Todas las entradas por lobocinepata

Nazco en 1976, pero mas o menos desde 1983 que rayo la papa con el cine...si a ud le ha gustado este blog, mi humilde aporte a la evolución y a la industria cinematográfica, no dude en dejar su comentario. Sino, bueno...es lo que hay.

una a la que han castigado mucho

Estando en el año en que varias películas notables cumplen 20 años, se me estaba yendo una que quizás no sería la gran cosa, ni dejaría un gran legado visto desde lo macro, pero tenía sus detallitos igual.

Primera película protagonizada por Reese Witherspoon en estrenarse en Chile en salas (suerte de musa del cine alternativo, antes sólo la habíamos visto a través del cable, vhs o en el circuito alternativo..ni siquiera Pleasantville, su película más mainstream a la fecha tuvo pasada por la cartelera local) Cruel Intentions (o si prefiere su horrible título en español, Juegos Sexuales), fue una adaptación libre de la novela de época Relaciones Peligrosas de Pierre de Choderlos de Laclos. Si bien ya había sido llevada al cine una década antes por Stephen Frears, con Glenn Close, Michelle Pfeiffer y John Malkovich, entre otros, esta versión traslada la acción a un exclusivo colegio del Nueva York de fines de los ’90.

En este mundo, es donde dos  hermanastros Sebastian Valmont (Ryan Philippe, pareja de Witherspoon entonces, padre de sus dos hijos) y Kathryn Merteuil (Sarah Michelle Gellar, en su momento peak, gracias a Buffy The Vampire Slayer) reinan sin contrapesos, a base de intrigas, maquinaciones, traiciones varias.

Expertos en manipulación y en destruir sin complicarse las vidas del pobre de aquel que ose cruzárseles, estos hermanastros, a poca distancia del incesto, ponen en la mira a la virginal y conservadora Annette Hargrove (Reese), la hija del nuevo rector del colegio, y apuestan sobre si Sebastian, un donjuán manipulador e insensible, será capaz de seducirla y sacarla del buen camino. Si no lo logra, deberá regalar a su lujoso auto Jaguar a su hermanastra, a quien siempre ha deseado, por lo que si lo logra, ella se le entregará incondicionalmente.

Pero no contaban con que la «víctima» no era tan ingenua como pensaban, y que Sebastian empezaba a tener sentimientos genuinos hacia ella. Paralelamente, Kathryn toma como protegida a Cecile (Selma Blair), otra recién llegada, sin que ésta sepa que el ex novio de Kathryn la abandonó por estar con ella ahora, desconociendo por tanto sus deseos de venganza.

Vale, sé que esta clara heredera de series como Dallas y Dinastía, más que de la propia novela de que recoge la historia medular, no es la gran cosa,  pero tiene cosas a favor, y está sobre el promedio de lo que podríamos considerar cine adolescente, siendo una película menos superficial y más lista de lo que se podría creer, no un mero compilado de rostros, conceptos y canciones claramente reconocibles por el público al que está dirigido, siendo una justa actualización de un relato muy identificado con el momento histórico en que fue escrito, en relación al público al que pretende contarle la historia.

Eso, dos décadas después, cuando incluso el meme de turno puede llegar al cine, es algo que hay que agradecer.

Por otra parte, se adelantó a muchas cosas que vendrían después: The O.C., Pretty Little Liars, sobre todo Gossip Girl. Todas estas series recogen la idea de “pueblo chico –o comunidad chica, más bien- infierno grande” con malos muy malos, buenos muy buenos –pero que no se arrugan para actuar bajo las mismas reglas que los malos-, intrigas, traiciones, pasiones de todo tipo e intensidad, ambición y lealtades en juego.

Y debe ser además uno de los grandes soundtracks de su época, armado con bandas y canciones de gran rotación entonces (Blur, The Verve, Placebo, Fatboy Slim, Counting Crows, The Cardigans), por lo que cabe destacar el buen ojo..o más bien, buen oído, de sus responsables.

