Conduciendo con ritmo

Aunque desde niño padece tinitus, una extraña enfermedad auditiva que produce fuertes dolores de cabeza, y que sólo puede controlar escuchando música interminablemente, Baby (Ansel Elgort) se ha convertido en un avezado conductor de autos, al servicio de Doc (Kevin Spacey), líder de una banda de ladrones profesionales.

Baby espera juntar el dinero suficiente para darle una vejez digna a Joe (CJ Jones) su sordomudo padrastro, por lo cual ya tiene decidido retirarse de la vida delictual, decisión que se acelera cuando conoce a Debora (Lily Collins), una agradable camarera, y cuando se incorpora a la banda Bats (Jamie Foxx) un peligroso energúmeno que no es capaz de terminar una discusión sin matar a alguien…

La carrera del director Edgar Wright debe ser una de las más celebradas de la última década. Luego de acumular mucha experiencia dirigiendo y escribiendo principalmente comedias, conquistó la popularidad en 2004 con la notable comedia de zombies Shaun Of The Dead. Ese fue el inicio de una de las carreras como director más interesantes…y subvaloradas…de los últimos años. Digo subvaloradas ya que, desgraciadamente, casi la totalidad de su trabajo ha pasado inadvertido. Lo más cerca que estuvimos de apreciar su obra como corresponde, Scott Pilgrim Vs The World, canceló su estreno en salas a pocos días de la fecha en que estaba programado, luego de una esquiva taquilla en EEUU que asustó al distribuidor local.

Por eso hay que celebrar que Baby Driver: Aprendiz del Crimen haya llegado a las salas nacionales (y que se haya estrenado luego de los grandes blockbusters de mitad de temporada, así puede gozar unos díitas más de vida en cartelera).

Pero no sólo por eso, sino que porque estamos simplemente ante una de las grandes películas de este año, de esas por las que hay que agradecer de que aún quede gente en el campo del blockbuster con ideas frescas y originales como ésta.

Porque ¿Cómo no va a ser original encontrarse en el circuito de los grandes estrenos con un personaje que es en el fondo un tipo normal? Bueno, ni tan normal si pensamos en todas las que le han pasado, que lo han llevado a delinquir para poder sobrevivir (y que un tipo con problemas auditivos pueda ser tan buen conductor puede parecer inverosímil) , pero harto más normal que un adolescente que lanza telarañas o que un puñado de robots gigantes que se convierten en autos.

Como fuera, estamos ante un personaje que es más fácil encontrar por las calles (cosa que lo emparenta con la gran mayoría de protagonistas de las historias del universo de Wright). El tipo no es un héroe –ciertamente, tampoco pretende serlo- pero en el fondo tampoco es un chico malo. Si hace lo que hace es porque no le ha quedado otra, pero es muy consciente de que no lo hará toda la vida, o al menos no es lo que quiere.

Así es como uno empatiza con la historia de Baby, con el papel que le toca vivir en este mundo. Pero también empatiza con este cuento, que no tiene un pelo de tonto, narrado en forma ingeniosa y atractiva, esa forma de narrar una historia que tal vez ya hemos visto, pero a la que su narrador es capaz de poner harto de su propia cosecha para darle un gran valor agregado.

Porque, seamos sinceros, historias de conductores de autos con tantas habilidades como problemas con la justicia ha habido antes (sin ir mas lejos, este año tuvimos la última Rápido y Furioso, de génesis similar), pero Wright es capaz de darle al cuento y a su protagonista, sus propias virtudes.

Apoyado en un elenco sólido, donde el prácticamente debutante Ansel Elgort se echa encima gran parte de la historia, bien acompañado por un casting probado (¿o alguien a estas alturas puede dudar de intérpretes como Spacey, Foxx o Jon Hamm?) y con una banda sonora simplemente ¡¡de pelos!! (o sea, en un filme donde la música es protagonista, al ser la válvula de escape por la que Baby soporta no sólo su dolencia sino además el tipo de vida que lleva) no podía esperarse otra cosa).

Estas son las películas que da gusto que lleguen a las salas y que se paren de igual a igual con los megahits de cada temporada. Tal vez no lleguen a nivel masivo (o invasivo como aquellos títulos que copan las carteleras) pero que nos hacen sentir mejor cuando se hace la fila y se paga una entrada. En 110 minutos que se pasan volando, Baby Driver se alza no sé si como la mejor película del año como han dicho por ahí, pero ciertamente una de las mejores. Si el año terminara hoy, está fija en mi balance, y muy probablemente en un lugar alto.

***3/4

BABY DRIVER

Director: Edgar Wright

Interpretes: Ansel Elgort; Lily James; Kevin Spacey; Jon Hamm; Jamie Foxx; CJ Jones; Eliza Gonzalez.

