el hombre que imaginaba

Walter Mitty (Ben Stiller) tiene una vida tranquila, aunque más de una vez su febril imaginación, que lo abstrae del mundo real y en la que se refugia buscando salir de la rutina, le juega malas pasadas.

Editor de fotografía de una importante revista estadounidense, Walter llega a su trabajo enterándose que ha asumido un nuevo directorio, encabezado por un antipático ejecutivo (Adam Scott), que anuncia el cierre de la publicación en papel, con la consiguiente reducción de personal. Tratando de salvarse de un seguro despido, Walter dispone de pocas horas para encontrar el negativo perdido que un prestigioso fotógrafo (Sean Penn) le ha enviado para ocupar la última portada de la revista…

wmitty_03

Parece ser que Ben Stiller se siente más cómodo dirigiendo que actuando. O al menos, actuando cuando se dirige a sí mismo. De otro modo no podemos explicar por qué entre su último filme propio, la genial Tropic Thunder (2008) hasta la reciente La Increíble Vida de Walter Mitty hayamos tenido que bancarnos las regulares Los pequeños Fockers o Tower Heist, y bodrios del tipo Una Noche en el Museo 2 y otra que no recuerdo con Vince Vaughn hace un par de años.

Mi problema es el siguiente: Walter Mitty, remake de un viejo filme de 1947, que a lo lejos parece una comedia, no está ni cerca de serlo. Sí, tiene momentos divertidos, emocionantes, pero no piensa ser un filme cómico, así que quien espere ver algo del tipo Loco Por Mary o Zoolander (acaso ésta última la mejor comedia de Stiller como director y protagonista), no pierda su tiempo.

Aclarado esto, viene el verdadero problema a dilucidar: si bien no es una mala película, me ha costado hacerme el ánimo de escribir esta reseña, toda vez que si bien durante 70 de los 114 minutos que dura se mantiene a buen ritmo, y justo cuando la coprotagonista del filme (Kristen Wiig, una chica más bonita de lo que uno cree a la primera) entona los acordes de Space Oddity, dándonos la sensación que la historia crecerá en intensidad…

wmitty_01

…ese ritmo se esfuma totalmente, porque pasa, abruptamente de una película de aventuras a una suerte de cortometraje independiente, con ese tufillo a alternativo que se han hecho cada vez más frecuentes luego de filmes como 500 Días con Ella o Ruby Sparks (aceptémoslo, hay filmes donde esa fórmula funciona y hasta agrada, pero acá desentona totalmente). Por otra parte, la historia entra, innecesariamente, en la urgencia de dejar una moraleja y en convertirse en un manual de autoayuda, aunque por un lado jamás entendemos cuál es la moraleja y cómo podría ayudarnos. Todo eso último, claro que no ayuda en nada a la película, y lo que estaba por convertirse en una historia épica y trascendente termina por volverse una experiencia aburrida, confusa y con un sabor más amargo que dulce al final de la exhibición.

Lástima por Ben Stiller, cuya carrera como director ha dado cosas mucho mejores. Evito pensar que esa etapa ya pasó, pero cuando veo Walter Mitty y doy por hecho que sólo la hizo para su lucimiento personal, no son muchas las opciones que quedan.

Ah, y los que la vean pensando en los actores chilenos que salen en la película, no se gasten, con suerte aparecen un minuto y casi como parte del decorado.

**1/2

THE SECRET LIFE OF WALTER MITTY

Director: Ben Stiller

Intérpretes: Ben Stiller; Kristen Wiig; Adam Scott; Sean Penn; Shirley McClaine

Aventuras

2013

wmitty_02

fretamalt@hotmail.com @panchocinepata

Anuncios

vuela alto, Feria

El mundo en el que crecí ya no existe: hoy, después de casi sesenta años de existencia, Feria del Disco, hasta hace poco conocida como Feriamix, ha cerrado sus puertas y se ha declarado en quiebra.

Así, la que alguna vez fue conocida como la más grande disquería de Chile pone fin a cincuenta y siete años de historia, que se iniciaron con un pequeño local de discos en calle Estado, llamado Establecimientos de la Fuente (a la postre, la razón social de la firma dueña de la cadena) y que marcó a varias generaciones de coleccionistas de música, que, no obstante los defectos que siempre se le achacaron (precios inflados, mala atención y poca preparación de sus dependientes), al final siempre terminaban volviendo a la misma tienda.