Lástima que después le hayan agregado unas asesinables e innecesarias secuelas (una de ellas protagonizada por una casi debutante Amy Adams…sí, cuando me di cuenta sólo dije “Whaaaaa…..aat?”, en el rol de Kathryn), que pretendían preparar el camino a la serie de rigor, pero que hicieron más daño que otra cosa, al legado de la película original que, insisto, más allá de los puntos a su favor está lejos de ser una joya, pero ciertamente no merecía ese castigo.

(Es tal el ninguneo, que si usted busca en Amazon, no encontrará casi ninguna versión de esta película en blu-ray, si no es en combo con otras. Tuvo una versión individual, pero más que nada para cumplir con el contrato, a lo más está todavía en dvd, para que se vaya haciendo una idea de la desconocida).

**3/4

CRUEL INTENTIONS

Director: Roger Kumble

Intérpretes: Sarah Michelle Gellar; Reese Witherspoon; Ryan Philippe; Selma Blair; Sean Patrick Thomas; Joshua Jackson; Christine Baranski

Drama

1999

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/Instagram)

 

 

Anuncios

vida y obra de una pareja de vagos

¿Qé le hace el agua al pescado? Y es que entre tanto reboot, reinicio, continuación que nadie pidió, lo que venía siendo un rumor, después se convirtió en una serie de virales que circularon por ahí, es oficial, y Jay y Silent Bob, esa pareja de dealers buenos para nada que sirven de puente en las películas de la etapa AskewVerse del director y guionista Kevin Smith, vuelven después de una década a la pantalla, en Jay and Silent Bob Reboot, cuyo tráiler fue lanzado ayer en el marco de la SDCC.

Con estreno programado para el segundo semestre de este año, será la oportunidad para reencontrarse con los personajes encarnados por Jason Mewes y el propio Smith, este regreso era lógico. En pleno boom de los superhéroes, y siendo tanto los personajes como su autor nombres muy ligados al tema, causaba extrañeza que se quedaran fuera. Por eso mismo, y faltando algunos meses para reencontrarse con este par de vagos, y de paso saber cómo les ha ido con la adultez, conviene repasar su presencia a lo largo del llamado AskewVerse.

CLERKS (1994)

Todo comienza ese día que Dante Hicks (Brian O’Halloran), aun cuando no es su turno, debe cubrir a un compañero en el minimarket en el que trabaja, el mismo día en que tenía programado jugar hockey con sus amigos, y recibir a su novia. La película no es sino una sucesión de cosas especialmente absurdas que le podrían pasar a cualquiera, recibiendo una tremenda acogida a nivel de festivales.

Jay y Silent Bob aparecen: toda la película, apoyados en la pared exterior del local, vendiendo su mercadería, hablando trivialidades y molestando a la gente.

MALLRATS (1995)

Después de que sus respectivas novias los dejan, Brodie (Jason Lee) y T.S. (Jeremy London), deciden ir al mall de su ciudad a pasar el trago amargo, cosa que no les resulta cuando T.S. descubre que Brandy (Claire Forlani) participará en un horrible concurso de parejas que produce el padre de éste, que odia a T.S. con todo su ser, mientras que Brodie descubre a Renee (Shannen Doherty) de la mano con el irritante gerente de una tienda de ropa (Ben Affleck). Le lleva cameo de Stan Lee, debe ser el primero de ellos (¿vieron Capitana Marvel?).

Jay y Silent Bob aparecen: tratando de destruir el escenario del concurso, sólo porque les molesta su ubicación, y para hacerle pasar un mal rato a La Fours, el duro jefe de seguridad del centro comercial. Cada uno de sus planes termina con consecuencias desastrosas para Silent Bob quien, además, pasa la película tratando de prender un cigarrillo con la mente, después de pegarse una maratón de Star Wars.

