Las películas de Beltrán Soler

Beltrán Soler, sismólogo y director de un prestigioso centro de estudios del ramo, está próximo a experimentar un enorme remezón en su vida.
Poco antes de partir rumbo a un seminario en Tokio, un llamado telefónico de su hermana menor, con quien habla cada vez menos, le comunica que su abuelo Teodoro, quien lo inició en la sismología, acaba de morir.
Durante el vuelo, conversando con una pasajera termina discutiendo acerca de como aquellas cosas del pasado que pueden parecer insignificantes, como las películas que uno ha visto,pueden calar hondo en algunas personas y dejar huellas imborrables.
Así, apenas aterrizan durante una escala en Los Angeles, Beltrán olvida su viaje a Oriente y entra a un videoclub donde arrienda aquellas películas que vio de niño y joven, lo que lo lleva a recordar momentos de su pasado que creía enterrados. Su infancia, su difícil relación con su padre, con sus abuelos, con su propio entorno…y tal vez escarbando encuentre lo necesario para salvar su propia vida

Aqui todos saben que me gusta de Alberto Fuguet, mi escritor favorito y mi mayor y obvia influencia a la hora de escribir, narrar y opinar. En 2003, cierra su etapa de escritor (en narrativa al menos) antes de lanzarse a dirigir, con esta novela que tiene mucho de autobiográfico y hasta confesional incluso. Y que llegué a ella pensando en que se trataba de una guia de películas y motivos para verlas(algo asi como lo que hago en este fotolog/blog) pero no fue así. No exactamente. Sobre la base de un puñado de filmes de distintas épocas, nos vamos enterando de la historia de Beltrán, un personaje que, muy fiel al estilo Fuguet, le cuesta reconciliarse y superar su pasado, bueno o malo, y que debe enfrentarlo en el presente para salvar su propio futuro.
El ingrediente de la enumeración de películas es un detalle que, sin duda, ayuda a que la novela sea más atractiva, pero ojo, no es una colección de criticas y reseñas, el que lea Las Películas de Mi Vida pensando en encontrar sólo ello, se sentirá estafado. Esta novela es más que eso. Mucho más. Y uno puede salir lastimado.
Lastimado, sí, pero fortalecido, mucho más.
Hoy acabo de iniciar su lectura por segunda vez.

Las Películas de Mi Vida, Alberto Fuguet
2003

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para no olvidarse de Paul…

“Tienes dos cosas para ganar. Tienes sesos y tienes cojones..tu problema es que tienes mucho de uno y poco de lo otro”.

 

La mejor manera que se me ocurrió de recordar al gran Paul Newman fue volviendo a ver El Color del Dinero gran película de 1987, dirigida por Martin Scorsese en la que Newman retoma al personaje de Fast Eddie Folsom, a quien interpretase casi treinta años antes en El Audaz. En El Color… Folsom, ya retirado del billar, descubre a Vincent(Tom Cruise, en una de esas ocasiones en que se acuerda que es actor y de los buenos) un muchacho superdotado para el pool, para quien el pool es sólo un juego en el que además se puede ganar plata. Folsom no lo ve así y empieza a manejar a Vincent y enseñarle lo que sabe, convirtiendo así el hobbie en su profesión. Con los días, Vincent descubre que puede darle mil y una vueltas a Folsom, quien a su vez se da cuenta que se está quedando muy atrás.

Es en el fondo, la historia de un individuo asegurado, ganador, que un día se dio cuenta que ya no pudo seguir ganando. Y que tiene que aprender a perder. Pero que a veces, de tanto perder, y aún cuando los años ya le ganen, aún puede ganar algo: crecer. Mejorarse.

Con sus antecedentes era lógico que El Color del Dinero llegase a ser una gran película: escribe Richard Price(un eterno perdedor hasta que en Hollywood se dieron cuenta que tenía buena mano para escribir); dirige Scorsese, protagoniza Newman y Tom Cruise demuestra que sabe actuar. Fue el título por el que Newman ganó su primer Oscar, después de décadas de haberle sido esquivo. Merecido fue.

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PAUL NEWMAN 1925-2008

El cáncer pudo finalmente con Paul Newman, leyenda indiscutible del cine estadounidense cuyos ojos azules, posiblemente los más famosos de Hollywood y los que más suspiros provocaron, serán tan recordados como su brillante carrera.

Eterno aspirante al Oscar, obtuvo uno honorífico por toda su carrera en 1986 y al año siguiente finalmente lo consiguió por su papel de viejo zorro del billar en “The color of money”, cuando tenía 61 años y una larga carrera a sus espaldas.

Dos premios seguidos tras siete candidaturas por “Cat on a Hot Tin Roof” (1958), “The Hustler” (1961), “Hud” (1963), “Cool Hand Luke” (1967), “Rachel, Rachel” (1968), “Absence of Malice” (1981) y “The Verdict” (1982).

“Es como perseguir a una mujer preciosa durante 80 años”, dijo el actor al recibir el premio, al que siguieron otras dos nominaciones, por “Nobody’s Fool” (1994) y “Road to Perdition” (2002), su despedida del cine por la puerta grande, en un duelo interpretativo de altura junto a Tom Hanks.