Accion/Comedia

2017

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El Duro Oficio de Hacer Lo Correcto

Chicago, decada de 1930.

Son los primeros años luego de la depresión, y los más duros de la prohibición.

El crimen organizado se ha apoderado de la ciudad, y luego de que Al Capone (Robert De Niro) y su organización se alzara con el control de la ciudad, prácticamente no hay nadie por encima de él.

Decidido a terminar con el imperio criminal de Capone, un idealista agente federal llamado Eliott Ness (Kevin Costner) inicia una serie de diligencias para perseguir al líder criminal, muchas de ellas destinadas al fracaso, gracias a la enorme influencia del gánster en el mundo judicial y policial.

Solo cuando recluta a Malone, un viejo policía irlandés (Sean Connery), un joven detective italoamericano, George Stone (Andy García) y a un contable federal, Oscar Wallace (Charles Martin Smith), ninguno de ellos en la nómina de Capone, Ness comienza a lograr resultados, y empezaran a dar que hablar, llegando a ser conocidos como Los Intocables…

Hay películas que cada vez que las vuelves a ver, las celebras. Celebras lo buena que se sigue viendo, o que incluso la encuentras mejor que la última vez que la viste. Te alegra lo bien que ha resistido el paso de los años, y que sus méritos se hayan mantenido intactos.

Estrenada en 1987, y bajo la dirección de Brian De Palma (un gran realizador que supo tener una carrera prodigiosa por aquellos años, a diferencia de la actualidad en que se ha perdido tristemente) Los Intocables puede ser considerada tanto como un remake (de la clásica serie televisiva protagonizada por Robert Stack) pero a la vez como un filme basado en hechos reales: la ley Seca fue real, Al Capone también, Eliott Ness, lo mismo. De hecho, la cinta toma mucho del relato autobiográfico escrito por el propio Ness junto a Oscar Fraley, poco después de su jubilación, adaptado para la pantalla por el célebre dramaturgo David Mamet.

Aunque la novela de Ness es claramente un relato autobiográfico y en primera persona, De Palma cambia la mirada y prefiere relatar desde fuera. El gran protagonista sigue siendo Ness, por cierto (un Kevin Costner antes de Danza Con Lobos y de JFK, los títulos que lo llevaron al cielo) y su cruzada contra el crimen organizado, cuya cara visible es un Al Capone encarnado brillantemente por un Robert De Niro simplemente soberbio. Ness es un pez pequeño en un océano de corrupción. Un individuo único, idealista e incorruptible, reducido a un microbio en su afán de hacer lo correcto.

Este pez pequeño pasara más de un trago amargo intentado hacer valer su posición: ni la policía, ni los tribunales, ni ninguna otra autoridad, todos en mayor medida controladas por Capone, lo apoyan mucho, al punto de volverlo un hazmerreir para los medios.

Ness está a poco de tocar fondo y sucumbir cuando recibe un inesperado salvavidas, encarnado en este oficial de policía de la vieja escuela (que significo para Sean Connery el único Oscar de su carrera). Malone también está muy decepcionado del estado de las cosas, pero consciente que a veces un pequeño esfuerzo basta para lograr grandes diferencias. Malone ve en Ness a alguien que quiere hacer lo correcto, alguien que quiera hacer esa diferencia, y es eso lo que termina por unirlos.

Este voto de confianza que es contar con la experiencia de Malone y sus consejos rearman completamente a Ness, le dan claridad para ver más allá del mar de la corrupción en que se ahoga su ciudad y juntar a otros hombres deseosos también de hacer la diferencia.

Dije que había sido buena idea de De Palma no depender exclusivamente del relato personal de Ness. También nos introduce en el mundo del hampa dentro del cual Capone, tan protagonista como Ness, se desenvuelve. Con De Niro en el rol, presenciamos un Al Capone maquiavélico, calculador, inteligente hasta la brillantez, que no necesita mancharse sus propias manos para cumplir sus objetivos, aunque lo hace de vez en cuando solo para que nadie se olvide quien es la autoridad aquí. Capone crea una gigantesca y enredada maraña de influencias, chantajes, mentiras y operaciones que le permiten tener a una ciudad completa a su merced, y mantenerse en la impunidad.

Esto nos permite no solo entender la magnitud de poder de Capone, sino también valorar los logros de Ness y su pequeño grupo de hombres que destruyen un imperio criminal, prácticamente solos.

Para 1987, Brian De Palma gozaba de un prestigio bien ganado, especialmente en el campo del suspenso y del genero policial (Blow Out, Caracortada, Vestida Para Matar). Los Intocables tiene mucho de ambos generos, construyendo un relato en el que no nos cuesta mucho empatizar con Ness, abrazar su causa y celebrar su triunfo, por mucho que más allá de su victoria, de su resultado final (desbaratar el imperio de Al Capone…no me vengan con que es spoiler!! Es cosa de leer un poco de historia!!) lo que busca es afianzar su posición: hacer lo correcto.