(sí, éste cameo)

CHASING AMY (1996)

Holden (Ben Affleck) y Banky (Jason Lee) son dos dibujantes de cómics de relativo éxito con la serie Bluntman & Chronic. Las cosas marchan muy bien entre ambos, hasta que Holden conoce y se enamora (¿obsesiona?) de Alyssa (Joey Lauren Adams), otra dibujante lesbiana. Aún así, ambos inician una relación, lo que fractura severamente la amistad entre los dos socios.

Jay y Silent Bob aparecen: cobrándole derechos de imagen a Holden (Bluntman & Chronic están inspirados en ellos), y Bob saca la voz para dar un sabio consejo al dibujante.

DOGMA (1999)

Bethany (Linda Fiorentino), una joven que, tras su fracaso matrimonial a causa de su infertilidad, trabaja como recepcionista en una clínica de abortos, recibe de un ángel (Alan Rickman) el encargo de detener a dos ángeles rebeldes (Ben Affleck y Matt Damon) que pretenden aprovecharse de un resquicio legal para volver al Cielo. El problema es que su regreso podría desencadenar el Armagedón.

Jay y Silent Bob aparecen: a lo largo de la película, desde que luego de encontrárselos a la salida de la clínica abortiva (asumiendo que a éstas llegan chicas buscando sexo fácil), y salvan a Bethany del ataque de tres demonios enviados por Azrael para evitar que la chica cumpla su mandato divino. Informada por el ángel que dos desconocidos aparecerían para protegerla, Bethany convence a Jay y Silent Bob de acompañarla en su misión, a la cual acceden creyendo que involucra sexo fácil.

JAY & SILENT BOB CONTRAATACAN (2001)

Cuando descubren que Banky ha vendido los derechos de Bluntman & Chronic para una película de Hollywood, sin preguntarle ni ofrecerles sus respectivas regalías, y viendo la creciente cantidad de insultos recibidos a través de internet (en una época sin redes sociales, cáchense), deciden viajar a Hollywood y sabotear la filmación.

Jay y Silent Bob aparecen: toda la película, interactuando con otros personajes de anteriores películas de Smith, un grupo de ladronas haciéndose pasar por ecoterroristas, cameos, easter eggs, referencias pop variadas…supongo que Reboot apelará a la misma fórmula, pensando que en la ficción, y conforme al tráiler, Bluntman & Chronic tendrán su reinicio cinematográfico.

CLERKS II (2006)

Dante Hicks ahora es subjefe de local en un restoran de comida rápida, siempre con Randall Graves de compañero. Es su último día antes de casarse y viajar a Florida en busca de otro trabajo, aunque ninguna de las dos ideas lo convencen mucho, menos cuando se da cuenta cuánto le atrae su jefa, Becky (Rosario Dawson).

Jay y Silent Bob aparecen: en casi toda la película (que Smith rodó pese a que el AskewVerse ya estaba cerrado en Contraatacan, luego de prometer a Jason Mewes hacerla si dejaba las drogas), en lo de siempre: parados en un rincón, vendiendo yerba y molestando a la gente.

Después de esta película, Smith no volvió más al AskewVerse, incursionando en la acción (la olvidable CopOut), el terror (Red State, Tusk, Yoga Hosers) y la comedia más adulta (Zack and Miri makes a porno), además de dedicarse al cómic, colaborar en proyectos y películas de otros y a la difusión de la cultura pop. Pero la sangre tira, y con el auge de la cultura ñoña que hemos vivido los últimos años (aún cuando se trate del ñoñerío tóxico y llora-por-todo actual), este referente de dicho subgénero no podía quedar al margen. A ver que pasa, total hay hasta octubre para ponerse al día.

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/Instagram)

(casi) todo sobre uno mismo

Salvador Mallo (Antonio Banderas) nunca volvió a tocar la gloria como hace más de treinta años, cuando su película “Sabor” se convirtió en un éxito de taquilla, y un filme de culto. Luego de aquel hito, su carrera como director siguió adelante, con altibajos y, en años más recientes, con más bajos que altos.

