funciona con lo suficiente

En una pequeña aldea, al interior de Francia, vive Bella (Emma Watson), una joven normal. O casi normal.

Para sus vecinos, Bella es una chica rara porque pasa mucho de su tiempo leyendo, cultivándose y colaborando con Maurice, su padre, un excéntrico inventor (Kevin Kline), en vez de hacer lo que haría cualquier joven de su edad: lavar, limpiar, cocinar y dejarse cortejar por personajes como Gastón (Luke Evans) el egocéntrico e insufrible cazador y suerte de héroe local. Cautivado por la innegable belleza de Bella, Gastón no deja de acosarla a diario, pese a la permanente indiferencia de la chica.

Una tarde, al descubrir que Maurice ha sido capturado en un olvidado castillo cerca del pueblo, Bella va en su rescate. Luego de conocer al dueño del lugar, una gigantesca bestia humanoide (Dan Stevens), Bella toma el lugar de su padre, para que éste pueda escapar. Con los días, y gracias a un puñado de los extraños seres que circulan por el lugar, Bella va a ir conociendo mejor y descubriendo lo que hay más allá del hosco pelaje de la criatura…

Afrontemos la realidad. Cuando hablamos de La Bella y la Bestia, pensamos en el filme animado que Disney estrenara a fines de 1991, y que marcó uno de los puntos más altos en la historia del estudio (como parte de una camada que junto a La Sirenita, Aladdin y El Rey León constituyó una de las mejores generaciones de la compañía) y del cine animado, al punto que fue nominada al Oscar como Mejor Película (mucho antes que la Academia atinara a crear la categoría de Mejor Película Animada), conformándose con dos premios a mejor música y canción para Alan Menken, y ganando el Golden Globe como mejor comedia o musical.

Es decir, estamos hablando de palabras mayores. Por eso, armar un remake live-action de esta misma (la estrategia que están siguiendo los estudios Disney para subir sus bonos y demostrar que puede dejar huella en este campo si necesidad de recurrir a sus franquicias) era una apuesta complicada y riesgosa.

Sobre todo pensando los disparejos resultados de las anteriores experiencias del estudio en el tema. Ni Maléfica, ni Cenicienta, ni El Libro de la Selva lograron resultados unánimes en crítica, ni en taquilla (aunque El Libro… tuvo una positiva reacción por los organismos especializados).

La mejor manera de apreciar esta versión 2017 del musical basado en el relato de Jeanne-Marine Leprice de Beaumont es, en consecuencia, ignorar la existencia del filme de 1991, hacer como que no existe. Porque, para qué andamos con cosas, la original es una cinta nosecuantas veces superior, y el remake con actores y cgis no llega a tanto. Y la versión 2017 no merece tanto castigo.

Seamos cinéfilos sanos y evitemos caer en este tipo de conductas que nos llevan a la larga sólo a odiar por odiar, y ya hay hartos blogs de haters, canales de youtube de niños ratas y similares haciéndose cargo de eso.

Liberados de lo anterior, el trabajo de Bill Condon es bastante correcto y cumplidor. Es un filme entretenido, sobrio en su puesta en escena, y sin mayores pretensiones que desenvolverse con dignidad. Como que Condon sabía de antemano que hiciera lo que hiciera, siempre iba a terminar por ser comparado con el filme de 1991, así que, para qué iba a molestarse en ser muy pretencioso.

Lo cual a la larga resulta una postura sana.

Visualmente atractivo, siempre respetando la historia original…porque a la larga es una historia de amor entre dos seres marginados: ella por querer ser algo más que un estereotipo o un trofeo (la Sirenita y Bella fueron las primeras princesas Disney en romper con el esquema chica busca príncipe azul); él, víctima de una maldición derivada de su propia vanidad; con logrados números musicales y actuaciones convincentes: la verdad sea dicha, Emma Watson y Bella fueron separadas al nacer, aunque Dan Stevens funciona mejor como bestia que en su modo no hechizado, y Luke Evans logra un gran cometido como Gastón (realmente lo odiamos). Y aunque durante gran parte del filme no los vemos en persona, Ewan McGregor, Emma Thompson e Ian McKellen nos brindan un muy buen desempeño.