Así me recuerdo cuando, de colegial, juntaba moneda a moneda para comprar ese cassette o disco que me interesaba. Bowie, Beatles, Pink Floyd, a todos ellos llegué comprando sus grabaciones en esta tienda. Y no creo ser el único en haber vivido lo mismo.

Al igual que con Blockbuster, la primera razón esgrimida para este final es el pirateo y las descargas de música, películas, libros y en general cualquier cosa susceptible de presentarse en un soporte físico. Y al igual que en el caso que la cadena estadounidense de películas, aunque fue una causa importante, no fue la principal. Si así fuera, las no pocas tiendas especializadas e independientes que existen en el país hace rato habrían colapsado, y sin embargo subsiste lo más bien.

M3367S-4507

Cierto que Feriamix se había adaptado con relativa comodidad a los nuevos modelos de gestión, incorporando conceptos como los pesos Feria, que permitían a sus clientes acumular un porcentaje de sus compras en una especie de cuenta que podía ser utilizada posteriormente descontando parte del precio de compras futuras, así como diversificándose con organización de eventos y venta de entradas a espectáculos, ventas por internet y ocasionales liquidaciones, hasta presentaciones de cantantes y bandas gratis en su local de Ahumada y firmas de discos en otros locales. ¿Cuál fue la falla entonces?

Por un lado, los precios siempre inflados. Nadie en su sano juicio hoy en día pagaría diez mil pesos por un cd cuando en Amazon lo encuentra a la mitad, en supermercados o quioscos lo encuentra a un tercio del precio o simplemente acude a una tienda especializada donde por las mismas diez lucas en vez de comprarse ese disco, paga un precio levemente superior y se lo compra en una edición mejor. Por lo demás, ¿con qué cara cobran casi diez mil pesos por los discos del reality de turno?

Por otro, en tiempos en que la industria del entretenimiento y medios llaman a la prudencia, ¿era necesario mantener locales del tamaño de un supermercado pequeño cuando los ingresos claramente eran menores que los gastos que estos locales generaban? Les puedo enumerar un lote de tiendas de música o películas del centro de la capital que, con dos empleados y locales del tamaño de un dormitorio sobreviven con dignidad, aun cuando el vendedor tenga apenas un metro cuadrado donde desplazarse entre tanta mercadería.

feriamix02

Feriamix nunca lo vio venir, aunque todos los demás si lo vimos: el fracaso en Chile de cadenas como Griffiths, Musimundo, la caída en desgracia de Blockbuster y el forzado cambio de giro de Bazuca, de videoclub online a servicio on demand. Sin embargo, y nuevamente nos recuerda el caso de Blockbuster, Feriamix se quedó. Creyó que la marca bastaba por sí sola para sobrevivir, pero no. Este exceso de confianza ahora se traduce en un millar de nuevos cesantes para el país, una fuente menos para adquirir material original para los que aún nos gustan los formatos físicos, y un importante canal de distribución menos para los talentos viejos y nuevos.

Pero lo que más nos duele a muchos es…¿y ahora que mierda hacemos con las 26 lucas que tenía en mi cuenta de cliente preferencial? ¿Dónde las cobro? ¿Las perdí? Rayos!!

fretamalt@hotmail.com @panchocinepata

el club de los ambiciosos

Estamos en 1978. Irving Rosenfeld (Christian Bale) es un empresario –y estafador- de poca monta, que conoce a una stripper llamada Sidney Proissier (Amy Adams), con quien entabla una relación. Al poco tiempo, Sidney, quien resulta ser harto más ambiciosa que Irving, lo convence de fijarse expectativas más altas y llevar su negocio de especulación y usura a los más altos estratos, amasando una fortuna en poco tiempo.

Sin embargo, pronto son descubiertos por el FBI, a través de un agente encubierto, Ritchie DiMaso (Bradley Cooper). Consciente de que Irving y Sidney son un pelo de la cola entre tanto estafador suelto por ahí, les ofrece un trato que les ayude a desenmascarar otros operarios del medio, a cambio de beneficios para ambos. Los estafadores acceden, pero pronto la operación se les saldrá de las manos cuando Richie empiece a relacionarse con Sidney más allá de lo meramente profesional, y el plan involucre a un carismático alcalde (Jeremy Renner) y a la inestable y desastrosa esposa de Irving, Rosalyn (Jeniffer Lawrence)

am_hustle_00

Basada en un caso real, aunque los nombres y hechos reales fueron levemente alterados por razones prácticas, Escándalo Americano, la última película del siempre correcto David O’Russell, tras la regularcita El Lado Bueno de Las Cosas, que al igual que a su predecesora es una de las favoritas para la presente temporada de premios (de hecho, sólo para los próximos Oscar postula a mejor película, director, actor y actriz tanto principal como secundario, guión original), adjudicándose ya algunos cuantos, principalmente para su muy bien formado elenco.