Con la vejez viniéndosele encima rápidamente, lo que ha afectado considerablemente su salud, Salvador recibe la invitación para reestrenar su película, en una retrospectiva organizada por un instituto de cine, lo que le abre la posibilidad a repasar su propia historia, desde su infancia junto a su madre (Penélope Cruz), en precarias condiciones en un pueblito valenciano, y los distintos hitos que fueron definiendo a la persona que llegaría a ser…

Es una constante en el cine de Pedro Almodóvar, la revisión de su propia historia como inspiración para sus películas. Su infancia, su madre, sus hermanas, el entorno social y cultural en el que creció, han sido tema recurrente a lo largo de su filmografía. Sin embargo, ninguna de sus películas anteriores, ha sido tan autorreferente, en un buen sentido de la palabra, como Dolor Y Gloria, su más reciente trabajo.

Aunque no sé si sea “autoreferente” la expresión correcta para este caso, sino más bien deberíamos recurrir al término “autoficción”, que se acuña en la misma película. Eso me hace más sentido, porque Almodóvar, si bien proyecta mucho de sí mismo en el personaje de Salvador Mallo, en caso alguno podríamos considerar esta película como autobiográfica, o una especie de homenaje a sí mismo, aunque el personaje, su autor, y sus respectivos entornos, tienen mucho en común.

Ambos, Almodóvar y Mallo tuvieron un origen humilde, donde los sacrificios personales eran la orden del día, mundo del que sólo se puede escapar a través de la educación, la cultura y, a ratos, en la cultura popular (la teleserie y la novela rosa fueron claves en la formación narrativa del realizador, tanto como el cine de Hollywood de los ’50 y ’60 lo fue para Salvador). Ambos crecieron al alero de una madre capaz de jugarse la vida por su hijo si fuera necesaria. Y ambos iniciaron sus carreras en el marco del destape, la movida madrileña y vivieron con todo esos años de reventón posteriores al fin del franquismo.

Coincidencias, semejanzas, elementos que permiten trazar referencias y cercanías entre autor y personaje, que sin embargo, no nos permiten calificar como autobiográfica esta cinta, detalle que conviene aclarar. Podría serlo, pero en estricto rigor, no lo son. Con todo, se trata de elementos que a ambos, personaje y creador, le permiten ir entendiendo su proceso actual.

Es natural. Rondando los setenta años de edad, más de la mitad de ellos dedicado al arte de narrar, para un autor cuyos relatos más celebrados son los que más conexión tienen con su mundo, es de toda lógica que en algún minuto quisiera recurrir a su propia experiencia, a lo que a él mismo le ha tocado vivir, para compartirlo al mundo.

Y es que más allá de las diferencias obvias (claramente, Almodóvar está muy lejos de ser un director que, pese a una carrera medianamente exitosa, nunca pudo reponerse al impacto de un filme en particular) el manchego encuentra en el personaje encarnado por un inspirado Antonio Banderas –ganador de la Palma de Oro en el último festival de Cannes por este papel- su espejo, el medio a través del cual se abre y comparte su propio pasado, no viéndolo a través de otros, sino que de sus propios ojos. Esa honestidad, en cuanto al proceso individual que lleva a cabo a través de esta cinta y que comparte con su público, es una de las principales fortalezas de esta cinta.

Independiente del punto de vista desde que se desee examinar, la conclusión es la misma: estamos ante una de las grandes películas de esta temporada. De esas que a finales de este año agradeceremos. Y los años que vendrán, también.

***1/2

DOLOR Y GLORIA

Director: Pedro Almodóvar

Intérpretes: Antonio Banderas; Penélope Cruz; Aiser Exteandia; Leonardo Sbaraglia; Nora Navas; Julieta Serrano; Cecilia Roth

Drama

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/Instagram)

asumir los cambios de la vida

(La siguiente columna contiene spoilers de Avengers: Endgame. Si aún no la ha visto, salga inmediatamente de aquí)

Han pasado ocho meses desde la batalla final contra Thanos, y el mundo se encuentra en plena readaptación, atendidas las consecuencias de dicho evento.

Peter Parker, Spider-Man (Tom Holland) no es la excepción, y para él no ha sido fácil: desde la batalla contra Thanos, no ha dejado de sentir sobre sí la sombra de Tony Stark y el peso de continuar su legado, a la cabeza de los Avengers. Esta situación tiene a Peter totalmente estresado, por lo que sólo quiere terminar su año de clases y partir junto a sus amigos, de viaje de estudios a Europa.

De paso por Venecia, las aguas de los canales dan vida a una espantosa criatura que amenaza con destruir todo a su paso. Sin embargo, la amenaza es aplacada por un personaje enmascarado, el cual Spider-Man, a través de Nick Fury (Samuel L. Jackson) pronto conocerá, bajo el nombre de Mysterio (Jake Gyllenhaal)…

La última película Marvel para este año, y al parecer por un buen rato más, Spider-Man: Lejos de Casa, corre con varias responsabilidades a cuestas: así como su protagonista debe afrontar su inminente e inevitable nuevo rol de Ancla del MCU, su segunda película en solitario dentro de este marco, viene a cumplir el doble rol de epílogo de la primera gran etapa de este universo, como cierre de los acontecimientos planteados en Endgame, y de punto de partida para la nueva etapa de este concepto.

No sólo eso: debía además mantener en alto los bonos de su inmediata predecesora, así como los de la última película del arácnido, la insuperable Into The Spider-Verse.

Lo primero es de toda lógica. Históricamente, el arácnido ha sido el emblema, el ícono por excelencia de Marvel, cosa que no ha cambiado por mucho que en la última década, los Avengers lo hayan superado en popularidad, principalmente gracias a las películas y como consecuencia de ciertos tecnicismos legales que aplazaron la entrada del héroe del barrio al MCU.

En cuanto a lo segundo, a lo netamente cinematográfico, el balance es positivo. Considerando el nivel de sus predecesoras, aludidas anteriormente, hay que estar tranquilos: los muy buenos bonos se mantienen. A ratos, incluso, se superan.

La película, nuevamente bajo la dirección de Jon Watts,  reitera la idea matriz de la anterior Homecoming (2017), que a la vez es la premisa de la etapa más clásica del arácnido: las dificultades para compatibilizar la vida de Peter Parker, estudiante de clase media, sus quehaceres y necesidades diarias, así como su responsabilidad como héroe, la cual, tomando en cuenta los últimos sucesos, le sobrepasa. Ello ocupa, digamos, casi un tercio de la película, lo que no afecta su desempeño global, sino, por el contrario, resulta vital para entender mejor el ánimo de Peter/Spider, y todo lo que vendrá despúes.

Si bien el factor comedia adolescente predomina en un primer acto, y se cuela por varios pasajes de las secuencias posteriores, Lejos de Casa no pierde su vocación superheroica, y lo que vemos en pantalla resulta una experiencia entretenida y memorable.

Watts nos entrega un relato equilibrado: graciosa cuando debe ser graciosa, dramática si es necesario, vertiginosa y emocionante cuando tiene que serlo. Todo en su medida, teniendo claro el motivo principal de la historia: el rol que debe asumir Spider-Man en el nuevo estado de cosas, y el legado con que debe cargar, ya no como compañero o aprendiz de otro, sino que valiéndoselas por sí mismo (a diferencia de Homecoming y demás incursiones de Spidey en el MCU, en que seguía siendo un sidekick), resultando la incorporación de Mysterio (el siempre sólido Jake Gyllenhaal) como anillo al dedo.