Difícilmente esta versión de la Bella y la Bestia deje alguna huella en la historia, pero no lo necesita. Eso ya lo hizo su par animado. Pero se defiende bastante bien y se puede disfrutar sin culpa alguna.

Una deuda menos.

***

BEAUTY AND THE BEAST

Director: Bill Condon

Intérpretes: Emma Watson; Dan Stevens; Luke Evans; Kevin Kline; Emma Thompson; Ewan McGregor; Josh Gad; Ian McKellen; Stanley Tucci

Fantasía/Romance

2017

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

Guerra Interior

Han pasado quince años desde que la llamada “gripe simia” prácticamente diezmara a la población mundial, dividiendo a lo que queda de la humanidad en facciones enfrentadas entre sí por la sobrevivencia del más fuerte. Entre medio, la comunidad de simios racionales encabezada por Caesar (Andy Serkis) resiste estoicamente los ataques de los ejércitos humanos, y planean su escape hacia el desierto.

Sin embargo, el pelotón Alfa Omega, encabezado por el líder militar conocido como El Coronel (Woody Harrelson), con ayuda de algunos simios renegados, en el pasado aliados de Koba, el extinto enemigo político de Caesar, se infiltra en el campamento y ataca a la familia de Caesar, matando a su pareja, Cornelia y a su hijo mayor, Ojos Azules.

Dejando a su hijo pequeño, Cornelius, al cuidado de la simia Lake, pareja de Ojos Azules, Caesar ordena a su tribu iniciar el viaje, mientras que él, acompañado de sus principales aliados, Rocket, Maurice y Luca, decide buscar al Coronel, y vengar la muerte de su familia…

Aún falta mucho para el momento en que Taylor (Charlton Heston) aterrice en un desértico planeta dominado por simios y en que la humanidad ha quedado reducida a esclavos, mascotas e incluso decorados. Así, aún hay mucho paño que cortar dentro del universo creado por Pierre Boulle a mediados del siglo pasado. Sin embargo, El Planeta de Los Simios: La Guerra viene a ser la tercera parte y final de esta trilogía que podríamos llamar “de origen”, que desde 2011 venía contando como es que los simios fueron convirtiéndose en la especie dominante del planeta.

y si bien el título nos podría indicar que la acción, las explosiones y la destrucción son preponderantes, lo cierto es que no es tan así, y el conflicto bélico propiamente tal, es un factor secundario en esta historia.

¿Publicidad engañosa, acaso? Para nada. El título es perfecto para explicarnos el contexto en que esta película transcurre. Película que antes que un filme bélico, propiamente tal, se concentra en el proceso personal que su protagonista debe atravesar.

En un relato que podríamos llamar crepuscular (que ya vimos este año en Logan), La Guerra nos pone en la situación de Caesar, nuestro protagonista desde hace dos películas, enfrentado a sus peores pesadillas.

A lo largo de los años, Caesar ha procurado dar a los suyos paz y buena convivencia, guardando distancia no sólo física ni geográfica con la humanidad, y ese ha sido su discurso, aun cuando deba lidiar con unas cuantas culpas. En su fuero interno, Caesar sufre por no haber sido más sabio en el manejo de las acciones de su antiguo aliado, luego enemigo, Koba, causa final del conflicto en curso entre los hombres y entre éstos y su especie. Pero también la culpa de la drástica decisión que tuvo que tomar para detener a este último, contradiciendo sus propios principios, puestos a prueba cuando la desgracia lo toca muy de cerca, y que lo llevarán a cuestionarse acerca de la naturaleza de su calidad de líder y a poner en la balanza su cruzada personal versus el bienestar de la comunidad que lo sigue como tal.

¿Cabe entonces titular esta película como “Guerra”? Por supuesto. Toda la historia transcurre durante un conflicto y su motivo de fondo son las consecuencias de este conflicto en la vida de quienes se ven involucrados en ella.