No obstante, en 2005 ganó un Emmy y un Globo de Oro por su aparición en la mini-serie para televisión “Empire Falls”.

Protagonista de ese don filme que fue El Color del Dinero, donde era el maestro de un hábil novato en el billar(Tom Cruise), sólo puedo decir que Paul Newman fue uno de los grandes.

QEPD

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Cineastas le dan la espalda a “El ciudadano Kane”

segun ranking de la revista “Empire”…

“El Padrino” terminó con el reinado de “El ciudadano Kane”. Según el ranking publicado por la revista británica “Empire”, el clásico de 1972 de Francis Ford Coppola encabeza la lista de las 500 mejores películas de todos los tiempos, destronando al filme de Orson Welles, que usualmente lidera este tipo de encuestas. “El ciudadano Kane” (1941) quedó en el puesto 28.

La publicación encuestó a 150 directores, entre ellos Quentin Tarantino, Sam Mendes, Mike Leigh, Guillermo Del Toro, Cameron Crowe y Pedro Almodóvar, además de 50 críticos de cine y diez mil lectores.

Según los resultados, el Top 10 continúa con “Indiana Jones: En busca del arca perdida” (1981), “La guerra de las galaxias: Episodio V” (1980), “Sueños de libertad” (1994), “Tiburón” (1975), “Buenos muchachos” (1990), “Apocalipsis ahora” (1979), “Cantando bajo la lluvia” (1952), “Tiempos violentos” (1994) y “El club de la pelea” (1999). El éxito de taquilla de este año “Batman: El caballero de la noche” quedó en el puesto número 15.


 
emol.com

que quieren que les diga, no he visto nunca El Ciudadano Kane pero siempre tuve la sensación de que no se reconocía a la saga de los Corleone como se merece. Sólo puedo decir..YA ERA HORA!!

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un sábado cualquiera

En su primer gran hit, Los Prisioneros definieron los 80 como plena edad del plástico. Considerando la evolución de la conducta humana en esos años (creció el consumo y con ello el empleo de artículos desechables) y la estética de entonces, uno podía hallarles la razón. Sin embargo, y como he sostenido antes, de vez en cuando aparecían algunos ítems que valía la pena destacar.

En pleno auge de la comedia adolescente (Porky’s, La venganza de los Nerds y otros) surgió un grupo de estrellas que se hicieron famosos en este subgénero, y que aproecharon su minuto para vivir todo el exceso posible: el Brat Pack, grupo de mocosos, compuesto entre otras luminarias por Anthony Michael Hall, Judd Nelson, Demi Moore, Molly Ringwald, Judd Nelson, Ally Sheedy, Andrew McCarthy, Robert Downey Jr., Emilio Estévez, amén de algún integrante que participara ocasionalmente de las reventadas fiestas a las que solían asistir(John Cusack! Michael J. Fox!).

Aunque la mayoría de cintas protagonizadas por miembros del Brat Pack, eran olvidables comedias para pasar el rato, hubo una cinta que reunió a sus más emblemáticos miembros, y aunque en su momento fue tildada como otra de estas comedias, era mucho más que eso: The Breakfast Club, El Club de los Cinco.

Con pocos recursos (apenas dos o tres escenarios, y un elenco de no más de diez personas), The Breakfast Club nos presenta a cinco estudiantes obligados, por distintas faltas, a ir al colegio un sábado como castigo. Sólo ellos cinco, cada uno de grupos y personalidades muy diferentes entre si:

BRIAN (Hall), el cerebrito. Un mateo de curso, caído en desgracia tras sacar un Regular en artes manuales, sorprendido portando una pistola.

CLAIRE(Ringwald) la niña de papá. Sancionada por hacer la cimarra para irse a un mall.

ANDREW (Estévez) atleta y luchador amateur. Castigado por herir a un compañero al vendarle con cinta adhesiva sus partes privadas.

ALLISON(Sheedy) la inadaptada. Según ella, fue ese sábado al colegio porque no tenía nada mejor que hacer(nunca se revela el motivo de su detención)

BENDER(Nelson) el matón del colegio, razón por la cual pasa todos los sábados en la misma situación, a esta altura da lo mismo porqué. Pero aparentemente, por traficar marihuana en el alumnado.

Completa el cuadro el Sr.Vernon (Paul Gleason), el inspector del colegio, un individuo lleno de frustraciones, que desahoga retando y menospreciando a sus educados(en especial a Bender) y Carl(Paul Kapelos) el auxiliar.

Dado que ninguno se soporta, al principio no se hablan sino para discutir. Sin embargo, con el paso de las horas se acercan, se expresan y se van dando cuenta que pese a representar sectores y arquetipos irreconciliables, tienen algunas cosas en común. La presion por ejemplo(Andrew y Brian son constantemente empujados por sus padres para ser el mejor en lo que hacen), el aislamiento(a Allison sus padres no le hablan, a Claire sus divorciados padres la consienten sólo para tener con qué atacarse) o la amargura (Bender es permanentemente golpeado por su padre, y humillado por su profesor).