Lejos de Casa, hay que decirlo, no es la mejor película de Spider-Man, sólo porque ya existía la segunda película de Sam Raimi, la del 2004, y Spider-Verse. Pero por ganas y méritos no se queda y se le acerca bastante.

Buena forma de cerrar una etapa, esperanzadora para iniciar la siguiente.

***1/2

SPIDER-MAN: FAR FROM HOME

Director: Jon Watts

Intérpretes: Tom Holland; Jake Gyllenhaal; Samuel L. Jackson; Zendaya; Marisa Tomei; Jon Favreau; Cobie Smulders; Jacob Batalon

Superhéroes

2019

PD: Quedese a los créditos, hay dos escenas durante y post. Pero no se gaste buscando a ya sabe quien…ya no más

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/Instagram)

una odisea de 50 años

El planeta tierra se ve triste, y no hay nada que yo pueda hacer al respecto.

Aunque poco antes circulaba una versión preliminar del tema (que se puede encontrar en Youtube, bootlegs y compilados de rarezas), fue oficialmente el 11 de julio de 1969 que David Bowie lanzaba el single Space Oddity, el que la historia reconoce, en forma canónica, como el punto de partida de la carrera del célebre camaleón del rock.

Quiso el destino que el tema fuera lanzado por los mismos días en que la Misión Apolo 11 captara la atención mundial, que concluiría el 20 de julio con la histórica caminata de Neil Armstrong sobre la luna. La coincidencia entre el título de la canción, con la contingencia –la canción fue usada por la BBC como emblema de su cobertura de prensa para el evento-, elevó el single rápidamente a los primeros lugares de los rankings de la época.

Anticipo de lo que sería el segundo álbum de Bowie (del mismo nombre, aunque lanzado en algunos mercados como Man Of Words, Man Of Music, que sería publicado algunos meses más tarde), la canción, que narra la historia de Major Tom, un joven astronauta que, por una avería en su cápsula de viaje, termina perdido en la inmensidad del espacio, cosa que, cuando observa la situación mundial desde la distancia, termina por no importarle, se convirtió sólo en el primer hito marcado por Bowie en la cultura popular, influyente, replicado y tributado en innumerables ocasiones, y en diversos formatos.

Junto con Bowie (voz y guitarra), la canción contó con Herbie Flowers (bajo), Terry Cox (batería) y Rick Wakeman, quien por entonces también daba sus primeros pasos como solista y músico de sesión –pronto pasaría a formar parte de Yes- en piano y melotrón (aunque cuentan que Wakeman colaboró además en la composición del tema, sin ser acreditado).

Como lado B contaba con la canción Wild Eyed Boy From Freecloud –que también sería parte del LP- y fue reeditada en 1975, cuando Bowie entró fuerte en EEUU, esta vez con el tema Velvet Goldmine como Lado B. Cuenta además con dos canciones que podrían considerarse sus secuelas: Ashes To Ashes, del propio Bowie, de 1980, la secuela oficial, y Major Tom, de Peter Schilling, la extraoficial.

Lo que son las cosas: el viaje de un astronauta perdido en el espacio, por su propia voluntad, terminó siendo el inicio del viaje de un músico cuya trascendencia terminó por sobrepasar todos los límites imaginables, cuya influencia y legado se dejan sentir hasta el día de hoy.

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/Instagram)

el hombre del piano

Con ustedes, Elton John (Taron Egerton), una de las más importantes estrellas de la música popular del siglo XX.

Aunque, el camino por el cual el joven Reginal Dwight se convirtió, de un prodigio del piano a temprana edad a uno de los cantantes más populares a nivel mundial, no fue fácil, y no estuvo exento de problemas, conflictos y excesos de todo tipo.

Esta es su historia, y él mismo nos la va a contar…

Más allá de su calidad, el éxito de Bohemian Rhapsody abrió las puertas a un nuevo subgénero dentro del cine biográfico: las biografías de estrellas del rock.