Pero relajen la vena, por mucho que estemos ante una película tipo western crepuscular (se ha dicho por ahí que si Logan es pariente lejana de Shame, El Desconocido, Guerra… lo es de El Fugitivo Josey Wales…aunque también podemos acordarnos de Apocalipsis Ahora), no hay que olvidar que es un filme de acción, y de eso tiene bastantes, lo suficientes como para que nadie se sienta estafado. Aunque es en el apartado de la acción donde la película presenta algunas fallas que le bajan un poco la puntuación.

El último cuarto de la película presenta algunos problemas de ritmo, de timing, de manera que alarga y sobreexplica cosas respecto de las que no era necesario redundar de esa forma, y al mismo tiempo pasa demasiado rápido y da por sentadas otras cuantas.

Si embargo, no alcanzan a empañar el desarrollo en general del filme, que resulta un muy buen cierre de trilogía, fundado en gran medida por la habilidad narrativa de Matt Reeves, su director (actualmente a cargo de The Batman, para Warner Bros) quien no pierde nunca el control del grueso de una película que sostiene gran parte de ella en secuencias no habladas, y en el talento de sus intérpretes, donde una vez más Andy Serkis hace gala de su increíble talento para dar vida y credibilidad a personajes que materialmente no existen.

Y si, tiene detalles que la vinculan con la saga original. Pasan muy piola, así que hay que mirar con atención.

Sí. Quizás Guerra.. no esté a la altura de las expectativas de algunos cuantos o de lo que sus antecesoras, tanto la de Charlton Heston como el reboot de 2011, lograron (cosa con la que no estoy del todo de acuerdo) pero ciertamente es un muy buen cierre para esta trilogía acerca del origen del Planeta de los Simios, y ciertamente es otro golazo de media cancha directo al arco de los que creen que el cine palomitero es lisa y llana basura.

***1/2

WAR FOR THE PLANET OF THE APES

Director: Matt Reeves

Intérpretes: Andy Serkis; Woody Harrelson; Steve Zahn; Karin Konoval; Amiah Miller; Judy Greer; Terry Notary

Ciencia Ficción/Acción.

2017

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

 

 

bajo una mala estrella

A lo largo de los años, la familia Logan ha sido perseguida por la mala suerte. Desde tiempos inmemoriales hasta la actualidad.

Jimmy (Channing Tatum) nunca pudo ser la figura del fútbol que estaba llamado a ser luego de una lesión que lo retiró antes de debutar. Su ex mujer (Katie Holmes) lo abandonó y está a punto de mudarse, llevándose a su pequeña hija.

Clyde (Adam Driver) sirvió en Irak pero en vez de volver como héroe, fue devuelto a casa sin su brazo izquierdo, luego de un ataque a poco tiempo de instalarse en el frente.

Y Mellie (Riley Keough) parece condenada a trabajar sin muchas expectativas en un salón de belleza local.

Cuando Jimmy es despedido de las faenas de reparaciones de la pista de carreras local, decide romper con esta mala estrella y, faltando poco para una concurridísima carrera de autos, plantea a sus hermanos llevar a cabo el plan que lleva años tramando: el robo de la millonaria recaudación que se registrará en dicha prueba…

Y otra más a la lista de las que no llegaron ni llegarán más que a los formatos caseros (y avanzando rumbo al tope de 50 que pretendo tener como quórum para escoger el top 10 del año).

Tras cinco años de estrenar su última película mainstream, Magic Mike, y de haberse dedicado a la producción y creación de series de televisión, Logan Lucky representa el retorno de Steven Soderbergh, uno de los cineastas más lúcidos y versátiles del último par de décadas, al cine industrial.

Y lo hace en un tema que, como pudimos conocer en la saga de Ocean’s Eleven/Twelve/Thirteen o Out Of Sight, le acomoda: las comedias policiales.

Sólo que, en esta oportunidad, altera un poco los roles.

Si en la saga de Ocean (cuyo cuarto capítulo, protagonizado sólo por mujeres, producido por Soderbergh, se estrenará el próximo año), estábamos ante un equipo soñado del crimen y la estafa (todos profesionales exitosos del robo, la estafa, el chantaje), Logan parte de la base radicalmente opuesta: sus protagonistas son un grupo de total y absolutos fracasados.

Herederos de una larga tradición de desgracias, y conscientes de que ya peor no les puede ir deciden llevar a cabo el robo que uno de ellos ha planificado durante gran parte de su vida. No tanto por el dinero (pese a todo, Jimmy, Clyde y Mellie se las arreglan para sobrevivir), sino que porque ven este robo como su opción final para ser existosos en algo. Y por eso es que están dispuestos a jugarse el todo por el todo.

Por perdedores que sean, Soderbergh trata a sus personajes con respeto y con el mismo afecto que los integrantes de la pandilla de Ocean. Gente a la que ya no le puede ir peor en la vida, pero los trata bien y hace que el espectador les tenga buena también. No los hace ver como unos pobres infelices con una nube negra lloviéndoles encima, inspirando lástima, ni tampoco se trata de personajes odiables que uno termina justificando todo lo que les pasa, pensando que se lo merecen. No, Soderbergh pone a la familia Logan como gente normal, ni buena, ni mala, pero bajo una mala estrella no más.

Buen mezclador de los elementos graciosos, que son hartos (y que a ratos me recordó a las comedias de los hermanos Cohen, por el tipo de personajes y de situaciones que les toca vivir) con los de acción, el director saca gran provecho de sus intérpretes. Tatum, Driver y Keough captaron claramente el sentido que Soderbergh le estaba dando a la historia y sus actuaciones aciertan y complementan bien con el contenido del filme. cabe agregar también un muy buen puñado de secundarios, donde destaca un Daniel Craig, quien hasta hace dos años encarnaba a James Bond, y en esta oportunidad se viste como su total opuesto: un ladronzuelo que supo tener mejores años, en prisión y esperando por cumplir su condena y retirarse de las pistas.

A diferencia de sus personajes, Logan Lucky es un filme muy afortunado, que mantiene el ritmo y la atención del espectador hasta el final, quien se involucra con los personajes y con su mundo, y uno quiere que de verdad alguna vez les salga algo bien.

Aunque la taquilla dijo otra cosa (a duras penas llegó a cubrir sus costos) lo cierto es que es saludable ver que aun existen directores como Steven Soderbergh que, pese a un par de caidillas que tiene por ahí, sigue siendo muy bueno contando historias. Por algo bien simple: es alguien que disfrutan contarlas.

***

LOGAN LUCKY

Director: Steven Soderbergh

Intérpretes: Channing Tatum; Adam Driver; Riley Keough; Daniel Craig; Katie Holmes; Seth McFarlane; Sebastian Stan; Hillary Swank

Comedia/Policial

2017

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

 

 

 

el hombre de la sábana

La tranquila vida de una pareja común (Casey Affleck y Rooney Mara) llega a su fin cuando él fallece en un accidente carretero, a poca distancia del hogar.

Sin embargo, el sigue rondando en el lugar. Confinado a circular cubierto por una sábana blanca, él permanece como un testigo mudo, imperceptible e invisible, de las cosas que pasan a su alrededor.

Presenciando el inexorable paso del tiempo, como una pila de años pueden transcurrir en un pestañeo, espera. No sabe qué, sólo que debe esperar…

Si, otra que ya no se estrenó.

Si hacemos caso a lo que se dice popularmente, un fantasma es un alma confinada a permanecer en el mundo de los vivos hasta que esté en situación de pasar al más allá. Sea por algo que dejó a medio hacer, sea porque no era su hora, en fin. Deben permanecer en esta dimensión hasta que sea la hora de partir a la próxima.

Precedida por el premio a la mejor fotografía en el último festival de Sitges, A Ghost Story, escrita y dirigida por David Lowery, juega con esa premisa y cuenta la historia de la vida después de la muerte a través de un alma que, por alguna razón, ha quedado anclada a este mundo.

Y si bien más de alguno puede llegar a esta película pensando en una historia de terror (es cosa de ver la carátula y, para qué decir una cosa por otra, si tu estás en un lugar y de pronto ves una sábana flotando y avanzando hacia ti, huirás despavorido de ahí), no puede estar más lejos de eso…exponiéndose a alejar a ese tipo de espectador (y si usted encontró mala la película por esto mismo, permítame decirle que no entendió nada).

No es una cinta de terror. Lo que no quiere decir que no sea estremecedora.

Como no va a serlo, si estamos ante un personaje que está en un limbo, en una zona incierta. Ha muerto. Por algún motivo sigue en el mundo de los vivos. Y por alguna otra razón sólo es un observador. Y aunque no nos dice nada, muy probablemente se está preguntando qué sigue haciendo aquí, por qué está confinado a ver pasar el tiempo, los cambios, la evolución de su entorno, sin intervenir en ellos más que con algunas manifestaciones puntuales.

¿Qué sentirías si estuvieras en esa situación, de pasar atrapado en un intervalo eterno donde nadie te ve, nadie te siente, sólo presencias cosas, y nadie te explicó o te dijo cual es el motivo de ello, que o a quien estas esperando o si hay algo que tienes que hacer para terminar con eso?

Bien, eso es lo que siente nuestro protagonista.

Lowery arma un cuento narrado con precisión y a buen ritmo (dentro de lo que se puede esperar para un filme centrado en un ente cubierto por una sábana), y la instala en un cuento visualmente atractivo y sobrio. Aunque aquí las flores hay que dejárselas a Casey Affleck, reciente ganador de un Oscar, en cuyas espaldas recae el gran peso de la historia, haciéndose cargo de un personaje silente, imperceptible, y que incluso con esa sábana que usa durante gran parte del metraje,  consigue transmitirnos su inquietud, su angustia y sus diferentes estados de ánimo.

Con menos de 90 minutos de duración, estamos ante uno de los filmes más originales que hayamos visto en mucho tiempo. Un filme que no es lo que parece, pero termina siendo mucho más interesante de lo que uno podría esperar.

***

A GHOST STORY

Director: David Lowery

Intérpretes: Casey Affleck; Rooney Mara

Fantasía

2017

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

entornos hostiles

Transcurre el momento más crudo del invierno en la reserva indígena de Wind River, Wyoming.

Mientras hace su trabajo de agente del Departamento de Vida Salvaje, el cazador  Cory Lambert (Jeremy Renner) encuentra el cadáver congelado de una joven del lugar, a quien reconoce como hija de una familia de nativoamericanos amigos suyos.

Por las características que presenta el cuerpo, resultantes de un nivel de violencia inusual para lo que la comunidad ha visto hasta ahora, la policía local recluta a la agente FBI Jane Banner (Elizabeth Olsen) para la investigación del hecho, labor en la que Lambert, por su conocimiento del terreno y de las condiciones del lugar, se verá obligado a intervenir…

Me puse la meta de ver un total de entre 45 y 50 películas estrenadas en 2017 como para tener un amplio espectro a partir del cual elegir las 10 mejores del año, y para lograrlo tengo que darle curso también a las que no llegaron ni llegarán a las salas, y si lo hacen va a ser por un tiempo ridículo (estamos en una época en que algunas películas no alcanzan a llegar a la semana en cartelera, y las que lo logran, subsisten a duras penas en funciones imposibles o muy temprano en la mañana o muy tarde en la noche), o con mucho atraso.

Es el caso de Viento Salvaje (Wind River), que tiene fecha de estreno en Chile para los próximos días, avalada por un reconocimiento en el reciente festival de Cannes, la distinción Un Certain Regard para su director Taylor Sheridan, quien además escribió el guión de la misma, que además tuvo una muy buena recepción en el pasado festival de Sundance.

Segunda incursión como director de quien fuera además guionista de filmes notables como Sicario o Hell or High Water, el parentesco entre estas obras y Viento Salvaje es evidente, ya sea que transcurran en el corazón del narcotráfico, en medio del oeste, o en el helado norte estadounidense.

Se trata de historias que tienen lugar en regiones donde por una u otra razón, la sobrevivencia no es fácil, y protagonizadas por personajes fracturados, dañados, con algunas cuantas culpas que cargar sobre si mismos, y todos esos golpes los han curtido lo suficiente como para convertirlos en sobrevivientes, con el cuero lo bastante duro para resistir toda clase de fuerzas.