Y si bien no está a la altura de los grandes favoritos para las categorías principales (película y director), tiene méritos de sobra para convertirse en uno de los grandes títulos de la temporada. Su paso por salas no debiese pasar inadvertido, no sería justo.

Partamos por un argumento inteligente, atractivo y convincente, donde las mentiras y trampas están a la orden del día, en un entorno donde nadie está libre de caminar por el lado oscuro. Y todos sus protagonistas, cual más cual menos, y por las razones que sean, desde la necesidad, aspirar a un nuevo estándar de vida o incluso mejorar la calidad de vida de la comunidad, lo hace. Russell cuenta la historia sin ahogarse en los no pocos zigzagueos que presenta (no olvidemos que los personajes se debaten entre el bien y el mal permanentemente) lo que hace de Escándalo Americano un filme atractivo y que se puede disfrutar hasta el final, manejando con precisión los tiempos y atmósferas de manera idónea para una buena apreciación y comprensión de la obra.

Todo eso ayudado con una notable ambientación, un cuidado diseño de producción que reconstruye con sobriedad los EEUU post Vietnam, post Nixon y en la necesidad de rehabilitarse tras esos dos fuertes golpes a su orgullo, tratando de demostrar que pese a todo, era un país donde todo estaba bien, aun cuando en realidad no lo fuera. Y en un país donde las apariencias eran tan importantes, que importa si algunos buscan concretar sus aspiraciones diciendo algunas mentirillas (y complicándose cuando los afectos personales y las ambiciones materiales se cruzan entre sí).

Christian Bale;Jeremy Renner;Bradley Cooper

Todo un enredo donde cuesta definir quién es más ambicioso que quién.

Hay que decir, en todo caso, que los principales méritos de esta película recaen en el sólido elenco encabezado por Christian Bale, camaleónico como él solo, quien una vez más hace gala de su extraordinario talento no sólo en cuanto al radical cambio físico y estético sufrido (el mismo actor que lució fibroso y atlético en la saga de Batman y que en El Maquinista llegó a quedar en los huesos se deja ver aquí con una grotesca barriga y un ridículo peluquín que cubre una prematura calvicie) sino por su más que logrado desempeño en el rol de Irving, personaje que se ha dedicado a la estafa al principio por una cuestión de supervivencia antes que de ambición. Los otros protagonistas masculinos, Bradley Cooper y Jeremy Renner, si bien no logran la grandeza de su compañero, logran actuaciones convincentes que contribuyen al buen desarrollo del filme.

Dentro del mismo asunto, resulta llamativo que en un filme tan lleno de testosterona como éste, sean sus dos protagonistas femeninas quienes logran los mejores momentos del filme. Sobre todo Amy Adams, en un papel totalmente alejado de los amigables roles en que estamos acostumbrados a verla. Adams sorprende, y a ratos descoloca, en el rol de una mujer arribista, ambiciosa, maquiavélica y dispuesta a cualquier cosa, y a cualquier costo, por hacer realidad sus ambiciones. Amy Adams ya tiene un Golden Globe, un Critic Choice’s Award y es una dura competidora para el premio de la Academia como Mejor Actriz. Los que creían que la cosa era sólo entre Cate Blanchett y Sandra Bullock están muy equivocados. Otro tanto hace Jeniffer Lawrence, que también se aleja de lo que estamos acostumbrados a verle, encarnando a Rosalyn, el desastre humano con quien Irving tuvo la idea de casarse y tener un hijo, y que al protagonista le significa más problemas que beneficios. Lawrence también se ha adjudicado un Golden Globe por este filme, y tienen otros cuantos premios en la mira.

am_hustle_03

Historia atractiva, un director correcto y bien entrenado, un elenco atractivo, bien afiatado (ojo con uno que otro intérprete no acreditado por ahí) y una puesta en escena creíble, elementos que bien mezclados hacen uno de los filmes más interesantes de la temporada. si, es difícil que arrase en la próxima entrega del Oscar, pero por eso mismo podría dar unas cuantas gratas sorpresas.

