como alejar a la gente de tu producto

Fue una cosa que me tuvo intrigado hace una semana atrás.

Hay cosas que me espantan y los precios de las películas en supermercados. Pasaba el otro dia por la sección electrónica del supermercado de una conocida cadena de retail y la cara se me fue al piso. Deadpool, $ 7990.-; Captain America Civil War, $ 8990.- Ambas ediciones en dvd, zona 4, de un disco, y sin muchos extras. Nada mas.

Precios claramente inflados, pero ¿alguien reclama por eso? No, el comprador de películas de supermercado es un comprador ocasional, no militante, no coleccionista, no fetichista. No ese que esta dispuesto a pagar cien mil pesos por un boxset en el que viene una saga o serie completa. Pero aun asi…pensemos que se trata de un formato que hace rato dejo de ser el gran formato gran para ver películas. Seguir pagando mas de cinco mil pesos por un titulo, en las condiciones que las cadenas de retail lo ofrecen, es dejarse asaltar.

(la fotos es referencial, te ven tratando de sacar una camara y te echan la caballeria encima altiro)

Tengo claro que aun hay muuuchas películas que no han sido ni serán lanzadas en otro formato que el dvd (las chilenas de hecho, el mercado no es tan grande como para justificar su lanzamiento en blu-ray, por ahora). Sin embargo, que un dvd ronde los diez mil pesos en una sociedad donde hay familias que viven con doscientos mil, sigue pareciendo un abuso.

Me responden por interno que este alto precio obedece a los altos costos de producción de las distribuidoras locales. Bueno, entonces bajen sus costos, que no se justifican. Por ejemplo, achicando los stocks. Remitámonos a los hechos: no existe ni Feria del Disco ni Blockbuster, dos grandes canales de distribución que la industria perdió (y que cayeron también por su propia falta de visión). Hay librerías que venden películas pero para públicos muy objetivos y recurriendo a stocks muy limitados. Lo mismo pasa con las tiendas especializadas, que por idénticas razones no trabajan mas alla de lo estrictamente necesario en materia de ediciones latinoamericanas (pensemos que el publico objetivo de estas ultimas tiendas esta lejos de ser el ocasional que compra la película de supermercado, sino uno mucho mas exigente y voraz).

Asi, no se justifica lanzar tirajes de miles de copias de una película determinada. ¿Dónde la ofreces? ¿A quien? ¿Por cuánto? En el supermercado de mi casa, sin ir mas lejos, aun quedan algunas copias en dvd de X Men Dias del Futuro Pasado..pelicula estrenada en 2014…¿Cómo se explica, razonablemente, que tres años después aun circulen copias de un titulo que tiene tres años de antigüedad y, peor aun, al mismo precio que hace tres años? No hay explicación.

Por lo mismo, hay distribuidoras que han optado por esta solución: bajar sus stocks a lo estrictamente necesario, trabajando con ediciones pequeñas para el circuito de las tiendas especializadas y algunas cadenas de retail. Si se agotan al precio ofrecido, bien. Si no, se rebajan de precio hasta agotar stock, y listo. Y si hay mas demanda, bueno, hágase una segunda edición..o una nueva, que mejore la anterior. Demandantes satisfechos, oferentes satisfechos. Recuperaron su inversión y no quedaron con bodegas llenas de discos que después deben vender en quioscos a un quinto del precio original.

Es una época en que se ofrecen películas en dvd a nueve mil pesos, mientrtas que en algunas tiendas y sistemas encuentras películas en blu-ray por doce mil (apenas tres mil de diferencia de precios, pero diferencias abismales en términos de calidad); en tiempos en que por casi el mismo precio accedes a Netflix y tienes una biblioteca gigante de películas y series; en que las descargas legales (y las otras tambien, que tanta cosa) por poca plata te permiten ver harto material…¿captaron mi punto?