Lambert, encarnado por un inspirado Jeremy Renner, es un claro ejemplo de ello. Su capacidad de resistir no sólo se debe a todos los años que lleva recorriendo de palmo a palmo el duro entorno que lo rodea. La muerte de su hija mayor que nunca terminó de explicarse del todo, la culpa que nunca lo ha dejado en paz y que derivó en su quiebre matrimonial y una relación muy frágil con su hijo menor, lo han convertido en un ser resistente a casi cualquier cosa.

Resistente, pero no insensible. Por eso, desde que descubre el cadáver de la joven hija de una familia amiga, toma su causa como propia. Misma razón que lo mueve para colaborar con Jane (para los que creen que Elizabeth Olsen sólo es una chica guapa, vean esta película y luego mándense cambiar), la agente encomendada por el FBI que sabe al pie de la letra de procedimientos, pero casi nada de acción en terreno, en sus investigaciones.

Puede que Sheridan no tenga mucha experiencia como director, pero sí como guionista, en el sentido que sabe como narrar, como construir una historia, sin olvidarse de sus matices y temas de fondo. Sheridan construye un thriller atractivo, interesante, que deja al espectador lo suficientemente intrigado como para quedarse hasta el final y conocer su resolución. Con escenas de acción logradas, acompañadas del muy buen soundtrack a cargo de Nick Cave y Warren Ellis, y que sirve de fondo para que nuestro protagonista enfrente y exorcice sus propias culpas.

Grato resulta saber que Sheridan mantiene las habilidades que ya tenía escribiendo, ahora dirigiendo. Cierto que no es su filme debut, pero bien podría considerarse como tal, y como un muy buen punto desde el cual empezar.

***1/4

WIND RIVER

Director: Taylor Sheridan

Intérpretes: Jeremy Renner; Elizabeth Olsen; Graham Greene; Jon Bernthal; Kelsey Asbilie

Drama/Suspenso

2017

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

rompiendo el equilibrio

Es plena guerra civil americana, y en 1864, en una casa de campo de Virginia, Martha Farnsworth (Nicole Kidman) administra un internado de señoritas. Y si bien la gran mayoría de sus alumnas ha sido retirada del lugar por sus familias durante el conflicto, junto a su asistente, Edwina Morrow (Kirsten Dunst) aun debe velar por las cinco estudiantes que permanecen en el internado.

Una tarde, una de las niñas descubre en el bosque a un malherido soldado de la Unión, John McBurney (Colin Farrell), baleado en una pierna. La niña lleva a McBurney con la señora Fansworth, quien a regañadientes lo acepta, lo cura y le permite quedarse mientras se recupere de la herida.

El soldado pronto logra las simpatías de las jóvenes residentes, especialmente de la asistente Edwina, situación que llenará de inusitada tensión la normalmente silenciosa residencia de campo…

Nunca he sido muy devoto del cine de Soffia Coppola. Si bien es cierto no he encontrado mala ninguna de sus películas, la realizadora estadounidense suele agregar algunos elementos que me terminan incomodando: anacronismos, estética y ritmo de videoclip, soundtrack cargado a las bandas onderas, en fin.

Pero, como dije, Soffia es dueña de una carrera bastante interesante como directora, que siempre hace que me llamen la atención sus películas. Por eso, y con el antecedente de haber ganado el premio a Mejor Director por The Beguiled (La Seducción o El Seductor, los títulos que se le han dado en habla hispana) en el reciente festival de Cannes, dije “será, pues”.

Lo cierto es que su más reciente filme, adaptado de la novela del estadounidense Thomas P. Cullinan y que ya había sido llevado anteriormente al cine (1971, con Clint Eastwood) no se parece en nada a sus trabajos anteriores, tanto en lo estético como en lo narrativo.

Estamos ante un relato de época, y al mismo tiempo un verdadero drama pasional, que se origina cuando en un ambiente definido, se introduce un elemento que viene en alterar el funcionamiento de ese entorno. En este caso, un grupo de mujeres de distintas edades (y necesidades) a las que las circunstancias abandonaron, digamos, a su suerte, y se han habituado a lo que les ha tocado vivir, hasta que llega este invasor, el soldado malherido, que les altera su rutina habitual, y que ha tocado de una u otra forma a todas y cada una de ellas.

La llegada de McBurney, el oficial enemigo herido (tanto sus profesoras como las alumnas dejan claro que adhieren al bando confederado, y se lo hacen ver a su fortuito huésped) altera este entorno, y de alguna manera se convierte en un agente del caos que rompe el equilibrio –real o artificial- reinante, especialmente en las dos adultas a cargo del hogar y en la mayor de sus estudiantes, para quienes este visitante se convierte además en un objeto de deseo.

Objeto de deseo en que se convierte sin querer, pero que en algún momento le acomoda, intenta sacar provecho, y luego lo lamenta.

La historia que se cuenta no da para extravagancias como las típicas en la filmografía de Coppola. Drama pasional de época, con algunos toques de thriller y un leve toque de terror gótico, no admite anacronismos ni coqueteos con el videoclip. Coppola se sale entonces de su elemento, y sale bien parada del desafío.

La estructura teatral del filme (pocos escenarios y pocos personajes) ayuda a que la historia y su realizadora se desenvuelvan mejor, y cuenta con el apoyo de sus interpretes principales: tanto Kirsten Dunst (con Fargo, y suerte de actriz fetiche de Coppola) como Nicole Kidman (gracias a Big Little Lies) vienen de un proceso de reinvención y reconstrucción de sus carreras tras años de dar bote, y se agradece. Por su parte, Colin Farrell, correcto como normalmente lo hace.

Y si bien The Beguiled tuvo que enfrentar una especie de controversia (se acusó a Soffia Coppola de “blanquear” la historia, al sustituir a parte de los personajes femeninos, de origen afroamericano, por actrices de origen caucásico), lo cierto es que le hizo bien salir de su entorno, de su zona de confort, para dar pruebas fehacientes de su talento como narradora.

***

THE BEGUILED

Director: Soffia Coppola

Intérpretes: Nicole Kidman; Kirsten Dunst; Colin Farrell; Elle Fanning; Oona Laurence; Angourie Rice

Drama

2017

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

lo que siempre había esperado ver

El mundo se ha vuelto cada vez más inseguro luego de la muerte de Superman (Henry Cavill), no sólo porque el crimen ha crecido, sino por la presencia de unas extrañas y destructivas criaturas aladas, como ha podido constatar en carne propia Batman (Ben Affleck), durante sus recientes actividades como vigilante.

Paralelamente, luego de ser informada por su madre, la reina Hyppolita de Temyscira (Connie Nielsen), Wonder Woman (Gal Gadot) contacta a Batman y lo pone en conocimiento de la existencia de Steppenwolf (voz de Ciaran Hinds), un maléfico ser de otra dimensión que, despertado por el clima de miedo e inseguridad reinante tras la caída de Superman, empieza la búsqueda de un grupo de antiguas reliquias que una vez reunidas, causarán la destrucción de la humanidad.

Conscientes de que no son suficientes para enfrentar esta amenaza, y aprovechando la información robada desde las instalaciones de Lexcorp tiempo atrás, Batman y Wonder Woman reclutan a otros personajes cuyas increíbles habilidades serán vitales para enfrentar a Steppenwolf.

Este año era decisivo para las pretensiones de DC/Warner Bros., en su cruzada de crear su propio universo cinematográfico y replicar el éxito que estaba teniendo en televisión y en animación. El 2016 partió con dos pasos en falso. Primero, con Batman vs Superman que resultó difícil de procesar y disfrutar a la primera (mejoró mucho con la edición extendida y se disfruta más cuando se vuelve a ver), y Suicide Squad fue un desastre de proporciones.

Las cosas se arreglaron mucho con Wonder Woman, estrenada hace algunos meses, y dejaba a Liga de la Justicia en posición de desnivelar la tabla de posiciones en un sentido u otro.