Mientras aún se especula sobre posibles biopics de David Bowie y Elvis Presley, llegó a la luz Rocketman, basada en la vida y obra de Elton John, película realizada no sólo con la aprobación del músico, sino que además, participó en ella como productor.

Pero tranquilos, que Elton John sea el productor de la película que narra su vida personal y profesional, no quiere decir que lo haga como un tributo a sí mismo o una celebración de su propia vida, abundante en elogios y autocomplacencia. Por el contrario. La película dirigida por Dexter Fletcher-irónicamente, el guionista de Bohemian Rhapsody y que debió terminarla tras la salida de Bryan Singer- se esfuerza por ser lo más objetiva posible y no se guarda detalle.

La vida de Elton John, tanto sobre como fuera del escenario, fue dura, tormentosa, abundante en excesos con drogas, alcohol, promiscuidad, y la película (que abarca su biografía desde una infancia difícil, marcada por unos padres más preocupados de pelear entre ellos que de quererlo, hasta fines de los ’80, cuando puso sus cosas en orden) no lo desconoce. Y esa honestidad es un plus para la cinta, que en ningún caso pierde su vocación biográfica, consagrándose como un filme bien equilibrado entre lo lindo y lo feo de la carrera del músico.

Decir que Rocketman es un relato autobiográfico, contado y cantado por su propio protagonista, no es un desatino: Elton John produce, la película usa las canciones más importantes en la carrera del músico como hilo conductor del cuento que narra, unido a la soberbia actuación de Taron Egerton, convertido prácticamente en Elton John, llevan a esbozar esta conclusión, alzándose además como las grandes fortalezas de una película que tiene hartas.

Okey, sé que es tentador comparar esta película con Bohemian Rhapsody, como el referente más próximo de este subgénero –el único, más bien- sobre todo pensando en el hate que esta última fue ganando luego de que empezó a figurar en la última temporada de premios. Pero no lo haré, por una razón simple: por mucho que se traten de lo mismo –biopic sobre figuras fundamentales del rock- obedecen a estructuras y formas de narrar diferentes.

Donde Bohemian… es, a fin de cuentas, una biografía bien estándar, Rocketman es una fantasía, donde la música cumple un rol fundamental en la narración. Ello resulta completamente coherente con lo que ha sido su protagonista: aunque no fue parte ni del glam-rock (con David Bowie como su gran referente) ni del llamado art-rock (que tuvo en Peter Gabriel uno de sus principales exponentes), Elton supo absorber estas influencias e hizo de la extravagancia, la espectacularidad, incluso de la exageración, parte fundamental de su repertorio. No hay que extrañarse que su biografía siga un patrón similar, totalmente funcional al relato y a su personaje principal.

Temo que la pasada de Rocketman por salas haya sido, a nivel mundial, como la que tuvo en Chile, que a la semana de exhibición ya había sido relegada a una o dos funciones diarias en no más de dos o tres salas, hablando sólo de Santiago (pensando en que ahora por cada mall hay entre cines de entre cinco a doce salas, saquen la cuenta y entenderán lo dramático del asunto).

Aunque en rigor, tampoco me extraña tanto. Si bien Elton John es conocido, y tiene una base de seguidores fieles, y una buena rotación radial, esta cantidad de seguidores e impacto es claramente mucho menor a la de otros como los Beatles, Queen o Led Zeppelin, por poner un ejemplo (es cosa de recordar, de estos tres grupos se publicaban en cassette sus discografías casi completas, de Elton, el disco de turno y alguno que otro compilado ocasional, y tampoco se encontraban en todas las disquerías). Ello, ciertamente, conspiró para que la vida de este filme en cartelera fuera tan exigua.

Así es como nos farreamos disfrutar una película que gusta, levanta el ánimo una enormidad, y es totalmente digna de verse –y oírse- en la mejor pantalla posible.