Estas son solo sugerencias y especulaciones propias. No soy ingeniero comercial ni tengo alguna especialización en economía o marketing. Simplemente soy un individuo que invierte parte de su presupuesto en películas, que normalmente no puede hacerlo a causa de una industria que, hace rato viene haciendo aguas, pero que es incapaz de ver la solución teniéndola frente a sus propias narices.

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

nada que ganar…mucho que perder

Cuando se supo la salida de Ben Affleck de la dirección de The Batman, y luego ser removido del cargo de guionista del mismo filme por la Warner Bros., muchos especularon que fue la manera que la multinacional se cobró revancha por el fracaso de taquilla que fue Vivir de Noche (Live By Night)¸su último trabajo como director y guionista, estrenado a fines del año pasado, cuyo costo alcanzó los setenta millones de dólares, y pasó sin pena ni gloria por salas, alcanzando una recaudación de poco más de veinte.

Quedé metido. ¿Qué podría haber pasado como para una película basada en una novela de Dennis Lehane (autor responsable de respetables novelas como Mystic River) y dirigida por un realizador con el oficio de Affleck, que encima ya había trabajado con material de Lehane (Gone Baby Gone) cayera tan bajo? Tenía clarísima la respuesta de lo que tenía que hacer al respecto.

La película transcurre en el periodo inmediatamente posterior a la Primera Guerra Mundial, poco antes de la gran depresión, y tiene como protagonista a Joe Coughlin (Ben Affleck), un bostoniano, descendiente de irlandeses que luego de volver del frente se ha dedicado a robos de poca monta a la mafia local, hasta que luego de un robo bancario que no ofrecía mayor problema, mata un policía, lo que lo lleva a prisión. Solo la intervención de su padre, un viejo sargento de la policía local (Brendan Gleeson), impide que lo condenen a muerte y le dan una breve condena de tres años de cárcel.

Al salir del penal, y tras visitar la tumba de su padre, Joe es contratado por uno de los capos de la mafia local, Maso Pescatore (Remo Girone) y enviado a Florida, actualmente bajo control del otro jefe de Boston, Albert White (Robert Glenister). Allí se reúne con su amigo Dion Bartolo (Chris Messina) y entra en contacto con Graciela Corrales (Zoe Saldana), empresaria cubana residente, a través de quien inicia un negocio de contrabando de ron, que no tarda en volverse exitoso, pero también a llamar la atención de un número creciente de enemigos, a ambos lados de la ley.

Si ponemos a Live By Night al lado de los anteriores trabajos de Affleck como director, claramente sale para atrás. No tiene el corazón de Gone Baby Gone, ni el suspenso de The Town, ni la grandeza épica de Argo. Eso no la hace necesariamente una mala película. No lo es.

Carece de muchas cosas para ser un filme extraordinario. Esa escena impresionante. Esa secuencia de acción trepidante. Esa frase para el bronce. Se trata de un filme que se olvidara al día siguiente de haberlo visto, pero al menos durante una hora cuarenta y cinco de las poco más de dos que dura, el filme cumple al pie de la letra el manual del cine noir y de la historia de mafias. Tan al pie de la letra que nos deja la sensación de satisfacción…pero esa que nos deja ir a otro restorán a la hora de colación en vez de ir al de siempre o de llevar almuerzo de la casa. No necesariamente tiene que ser un local extraordinario o calificado con todos los tenedores por los expertos: nos dimos el gusto, salimos de la duda, quedamos satisfechos. Pero al día siguiente comeremos donde y lo de siempre, y esa escapada quedara en la anécdota.

Eso no es tan grave, al final uno ve películas para darse un gusto y pasar un par de horas viendo en pantalla eso que no necesariamente va a pasar en la vida real. Trascendente o no, la cosa funciona. No del todo, pero cumple.

Digo no del todo, porque no obstante ser un director eficaz, los últimos diez o quince minutos del filme se le escapan a Affleck. Mete demasiada información, explica demasiadas cosas que pudo haber trabajado de otra manera y, como si se le hubiera olvidado escribir una secuencia final, introduce demasiado en poco rato como para desarrollarlo. Vale, es importante no dejar cabos sueltos en una historia, sobre todo una unitaria, pero claramente hay mejores formas de hacerlo que apelotonando y contando todo a la rápida.

¿Influye eso en el pobre rendimiento de la película en boleterías? No, por cierto. Si fuera por sus defectos, la gran mayoría de películas que la rompen en taquilla ni siquiera tendrían oportunidad. No pasa necesariamente por una cuestión de talento o falta de…¿A que atribuir este fracaso entonces?

¿Exceso de confianza? ¿Promoción pobre? ¿Malas decisiones administrativas?¿Se estrenó en una fecha equivocada? De todo un poco. Claramente el desempeño de Argo a nivel de premios le abrió el apetito a Warner Bros y pensaron que con poner “del director de Argo” en el afiche bastaba (ahí se responden las tres primeras preguntas), y en cuanto a la fecha de estreno…da lo mismo, en estos días en que se estrena uno o dos blockbusters todas..TODAS las semanas, en realidad ¿Cuándo hay una buena época para estrenar?

Live By Night no es una gran película, pero ciertamente tampoco es para seguir pateándola cuando ya está en el suelo. Si quiere verla, véala. No lo va a lamentar. Pero si no la ve, tampoco pierde nada…aunque en honor a la verdad, todos terminamos perdiendo más de lo que pensábamos.

***

LIVE BY NIGHT

Director: Ben Affleck

Interpretes: Ben Affleck; Zoe Saldana; Sienna Miller; Brendan Gleeson; Robert Glenister; Remo Girone; Chris Messina; Chris Cooper; Elle Fanning

Policial

2016

fretamalt@hotmail.com @panchocinepata

 

 

 

 

 

una de antes, y una de después

Las vacaciones hay que aprovecharlas en algo, como por ejemplo, ponerse al día con aquellas cosas que no hiciste antes, cualquiera sea la razón, y que ya sientes que no tienes un motivo válido para seguir chuteando. Y ponerse al día con esas películas que dejaste sin ver es una de ellas. Es lo que hice con dos títulos muy relacionados entre sí, toda vez que ambos se relacionan con los expedientes de los investigadores paranormales Ed y Lorraine Warren: Annabelle, estrenada en 2014, y El Conjuro 2, del año pasado.

Suerte de precuela de la película de El Conjuro, de 2013, Annabelle transcurre algunos meses antes de lo ocurrido en dicho filme, a fines de los ’60, y tiene por protagonistas a John Gordon (Ward Horton) y su esposa Mia (Annabelle Wallis…si, sé que parece chiste), joven matrimonio que está a poco tiempo de ser padres, y John regala a Mia, que colecciona muñecas antiguas, un envejecido ejemplar.

Cierta noche, sus vecinos son asesinados por la hija de éstos y su novio, integrantes de un culto satánico, y de paso los Gordon son atacados también. Y aunque la policía consigue abatirlos a tiros, la pareja no estará en absoluto a salvo, ya que pronto una serie de eventos insólitos comenzarán a suceder a su alrededor, y la muñeca que John regaló a Mia tendrá mucho que ver con esos acontecimientos.

Por otra parte, El Conjuro 2 transcurre algunos años después de la primera parte, cuando una entidad demoníaca se apodera de la casa de una humilde dueña de casa londinense (Frances O’Connor), enfocándose en una de las hijas de la mujer, Janet (Madison Wolfe). Temiendo que se trate de un fraude, la Iglesia convoca a los Warren (Patrick Wilson y Vera Farmiga), ahora convertidos en exorcistas reconocidos por el clero, para que investiguen a fondo la situación, en circunstancias que Lorraine atraviesa una complicada situación personal tras una investigación que, como pocas veces, la dejó realmente inquieta.