***1/2

AMERICAN HUSTLE

Director: David O’Russell

Intérpretes: Christian Bale; Amy Adams; Bradley Cooper; Jeniffer Lawrence; Jeremy Renner; Louis C.K.; Alessandro Nivola;

Comedia/Suspenso

2013

fretamalt@hotmail.com @panchocinepata

El Cuento del Lobo

1987. Con poco más de 20 años, Jordan Belfort (Leonardo Di Caprio) entra como aprendiz en una importante firma de corredores de bolsa. Belfort aprende rápido, y aunque pronto la firma se va a la ruina tras la crisis del Lunes Negro, adquiere la suficiente experiencia para levantar una escuálida agencia de corredores de bajo perfil.

Luego de acumular cierto capital, Belfort convence a su vecino Donnie (Jonah Hill) de asociarse y, tras reunir un pequeño staff de vendedores (todos reconocidos microtraficantes del sector) constituye su primera compañía, Stratton Oakman, que pronto se va haciendo un creciente espacio en el mundo bursátil.

El rápido ascenso de Stratton Oakman dentro del negocio, así como la creciente fortuna de sus ejecutivos, los oscuros antecedentes de éstos y su inusual forma de operar con sus clientes llama la atención de las autoridades, que pronto encomiendan la investigación de las operaciones de la firma, lo que no parece alterar el estilo de vida de Belfort y sus asociados, rutina que contempla además de los negocios, abundante sexo, drogas de todas las clases, alcohol y despilfarro por montones…

LoboWS_04

Tras su cuestionado paso por el cine fantástico (Hugo, 2011), Martin Scorsese vuelve a los temas más realistas y a indagar en el sueño americano, o más bien, en el lado oscuro del sueño americano, tema que ha estado presente en gran parte de su filmografía. A través de su obra hemos conocido personajes dispuestos a cualquier cosa con tal de ascender en la vida, al precio que sea (El Rey de la Comedia, Buenos Muchachos, Casino, en cierta forma Los Infiltrados), o que hagan lo que hagan nunca dejarán de ocupar el lugar que les tocó (Toro Salvaje, Taxi Driver) ni recuperar el minuto de gloria que alguna vez rozaron (El Color del Dinero), pero siempre teniendo presente como a través de ellos se refleja la historia y evolución de su sociedad. Ese es el tipo de historias en que se siente más cómodo, y se nota claramente cuando no es esta clase de narraciones las que está contando.

Su celebrado último estreno, El Lobo de Wall Street, corre por ese lado, el de individuos buscando poder, fama, fortuna o las tres cosas juntas, da lo mismo a qué costo. Inspirada en la autobiografía de Jordan Belfort, corredor de bolsa que puso de cabeza el sistema financiero estadounidense durante los ’90, un individuo capaz de vender helados a los esquimales y sopa caliente a los habitantes del desierto, y que por esa incontenible verborrea fue capaz de amasar una fortuna vendiendo, a precios muy inflados, acciones de sociedades que no valían ni el papel en que estaban impresas.

Belfort es un personaje no inmoral (aunque su devoción por cuanto exceso fue posible sea evidente) sino que amoral. Maquiavélico y sin valores, pero profundamente carismático, y sobre todo egomaníaco, que no le importa fracturar almas, familias o comunidades mientras tenga dinero para darse sus gustos y los medios para generar más dinero.

La dirección de Scorsese funciona en cuanto pone las cosas en la balanza y las pondera en su justa medida. Sí, Belfort es un individuo cuestionable, pero tampoco pretende satanizarlo. A la vez es un personaje carismático y atractivo, pero en ningún caso persigue convertirlo en un prócer o mártir (por mucho que esté basada en una autobiografía, de la que se desprende que el propio Belfort jamás ha dado signos de arrepentimiento, culpa o remordimiento por las cosas que ha hecho). Belfort no es un demonio ni un héroe. Es simplemente un hijo de su época y entorno. El hijo de una sociedad donde el hedonismo y la ambición van de la mano. Un entorno donde todo es válido con tal de triunfar, donde atropellar al prójimo constituye uno más de tantos gajes del oficio.LoboWS_05

En este sentido, El Lobo.. no está muy lejos de mundos como los que Scorsese registra en Buenos Muchachos o Casino, con la salvedad que estos últimos se refieren a actividades contrarias con la ley y el orden, mientras que Wall Street (como ya nos mostrara Oliver Stone en la película del mismo nombre, de 1987) si opera dentro de un marco legal…pero donde las leyes se aplican sólo en cuanto le benefician. No es que Scorsese lo justifique o respalde, sólo está contando su historia, mostrándonos, con abundante ironía y humor negro, como funciona este entorno.

Otro factor a favor de El Lobo… es el excelente manejo de Scorsese de los ritmos y tiempos de la historia. Intensa y acelerada cuanto tiene que serlo, pausada y calmada en su caso, de manera que, por un lado, la película, su trama, se entienda, se procese y digiera con claridad, mientras que por otro, logre que las tres horas que dura (¿pudo haber durado menos? Si, pero la historia hubiese quedado mucho menos comprensible) se vayan por un tubo. Y si bien no escasean las escenas de desenfreno (sobre todo sexual) Scorsese hace lo que esté a su alcance para que éstas no rayen en el mal gusto, ni se conviertan en una versión multimillonaria de Que Pasó Ayer.

loboWS_06

Scorsese vuelve a confiar en su actor fetiche, Leonardo Di Caprio, intérprete al cual su calidad de ex galán para adolescentes le sigue pasando la factura hasta hoy, pero que al ponerse bajo las órdenes de este realizador, y convertirse en Jordan Belfort, se despacha una de las mejores actuaciones del año y una de las fundamentales de su carrera. Con esta performance, Di Caprio se echa al bolsillo años de ninguneo y troleo masivo, recordándonos el tremendo actor que es, y encabezando un potente elenco donde Jonah Hill, el mismo gordo pelmazo de diversas comedias, se alza como otro ítem fundamental en la grandeza de esta película.

A la misma hora que terminaba de ver esta película, se anunciaban las nominaciones al Oscar para este año, donde se apuntaba varias de ellas, entre las cuales figura mejor película, director, actor (Di Caprio), actor de reparto (Hill) y guión adaptado entre otros. La tiene difícil, tanto por la calidad de varios de los otros competidores, sobre todo en Mejor Película (y esta vez no hay peliculachas mudas en blanco y negro de esas que hacen emocionarse a los octogenarios miembros de la Academia), pero de todos modos juego la mayoría de mis fichas por este filme y sus realizadores. Ya viene siendo hora que la Academia haga las paces…o más bien…pida disculpas al bueno de Martin por tantos años de trapear el piso con él. El Lobo de Wall Street es la ocasión de reivindicarse con el tío Marty. Y más les vale que así sea.

****1/2

THE WOLF OF WALL STREET

Director: Martin Scorsese

Intérpretes: Leonardo Di Caprio; Jonah Hill; Matthew Mc Conaghuey; Kyle Chandler; Jean Dujardin;  Margot Robbie; Jon Favreau; Rob Reiner

Drama Biográfico

2013

LoboWS_01

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

cuando todo se derrumba

Dejando atrás su vida de lujos y comodidades, Jasmine -o Jeanette- (Cate Blanchett) viaja a San Francisco, para mudarse al pequeño departamento que su hermana Ginger (Sally Hawkins) ocupa junto a sus dos hijos.
Asumiendo un forzado cambio de vida luego de que su esposo Hal (Alec Baldwin) fuera encarcelado por fraude fiscal y que le llevó a perder todos sus bienes, Jasmine, que nunca ha tenido que trabajar o valerse por si misma nunca, deberá intentar afrontar esta nueva realidad, antes que los fantasmas del pasado y el consumo de antidepresivos, terminen de destruir el frágil piso sobre el que se mueve…

