repetir hasta que resulte

El piloto de guerra Colter Stevens(Jake Gyllenhaal) despierta a bordo de un tren rumbo a Chicago, frente a una desconocida llamada Christine(Michelle Monaghan), ocupando la identidad y, según descubrirá, el cuerpo de otro. Pocos minutos más tarde, el tren explotará a poco de retomar su marcha.

Acto seguido, Stevens despierta dentro de una cápsula, que únicamente se comunica con el exterior a través de la capitana Colleen Goodwin (Vera Farmiga), quien le informa que ahora es parte del Código Fuente, un programa impulsado por la Fuerza Aérea para detectar a los responsables de atentados y catástrofes. En función de ello, y enfrentando sus propias confusiones, Stevens será reincorporado a los últimos ocho minutos de vida a bordo del tren a fin de encontrar al responsable de la explosión…las veces que sea necesario…

 

Hace dos años destacábamos el filme Moon, una pequeña gran joya de ciencia ficción sobre la vida de un astronauta encargado de administrar una abandonada base lunar casi de por vida. Con apenas uno o dos personajes principales, esta pequeña joya fue firmada por Duncan Jones, hasta entonces realizador de cortometrajes más conocido por ser hijo del gran David Bowie que por sus méritos filmicos. En este primer largometraje, Jones ya demostraba un talento propio que le permitiese desmarcarse de la sombra paterna y brillar con luces propias.

Y como dicen que una golondrina no hace verano, había que esperar un segundo filme para disipar cualquier duda razonable. Así llegamos a Ocho Minutos Para Morir, filme estrenado en abril pasado con más presupuesto y mejores auspicios.

Pasa con muchos realizadores que después de un tremendo debut se ahogan en las ligas mayores. Jones, por el contrario, sino se ha consolidado con Ocho Minutos… si ha dado un paso gigantesco en ese sentido, construyendo una historia ágil, claramente contada y capaz de trasladarnos de un plano de realidad a otro, sin dejarnos mareados, sino que más que involucrados en la narración, y demostrando que para que un filme de sci-fi funcione bien no es necesario que sea una epopeya de tres o cuatro horas. Con los apenas 90 minutos que dura, e incluso menos, alcanza y se disfruta mejor.

El guión a cargo de Ben Ripley fluye sin atosigar y los intérpretes se desenvuelven con comodidad en él, destacando el trabajo de Jake Gyllenhaall, quien tiene sobre sí la tarea de llevar sobre sus hombros gran parte del peso de la historia, lo que hace con gran talento, al igual que sus coestrellas Michelle Monaghan y Vera Farmiga, quienes aportan, digámoslo, aún más atractivo al filme.

Source Code va a estar en más de un ránking este 2011,la doy firmada. Y el buen Duncan Jones se desmarca así, totalmente de cualquier parentesco, marcando los pasos de una carrera cinematográfica con todas las de la ley, capaz de pararse de igual a igual frente a colegas más experimentados, Papá debe estar orgulloso.

***3/4

 

SOURCE CODE

Director: Duncan Jones

Intérpretes: Jake Gyllenhall; Vera Farmiga: Michelle Monaghan; Jeffrey Wright

Ciencia Ficción

2011

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