Lo cierto es que el filme, dirigido por el siempre irregular Zack Snyder (capaz de hacer cosas muy buenas como Watchmen –debo ser de los pocos que les sigue gustando esta adaptación- o Man of Steel, pero también bodrios del tipo Sucker Punch) y con la incorporación de Joss Wheddon rompe el empate, para bien.

Pareciera que Snyder hubiese tomado nota de todos los detalles que impidieron que BvS fuera una obra disfrutable en una primera vista. Si en aquella oportunidad Snyder abusaba de la buena voluntad del espectador introduciendo elementos un tanto pretenciosos, un tanto rebuscados y que hacían difícil digerir la obra, en esta Liga lo cierto es que opta por un camino más simple. Podría decirse que Snyder se dio cuenta que un argumento inteligente no necesariamente tiene que ser rebuscado e indescifrable, y que un filme simple y entretenido no es sinónimo de imbécil.

Y, más importante, recordó que esta es una historia de superhéroes, una historia donde lo que importa precisamente es la aventura de un grupo de personajes dotados de capacidades extraordinarias enfrentando enemigos y circunstancias que superan con creces las aptitudes de la gente normal.

Las grandes fortalezas de Liga… corren precisamente por ese carril. Snyder construye un filme claramente de matiné, que se deja ver, entender y disfrutar, apoyado en  excelentes fotografía, edición y montaje (la película es generosa en imágenes que bien podrían ser portadas de cómics o aquellas impresionantes escenas de doble página en cualquier historieta del género) sin necesidad de entrar a picar demasiado.

Que la película dure 121 minutos en lugar de las dos horas y media –tres en la extendida- de Batman vs Superman es prueba fehaciente de ello, y ciertamente, funciona mucho mejor.

No es una película perfecta, en todo caso. Las principales falencias corren por el lado del villano, Steppenwolf, un enemigo ciertamente menor dentro de la gigantesca galería que posee la DC Comics…no pido un Luthor o un Joker o un Darkseid, pero por ahí estaba un, por ejemplo, Brainiac, que pudo haber servido, es cosa de verlo en el juego Injustice 2, y su plan se ha visto antes en muchas otras películas de la especialidad, pero funciona como común denominador, como vaso comunicante entre los miembros de la incipiente alianza de superhéroes.

En el apartado de las actuaciones nuevamente es Gal Gadot, en el rol de Wonder Woman, la que se lleva las mayores palmas (la vez al minuto diez del filme y ya encuentras que se robó la película), así como Ben Affleck, confirmando que es el intérprete que más se acerca al Batman perfecto. Las nuevas incorporaciones tampoco pasan inadvertidas. Jason Moama logra convencernos con un Aquaman inicialmente reticente a ser parte del equipo, que luego se une empujado por las circunstancias hasta que finalmente se convierte en un miembro fundamental del staff, y lo reivindica después de largos años de ninguneo, mientras que el Flash de Ezra Miller, consciente de que es el novato del grupo, aporta varios de los momentos más graciosos del filme.

Amber Heard no necesita más de cinco minutos para dejarnos clara la importancia de Mera en el entorno de Aquaman. Por su parte Jeremy Irons (Alfred) y J.K. Simmons (James Gordon) encajan a la perfección en el mundo de Batman. Ya me dejaron con ganas de ver las películas en solitario de este personaje.

Pero por ahora disfrutemos Liga de la Justicia, un filme que se disfruta por donde le mire. Es el tipo de película que estuve esperando desde que vi por primera vez la serie de los Súper Amigos, por allá por 1982. Y por Dios que me dejó de buen ánimo.

Hay escena post créditos, así que quédense hasta el final (ojo, alguien podría hiperventilar..mi señora lo hizo). Y busquen el cameo de….naaah, sólo bromeaba.

***3/4

JUSTICE LEAGUE

Director: Zack Snyder

Intérpretes: Ben Affleck; Henry Cavill; Gal Gadot; Jason Moama; Ezra Miller; Ray Fischer; Jeremy Irons; Amy Adams; Diane Lane; J.K. Simmons; Amber Heard; Ciaran Hinds; Connie Nielsen; Billy Crudup

Superhéroes

2017

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