Ness no está aquí por los honores, por los vítores. Al final del día, Ness solo quiere tomar una copa. Eso grafica lo que estoy diciendo.

El relato narrado por De Palma, ya de por si atractivo, resulta interesante, atractivo, no exento de emociones fuertes (y de paso homenajes: el clímax de Los Intocables tiene lugar en una escena impresionante en la estación de trenes, rindiendo tributo a ese clásico fundamental que es El Acorazado Potemkin), que sumado a un gran diseño de producción, el inteligente guion de David Mamet, la soberbia partitura de Ennio Morricone y un casting simplemente majestuosos, nos deja un filme por decirlo en chico, sobresaliente. Imprescindible en su época y después.

Los Intocables fue una de las primeras películas le arrende, en las vacaciones de Fiestas Patrias de 1989, con el primer vhs de la casa recién comprado, y de las primeras que no fuese el blockbuster de turno, comedia adolescente, de terror o de acción, fácilmente olvidables, o de Terence Hill y Bud Spencer, que era lo que más me había arrendado entonces. Fue la primera de muchas veces que me la he repetido, en video, televisión, cable, dvd y la tengo entre mis prioridades para buscar en blu-ray.

Y eso es porque cada vez que la vuelvo a ver siento lo mismo que la primera vez, independiente de las diferentes calidades de las versiones que he visto. Como dije al principio, cada vez siento que me gusta más que la anterior.

Si eso no hace imprescindible, fundamental a una película, díganme entonces que si lo hace.

****

THE UNTOUCHABLES

Director: Brian De Palma

Intérpretes: Robert De Niro; Kevin Costner; Sean Connery; Andy Garcia; Charles Martin Smith; Patricia Clarkson; Billy Drago

Suspenso/Policial

1987

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caceria humana

Ricky Baker (Julian Dennison) es un obeso y no muy brillante niño de doce años, pero ya con una larga lista de fechorías entre sus antecedentes, al que, como última medida antes de mandarlo a un reformatorio, los servicios infantiles lo confinan a familia de acogida: un matrimonio de granjeros neozelandeses: Bella (Rima Te Wiata) y Heck (Sam Neill), un hosco cazador y leñador.

Y aunque Bella consigue ir dos pasos delante de Ricky y frustrar cada uno de sus intentos de fuga, finalmente consigue tener una buena relación con el chico, a quien se gana enseñándole a cazar y a subsistir, lo mismo Heck, aunque no lo demuestre.

La sorpresiva muerte de Bella complica la situación: quedando el chico sin su tutor legal, queda expuesto a volver a las manos de los servicios infantiles, y sabiendo que su última parada es el reformatorio, Ricky decide fugarse, aunque eso podría llevar a Heck a la cárcel quien, por lo mismo, sale inmediatamente tras sus pasos…

Hemos visto los trailers de Thor: Ragnarok, el siguiente capítulo del universo cinematográfico Marvel, y hasta ahora da la sensación de que podría ser el filme más entretenido de su respectiva saga. Lo que ha llamado la atención, en todo caso, es el nombre de su director: Taika Waititi, quien para muchos ha sido una sorpresa, aunque en rigor no lo sea tanto.

De nacionalidad neozelandesa, Waititi tiene una prospera carrera en la televisión de su país, especialmente en comedias de gran popularidad incluso fuera de su isla, como Flight Of The Concords o The In-Betweeners, y puso su nombre en la mira del gran público en 2014 con la comedia What We Do In The Shadows, una divertida revisión del universo vampírico. Ahora, si usted necesita una referencia más próxima, aquí tiene su más reciente trabajo Hunt For The Wilder People.

Y aquí nos enfrentamos a otra de esas pequeñas grandes joyas que el cine off Hollywood nos da de vez en cuando.

La historia de hombre en edad madura forzado a relacionarse con un niño con el que no tiene más relación que la circunstancial, no es nueva. De hecho, hace menos de diez años tuvimos cosas como Gran Torino y Up, y el filme animado de Pixar es el primero que se nos viene a la mente cuando estamos viendo Hunt…con diferencias, claro.

Partiendo porque si bien ambos son ancianos, viudos y extrañan mucho a sus esposas, y algo saben de supervivencia, Heck no tiene ese aire de inocencia, de candidez y timidez del Sr. Fredricksenn (Heck es mucho más antisocial y cínico, si se quiere). Y donde Russell era un niño gordito, cuyo entusiasmo era inversamente proporcional a sus capacidades, Ricky es un mocoso que ha hecho de la pendencia su estilo de vida y que está a un robo de un mendrugo de pan de irse a la cárcel de menores.