***3/4

ROCKETMAN

Director: Dexter Fletcher

Intérpretes: Taron Egerton; Jamie Bell; Richard Madden;: Bryce Dallas Howard; Charlie Rowe; Gemma Jones

Drama biográfico

2019

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/Instagram)

ni la gran cosa, ni lo necesita

Cuando se entera de la desaparición de su padre, Harry, el joven analista de seguros Tim Goodman debe viajar a Ryme City para hacerse cargo de las diligencias del caso, cosa que le incomoda, ya que hace años cortó lazos con su progenitor, y Ryme es la única ciudad del mundo donde humanos y pokemones coexisten en forma pacífica, y Tim, pese a sus intentos, nunca ha logrado mayor afinidad con estos especímenes.

Sin embargo, cuando llega al departamento de su padre, Tim tiene un hallazgo increíble: un Pikachu que habla (Ryan Reynolds), quien asegura haber pertenecido a Harry, pero que no recuerda nada de su pasado inmediato. Pensando que la amnesia de la criatura y el paradero de su padre están relacionados, Tim y Pikachu deciden unir esfuerzos, aunque lo que van a descubrir excede sus capacidades…

El lanzamiento de Pokemon Go! Hace tres años tuvo como gran efecto volver a poner la franquicia Pokemon en boca de todo el mundo, sacándolo del nicho gamer/otaku en que había pasado relegada después del boom a principios de siglo. Así fue como volvieron a lanzarse toda clase de productor relacionados con la marca, y permitió dar vuelo al primer y postergado live-action de la franquicia.

Recogiendo la historia base de uno de los juegos basados en la marca, Pokemon: Detective Pikachu vio la luz, finalmente hace uno meses atrás, y lo hizo en un momento complicado: fue estrenada cuando Avengers: Endgame aún estaba en su peak, lo que claramente perjudicó la taquilla inicial del filme.

Si bien se afirmó con las semanas, el decisivo fin de semana de estreno estuvo por debajo de las expectativas. Y es que cuando lanzas un producto así de a lo grande, cuando el hype ya pasó hace mucho, suelen suceder cosas como ésta (si esta película hubiera sido estrenada a la par que el juego, o incluso durante 2017, otro gallo le cantaba). El nicho respondió. Lo que está fuera de él, no. Bueno, al menos no fue un desastre como X película que circuló por ahí.

Digamos las cosas como son, esta película tampoco es la gran cosa. Su argumento no puede ser más básico ni estar más lleno de lugares comunes (he visto capítulos de Scooby Doo donde el misterio está más desarrollado que esto), y se olvida al poco rato. Pero con todas esas carencias, no molesta, y hasta entretiene. Y deja caer un par de sorpresillas por ahí.

Y es que a la larga, el argumento de esta película no es más que una excusa para dos cosas mucho más importantes. La primera, mostrar a los personajes de Pokemon lo más realistas posibles, y cómo se verían si circularan entre nosotros, y en ese sentido, la película cumple, y los personajes lucen.

La segunda, y para esto es importante ver la película en inglés (aunque siendo el doblajista el mismo, hasta cierto punto funciona igual) es la verborrea de Ryan Reynolds en el rol de Pikachu. Y es que por un lado tenemos al tierno y simpático ratoncito eléctrico, hablando con la voz de Deadpool, sumado a las bromas y comentarios graciosos que emite la criatura (¿habrá alguna versión Unrated de esta cinta? Yo la lanzaría).

Tengamos claro que es una película al servicio de la franquicia en la que se enmarca. Una película que busca seguir explotando y vendiendo videojuegos. Con todo, esa intención no es tan obvia –la hubieran estrenado antes, si fuera por eso- y con todas sus flaquezas es un filme que, mientras dura, agrada.

**1/2

POKEMON: DETECTIVE PIKACHU

Director: Rob Letterman

Intérpretes: Justice Smith; Ryan Reynolds: Kathryn Newton; Billy Nighy; Ken Watanabe; Chris Geere; Rita Ora

Comedia/Aventuras/Videojuegos

2019

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/Instagram)