muy temprano para despertar

La nave espacial Avalon atraviesa el espacio al planeta Homstead II, trasladando a cinco mil pasajeros y más de doscientos tripulantes para fines de colonización. Dada la distancia y tiempo de viaje (120 años), los miembros de la expedición son mantenidos en hibernación.

Sin embargo, tras una inesperada lluvia de asteroides, la nave registra algunas pequeñas fallas, provocando que una de las cámaras de hibernación se desactive, despertando a Jim Preston (Chris Pratt), apenas 30 años después del despegue, y faltando más de 90 para llegar a destino.

Jim logra soportar un año de existencia en total aislamiento, sin más compañía que un androide llamado Arthur (Michael Sheen), hasta que la soledad empieza a causar estragos en su salud mental. Hasta que encuentra la capsula de otra pasajera, Aurora (Jennifer Lawrence) y comienza a pensar seriamente en conseguir su compañía…

Ya estaba bueno. Salvo por algunas excepciones que a estas alturas tenían la calidad de perlas (Logan, Wonder Woman, Spiderman Homecoming, Rápido y Furioso 8, Lego Batman, Dunkirk) el género de los blockbusters estaba cayéndose pesado esta temporada. Kong, Alien Covenant, Assasin’s Creed, Ghost In The Shell eran filmes bien intencionados pero que no me movieron la melena como uno esperaría o pensaría que lo hicieran. Algunos de ellos ni siquiera los comente más que en un par de tuits o estados de Facebook. Y estoy hablando de los que si me interesaba ver, porque la lista de los que me han dado lo mismo, como cada año, es larga.

(Hay esperanza de mejorar en todo caso: Baby Driver, It, Ready Player One, Thor Ragnarok y por supuesto, Star Wars VIII..Además de alguna que otra joyita indie que se deje ver).

Pero necesitaba algún titulillo que equilibrara un poco las cosas. Y aunque concedo que la ansiedad, la inanición por así decirlo, me tuvieran en un estado mental no del todo normal, pero un filme, que ni siquiera es de este año, pero como se estrenó en enero cuenta como 2017, y que sin ser la gran cosa, me dejo un sabor mucho más digno en el paladar.

Pasajeros rescata una premisa que no es nueva en el campo de la ciencia ficción: el aislamiento. Ahí tienen The Omega Man o Soy Leyenda. El darte cuenta de que eres el único sobreviviente en un mundo que está muy por encima de lo que alguna vez aspiraste, con la salvedad que en este caso no se trata de un sobreviviente sino de que un personaje que despertó cuando aún no debía.

Si bien el trabajo del director Morten Tyldum (El Código Enigma) está muy lejos de ser extraordinario (si uno mira la ficha de Pasajeros en Imdb o Rotten Tomatoes se dará cuenta de su baja aprobación…aunque para ser franco, hace rato que deje de tomar en serio a los críticos desde el sótano de los papas que opinan ahí), lo cierto es que a los quince minutos ya había conseguido que yo dijera “ Muy bien: te escucho”.

Y sin lograr un desempeño sobresaliente, tiene los méritos suficientes para que no se quede mirando hasta el final, consiguiendo un par de momentos en que el nivel de la cinta sube la intensidad y se pone más emocionante de lo que uno esperaría, amén de unos cuantos aciertos visuales a través de imágenes notablemente construidas. Si pensamos que el cine es por sobre todo una manera de narrar historias potencialmente interesantes, hay que decir que Tyldum hace lo correcto. No va a romper ningún record, no va a reescribir nada, pero funciona.

Eso más el buen trabajo de sus protagonistas (y que hermosa sale Jennifer Lawrence incluso en las escenas en que no debería) hacen que uno no salga de la función sintiéndose estafado, pero si conforme. Quizás no con las manos ardiendo de tanto aplaudir, ni con ganas de repetirse o mandarle felicitaciones al autor, pero si agradeciendo la grata sensación que deja.

A veces no se necesita más.

***

PASSENGERS

Director: Morten Tyldum

Interpretes: Chris Pratt; Jennifer Lawrence; Michael Sheen; Laurence Fishbourne; Andy Garcia

Ciencia Ficcion

2016

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata