenido par de horas.

Si algo destacó la primera película de la saga, estrenada hace dos años (segunda, en rigor, si consideramos la protagonizada por Robin Williams, en 1995), fue su devoción por el género de las aventuras, al estilo más tradicional. Ese que reunía a exploradores, cazafortunas, profesores, saqueadores, en fin. Disfrazada como una película de videojuegos (las mejores del género son las que aluden, curiosamente, a juegos que no existen en la realidad) la anterior Jumanji daba pie a una aventura disfrutable desde el minuto 1, acompañada de una subtrama de conocimiento personal y autovaloración de sus protagonistas. Los cuatro jóvenes del principio, eran otros al final de la historia.

Esta secuela del año pasado va, para que respiren tranquilos, por el mismo lado, pero está planteada de manera que no sea una mera repetición de lo que vimos antes. Emulando lo que sucede con muchos juegos, en que una partida nueva puede ser radicalmente distinta de la anterior, aunque sea el mismo juego, Jumanji: The Next Level plantea nuevas situaciones y desafíos, que la hacen correr con colores propios.

Y donde antes eran cuatro adolescentes sin mayor relación entre sí los que aprendían a conocerse, esta vez la subtrama corre por cuenta de Eddie y su ex amigo Milo (Danny Glover), dos personajes que aprovecharán el viaje por el universo Jumanji para sanar sus heridas y ponerse al día, relato secundario que no le resta una coma de sus virtudes al filme, sino que ayuda a valorar la experiencia mucho más.

Esta es una película que funciona con poco. No necesita hacer mucho escándalo ni esforzarse mucho para salir adelante y cumplir con lo que promete: pasar un buen rato, y terminar la sesión con un grato sabor en el paladar.

***1/4

JUMANJI: THE NEXT LEVEL

Director: Jake Kasdan

Intérpretes: Dwayne Johnson; Karen Gillian; Kevin Hart; Jack Black; Alex Wolff; Morgan Turner; See’Darius Blaine; Madison Iseman; Danny De Vito; Danny Glover; Awkwafina; Colin Hanks; Nick Jonas

Aventuras

2019

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la función debe interrumpirse

Dije hace unos días que se iba a poner difícil escribir de cine en estos días, principalmente por las cada vez más postergaciones de estrenos, a causa de la crisis sanitaria que estamos viviendo a nivel mundial. Sin embargo, las medidas de aislamiento social, acentuadas con la declaración de estado de emergencia por el gobierno en horas de esta tarde, puso más difícil la cosa.

En concordancia con dicha medida, que involucra el cierre de centros comerciales y recintos destinados a las grandes aglomeraciones de personas -y de toda lógica, por cierto- prácticamente la totalidad de cadenas cinematográficas, y algunas salas independientes, han cerrado sus puertas hasta nuevo aviso.  Si ya era complejo escribir de cine con películas postergando sus debuts, imaginen ahora, con las salas cerradas.

Y sí, es cierto, uno siempre tiene su colección de películas, su catálogo de clásicos que podría revisitar, y algunos estudios están optando por estrenar varias de sus películas directamente en formatos digitales, ante el momento por el que estamos pasando, con una crisis sanitaria que recomienda mantenerse en la casa y no salir si no es estrictamente necesario, como que no dan muchas ganas de sentarse y escribir de cine. Al menos por ahora.

Ya vendrán mejores oportunidades de hacerlo.Por ahora, lo urgente y lo importante es cuidarse. Hacer caso a las recomendaciones. Y, como he dicho otras veces, una bajada en las revoluciones nunca viene mal.

Cuídense harto, hagan caso a las recomendaciones. Y aprovechen la cuarentena para ver hartas películas y series, lean, escuchen harta música, para que pronto, cuando tengamos una mejor ocasión, conversemos de todas estas cosas.

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en suspenso..

No hay Lollapallooza. No hay Copa Libertadores, ni Supercopa ni Champions League, y las clasificatorias mundialistas suspendidas hasta nuevo aviso. El fútbol local se jugará sin público. La ATP suspendió todos los torneos de tenis por más de un mes, así como la NBA y otras ligas. WWE hará sus shows sin público, en recintos ínfimos, y su gran evento gran, Wrestlemania, está en la cuerda floja. En los países donde ya hizo crisis, se han suspendido clases en colegios y universidades.

Definitivamente, el Coronavirus no es un tongo, ni un chiste ni una sacada de pillo para las autoridades frente a ciertos temas. Es cosa seria. Y por eso, la prioridad a nivel mundial es evitar las aglomeraciones, a fin de evitar apurar su contagio. Ahora bien, ¿cómo afecta esto a la industria del cine?

Ello, a propósito de las suspensiones y aplazamientos en el estreno de películas que en el corto plazo debían ver la luz. No Time To Die, la nueva película de James Bond, que debía estrenarse en abril, fue la pionera, al ser postergado su estreno hasta noviembre. Y en estos días se han sumado A Quiet Place 2, Rápido y Furioso 9 (¡un año!*), New Mutants, el live-action de Mulan, y es posible que muchas otras, que tenían fecha de lanzamiento en marzo, abril o incluso en mayo, se sumen a la lista de aplazados.

Esto obedece a razones que resultan claras: si la idea es evitar las aglomeraciones…en una sala de cine entran entre 100 y 200 personas; a cuatro o cinco funciones diarias, ya vamos entre 500 y 1000; si sumamos que la gran mayoría del público asiste a multisalas ubicadas en centros comerciales que albergan al menos diez salas.

La otra razón es estrictamente mercantil, pero tiene su lógica también: en tiempos en que se llama a evitar las aglomeraciones y, si es posible, no salir de casa ¿para qué van a estrenarse películas hechas para que el público asista en masa, si esa masa no va a salir a ver una película? Especialmente si pensamos que el gran público de la industria hollywoodense hoy por hoy es el asiático, China sobre todo, precisamente donde partió esta pandemia. El fracaso sería estrepitoso.

En ese sentido, interesante será ver qué pasará con esas cintas que sí se van a arriesgar a estrenar en su fecha originalmente programada.

Esto nos deja una pequeña complicación a los que nos dedicamos a evangelizar desde el púlpito de la crítica de cine…si no se estrenan las películas ¿de qué diablos vamos a hablar?

Obligado a apelar a la dvdteca, a referirse a los clásicos, a revisitar títulos de años anteriores, y a seguir con la lista de pendientes del 2019 –o incluso años anteriores- que aún quedan por ver. Por este lado tenemos la ventaja de que no todo se estrena en el momento que corresponde, así que aún nos quedan películas de años anteriores que nos puedan sorprender (como El Permiso, de 2018, a la que le tengo echado el ojo desde hace unos días), así que hay motivos para mantenerse vigente.

Será pues. Habrá que cuidarse no más.

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(*Entiendo la necesidad de aplazar los estrenos, pero…¿un año? tres, cuatro meses, puede ser…pero ¿doce meses? Esto no tiene que ver con el virus…)

MAX VON SYDOW 1929-2020

Hay actores que pueden pasar del cine de autor, o independiente, o cine arte, o como quieran llamarle, al cine más mainstream y marketinero posible, y volver, no sólo sin perder un pelo de dignidad, sino además, haciéndose más grande en el proceso.

Max Von Sydow fue uno de estos ejemplos. De nacionalidad sueca, su carrera fílmica comenzó en 1949, y alcanzó sus primeros grandes hitos de la mano de su compatriota Ingmar Bergman, en filmes fundacionales como El Séptimo Sello o Fresas Salvajes.

Sus intensos primeros años de carrera pronto lo llevarían a Hollywood, intercalando su carrera dentro del cine netamente industrial con los trabajos más autorales. Su rostro se haría familiar para el público general al protagonizar filmes como La Historia Más Grande Jamás Contada, La Hora del Lobo, Los Tres Días del Cóndor y, especialmente, al anciano padre Merrin en El Exorcista (1973 y su secuela de 1977),  y al Despiadado Ming, en Flash Gordon (1980).

Otros filmes que contaron con su presencia fue el clásico futbolero Fuga a la Victoria, junto a Michael Caine y Pelé, Duna (1984), Hannah y Sus Hermanas, de la mano de Woody Allen (1986), Pelle, El Conquistador (1987), Hasta El Fin Del Mundo (1991, de Wim Wenders), Minority Report (2002), Robin Hood (2010) o Tan Fuerte,Tan Cerca (2011) entre muchos otros filmes masivos y otros no tanto, ya fuera en cine como en televisión.

En actividad hasta hace no mucho (tuvo un pequeño papel en Star Wars VII: The Force Awakens-2015 y en algunos episodios de Game Of Thrones), su deceso tuvo lugar el día de ayer, y ha sido anunciado durante las últimas horas.

QEPD

(Qué año, y recién estamos en marzo)

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BELGICA CASTRO 1921-2020

No terminábamos de asumir el deceso de Alejandro Sieveking, cuando este viernes nos enterábamos de la muerte, a los 99 años, de su mujer, la también actriz y directora teatral Bélgica Castro.

De dilatada y fundamental trayectoria, que inició a principios de la década del ’40 hasta su retiro en 2016, a causa de una irreversible demencia senil, Bélgica Castro anuló ese lugar común de que detrás de todo gran hombre hay una gran mujer. En su caso, desde su matrimonio en 1961, hasta la fecha, caminó por su vida tanto profesional como personal, mano a mano con su marido.

Más de setenta años dedicada al teatro, y con interesantes aportes en cine, televisión y hasta en el campo del videoclip, para cuando contrajo matrimonio con Alejandro Sieveking, ya tenía una importante carrera sobre las tablas, desarrollada por sí misma. Su unión, sólo potenció lo mejor de ambos, convirtiéndolos en parte fundamental de la historia teatral chilena.

Dentro de las obras que participó podemos citar clásicos como Sueño de Una Noche de Verano, Tartufo, La Muerte de un Vendedor, La Celestina, Fuenteovejuna, Noche de Reyes, Las Tres Hermanas, Mamá Rosa, Largo Viaje del Día Hacia L a Noche, Animas de Día Claro, La Remolienda, La Mantis Religiosa, Bodas de Sangre…en fin.

QEPD

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la frescura ya no sale tan barata

Corren los primeros meses del año 2016. Gracias a las gestiones de su presidente Roger Ailes (John Lithgow), Fox News es la plataforma de noticias más exitosa a nivel mundial, cosa que ratificará los siguientes meses con la cobertura que prepara para la carrera presidencial republicana, marcada por el rápido ascenso del empresario Donald Trump.

Sin embargo, este imperio está a punto de sufrir un fuerte remezón, cuando se hagan públicas una serie de denuncias de acoso sexual imputadas a Ailes y su círculo más cercano, situación que adquirirá mayor gravedad cuando éstas acusaciones se traduzcan en acciones judiciales…

Hay obras en general, y películas en particular, que ganan mucho con la oportunidad en que fueron estrenadas. Es lo que siento que pasa con Bombshell (El Escándalo), que, siendo una buena película, no la sentiríamos tan potente si se hubiera estrenado en circunstancias distintas de las actuales.

Estamos en una época en que el acoso sexual es perseguido y sancionado, penalmente incluso. Un momento en que hasta el presidente de la nación más poderosa de occidente queda en entredicho por estirar las manos y la lengua más allá de lo debido, con uno de los hombres fuertes de Hollywood enfrentando la cárcel por sus fechorías, en pleno auge de movimientos como #MeToo o #LasTesis.

Esto hace que pongamos a la película de Jay Roach, que precisamente trata sobre acoso sexual, cosificación femenina, ascenso profesional a cambio de favores íntimos, y a toda la red de protección e influencia que rodea al sistema, atención y énfasis en aspectos más allá de lo fílmico (y vista, además, a pocos días del 8M).

No se entienda que estoy acusando a Roach de oportunismo o de intentar sacar provecho de las actuales circunstancias en las que se desenvuelve la sociedad. Cierto que hay un beneficio indirecto para la difusión del filme versar sobre un tema determinado cuando ese tema está dentro de la pauta noticiosa vigente, pero no tanto como lo que el filme beneficia al debate al visibilizar una situación determinada y concreta, directamente relacionada con el tema en discusión.

Bombshell es, en líneas generales, una buena película, aunque peca de seguir al pie de la letra el manual de cómo hacer cine de denuncia, lo que le quita naturalidad al filme. Valoramos las obras que tienen opinión, que tienen algo que decir sobre una situación determinada, y que nos hagan sentir alguna conexión con su historia y protagonistas. Bombshell no es una excepción, pero si la cosa hubiera fluido de manera más espontánea, la estaríamos valorando mucho más, desde el punto de vista estrictamente cinematográfico.

Lo que no quita méritos, por ejemplo, al muy buen escogido casting en el que, si bien son Charlize Theron y Nicole Kidman las que llevan las palmas (y para qué hablar del trabajo de John Lithgow, de verdad consigue causar repulsión), elenco que se echa encima la historia y consigue sacarla adelante.

Y  con todo lo que se pueda decir –repito, no es una película mala, pero no se le sacó todo el partido que podía dar para brillar por sí misma más allá de la contingencia- hay que valorar lo que está haciendo Jay Roach. El mismo que nos diera comedias como las sagas de Austin Powers y Los Fockers, demostrando que tiene dedos para otros pianos, saliéndose de su zona de confort, y le resulta. Ya lo había hecho hace un par de años con la notable Trumbo, y aquí, con todo lo que he dicho precedentemente, también consigue sacar adelante la tarea y salir bien parado.

Al menos por tratar el tema correcto, en el momento justo, le resulta.

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BOMBSHELL

Director: Jay Roach

Intérpretes: Charlize Theron; Nicole Kidman; Margot Robbie; John Lithgow; Allison Janney; Malcom McDowell;: Kate McKinnon; Mark Duplass

Drama

2019

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