bluejasmine02
Se ha dicho mucho los últimos años que la obsesión de Woody Allen por estrenar una película anualmente le ha pasado la cuenta, quitándole la maestría de antes. Tal vez sea verdad, si repasamos la obra alleniana de la última década, que reúne tanto títulos buenos, o al menos satisfactorios (Scoop, Vicky Cristina Barcelona, De Roma con Amor), como otras regulares, incomprensibles o derechamente decepcionantes (El Sueño de Cassandra, Whatever Works, Conocerás al Hombre de Tus Sueños), pero que de cuando en cuando se deja ver con alguna obra digna de ovación y respeto (Matchpoint, Medianoche en París). Su último estreno, Blue Jasmine, se coloca en este último grupo.
Regresando a EEUU tras su periplo europeo de casi diez años, aunque esta vez optando por San Francisco en lugar de su tradicional Nueva York, Allen se desenvuelve con comodidad al relatar a esta historia de una mujer que, de golpe y porrazo debe enfrentar la vida real. No más lujos, no más cuento de hadas, hola trabajo, hola obligaciones y necesidades.
bluejasmine03
Gran parte de la gracia de este filme está en el contraste entre la vida acomodada y sin preocupaciones de Jasmine mientras fue casada con Hal (y como ella, con la vista nublada por las comodidades y despreocupaciones era incapaz de ver al inescrupuloso y descarado hombre que hacía fortuna fregándose al prójimo, mientras engañaba a su mujer con toda aquella falda que se le atravesara) y su nuevo mundo, donde tiene que aprender a vivir de su propio esfuerzo –algo que nunca ha hecho- y apretarse el cinturón, el presupuesto y hasta el espacio físico. Mientras, cual Blanche Dubois, cual Norma Desmond, sigue soñando con el día que un príncipe azul la rescate y la lleve de vuelta a su mundo de fantasía. Allen convierte esta historia, una verdadera tragedia para muchas personas, se convierta en algo no tan aterrorizante, sino más liviano y divertido, sin necesidad de hacer burla ni leña del árbol caído de la situación de Jasmine.
Aunque hay que ser justos. Gran parte de los méritos que hacen de Blue Jasmine uno de los grandes títulos del último tiempo, están en Cate Blanchett, quien nos tiene acostumbrados a las actuaciones notables, pero que en esta tragicomedia se supera a sí misma. Blanchett consigue una de sus mejores interpretaciones dando vida a esta mujer cuyo mundo se vuelve cada vez más frágil, ante la incapacidad de enfrentar un pasado construido a base de superficialidad y falsedad, que encima de todo no deja de perseguirla y que incluso ha llegado a extrañar, se refugia en el alcohol y los medicamentos que, sin embargo, la desquician aún más (sólo así se explica que su viaje a San Francisco haya sido en primera clase y con no pocos bultos de reconocida marca y precio, aunque no tenga qué comer).
bluejasmine01
Ni siquiera sus esfuerzos por reconstruir su relación casi inexistente con su hermana Ginger (otra gran interpretación, a cargo de Sally Hawkins) y tratar de hacerse (y hacerla) parte de su mundo (y viceversa..otra actitud muy ABC1, por cierto) parecen hacer algo más por su vulnerable situación personal, de la cual pretende salir a flote mediante más y más engaños y enredos, especialmente cuando llegado el momento, lo que alguna vez pudo haber sido admiración y respeto de Ginger hacia Jasmine se vuelve repudio y un grito desesperado por respeto y autodeterminación. Cate Blanchett encarna con comodidad y maestría a esta mujer al borde del colapso, y pone su rúbrica en gran parte de los bonos del filme…¿alguien sabe si Blanchett se ha apuntado alguna nominación o premio ya por este trabajo?
Realista como pocas veces lo hace (esta historia bien podría transcurrir en Nueva York, Paris o incluso en Santiago, más exactamente en Sanhattan…aunque aquí más que una comedia dramática sería una verdadera tragedia griega) Allen construye un relato con matices más amargos que dulces, más oscuros que luminosos y donde el final feliz es más bien una utopía. Como diría Marge Simpson “es un final, y punto!”*. Como la vida misma, que nos recuerda que, más allá de las estadísticas y, en cierta forma, de la sobreexposición, Woody Allen es un crack a la hora de crear y contar historias acerca de la vulnerabilidad emocional. Sólo hay que tenerle paciencia. Y con obras como Blue Jasmine, esa paciencia es recompensada, con creces.
bluejasmineposter
****
BLUE JASMINE
Director: Woody Allen
Intérpretes: Cate Blanchett; Sally Hawkins; Alec Baldwin; Bobby Cannavale; Peter Saasgard; Andrew Dice Clay.
Comedia Dramática
2013
*Curioso, al menos en su primera época Los Simpson tenían mucho de Allen tanto en su sentido del humor y contenido, como en la forma: debutaron dentro del show de Tracy Ullman, y la voz de Marge hasta el día de hoy es interpretada por Julie Kavner. Ambas trabajaron con Allen en algún momento durante los 80.
fretamalt@hotmail.com @panchocinepata

sentimientos encontrados

Evadiendo como pueden los ataques de los orcos, los enanos encabezados por Thorin Escudo de Roble (Richard Armitage) continúan su travesía rumbo a Erebor, su antiguo reino, para luchar contra Smaug, el gigantesco dragón que los expulsara de su ciudad.

Sin embargo, Gandalf, el mago (Ian McKellen) no ha dejado de pensar que detrás de los orcos existe una fuerza superior que los está empujando a la gestación de un conflicto mayor, por lo que decide separarse de la expedición, ordenando a los enanos seguir adelante, mientras uno de los viajeros, el hobbit Bilbo Baggins (Martin Freeman) ha comenzado a sufrir diversos cambios en su personalidad, principalmente producidos por ese anillo que hurtara tiempo atrás a la criatura conocida como Gollum. Y aunque Erebor pareciera no estar muy lejos, diversos contratiempos demorarán la llegada de los enanos a su antigua ciudad y pondrán en juego las frágiles lealtades entre los miembros de la misión…
hobbit2_03

Parece que Peter Jackson tomó nota de todos los no pocos desaciertos incurridos en El Hobbit: Un Viaje Inesperado. Porque, aunque sigue sin lograr el insuperable desempeño de la trilogía de El Señor de los Anillos (2001-2003), lo cierto es que El Hobbit: La Desolación de Smaug tiene varios puntos a su favor que mejoran lo logrado por su precedesora de 2012.

Partamos de la base que es quizás la más corta de todas las películas de Jackson, apenas dos horas y media frente a las tres (o incluso más) de las otras cuatro basadas en los universos creados por Tolkien. Otro punto a su favor corre por las escenas de acción, más ágiles, más logradas y más convincentes que en Un Viaje, además de más frecuentes, lo que le ayuda mucho al trámite. Las actuaciones principales cumplen con dignidad. Martin Freeman se desenvuelve con comodidad en el rol de Bilbo y representa muy bien el proceso que está experimentando. Como se sabe, el Anillo único corrompe a su portador, y así queda demostrado, cuando el mismo Bilbo que en el capítulo anterior no mataba una mosca y prefería quedarse sentado en el antejardín mirando el vacío no tiene problemas en usar una espada y pelear a matar o engañar si es preciso. Por lo demás, se nota su enorme química con su compañero en Sherlock, Benedict Cumberbach, aunque aquí sólo escuchemos su voz, dándole vida al malévolo Smaug.

Pero, como dije, es una película con ripios, y no me refiero a la inclusión de personajes como Thauriel o Legolas (no he leído el Hobbit, así que no me consta si aparecen o no, como dicen los puristas más radicales…y tampoco es de mi incumbencia). El problema va en la intención (voluntaria o no) de Jackson por convertir esta saga en una suerte de versión 2 de El Señor de los Anillos. Por un lado, por la construcción de algunos personajes, adaptados lo más parecidos posibles a otros de la trilogía del Anillo. Quizás no sean así en el libro, pero Jackson los hace ver lo más parecido posibles a tal o cual. Bardo, el arquero (Luke Evans) nos lleva a pensar inevitablemente en Aragorn o Faramir, así como el gobernador de Eberforth, egocéntrico y de escaso juicio, resulta una copia al carbón del Senescal de Gondor.
hobbit2_02

Por otra parte, Jackson parece empeñado en enlazar lo más posible ambas trilogías, llegando a forzar incluso los nexos entre ambas. Como que nos quiere decir “vean El Señor de los Anillos! Vean el Señor de los Anillos!”, lo cual resulta innecesario porque la mayoría ya la vimos. Innecesario y un poco molesto. ¿Incidirá esto último en la sensación de que los finales de las dos películas hasta ahora sean cliffhangers tan obvios? La primera trilogía te dejaba enganchado y necesitado de ver el siguiente capítulo, pero el gancho era más sutil y no tan vinculante como sucedió en el primer Hobbit y vuelve a pasar en este.

Tal vez no sean detalles tan determinantes, y no hacen que La Desolación.. merezca ser condenada a muerte de buenas a primeras pero si le bajan el puntaje frente a otras producciones. Hace pensar que la trilogía de El Hobbit, como parte de un todo puede que funcione sin problemas (entendiendo por todo la unión de esta saga y la de El Señor…), pero como serie independiente no sale muy bien parada, necesitando el soporte de Anillo para lograr consolidarse Y, peor todavía, nos da la razón a los pocos que hemos tenido la osadía de decir que no era buena idea alargar tanto una novela tan corta.

La conclusión que queda es que, pese a todos los innegables avances de este filme en relación al primero, pareciera que Jackson aún no entiende por donde abordar la historia, la cual a ratos se le sale peligrosamente de las manos. Y eso ha dejado a más de alguno, entre los que me cuento, con no pocos sentimientos encontrados.