Aclaro que tenía mis suspicacias respecto a Annabelle. No es que haya dudado de la calidad de la historia, centrada en esa horrorosa muñeca que se roba la película en el primer Conjuro, pero el hecho de haberla filmado y estrenado con poca diferencia respecto de su historia matriz me llevaba a pensar que se buscaba únicamente aprovechar el hype de la primera película. Si, el fin claro de esta película es ese, pero está lejos de ser un intento barato por estirar el chicle. Cierto que su director John Leonetti no tiene las mismas capacidades que James Wan, el responsable de ambos Conjuro, pero construye una historia atractiva, capaz de mantener la tensión y la expectación la poco más de hora y media que dura el filme. Annabelle no será un filme extraordinario, pero funciona, sin presiones, en lo que se espera que lo haga.

El Conjuro 2 la tenía más pesada. Forzada a mantener el altísimo nivel del filme de 2013, y nuevamente sobre la base de hechos reales consignados en los archivos Warren, se trataba de una apuesta que sí tenía mucho que perder. Ya sabemos lo que se dice de las segundas partes (no siempre es así, por cierto, ya lo hemos comprobado), y el terror es un terreno fértil para las historias que arrancan bien, pero se desarman a la secuela (y todas las que vienen después…piensen en buenas ideas como Saw o Actividad Paranormal, buenas películas iniciales, secuelas que van del mal chiste a la indecencia máxima). El Conjuro 2 viene a ser una bendita excepción a la regla, ya que la secuela, sabiamente, quedó en manos de la misma tríada que encabezó la película original (James Wan, Vera Farmiga y Patrick Wilson), por lo que el resultado no sólo está a la altura de su predecesora. Por momentos, incluso, me atrevería a decir que la supera. El relato es interesante, inteligente y apasionante. Y que cumple con su misión: DA MIEDO.

Donde Annabelle cumple con hacer lo correcto y funcionar en lo que se espera que haga, El Conjuro 2 pone la piel de gallina, te sacude el piso y tu quedas aferrado a tu asiento. Y sudando hielo y sangre a la vez.

Y con un OST de pelos!!

Para el día en que subo esta columna, la secuela de Annabelle es un hecho (asúmamoslo, en algún minuto se va a terminar por reunir con su historia matriz), y está anunciado otro spin-off de El Conjuro. Es una incógnita si esta saga va a mantener la coherencia, intensidad e interés que ha demostrado hasta ahora, pero la buena base está. Sobre ella es que hay que seguir construyendo.

ANNABELLE ***

Director: John Leonetti

Intérpretes: Ward Horton; Anabelle Wallis; Tony Almendola; Alfre Woodward

Terror

2014

THE CONJURING 2 ***3/4

Director: James Wan

Intérpretes: Patrick Wilson; Vera Farmiga; Frances O’Connor; Madison Wolfe; Simon McBurney; Franka Potente

Terror

2016

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cuestionar la fe (y confirmarla)

1641.

Dos sacerdotes portugueses, Rodrigues (Andrew Garfield) y Garupe (Adam Driver) parten de Lisboa rumbo a Japón, luego de recibir una carta donde se les informa que su mentor, el padre Ferreira (Liam Neeson) ha desaparecido.

Conscientes de la dura persecución del imperio nipón contra el catolicismo, Rodrigues y Garupe llegan a la isla. Pero lo que encontrarán en ella los pondrá contra la espada y la pared, y comprometerá hasta sus más profundas convicciones…

Muy bien…¿Cómo podemos definir una obra como Silencio sin abusar de conceptos como “obra mayor” o “superior”?.

Porque es la única manera de calificar la más reciente película de Martin Scorsese, adaptación de la novela histórica de Shusaku Endo, que relata sin pelos en la lengua el duro camino que debió recorrer el catolicismo en el Japón post medieval. Numerosos sacerdotes y misioneros jesuitas, franciscanos y domínicos tuvieron que atravesar un doloroso y prolongado martirio a consecuencia de la persecución por parte de las autoridades imperiales.