Pero en algo coinciden las duplas de Fredrickseen/Russell y la de  Heck/Ricky: se trata de personajes desamparados, solos en el mundo, y marginados por este.

De ahí a que aunque en un principio no se agradan para nada, y que solamente tienen algún tipo de vínculo a través de Bella, la mujer de Heck, que al no tener un pelo de tonta consigue domar al inquieto adolescente, y que a su muerte no les queda más remedio que ir juntos para no morir perdido en el bosque, en el caso de Ricky, y no ir a la cárcel, en el de Heck, finalmente ambos terminan superando sus diferencias, ayudándose entre sí, y descubriendo las cosas que tienen en común, que son más de las que ellos creen.

Y enfrentándose a las insólita e inesperadamente épicas proporciones que alcanza su hazaña: tras sus pasos va una ruda agente de servicios infantiles que ve en Ricky algo parecido a lo que un FBI veía en Osama Bin Laden, Heck ve como se pone precio a su cabeza y se convierten en estrellas de redes sociales.

Taika Waititi tiene varios méritos en la realización de este filme. primero al hacer de una historia que se ha contado antes un relato nuevo y distinto de todos los anteriores que se han hecho respecto de lo mismo, haciéndolo entretenido y atractivo, capaz de mantener la concentración del espectador en el relato, sin distraerse, y manteniendo la narración a un ritmo constante y funcional a la historia que se está contando, donde cada elemento parece estar en el lugar correcto, gracias a una excelente fotografía, y el correcto y funcional uso de la edición y montaje.

Pero además es capaz de balancear las cosas. cierto es que bien en el fondo, Hunt.. es una historia de encuentro y conocimiento entre personajes con un abismo de diferencias en medio, y uno se emociona con ellos, en verdad, pero lo hace sin caer en sensiblerías que no vienen al caso, sin perder nunca la orientación principalmente cómica del filme, sostenida en la gran química entre el debutante Julian Dennison y el experimentado Sam Neill, apoyado de un muy buen casting de secundarios.

Hunt for… tuvo un costo apenas superior a los dos millones y medio de dólares y junto algo más de 23 millones, más de diez veces su costo, además de un buen sequito de seguidores a través de ediciones materiales y streaming. Y lo vale la pena, en los 101 minutos que dura uno no se deja de divertir en momento alguno.

Así que, fans de Marvel, pueden quedarse tranquilos, Thor quedo en muy buenas manos.

***1/2

HUNT FOR THE WILDERPEOPLE

Director: Taika Waititi

Interpretes: Julian Dennison; Sam Neill, Rima Te Wiata, Rachel House, Oscar Knightley

Comedia/Aventuras

2016

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muy temprano para despertar

La nave espacial Avalon atraviesa el espacio al planeta Homstead II, trasladando a cinco mil pasajeros y más de doscientos tripulantes para fines de colonización. Dada la distancia y tiempo de viaje (120 años), los miembros de la expedición son mantenidos en hibernación.

Sin embargo, tras una inesperada lluvia de asteroides, la nave registra algunas pequeñas fallas, provocando que una de las cámaras de hibernación se desactive, despertando a Jim Preston (Chris Pratt), apenas 30 años después del despegue, y faltando más de 90 para llegar a destino.

Jim logra soportar un año de existencia en total aislamiento, sin más compañía que un androide llamado Arthur (Michael Sheen), hasta que la soledad empieza a causar estragos en su salud mental. Hasta que encuentra la capsula de otra pasajera, Aurora (Jennifer Lawrence) y comienza a pensar seriamente en conseguir su compañía…

Ya estaba bueno. Salvo por algunas excepciones que a estas alturas tenían la calidad de perlas (Logan, Wonder Woman, Spiderman Homecoming, Rápido y Furioso 8, Lego Batman, Dunkirk) el género de los blockbusters estaba cayéndose pesado esta temporada. Kong, Alien Covenant, Assasin’s Creed, Ghost In The Shell eran filmes bien intencionados pero que no me movieron la melena como uno esperaría o pensaría que lo hicieran. Algunos de ellos ni siquiera los comente más que en un par de tuits o estados de Facebook. Y estoy hablando de los que si me interesaba ver, porque la lista de los que me han dado lo mismo, como cada año, es larga.

(Hay esperanza de mejorar en todo caso: Baby Driver, It, Ready Player One, Thor Ragnarok y por supuesto, Star Wars VIII..Además de alguna que otra joyita indie que se deje ver).

Pero necesitaba algún titulillo que equilibrara un poco las cosas. Y aunque concedo que la ansiedad, la inanición por así decirlo, me tuvieran en un estado mental no del todo normal, pero un filme, que ni siquiera es de este año, pero como se estrenó en enero cuenta como 2017, y que sin ser la gran cosa, me dejo un sabor mucho más digno en el paladar.

Pasajeros rescata una premisa que no es nueva en el campo de la ciencia ficción: el aislamiento. Ahí tienen The Omega Man o Soy Leyenda. El darte cuenta de que eres el único sobreviviente en un mundo que está muy por encima de lo que alguna vez aspiraste, con la salvedad que en este caso no se trata de un sobreviviente sino de que un personaje que despertó cuando aún no debía.

Si bien el trabajo del director Morten Tyldum (El Código Enigma) está muy lejos de ser extraordinario (si uno mira la ficha de Pasajeros en Imdb o Rotten Tomatoes se dará cuenta de su baja aprobación…aunque para ser franco, hace rato que deje de tomar en serio a los críticos desde el sótano de los papas que opinan ahí), lo cierto es que a los quince minutos ya había conseguido que yo dijera “ Muy bien: te escucho”.

Y sin lograr un desempeño sobresaliente, tiene los méritos suficientes para que no se quede mirando hasta el final, consiguiendo un par de momentos en que el nivel de la cinta sube la intensidad y se pone más emocionante de lo que uno esperaría, amén de unos cuantos aciertos visuales a través de imágenes notablemente construidas. Si pensamos que el cine es por sobre todo una manera de narrar historias potencialmente interesantes, hay que decir que Tyldum hace lo correcto. No va a romper ningún record, no va a reescribir nada, pero funciona.

Eso más el buen trabajo de sus protagonistas (y que hermosa sale Jennifer Lawrence incluso en las escenas en que no debería) hacen que uno no salga de la función sintiéndose estafado, pero si conforme. Quizás no con las manos ardiendo de tanto aplaudir, ni con ganas de repetirse o mandarle felicitaciones al autor, pero si agradeciendo la grata sensación que deja.

A veces no se necesita más.

***

PASSENGERS

Director: Morten Tyldum

Interpretes: Chris Pratt; Jennifer Lawrence; Michael Sheen; Laurence Fishbourne; Andy Garcia

Ciencia Ficcion

2016

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La historia se encargara de reivindicarla

Ya tendremos oportunidad, espero durante este año, de referirnos a los 25 años que se cumplen desde el debut de Batman: The Animated Series, la serie animada concebida por Paul Dini y Bruce Timm (y desarrollada junto a Alan Burnett, Eric Radomski y Kevin Altieri), presentada en 1992 por Warner Brothers aprovechando el vuelito dejado por las películas de Tim Burton acerca del personaje.

La serie fue todo un hito por un lado por la lectura mucha más adulta que Dini, Timm y los suyos dieron al personaje y su universo, dejando muy de lado las aventuras cósmicas y fantásticas que Batman vivió en algún momento en las antiguas series animadas de Hannah-Barbera. Por otro, la serie traslado al personaje a un entorno más oscuro, más cercano al desarrollado por Burton sobre todo en Batman Returns, y a la ambientación noir con la que Frank Miller redefinió al personaje en la imprescindible Year One, seis años antes. Este reenfoque vino a redefinir no solo a Batman, sino también a su entorno, a su círculo de personajes relacionados y hasta a sus villanos, reformulando a algunos, rescatando a otros ignorados (Ra’s Al Guhl, Poison Ivy, Dos Caras) e introduciendo a otros nuevos (Harley Quinn).

Batman: The Animated Series fue una verdadera revolución en lo que se refiere a superhéroes en la televisión, redefiniendo las reglas que estos personajes deberían seguir en la especialidad, ganándose una audiencia inusitada, y criticas altamente favorables que, hasta entonces, solo habían logrado Los Simpsons.

Por el momento, nos vamos a enfocar en Batman: La Máscara Del Fantasma, filme estrenado a fines de 1993 y a través del cual se buscó capitalizar el éxito que la serie animada estaba logrando, objetivo que se cumplió medianamente, porque si bien llego a las salas, no fue el éxito que se esperaba (tomando como referencia el rating de la serie y la taquilla lograda por las películas de Burton) principalmente por la floja promoción que Warner dio a la cinta, aunque se recuperó con su lanzamiento en video y dvd después, convirtiéndose en un filme de culto.

(No fue el único caso: pocos años después WB estaría detrás de The Iron Giant, otro filme animado simplemente fundamental, que tampoco hizo mucho ruido en salas por su pobre promoción).

La Máscara… hizo noticia hace unas pocas semanas cuando Warner, por fin, anunciaba el lanzamiento de esta en blu-ray, noticia que no fue del todo bien recibida por la comunidad batmaniana mundial, ya que sería lanzado dentro de la línea Warner: Archives. Es decir, esa línea donde Warner lanza todas esas películas “cacho”, que tiene que lanzar solo porque está en el contrato. Por eso, no cabe esperar otra cosa que una edición pobre, sin mucho material adicional, sin subtítulos y solamente en ingles ¿Pagaría usted los doce mil, catorce mil pesos, por un bluray que va a ser prácticamente lo mismo que usted podría encontrar en un quiosco en dvd, por un cuarto de ese valor?

Gracias a los dioses del cine existe Netflix, que tiene esta película en su parrilla. Por eso, esta revisión.

La historia comienza cuando, en una noche cualquiera en Gotham City, Batman persigue al líder mafioso Chuckie Sol. Sol consigue escapar, pero es sorprendido por una siniestra figura, que se hace llamar el Fantasma, quien asesina al gánster a sangre fría.

Cuando pocos días después, Buzz Bronski, antiguo socio de Sol en el crimen es asesinado, Batman se convierte en el sospechoso número uno para la policía (aunque James Gordon se rehúsa a participar de la persecución), para la mafia, y para el propio Joker, toda vez que también se siente amenazado por este personaje, pero además porque intuye que Batman no tiene nada que ver con los crímenes.

Mientras eso ocurre, después de años fuera de Gotham regresa la ejecutiva y socialite Andrea Beaumont, quien alguna vez mantuvo una importante relación con Bruce Wayne, lo que lleva al millonario a replantearse su pasado y los motivos que lo llevaron a convertirse en Batman…

Para muchos esta es la mejor adaptación de Batman fuera de su medio natural, llegando algunos a sostener que es superior, por mucho, a lo hecho con el personaje por Christopher Nolan y por Tim Burton. No comparto del todo lo segundo, aunque si lo primero. Se trata de una muy buena adaptación, que por primera vez en lo animado juega con lo más profundo del personaje, sus motivaciones, lo que lo decidió a dedicar su vida a la lucha contra el crimen, pero también lo que lo ha hecho optar por la soledad y lo que le impide relacionarse y crear vínculos con otros.

Pero como no hay que olvidar que Batman es antes que otra cosa un personaje de acción, lo introduce en una intriga policial inteligentemente narrada, atractiva, donde cada uno de los elementos que la componen esta puesto en el lugar y momento que corresponde, sazonadas con buenas escenas de acción, y con un excelente casting de voces, que incluye a Kevin Conroy (que termino siendo la voz oficial de Batman en la animación de las últimas décadas), Dana Delaney,  Abe Vigoda (el célebre Sal Tessio de El Padrino, aquí nuevamente encarnando a un personaje de la mafia), Stacy Keach y Mark Hammill, quien se roba los mejores pasajes de la película dándole su voz al Joker, el personaje que lo reinvento años después del fin de la Star Wars original.

Quizás no sea mejor que los trabajos de Nolan (especialmente The Dark Knight) o Burton (especialmente Batman Returns), pero este filme de apenas 75 minutos tiene virtudes de sobra para pararse de igual a igual ante la obra de dichos realizadores.

Esperemos que la WB recapacite, y algún día reconozca a esta película el valor y la importancia que se merece.

***3/4

BATMAN: THE MASK OF THE PHANTASM

Director: Bruce Timm/Eric Radomski

Intepretes: Kevin Conroy; Dana Delaney; Efrem Zimbalist Jr.; Abe Vigoda; Stacy Keach; Mark Hammill

Animacion

1993

PD: perdonen si hace rato no subo reseñas de películas de 2017, no es que no haya visto, últimamente nada. De hecho, vi Assasin’s Creed y la versión hollywoodense de Ghost In The Shell…y la verdad no me movieron un pelo. Es más, me costó concentrarme o mantener mi interés mientras las veía. Así no mas es la cosa, por cada Logan, Wonder Woman o Dunkirk, hay que tragarse proyectos fallidos como estos.

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

 

Gone Girl…revisitando una de esas historias que ya ni se cuentan

Me puse a repasar hace unos días atrás Perdida (Gone Girl), una de mis películas favoritas del último tiempo, del gran David Fincher. Cierto, ya la había reseñado en su oportunidad (la encuentran en el mes de noviembre de 2014) y me gustó tanto que la consideré como la mejor película de ese año.

El punto es que la volví a ver, esta vez en blu-ray. La había comprado hace rato, pero necesitaba hacerme el ánimo de revisitarla. Es una película difícil de asumir, y ya me había pillado volando bajo la primera vez que la vi, y no quería que me pasara otra vez. Me equivoqué, y me pegó fuerte igual. Y solo me pude desahogar tuiteando sobre la marcha las cosas que se me venían a la mente mientras veía la película.

La película, basada en una novela de Gillian Flynn (que llego a manos de Fincher a través de Reese Wtiherspoon, quien produce el filme luego de leerla y descubrir su potencial fílmico), trata de un matrimonio en crisis, entre Nick (Ben Affleck) y Amy (Rosamunde Pike). Alguna vez exitosos escritores de importantes revistas estadounidenses, eran lo que podríamos definir una pareja perfecta. Sin embargo, todo se va al carajo cuando, primero Nick pierde su trabajo y, además, se deben mudar de Manhattan a un pequeño pueblo de Missouri, cuando la madre de Nick cae enferma de cáncer. Amy presencia como su mundo de ensueño se desmorona, y como el príncipe azul se convierte en un pelmazo lamentable y patético.

El día de su quinto aniversario, Amy desaparece. Todas las señales apuntan a que fue asesinada y que Nick es el culpable. En este estado, este crimen está sancionado con la pena de muerte, y encima debe enfrentar la condena social, luego de que los medios han hecho un festín en torno al caso.

Lo que muchos ignoran es que Amy no está muerta. Ella se encuentra a muchos kilómetros de distancia, fingiendo su muerte como parte de un intrincado plan maestro concebido por ella misma para destruir la vida de su cónyuge, en venganza de como su vida perfecta se fue yendo al carajo gracias a los tropiezos de Nick.

Independiente de lo que ya comenté en su oportunidad, debo agregar que Gone Girl es una tremenda película, es cierto, pero que hay que estar preparado para verla, porque…¡qué manera de pegarte y reventarte cuando ya estás en el suelo y más abajo ya no puedes estar!. Terminas la vista de la película hecho pedazos, y con la sensación de que no puedes confiar en nadie. Ni en ti mism@.

El gran mérito de David Fincher, un cineasta experto en examinar la condición humana en situaciones extremas que apelan a lo más oscuro, lo más turbio, siniestro de la naturaleza del individuo, es hacer de esta historia un thriller de grandes proporciones sin asfixiar al espectador. No es una historia fácil de contar ni de prestar atención, de manera que uno, por muy desolado que se sienta durante el proceso de ver la película, aun así quiere llegar al final.

Es un filme complicado en cuanto tampoco puedes tomar partido por alguien. No por Amy, porque si bien te admira su capacidad para armar la enmarañada intriga que ha creado, te revientan sus motivaciones…y tampoco puedes empatizar con Nick. Si bien te preguntas si merece tanto castigo, sabes que el tipo no es un buen tipo, sino un total y absoluto pelmazo que te dan ganas de agarrar a palos no tanto por los tropiezos que ha tenido (que le pueden pasar a cualquiera), sino que por su total indiferencia y nula voluntad por revertirlo.

Fincher consigue llevar su narración hasta el final sin perder el control, y eso que es una historia altamente compleja (cosa que en tiempos en que se estrenan películas sobre emojis se agradece enormemente), además que sabe hacerse asesorar muy bien, no solo por la propia Gillian Flynn en el guion, la fotografía de Jeff Cronenweth y el imprescindible soundtrack de Trent Reznor y Atticus Ross, mas la increíble actuación de Rosamunde Pike y Ben Affleck en el rol de este matrimonio llevado al nivel que ha sacado lo peor de ambos.

(Y como les ha sacado muy buenas actuaciones dramáticas a interpretes dedicados principalmente a la comedia como Neil Patrick Harris, Tyler Perry, o derechamente fuera del mundo de la actuación como Emily Rajtakowski).

Todo esto hace de Gone Girl una tremenda, e imperdible pieza de cine noir mezclado con los mejores elementos del cine de suspenso, abundante humor negro y una sensación que, por pesimista que sea, asumimos como parte integrante del ADN de nuestra especie.

Como odie a la Academia por no haber pescado ni en bajada esta película en sus nominaciones para el año siguiente. Ni siquiera a Rosamunde Pike, el punto más alto dentro de las virtudes de Gone Girl.

La columna original y ficha técnica de la película, aqui:

https://lobocinepata.wordpress.com/2014/12/16/nada-es-lo-que-parece/

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Cuando Los Vampiros Fueron A La Playa

Una película puede ser muy buena o muy mala, pero muchas veces hay factores ajenos a la película misma que contribuyen en la apreciación que le damos a lo que vemos.

Cuando se estrenó Generación Perdida en Chile (1988, varios meses después de su debut original, hace treinta años) yo debo haber tenido doce o trece de edad. Al menos en esa época, lo que yo entendía por un verano perfecto o ideal era ir con mis amigos a la playa y revolverla unos días, y ojala pasar una aventura extraordinaria. Digo ideal, porque no tenía muchos amigos, ni casa en la playa, y las aventuras eran más bien standart. Pero bueh…soñar es gratis.

Para ese verano, la etapa de tener aventuras como las de la pandilla de E.T. ya había pasado, así que perseguir (o arrancar, sirve igual) de una pandilla de vampiros no era mala idea.

Dirigida por Joel Schumacher y producida por Richard Donner, Generación Perdida rescata del baúl el género de los vampiros, encarnando estos en una pandilla de adolescentes problemáticos (¿Viste, Stephanie Meyer? Alguien tuvo la idea de los vampiros adolescentes antes que tú, y en honor a la verdad, mucho mejor) en un pequeño balneario de California, en plena época de vacaciones.

La historia comienza cuando Lucy Emerson (Dianne Weist) llega a Santa Clara, un pequeño balneario californiano, a vivir junto a su padre (Bernard Hughes), un excéntrico anciano dedicado a la taxidermia, en compañía de sus hijos Michael (Jason Patrick) y Sam (Corey Haim).

Es pleno verano, y aunque el lugar ha sufrido una ola de desapariciones de personas, los chicos salen a conocer el lugar.

Sam no tarda en hacerse amigo de Edgar y Allan Frogg (Corey Feldman y Jameson Newlander), dos freaks dueños de una tienda de comics y apasionados por el terror y los temas paranormales, mientras que Michael se fija de inmediato en una lugareña llamada Star (Jami Gertz). Para llegar a ella primero debe ser aprobado por David (Kiefer Sutherland), líder de la problemática pandilla de motoqueros del pueblo. Increíblemente, y aunque Michael sospecha de él, a David parece agradarle, y lo invita a unirse a su grupo.

Por el hecho de presentarse como una historia de vampiros, que recoge mucho de la mitología del tema (incluyendo las ideas más absurdas, como la debilidad del vampiro frente al ajo), es fácil asociar a Generación Perdida con el terror. Tiene mucho de eso, si, pero no tanto como para ponerla en el mismo saco que el resto del terror adolescente entonces en boga (ya saben, Pesadilla, Martes 13 y en general todo el slasher), y tiene harto más de comedia adolescente y, especialmente, del cine de aventuras.

Yo emparento Generación Perdida más con Cuenta Conmigo que con Freddy Krugger, por ejemplo, y sus personajes me parecen una actualización (a 1987, obvio) con los del antes citado filme de Rob Reiner (y que repita a dos de sus actores refuerza aún más mi hipótesis). Por ahí relaciono también Generación… con Los Goonies, otro hito de aquellos años, que también tiene a Corey Feldman en su casting (¿Qué onda?¿Acaso Feldman era el niño símbolo de mi generación?).

Por diferentes que sean estas tres películas comparten el mismo espíritu: son el tipo de aventuras que cualquier adolescente quiso vivir a los doce (bueno, al menos cuando yo tuve doce..los hiperconectados adolescentes de hoy, incapaces de separarse de sus pantallas, ¿Qué aventuras querrán tener?). el tipo de aventuras por el que uno esperaba las vacaciones de verano, que hubieran hecho de aquellos días inolvidables, aventuras de las que nunca nos recuperaríamos y que siempre contaríamos con orgullo. Hechos que quizás no se repetirían, pero que por lo mismo atesoraríamos con más pasión.

Que esta historia fuere protagonizada por personajes que podrían haber sido vecinos o amigos de uno, o uno mismo incluso (y no por superhéroes ni caballeros galácticos ni guerreros fantásticos) hacia que la historia fuera aún más cercana. Te hacía creer que estábamos en presencia de una epopeya que podría haberle pasado a uno. Y ya que en la vida real este tipo de cosas no pasan, al menos teníamos la ficción, teníamos personajes que tampoco estaban muy lejos de uno, y escuchando además lo que la radio tocaba en ese minuto (como Inxs, quienes la estaban rompiendo precisamente por esos días con el fundamental disco Kick, lanzado también el ’87).

Por muchos reparos que se le puedan hacer a Generación Perdida (que tampoco son para tanto, encuentro, más que nada mañas de los puristas que nunca faltan) estamos ante una gran cinta de aventuras que se disfruta de principio a fin, recordándonos lo eficaz que solía ser su director como narrador de cine de entretenimiento puro y duro. Lástima que se hubiera metido con una vaca sagrada (Batman) y su carrera se haya ido al carajo. Pero bueno, no es Michael Bay y los filmes de Schumacher podrán tener todas las debilidades que quieran, pero por Dios que le sabia dar contenido y emoción.

Y es que por seguir sacando en cara defectos, a veces nos olvidamos de celebrar los aciertos. Como Generación Perdida, parada obligatoria cada vez que la reponían en verano en televisión…y como la gozábamos cada vez que la volvíamos a encontrar. Esperemos que haya en algún minuto una edición a la altura.

***1/2

THE LOST BOYS

Director: Joel Schumacher

Interpretes: Jason Patrick; Corey Haim; Kiefer Sutherland; Jami Gertz; Corey Feldman; Dianne Weist; Barnard Hugues; Edward Hermann; Jameson Newlander

Terror/Aventuras

1987

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