***
hobbit2_01
THE HOBBIT: THE DESOLATION OF SMAUG

Director: Peter Jackson

Intérpretes: Martin Freeman; Ian McKellen; Benedict Cumberbach; Richard Armitage; Lee Pace; Evangeline Lily; Orlando Bloom; Luke Evans; Cate Blanchett; Stephen Fry

Fantasía

2013

fretamalt@hotmail.com @panchocinepata

fantasía bajo cero

Desde que, siendo niña, manifestó sus poderes para crear hielo, nieve y frío, que casi le cuesta la vida a su hermana menor, Ana, Elsa ha debido mantener éstas capacidades ocultas y ha debido permanecer oculta respecto del resto del mundo. Sin embargo, cuando ha llegado a la mayoría de edad, Elsa debe asumir como reina de un pequeño puerto, lo que la obliga a abandonar su retiro y aprender sobre autocontrol. Pero un malentendido con Ana, en plena coronación, hace que sus poderes se salgan de sus dominios, condenando a su reino a un invierno permanente…

frozen01

La última producción de Disney cierra un año irregular para la animación. Un año que partió bien con el estreno algo rezagado de El Origen de los Guardianes, que tuvo filmes divertidos (Ralph El Demoledor, Mi Villano Favorito 2, Los Croods), cumplidores (Monsters University) y fracasos del porte de un buque (Epic, Aviones y Turbo). ¿Dónde podemos ubicar a Frozen: Una Aventura Congelada? En el segundo grupo.

Porque cumple con dignidad en ser una buena película. No tiene las virtudes suficientes para estar entre lo mejor del año (de cual, del 2013 o del 2014?) pese a un Globo de Oro adjudicado hace apenas unas horas, pero tampoco tiene defectos tan terribles como para ser desechada ipso facto. Cumple en cuanto nos presenta una historia entretenida y atractiva. Por su animación, impresionante a ratos y muy lograda por lo general (y el 3D le favorece enormemente). Porque tiene algunos personajes secundarios notables (y los personajes graciosos por suerte no aparecen toda la película ni se la roba, evitando el riesgo de volverlos insoportables), una excelente selección de canciones (por lo que se recomienda verla en inglés, para apreciar éstas como corresponde) y porque sigue la tendencia que Disney ha tomado para su colección de Princesas, sobre todo luego de filmes como La Princesa y el Sapo y la notable Enredados: adiós chicas en busca del príncipe azul, hola mujeres independientes deseosas de hacerse una vida y un lugar en el mundo por sí mismas (sobre todo Elsa, aunque de eso se da cuenta recién avanzada media película).

¿Dónde falla Frozen? Principalmente, un tema de ritmo. La introducción de la historia se hace demasiado larga. Películas como Up nos han enseñado que, si se sabe contar, una premisa puede quedar muy clara en 4 o 5 minutos, no más…o Los Increíbles, que si bien se toman su tiempo para explicar las cosas, ésta introducción tiene la suficiente agilidad para enganchar con el espectador. No pasa así con Frozen. La introducción resulta demasiado extensa para lo que tiene que contar, tarda en agarrar vuelo (y cuando lo hace, no tarda nada en soltar el acelerador, cosa que sucede demasiadas veces en el filme) y la resolución de la historia resulta demasiado simplista. frozen02

Frozen pasa de la comedia a la tragedia a la aventura al drama, en fin, sin dar un respiro que sea al espectador, por lo tanto uno no sabe cómo reaccionar, y todo se nota como cortado y pegado a la rápida. Otra falla está en los personajes. Si bien Elsa cumple con su rol de personaje atormentado, la pareja protagónica formada por Ana y Kristoff no convencen en sus calidades de heroína y héroe. Es más, si los comparamos con Rapuncel y Eugene, protagonistas de la citada Enredados (cuyo titulo se cita insistentemente en la publicidad de Frozen), los protagonistas de ésta dan cancha, tiro y lado, por actitud, energía, carisma y todo lo que le falta a la poco definida pareja de las nieves, sobre todo química. Otro tanto sucede con los villanos de la cinta, débilmente construidos y que poco aportan al buen desempeño del filme. Por un lado, no queda claro sino hasta muy tarde quien es el malo aquí. Por otro, está muy por debajo de la rica tradición de villanos Disney, como Cruella, Maléfica, Jafar, Scar…nah, esas son palabras muy mayores.

Sumando y restando, Frozen está lejos de la nota con distinción, sino que se conforma con pasar de curso con azul. Esto es entendible para los estudios que están haciendo animación hoy (Dreamworks, Blue Sky, en fin, con menos de 15 años de existencia) pero para una compañía con casi un siglo de presencia e influencia en el medio, capaz de dar más y mejor, resulta difícil de entender.

***

Frozen_Olaf_EW_A.JPG

FROZEN

Director: Chris Buck; Jennifer Lee

Voces de: Kristen Bell; Idina Menzel; Jonathan Groff; Alan Tudyk

Animación

2013

fretamalt@hotmail.com @panchocinepata