Gone Girl…revisitando una de esas historias que ya ni se cuentan

Me puse a repasar hace unos días atrás Perdida (Gone Girl), una de mis películas favoritas del último tiempo, del gran David Fincher. Cierto, ya la había reseñado en su oportunidad (la encuentran en el mes de noviembre de 2014) y me gustó tanto que la consideré como la mejor película de ese año.

El punto es que la volví a ver, esta vez en blu-ray. La había comprado hace rato, pero necesitaba hacerme el ánimo de revisitarla. Es una película difícil de asumir, y ya me había pillado volando bajo la primera vez que la vi, y no quería que me pasara otra vez. Me equivoqué, y me pegó fuerte igual. Y solo me pude desahogar tuiteando sobre la marcha las cosas que se me venían a la mente mientras veía la película.

La película, basada en una novela de Gillian Flynn (que llego a manos de Fincher a través de Reese Wtiherspoon, quien produce el filme luego de leerla y descubrir su potencial fílmico), trata de un matrimonio en crisis, entre Nick (Ben Affleck) y Amy (Rosamunde Pike). Alguna vez exitosos escritores de importantes revistas estadounidenses, eran lo que podríamos definir una pareja perfecta. Sin embargo, todo se va al carajo cuando, primero Nick pierde su trabajo y, además, se deben mudar de Manhattan a un pequeño pueblo de Missouri, cuando la madre de Nick cae enferma de cáncer. Amy presencia como su mundo de ensueño se desmorona, y como el príncipe azul se convierte en un pelmazo lamentable y patético.

El día de su quinto aniversario, Amy desaparece. Todas las señales apuntan a que fue asesinada y que Nick es el culpable. En este estado, este crimen está sancionado con la pena de muerte, y encima debe enfrentar la condena social, luego de que los medios han hecho un festín en torno al caso.

Lo que muchos ignoran es que Amy no está muerta. Ella se encuentra a muchos kilómetros de distancia, fingiendo su muerte como parte de un intrincado plan maestro concebido por ella misma para destruir la vida de su cónyuge, en venganza de como su vida perfecta se fue yendo al carajo gracias a los tropiezos de Nick.

Independiente de lo que ya comenté en su oportunidad, debo agregar que Gone Girl es una tremenda película, es cierto, pero que hay que estar preparado para verla, porque…¡qué manera de pegarte y reventarte cuando ya estás en el suelo y más abajo ya no puedes estar!. Terminas la vista de la película hecho pedazos, y con la sensación de que no puedes confiar en nadie. Ni en ti mism@.

El gran mérito de David Fincher, un cineasta experto en examinar la condición humana en situaciones extremas que apelan a lo más oscuro, lo más turbio, siniestro de la naturaleza del individuo, es hacer de esta historia un thriller de grandes proporciones sin asfixiar al espectador. No es una historia fácil de contar ni de prestar atención, de manera que uno, por muy desolado que se sienta durante el proceso de ver la película, aun así quiere llegar al final.

Es un filme complicado en cuanto tampoco puedes tomar partido por alguien. No por Amy, porque si bien te admira su capacidad para armar la enmarañada intriga que ha creado, te revientan sus motivaciones…y tampoco puedes empatizar con Nick. Si bien te preguntas si merece tanto castigo, sabes que el tipo no es un buen tipo, sino un total y absoluto pelmazo que te dan ganas de agarrar a palos no tanto por los tropiezos que ha tenido (que le pueden pasar a cualquiera), sino que por su total indiferencia y nula voluntad por revertirlo.

Fincher consigue llevar su narración hasta el final sin perder el control, y eso que es una historia altamente compleja (cosa que en tiempos en que se estrenan películas sobre emojis se agradece enormemente), además que sabe hacerse asesorar muy bien, no solo por la propia Gillian Flynn en el guion, la fotografía de Jeff Cronenweth y el imprescindible soundtrack de Trent Reznor y Atticus Ross, mas la increíble actuación de Rosamunde Pike y Ben Affleck en el rol de este matrimonio llevado al nivel que ha sacado lo peor de ambos.

(Y como les ha sacado muy buenas actuaciones dramáticas a interpretes dedicados principalmente a la comedia como Neil Patrick Harris, Tyler Perry, o derechamente fuera del mundo de la actuación como Emily Rajtakowski).

Todo esto hace de Gone Girl una tremenda, e imperdible pieza de cine noir mezclado con los mejores elementos del cine de suspenso, abundante humor negro y una sensación que, por pesimista que sea, asumimos como parte integrante del ADN de nuestra especie.

Como odie a la Academia por no haber pescado ni en bajada esta película en sus nominaciones para el año siguiente. Ni siquiera a Rosamunde Pike, el punto más alto dentro de las virtudes de Gone Girl.

La columna original y ficha técnica de la película, aqui:

https://lobocinepata.wordpress.com/2014/12/16/nada-es-lo-que-parece/

fretamalt@hotmail.com   @panchocinepata