O sea, el que pagó su entrada para ver este filme en cine uede salir de dos formas: enojado antes del final porque no era lo que creía (parece comedia pero no lo es…del todo) o abrumado precisamente por lo mismo. Considerando el título, el elenco y hasta el director (John Hughes, quien antes y después sólo dirigió, escribió y produjo comedias simplonas) da para pensar que es otra tonta comedia americana. Pero no. Providencialmente. Y hasta agradeciendo.

No se supo mucho más del brat pack después de 1989, más allá de las carreras de Demi Moore y Robert Downey Jr. Anthony Michael Hall aparece en pequeños papeles en cine (era el chico malo de Edward Scissorhands y un lector de noticias en The Dark Knight) y Emilio Estévez por ahi ha producido y dirigido algunas cosas. Del resto, cameos y secundarios en series de TV (Nelson, Ringwald y Sheedy de repente han aparecido en algunos C.S.I.). Sin embargo, les bastó un filme como The Breakfast Club (citado un par de veces en series como Futurama) para dejar una huella, pequeña pero poderosa, en el incosciente colectivo.

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Sacándose balazos

John Cusack interpreta a Martin Blank, un asesino profesional que atraviesa por una crisis personal. Algunos trabajos se le han ido de las manos, debiendo recurrir en varios de ellos a algún plan B o hasta C, y un colega suyo, Grocer(Dan Aykroyd) le ofrece formar parte de una sociedad de mercenarios…o morir. Cierto día, Blank recibe una invitación para la celebración del 10º Aniversario de su grupo de egresados, a la cual no le motiva totalmente concurrir, hasta que recibe un nuevo trabajo, en el mismo pueblo, que le resulta imposible rehusar, por lo que viaja de todos modos a Grosse Point, su pueblo natal, con la excusa de la celebración, antes que Grocer le gane el pituto. En el pueblo, se reencuentra con su antiguo entorno, su antigua novia Debbie(Minnie Driver) sus amigos y la que fue su familia, lo que le hace volver a pensar en su propia vida y si de veras quiere seguir por el mismo camino…mientras aún tiene oportunidad, claro 
¿Puede un intérprete convertirse en un género en si mismo? Mirando la carrera de John Cusack, pareciera que sí.
Todo actor o actriz corre el riesgo de quedar encasillado en un estereotipo determinado, lo que en muchos casos puede resultar nefasto: a estas alturas ya no veo a Tom Hanks haciendo de individuo canalla y déspota, ni a Meg Ryan la concibo en personajes que no sean mujeres de 35 o 40 que aún no encuentran su alma gemela. Sin embargo, a veces pasa lo contrario (Drew Barrymore ha hecho su mejor trabajo en el género de la comedia romántica) e incluso se convierte en su sello. Es lo que pasa con John Cusack, quien se ha convertido a estas alturas en el ícono indiscutido del hombre soltero mayor de 35.O al menos esos son sus personajes más emblemáticos: Lloyd Dobler en Digan lo que quieran o el entrañable Rob Gordon de Alta Fidelidad. O incluso en filmes como Identidad, Tribunal en fuga o Grace is gone, Cusack mantiene algunos matices de su personaje habitual.

Grosse Point Blank, de George Armitage (1997) no es la excepción. El clásico personaje cusackiano enfrentado a la encrucijada de seguir en lo que está y sobrevivir, o cambiar algunas pocas cosas y por fin VIVIR (incluso si su vida consista en quitarle la ídem al prójimo). La vida, dice una propaganda, es como te la tomas. Y entre tanta cerveza, piscola y ron, a veces cae bien una mineral.

De título intraducible al castellano (pero se le conoce como Tiro al Blanco) no fue estrenada acá en cine, sino tarde y en pocas salas y pocos días. Lo que es una lata, ya que la experiencia de verla en pantalla grande debe ser tal. Por la historia, por Cusack, por Minnie Driver en sus mejores tiempos y por una muy buena banda sonora que incluye a Echo & The Bunnymen, a David Bowie y a los Fabulosos Cadillacs con su clásico Matador.No podía ser de otro modo.

 

 

GROSSE POINT BLANK

Director: George Armitage

Intérpretes: John Cusack; Minnie Driver; Joan Cusack; Dan Aykroyd; Hank Azaria; Alan Arkin; Jeremy Piven.

Comedia

1997

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Palabra de Woody…III

Cada vez que tengo ocasión de seleccionar alguna frase de Woody Allen (no por nada, mi director favorito, como ya saben de memoria) no dudo un segundo en anotarla y registrarla aquí. Hace unos días, encontré ésta:

Lo que hace un escritor es crear un mundo en el que le gustaría vivir. Te gusta la gente que creas, lo que visten, como viven, como hablan, y que todo esto te de la chance de, al menos durante unos meses, de vivir en ese mundo.

Yo no restringiría esta definición sólo a los escritores. La haría aplicable a todo aquel que crea y narra, como un dramaturgo, un guionista, un cineasta. Y obviamente sustituiría lo de “unos meses” por “un rato, un par de horas, algunos minutos”. Fuera de ello, estoy totalmente de acuerdo con él. Y ustedes?

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