Ferviente y declarado católico (al punto de haber alcanzado a cursar un año de Seminario), Scorsese tuvo la obsesión de llevar a la pantalla a esta historia desde que tuvo noción de ella, a través de una temprana adaptación japonesa de 1971.

Obsesión, díganle si quieren, pero ante todo, lo que queda de manifiesto aquí es el cariño, el aprecio, y el respeto de Scorsese por el cuento que está contando. Por la historia real que se cuenta a través del relato de Endo. Por el cine oriental en sí mismo (Kurosawa podría ver esta película y sentirse orgulloso de su legado y como ha hecho escuela en el cine mundial).

Scorsese tiene el tino para construir un relato que, por duro, por doloroso que resulte en el fondo, atrae y no deja indiferente. Sí, es una película que ronda las tres horas de duración, pero que tiene suficientes virtudes para que esa extensión no se sienta.

Por un lado, por la impresionante fotografía de Rodrigo Prieto (que se nota que se maneja en los códigos del cine nipón post Kurosawa) y la siempre eficaz edición de Thelma Shoonmaker, una de las más leales colaboradoras del tío Marty a lo largo de su carrera, que construyen un espectáculo visual que no hay que dejar pasar.

Por otro, por el relato mismo, que viniendo de un católico recalciterante como Scorsese toma un matiz interesante: Rodrigues, sacerdote, ferviente creyente y promotor de su fe, enfrentado a una realidad que lo llevará a cuestionar esta creencia ante la gravedad de los hechos que le toca presenciar..y vivir. Ese es el verdadero calvario por el que pasa el protagonista. No ser torturado, humillado y pateado en el suelo por sus captores, sino tratar de entender el silencio de un padre (Dios) ante el sufrimiento de sus hijos (de ahí el título de la obra). Este es un relato de enfrentamiento. Aquí, la fe de Rodrigues en Dios y en lo que su religión transmite. La fe de sus semejantes que el comparte, promueve y protege, y que ciertamente lo reconforta. Pero en la esquina contraria, la decepción del mismo Rodrigues ante una fe que no se ve recompensada sino que, al revés, es duramente reprimida y castigada. Son dos conceptos que chocan, pero ciertamente, el choque más fuerte es entre lo que Rodrigues sabe, lo que aprendió, y lo que está descubriendo en el camino. Lo que le toca ver en Japón es algo que nunca creyó ver tan real, ni tan de cerca.

Las cercanías entre personaje y realizador no pueden ser más obvias. Rodrigues es un hombre de fe que duda. Scorsese, un hombre de fe que mantiene esta intacta, aunque en algún punto se dio cuenta que no era tan fuerte.

Esa cercanía es la que permite a Scorsese lograr de su protagonista, Andrew Garfield, una actuación sobresaliente..y sobrecogedora. Lo que Garfield venía anunciando en Hacksaw Ridge, aquí lo ratifica.

Es una verdadera lástima (aunque creo que la palabra correcta debería ser otra, menos diplomática) que la Academia haya pasado de largo con esta película. Apenas una nominación en cinematografía. Pero bueno, ya conocemos a la Academia, para qué hacernos los sorprendidos.

Es interesante. En una película que tiene como tema de fondo la fe, se hable de que “Silencio” “nos hace recuperar la fe en Scorsese. Eso me parece un tanto inoportuno. Es cierto que a ratos Scorsese nos haya provocado decepciones, pero de ahí a perder la fe…me parece excesivo. Pero perdida o no, hay una cosa cierta: la fe en el cine de Scorsese, gracias a este filme, cumple con el sacramento de la confirmación.

****

SILENCE

Director: Martin Scorsese

Intérpretes: Andrew Garfield; Adam Driver; Liam Neeson; Ciaran Hinds; Issei Ogata

Drama/ Historia

2016

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

Justice League: el trailer

Sí, hay un 90% de posibilidades que me arrepienta. Que retire lo dicho. Que lo lamente.

Pero eso se verá en noviembre. Esto es lo que se acaba de lanzar. Y me gustó. Me dejó con ganas de ver la película.

Y por último…es Batman, maldita sea!!

Aqui se los dejo. Cuéntenme que les parece.

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

23 en uno

El caso de Kevin Wendell Grumb (James McAvoy) es único. El es víctima de un severo síndrome de desorden de personalidad múltiple. Dentro de su mente, conviven 23 personajes diferentes que, en distintos momentos, salen a la luz, siendo la más dominante aquella conocida como Barry.

Para la doctora Karen Fletcher (Betty Buckley) terapeuta con la que Kevin se trata, no es un caso común, y postula que bien encaminado, un problema como el de su paciente podría ser útil no sólo para el estudio de su especialidad, sino que además beneficioso para la sociedad.

Lo que la doctora Fletcher ignora, es que Kevin está desarrollando una vigesimocuarta personalidad, violenta, impredecible y sin escrúpulos.

Y que en su residencia, tiene escondidas a tres universitarias que ha secuestrado hace unas pocas horas, cuyo destino está en manos de su compleja y desordenada personalidad…

Hace unos años, en la primera etapa de este blog, redacté una columna llamada “Partida de caballo inglés” a propósito del bajón que se había pegado la carrera como director de Manoj Night Shyalaman, que se anunciaba como una de las filmografías más interesantes de los últimos años (gracias al combo Sexto Sentido/El Protegido/Señales) pero que se había vuelto errática, confusa, desordenada y desconcertantemente aburrida.

Es la impresión que me quedaba tras filmes como La Aldea, La Dama del Agua, El Fin de los Tiempos y El Último Maestro del Aire. Decepcionantes trabajos para un realizador que supo ofrecer obras mejores. Algo le pasó en el camino.

Pero nunca está muerto quien pelea, y Shyalaman algo hizo en el camino, pero esta vez en sentido inverso. Ya con The Visit hace un par de años daba indicios de recuperación, y podemos decir que con la reciente Split: Fragmentado ha confirmado que esos indicios no eran voladores de luces.

En el marco del thriller psicológico, quizás no logre los niveles de perfección de sus primeros filmes.  Tiene un par de guatazos (en cuanto a ratos cae en la sobreexplicación que, en rigor no aporta mucho y que se podrían haber evitado) que le quitan ritmo a la narración, innecesariamente.

Pero son cosas que, sumas y restas mediante, no dañan a la película. Quizás, repito, se pone innecesariamente reiterativa en la información que ofrece, pero a la larga no le quita sus méritos.

Con todo lo dicho anteriormente, aún así las casi dos horas que dura el filme ni se sienten. Shyalaman se hizo notar en su momento por su capacidad para crear relatos atractivos, que mantienen al espectador pegado casi sin pestañear esperando la resolución del entuerto, y la tensión reinante en la atmósfera traspasa los límites de la pantalla. Eso que nos tuvo absortos en Sexto Sentido, en Unbreakable y en Señales ha vuelto a aparecer en Fragmentado, y por Dios que se agradece.

Virtud de Shyalaman que no diría que perdió, sino más bien tuvo en hibernación. Pero también hay que destacar al otro gran responsable del buen puerto al que llega este filme: James McAvoy es quien se encarga de darle cuerpo y vida a Kevin y sus diferentes personalidades, y se despacha una actuación sobresaliente. Cuando Kevin se transforma en una amable dueña de casa, en un travieso preadolescente, un serio jefe de familia, en víctima, en víctimario, en fin, McAvoy también lo hace, y con eso se echa encima gran parte de los logros de este filme.

¿Hemos recuperado finalmente a Shyalaman? Repito, a estas alturas no sé si decir si realmente lo habíamos perdido o sólo se había dormido en sus laureles. Pero incluso si asi hubiera sido, yo por lo menos acabo de hacer las paces con él. Como siga filmando cosas como esta, no tengo por qué no hacerlo.

***1/2

SPLIT

Director: M. Night Shyalaman

Intérpretes: James McAvoy; Betty Buckley; Anya Taylor-Joy; Jessica Sula; Haley Lu Richardson

Suspenso/Thriller

2016

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

buena pero…¿la mejor?

este relato cuenta la historia de Chiron (Trevante Rhodes, Ashton Sanders y Alex Hibbert), también conocido como Little o Black, en distintas etapas de su vida: su infancia, su adolescencia y su vida adulta.

Desde niño, hijo de Paula, una madre drogadicta y abusadora (Naomie Harris), y criado en un entorno duro, un barrio marginal de Miami, permanentemente acosado por su homosexualidad, Chiron encuentra auxilio en Juan (Mahersala Ali), el principal narcotraficante del barrio, quien da al niño la acogida que nunca nadie le dio antes.

Esos fueron los primeros años en los cuales Chiron tuvo que aprender, a las malas, que su única válvula de escape es ser duro en la vida, antes que la vida sea dura con él…

Tenía que salir de la duda. Después de todo, Moonlight fue la cinta que, en una memorable jornada (memorable por lo bochornosa) dio la sorpresa al ganar el Oscar a Mejor Película a la gran favorita de este año, La La Land. Alguna gracia debía tener.

Aclaremos algo desde ya. Es una buena película. Muy buena, si se quiere.

Pero ciertamente no para ser catalogada la mejor del año. No en el mismo año, planeta y sistema solar en que se estrenaron La La Land, Arrival o Manchester By The Sea. Lo que confirma mis sospechas: antes que premiar una película –que tiene sus méritos- la Academia se quiso limpiar la mala imagen lograda los últimos años (#OscarSoWhite) y en plena era Trump dar una señal de corrección política.

¿Y qué mejor que arreglar esa imagen que convirtiendo en Mejor Película un filme sobre un afroamericano, homosexual y viviendo en la pobreza a un centímetro de la delincuencia?

Todo esto hace que uno le quite méritos a un filme que sin ser extraordinario, cumple y funciona bastante bien..o mejor dicho, funcionaría si uno no tuviera este tipo de ideas predispuestas en la cabeza.

Y no, no creo que si hubiera visto Moonlight antes de la entrega de premios hubiera pensado de otra manera.

Como fuera, no voy a negar que Moonlight es una película con suficientes méritos para destacar. No todas las historias que se cuentan en pantalla deben tener final feliz o un desarrollo que haga ilusionarse con eso. Barry Jenkins, su director, no escatima en recursos para dejarnos claro que la existencia de Chiron está lejos de ser idílica y que más que una historia de superación, es de supervivencia.

Las prioridades de Chiron están lejos de salir de ese pantano en el que se está revolcando, sino simplemente saber resistir dentro de él. Arreglárselas como pueda para llegar al final del día. Que lo más parecido que tenga a un padre sea un delincuente sin posibilidad de rehabilitación –aunque en el fondo le da lo mismo- como Juan (notable trabajo de Mahersala Ali, Oscar al Mejor Actor Secundario que aquí no tengo nada que discutir) deja claro el círculo vicioso en el que Chiron pasará el resto de sus días.

Moonlight es una historia dolorosa, dura y nada fácil de sobrellevar…pero hay que reconocer algo: Jenkins es lo bastante hábil para contar esta historia sin llegar al nivel del culebrón donde el protagonista parece andar siempre con una nube lloviéndole encima todo el día. Que un personaje no las tenga fácil en la vida no quiere decir que el destino se haya ensañado con él.

Es una lástima que una película como ésta vaya a ser recordada como el chivo expiatorio de la Academia. Le quita todo el valor intrínseco a una película que de eso tiene harto, un costo demasiado alto para una limpieza de imagen que, como podrán darse cuenta, no salió como esperaban.

***1/4

MOONLIGHT

Director: Barry Jenkins

Intérpretes: Trevante Rhodes; Ashton Sanders; Alex Hibbert; Naomie Harris; Mahersala Ali; Janelle Moane

Drama

2016

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata