¿Hasta dónde se puede bajar?

El doctor Steven Murphy (Colin Farrell) es uno de los más prestigiosos cirujanos, especialistas en operaciones a corazón abierto. Su esposa, Anna (Nicole Kidman) es una oftalmóloga igualmente respetada en su profesión, y tienen dos hijos, disfrutando una vida muy acomodada en un exclusivo sector de la ciudad.

Martin (Barry Keoghan), un adolescente de la misma ciudad, cuyo padre murió en un accidente tiempo atrás, empieza a relacionarse con Steven, quien trató a su padre durante la emergencia, sin éxito. Empujado por la culpa, Steven acepta la amistad de Bob y entre ambos surge una relación muy estrecha.

Con los días, la presencia de Martin comienza a hacerse más incómoda e invasiva para Steven y su familia, ya que el chico ha malentendido esta amistad, y ha empezado a tomarse confianzas que no le corresponden, por lo que Steven le ordena no volver a verse durante algún tiempo. Ello coincidirá con el inicio de una serie de graves desdichas para el médico y su familia…

Hay personajes, a lo largo de la historia del cine, y de la narrativa en general, que han destacado por causar en el espectador una sensación de incomodidad, de desagrado. Independiente de la calidad de sus propuestas. John Waters, por ejemplo, que hizo escuela con el mal gusto, el kitsch y lo derechamente grotesco. Pero también ha habido ejemplos de los buenos: en su momento Jean Pierre Jeunet. Almodóvar, en algún instante de sus primeros años de carrera, o Alex De La Iglesia. Buñuel, si queremos ir todavía más atrás. Y la posta la ha tomado actualmente el griego Yorgos Lanthimos.

No es fácil introducirse en la filmografía de Lanthimos, desde el punto de vista de su contenido pues es un director que gusta de explorar la condición humana, llegando a conclusiones que realmente dejan en estado de confusión o desconcierto. Así ha sido desde sus primeros trabajos, a mediados de los 2000, en su anterior filme, The Lobster (2015) que por mucho que tuviera algo parecido a un final feliz, de todos modos uno quedaba convertido en una estatua de sal. Y con más razón pasa en El Sacrificio del Ciervo Sagrado, su más reciente trabajo.

Lanthimos recurre a elementos fantásticos/metafísicos/surrealistas (o como quieran ponerle) para indagar en lo más recóndito del ser humano. Y si en The Lobster partía de una distopía futurista, en El Sacrificio… lo hace partiendo de elementos que podrían pasar por reales, o mundanos, si prefiere.

Claro, dentro de lo que podríamos entender por mundano en el caso de la familia Murphy, una familia de clase muy bien acomodada, profesionales prestigiosos y exitosos, donde al parecer todo funciona bien. Y digo al parecer, porque basta un pequeño empujoncito para que toda esa perfección se vaya a pique.

Ello corre por cortesía de Martin, ese extraño adolescente, desprovisto de toda clase de criterio, a quien Steven tiene el doble error de, primero, dejar entrar en su vida (llevado por la culpa de no haber podido salvar la vida del padre de éste, y si bien nunca nos dicen claramente, si contamos con suficientes datos para determinar qué tanta responsabilidad tuvo en el deceso) y por otro, marginarlo de la misma.  En ambos casos, la reacción del adolescente dista mucho de lo que podríamos llamar normal. Y Steve y su familia pagarán muy caro por ello.

Y el precio a pagar para recuperar su estabilidad será más alto aún. Y aquí es donde Lanthimos entra en el juego donde se siente más cómodo. En el de ir desarmando lo que sus personajes entendían de sí mismos –y lo que entendíamos nosotros, de paso- y que vayan sacando a relucir lo que son. Aquí la moral, la perfección, la virtud de que en algún minuto hicieron gala se va al reverendo carajo, y cada uno de los integrantes de la familia propone una forma, cuál más ruin que la otra, por pagar ese precio.

La decisión final resulta dolorosa, descoloca y manda la fe que uno tenía en la especie humana, luego de ver hasta donde es capaz de llegar por algo. Porque el sacrificio al que alude el título del filme, no obedece a un fin superior y noble, sino que al mero gusto de volver al status quo, como si nada hubiese pasado.

Uno termina asqueado de ver lo que ha visto, y no porque sea algo explícitamente grotesco, sino por la sensación de estar viendo, muy de cerca, la bajeza a la que es capaz de llegar el ser humano. Ello demuestra varias cosas, pero sobre todo, la eficacia de Lanthimos para narrar y crear situaciones donde la sensación reinante es la inquietud.

Colin Farrell y Nicole Kidman vuelven a ser pareja protagónica tras la respetable The Beguiled (Soffia Coppola, 2017) y se nota su madurez como intérpretes, individualmente considerados, y el muy buen funcionamiento que tienen como pareja. Aunque las palmas aquí se las lleva Barry Keoghan, encarnando a Martin, este personaje que sirve de catalizador para el proceso de destrucción de esta familia, en apariencia, perfecta. Martin tiene una sóla manera de ver el mundo: la suya. Y en el proceso arrastra a un grupo familiar completo a su desintegración. Anótese la actuación de Alicia Silverstone, en una breve aparición, encarnando a la madre de Martin, personaje que se ha amoldado a la perfección a la realidad del muchacho, y nos despierta muchas dudas al respecto ¿es su víctima?¿o él es víctima de ella?¿O simplemente así lo quiere, así le acomoda más?

No sé si sea una película apta para ver en verano, época ligada al menos por aquí al relajo, la diversión y el escapismo, pues la sensación que te deja es que te tiró al suelo y te siguió pegando después. Nunca lo sabré, se supone que se estrenaba el próximo jueves (incluso me invitaron a la función de prensa a la que, entiendan de una &%$# vez, no puedo ir porque es en horario laboral y en un cine de un sector que no sé donde carajos queda) y a última hora fue movida hasta marzo, sin fecha precisa. Quiero creer que es por la temporada de premios y no para estrenar la próxima promesa del cine animado que se va a desinflar a la semana.

Pero bueno, la review ya la tenía bien avanzada, asi que…

***1/4

THE KILLING OF A SACRED DEER

Director: Yorgos Lanthimos

Intérpretes: Colin Farrell; Nicole Kidman; Barry Keoghan; Raffey Cassidy; Sunny Suljic; Alicia Silversonte

Thriller

2017

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

 

 

 

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Muy perdidos

Cuando todos los vuelos hacia Baltimore, Maryland, han sido cancelados por mal tiempo, y necesitando llegar allá lo antes posible, la fotógrafa Alex Martin (Kate Winslet) y el neurocirujano Ben Bass(Idris Belba), ella para encontrarse con su novio y casarse, él para atender una compleja cirugía cerebral, contratan una avioneta para ser trasladados hacia dicha ciudad.

Al poco rato de despegar, el vuelo atraviesa por una peligrosa zona de turbulencias, y el piloto (Beau Bridges), algo mayor como para resistir este tipo de zozobras, sufre un infarto fulminante, causando que la aeronave se estrelle en un aislado sector de las montañas rocallosas.

Y si bien Alex y Ben sobreviven, lo hacen en duras condiciones: sin muchas provisiones, incomunicados e ignorantes acerca del entorno, deberán mantenerse unidos si pretenden salvar de esta con vida, donde el tiempo que se tarden en hacerlo es sólo uno de los obstáculos que deberán enfrentar…

Oh, Kate, Kate, Kate…¿sabes que, al igual que la gran mayoría de seres humanos racionales del planeta, te adoro, verdad? ¿Especialmente desde Eternal Sunshine of an Spotless Mind?¿Que eso me lleva a perdonarte cosas como la saga Divergente porqué, como todo el mundo, tienes que pagar el agua y la luz de tu casa?

Y tú, Idris Belba, me caes bien, me pareces un buen actor. Tienes talento, impronta, en fin. Tienes las capacidades.

Entonces ¿qué los llevó a protagonizar un filme como La Montaña Entre Nosotros?

Basada en la novela de Charles Martin, estamos ante otro ejemplar de ese subgénero de catástrofes que terminan poniendo a sus personajes en situaciones extremas, cuyo principal foco de interés está en la reacción de sus protagonistas, las relaciones entre ellos y lo que deberán hacer si aún pretenden salir con vida de esto. Si, eso que ya hemos visto en clásicos como Aeropuerto’75, Viven! o, guardando las diferencias y proporciones, Náufrago.

Con la diferencia que en todos esos filmes antes mencionados, uno de verdad estaba metido en la historia, y quería saber lo que pasaba, como terminaba, en fin. Cosa que no logra funcionar del todo en La Montaña…

Y no es que sea un filme del todo mal. No con esta pareja protagónica, ni con el impresionante escenario natural en que fue rodada, en British Columbia y Vancouver, en Canadá.

El problema del director Hany Abu-Assad es que es incapaz de hacer que uno empatice con la historia que se está viendo. En ningún minuto uno siente la historia como propia, o que ésta quiera que uno se haga partícipe de ella. Abu-Assad cuenta su cuento con la misma convicción que un reportero hace un enlace en directo con el estado de carreteras, desaprovechando todas las opciones que tenía para hacer una historia épica, sin ningún compromiso. Y si a su propio narrador le da lo mismo la historia que cuenta y cómo lo hace, no nos culpen como espectadores.

Uno quiere seguir la historia, y quiere llegar al final a ver como termina, pero no porque realmente esté interesado en hacerlo, sino porque simplemente no se quiere quedar con la duda.

Como dije, Winslet y Belba sostienen la historia y evitan que esta se vaya por un precipicio, y hay que valorar su esfuerzo para llevar a cabo una historia que no conecta, y tratando de generar una química que, aunque ignoro como es la relación entre los protagonistas en la novela, pero intuyo como se desarrolla, lo cierto es que según la película la relación no pasa del “tu, yo, nadie más, será poh”. Que despilfarro de talento, Abu-Assad podría haber usado dos maniquíes y habría sido igual.

Daba para más. Incluso, un poco más, y le alcanzaba.

**

THE MOUNTAIN BETWEEN US

Director: Hany Abu-Assad

Intérpretes: Kate Winslet; Idris Belba; Beau Bridges; Dermont Mulroney

Suspenso/Aventuras

2017

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

 

la vecina de arriba

Salió el otro día en las noticias el reportaje anual a los “viudos de verano”, es decir, aquellos individuos, generalmente casados y padres de familia que se quedan en la ciudad mientras sus cónyuges e hijos están en la playa o en el camping o en cualquier otro lugar, aludiendo al breve retorno a la vida de solteros que experimentan durante esos días.

¿Alguien sería tan amable de decirle a los editores de noticias que ya hace varios años padres y madres de familia trabajan los dos por igual y que deben coordinar para salir de vacaciones juntos con toda la familia, y que los que insisten con lo de ser “viudos de verano” son personajillos un tanto patéticos que insisten, de manera muy vergonzosa, revivir la juventud que ya se fue? Unos fulanos más bien entrados en los 40 que se creen chicos malos por despacharse una docena de pitchers frente a una chorrillana para treinta, pasar la borrachera en un cabaret y luego echar carreras como si estuvieran en Rápido y Furioso, claro que en la versión grabada de cine que se compran en la feria, jurándose símbolos de irreverencia (y que, por cierto, hacen estas cosas con o sin su familia presente).

Claro que no voy a ser tan ingenuo como para negar que el “viudo de verano” fue un fenómeno masivo en algún momento de la historia, especialmente en los primeros años después de la Segunda Guerra Mundial, con el “Baby boom”, esa época entre los ’50 y mediados de los ’60 que algunos cuantos hoy miran con añoranza: cuando la mujer se quedó en la casa criando hijos, cocinando y haciendo el aseo, mientras el hombre trabajaba y proveía. Durante el verano, la mujer se iba de vacaciones con los hijos, y el hombre se quedaba trabajando hasta que finalmente llegaban sus vacaciones y por fin podía reunirse con su familia. De ahí, el origen del concepto. Y que motiva lo que estamos reseñando hoy.

Dirigida por ese pilar fundamental del cine estadounidense que fue Billy Wilder, La Comezón del Séptimo Año, una de las grandes comedias de la historia, parte relatando el origen de esta costumbre, remontándose muchos años antes de la colonización, cuando los nativos enviaban a sus mujeres e hijos río arriba durante el verano, mientras ellos se quedaban…ehh…cazando, y que esa costumbre se mantiene hasta la fecha, enfocándonos en Richard Sherman (Tom Ewell) y lo que le pasa luego de dejar a su mujer e hijo en la estación, rumbo a sus vacaciones.

Ejecutivo de una pequeña editorial, y sin mucho en que distraerse, Richard comienza a leer un libro, en que un psiquiatra plantea que durante el séptimo año de matrimonio, muchos hombres casados caen en alguna relación extramarital. Como el lleva siete años casado, la idea no parece abandonarlo. Menos todavía cuando una tarde, desde el departamento superior cae una maceta sobre su balcón, y su ocupante (Marylin Monroe) acude, muy avergonzada, a disculparse. Richard, confundido, la invita a su departamento a compartir un trago, intentando demostrarle que no hay resentimientos, pero en su cabeza, siempre pensando en lo que leyó acerca del séptimo año de matrimonio, empieza a elucubrar toda una serie de insólitas fantasías.

No seré yo quien niegue la importancia de Billy Wilder para el cine mundial, ya en ese tiempo (y eso que aún tendría mucho que contar), y en este oportunidad hace gala de su gran capacidad para convertir a nuestro personaje principal, un tipo común, en el héroe de una historia digna de nuestra atención.

¿Quién es Richard Sherman, al fin y al cabo? Un tipo común, como cualquier hijo de vecino. Un buen tipo, correctamente interpretado por Tom Ewell, que tampoco busca complicar a nadie. Un tipo que vive y deja vivir, y que espera pacientemente la oportunidad para reunirse con su familia. O eso, hasta que la tentación, encarnada ni más ni menos que en Marylin Monroe, llama a su puerta. Y aquí es donde todo ese orden, se le va a las pailas, cuando en su fuero interno se debate si debe mantenerse fiel a su familia, aunque esté a cientos de kilómetros de distancia, o echar una cana al aire teniendo la posibilidad a un piso de distancia. Un muy buen recurso de Wilder (adaptando un guión bien ingenioso de George Axelrod) es mostrarnos las fantasías que pasan por la cabeza de Richard, representando las alternativas que sirven de pros y contras a la duda sobre si debe o no ceder a la tentación, el choque entre éstas y la realidad y que a la larga justificarán la decisión que tome, secuencias que contribuyen a hacer todavía más gracioso este relato.

A su vez, Marylin Monroe cumple a cabalidad con un papel que viene como anillo al dedo con el carácter de sex-symbol que ostentaba por entonces. De esta película viene, precisamente, la clásica escena sobre la ventilación del metro. Ahora bien ¿podemos considerar a Marylin y su personaje como la villana de la película? Es decir, su personaje es quien lleva a nuestro héroe a dudar, a replantearse sus prioridades y cuestionar su propia fidelidad y lealtad. Pero eso no lo hace necesariamente un demonio. Muy por el contrario.

Sí, después de conocer a su vecina, Richard duda, se confunde, imagina un mar de situaciones posibles, pero finalmente logra la perspectiva que necesita para aclararse, aclarar lo que siente, por quienes y por qué.

Cuanto tienen que aprender los realizadores actuales de comedias cinematográficas de Wilder, todo un campeón a la hora de construir comedias con astucia, sobriedad y con humoradas que salen naturalmente y sin necesidad de sobreexplicarse. No digo que los cineastas de comedia actuales sean tontos (aunque la mayoría son bastante cómodos), sino simplemente que Wilder es muy superior. Infinitamente.

Por algo es, junto a Hitchcock y Ford, la santísima trinidad que necesitaba Y ésta es una de las mejores pruebas a su favor.

****

THE SEVEN YEAR ITCH

Director: Billy Wilder

Intérpretes: Marylin Monroe; Tom Ewell; Evelyn Keyes; Sony Tufts; Oscar Homolka

Comedia

1955

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

 

Oscar 2018: Los Nominados Son…

Les dije que los mantendría informados.

Recien salidas del horno, las nominaciones al Oscar 2018, por categoría.

-MEJOR PELÍCULA

Dunkirk

Get Out

La Forma del Agua

Ladybird

Three Billboards Outside Ebbing, Missouri

The Phantom Tread

The Darkest Hour

Call Me By Your Name

The Post

Las favoritas acá son La Forma del Agua, Call me By Your Name y Ladybird, pero no deberíamos extrañarnos si Three Billboards… aparece de la nada y les echa a perder la fiesta igual que para los Golden Globes. Igual me sorprende ver Get Out por aquí, ¿de cuando que la Academia está tan osada?

-MEJOR ACTOR

Daniel Day-Lewis (The Phantom Tread)

Gary Oldman (The Darkest Hour)

Daniel Kaluuya (Get Out)

Denzel Washington (Roman J. Israel, Esq)

Timothee Chalamet (Call Me By Your Name)

La ventaja aqui es para Gary Oldman, que ya se ha echado al bolsillo varios premios, incluyendo los influyentes Golden Globes y SAG por su transformación en Winston Churchill.

-MEJOR ACTRIZ

Frances McDormand (Thee Billboards Outside Ebbing Missouri)

Margot Robbie (I, Tonya)

Saorise Roaran (Ladybird)

Sally Hawkins (La Forma del Agua)

Meryl Streep (The Post)

Ventaja, mucha, para McDormand..lo más cerca es Saoirse Roaran y Sally Hawkins.

-MEJOR ACTOR DE REPARTO

Christopher Plummer (All The Money In The World)

Richard Jenkins (La Forma del Agua)

Sam Rockwell (Three Billboards Outside Ebbing, Missouri)

Woody Harrelson( Three Billboards Outside Ebbing, Missouri)

Williem Dafoe (The Florida Project)

Sam Rockwell le saca buenos cuerpos de ventaja al resto. El único que podría amenazarlo es su compañero de reparto, Woody Harrelson.

-MEJOR ACTRIZ DE REPARTO

Allison Janney (I, Tonya)

Laurie Metcalf (Ladybird)

Octavia Spencer (La Forma del Agua)

Leslie Manville (The Phantom Tread)

Mary J. Blidge (Mudbound)

Allison Janney también ha sonado harto en las premiaciones anteriores, lo que le da cierta ventaja en esta oportunidad.

-MEJOR DIRECTOR

Guillermo Del Toro (La Forma del Agua)

Greta Gerwig (Ladybird)

Christopher Nolan (Dunkirk)

Paul Thomas Anderson (The Phantom Tread)

Jordan Peele (Get Out)

Meritorio lo de Greta Gerwig, quinta mujer en ser nominada a mejor directora en la historia de este premio. Meritorio lo de Jordan Peele, un novato también en estas lides. Pero triste porque quedó afuera Martin McDonagh (Three Billboards). El favorito acá es en todo caso, Guillermo Del Toro, y no debería cambiar tanto en los hechos.

-MEJOR GUION ORIGINAL

Three Billboards Outside Ebbing, Missouri

Get Out

The Big Sick

Ladybird

La Forma del Agua

Están todos buenísimos, pero como hay que decantarse por uno…voy por Three Billboards…para resarcirse de quedar fuera en categoría dirección.

-MEJOR GUION ADAPTADO

Call Me By Your Name

Logan

Molly’s Game

The Disaster Artist

Mudbound.

La gran sorpresa de esta sección fue Logan. Si, una adaptación de un cómic, y de superhéroes más encima…¿Y? Pero como la Academia premia por lo general lo que tiene más fresco, yo creo que se va para The Disaster Artist (pero igual, le echo las demás fichas a Logan).

-MEJOR FOTOGRAFIA

Dunkirk

La Forma del Agua

Blade Runner 2049

The Darkest Hour

Mudbound

Hay harto muy buen material por aqui, pero creo que se va con La Forma del Agua.

-MEJOR VESTUARIO

The Phantom Tread

Victoria y Abdul

The Darkest Hour

La Bella y la Bestia

La Forma del Agua

Como a la Academia, en esta categoría, le encantan las cosas de época, creo que se va para Victoria y Abdul.

-MEJOR SONIDO (MEZCLA)

Baby Driver

Blade Runner 2049

La Forma del Agua

Star Wars VIII: The Last Jedi

Dunkirk

-MEJOR MONTAJE

Baby Driver

Dunkirk

La Forma Del Agua

Three Billboards Outside Ebbing, Missouri

I, Tonya

-MEJOR SONIDO (EDICION)

Baby Driver

Blade Runner 2049

Dunkirk

La Forma del Agua

Star Wars VIII: The Last Jedi

En estas tres categorías tenemos nominados muy potentes, pero se repartirán entre La Forma del Agua y Dunkirk.

-MEJORES EFECTOS VISUALES

Blade Runner 2049

El Planeta de los Simios: La Guerra

Kong: Skull Island

Guardianes de la Galaxia 2

Star Wars VIII: The Last Jedi

Aqui no hay un claro favorito, pero si de mi dependiera, Blade Runner 2049. Digo, para que no se vaya de manos vacías.

-MEJOR CANCION ORIGINAL

Remember me (Coco)

This is me (The Greatest Showman)

The Mistery of love (Call me by Your Name)

Stand Up For Something (Marshall)

Migthy River (Mudbound)

Perdón, pero si no gana Remember Me, comprobaremos que los miembros de la Academia son unos desalmados.

-MEJOR MUSICA ORIGINAL

Dunkirk (Hans Zimmer)

The Phantom Thread (Jonny Greenwood)

Star Wars VIII: The Last Jedi (John Williams)

La Forma del Agua (Alexandre Desplat)

Three Billboards Outside Ebbing, Missouri (Carter Burwell)

La pelea es, una vez más, entre Dunkirk y La Forma del Agua, pero ojo con John Williams, en una de esas se lleva la esatuilla, como para jubilarse con gloria.

-MEJOR PELICULA EXTRANJERA

The Square, Suecia

UNA MUJER FANTÁSTICA, CHILE

On Body and Soul, Hungría

L’Insulte, Líbano/Belgica/Francia

Loveless, Rusia/Bélgica/Francia/Alemania

Y no estuvo In The Fade, lo que concentra la pelea entre The Square y Una Mujer Fantástica.

-MEJOR PELICULA ANIMADA

Coco

Boss Baby

Ferdinand

Loving Vincent

The Breadwinnier

Corriendo prácticamente sola: Coco. Tendría que haber un colapso a nivel cósmico como para que se diera otro resultado.

-MEJOR DISEÑO DE PRODUCCION

Blade Runner 2049

Dunkirk

The Darkest Hour

La Bella y la Bestia

La Forma del Agua

La pelea esta entre…quien creen?

-MEJOR MAQUILLAJE Y PELUQUERIA

The Darkest Hour

Victoria y Abdul

Wonder

Y bueno, convertir a un flacucho como Gary Oldman en el corpulento Winston Churchill tiene su complejidad, ¿no creen?

Como suele suceder, me salté algunas categorías (documental y documental corto, corto animado, cortometraje) porque sé que son títulos que es muy difícil que veamos, pero como ven, estos son los elegidos…y el próximo 4 de marzo, los que se verán las caras.

La suerte está echada

fretamalt@hotmail.com   @panchocinepata

 

NICANOR PARRA 1914-2018

La noticia acaba de ser confirmada por sus nietos, y a través de un comunicado oficial del Ministerio de Cultura. A la edad de 103 años, falleció en su casa de Las Cruces, el escritor y físico Nicanor Parra.

Hermano mayor de una de las dinastías que más ha aportado a la cultura nacional, Parra se convirtió en un estilo lírico en sí mismo, como el fundador de la llamada “Antipoesía”, luego de publicar en 1954, su primer libro “Poemas y Antipoemas”, remeciendo desde sus cimientos lo que Latinoamérica, primero, y el mundo después, entendían por poesía.

Del mismo modo, revolucionó la forma de hacer y leer poesía a través de sus llamados “ArteFactos”, al mezclar palabra escrita con otro tipo de recursos visuales, y reduciendo la extensión de los textos.

Luego vendrían una seguidilla de libros y recopilaciones, a lo largo de una carrera que se prolongaría hasta su retiro de la vida pública, al cumplir el centenario en 2014.

Dentro de los múltiples reconocimientos, premios y doctorados recibidos a lo largo de su carrera se cuentan el Premio Nacional de Literatura, en 1969; el Premio de Literatura Latinoamericana Juan Rulfo, en 1991;  el Premio Cervantes, en 2011, y al año siguiente el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda. Además de diversas postulaciones al premio Nobel, del que estuvo cerca en cada una de esas oportunidades.

El protocolo obliga a decir que ahora Parra pasó a ser inmortal, pero creo que sería errado decir algo así…porque YA LO ERA.

Buen viaje, maestro.

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

Para recordar a Heath…

Si, cuesta creerlo, pero ya van diez años desde que, fuera encontrado muerto el actor Heath Ledger.

Con apenas 28 años de edad, y víctima de una sobredosis accidental de medicamentos, su deceso puso fin, de golpe, a una de las carreras cinematográficas más interesantes de la década pasada, y que al momento de su muerte, iba en alza, a pasos agigantados. Dueño de una carrera notable, su partida pegó muy fuerte y sigue doliendo hasta ahora.

A modo de homenaje, repasemos algunas de las memorables actuaciones que Ledger nos dejó. Démosle.

DIEZ COSAS QUE ODIO DE TI (1999)

En esta memorable comedia romántica adolescente, suerte de adaptación libre de La Fierecilla Domada, de Shakespeare, Ledger tuvo su primer protagónico. Es la historia de las hermanas Kat (Julia Stiles) y Bianca (Larissa Oleynik), dos hermanas muy diferentes entre sí, y lo que pasa cuando un joven llamado Cameron (Joseph Gordon-Levitt), se enamora de Bianca. Sabiendo que el padre de ellas ha establecido que Bianca sólo podrá tener novio cuando Kat lo tenga, y conociendo el difícil carácter de Kat, Cameron contrata a Patrick Verona (Ledger), el alumno nuevo del colegio, cuyo cartel de fechorías es interminable, el único que podría enamorar a Kat, y así lograr que el estricto padre de ellas ceda en su inflexible código. Imposible no adorar esta gran comedia.

EL PATRIOTA (2000)

El salto de Ledger a las superproducciones, de la mano de Mel Gibson. Aquí encarna a Gabriel Martin, hijo de Benjamin Martin (Gibson), veterano de guerra que se resiste terminantemente a participar de la revolución estadounidense, que se ve obligado a hacerlo cuando Gabriel, contrariando sus órdenes, decide enrolarse. Su primer rol dramático y ya se hacía notar.

CORAZON DE CABALLERO (2001)

Adaptación libre de un capítulo de los Cuentos de Canterbury, de Geoffrey Chaucer, Ledger interpreta a William Tatcher, un joven escudero inglés que asume la identidad del caballero a quien servía a la muerte de éste, para participar en aquellas justas en que su patrón había pactado participar. Como resulta ser un gran exponente en este tipo de encuentros, William va ganando cada vez mayor popularidad, y llama la atención de un inescrupuloso conde (Rufus Sewell). Esta debe ser una de las mas originales lecturas de las historias de caballeros, y ciertamente una de las más divertidas.

MONSTER’S BALL (2002)

Su participación en esta película es breve, encarnando a Sonny Grotowski, hijo de Hank Grotowski (Bllly Bob Thorton) y al igual que él, se desempeña como carcelero en el pabellón de la muerte, en un pueblo del sur de Estados Unidos. Ambos tienen una relación distante pese al parentesco y a trabajar en lo mismo, motivado por el marcado racismo, crueldad y violencia de Hank para con el resto del mundo. Hastiado del desprecio que recibe, Sonny toma una decisión radical que alterará la forma en que su padre observa su entorno.

BROKEBACK MOUNTAIN: SECRETO EN LA MONTAÑA (2005)

Aunque ya tenía un puñado de actuaciones destacadas, fue con este filme que tuvo sus primeras nominaciones como mejor actor. De la mano de Ang Lee, Ledger encarna a Ennis Del Mar, un joven granjero que, junto a Jack Twist (Jake Gyllenhaal) son contratados por un ganadero para pastorear sus ovejas. Ambos se enamoran de inmediato, y aunque ambos en el futuro formarán sus propias familias, mantendrán en secreto la relación entre ellos.

BATMAN: EL CABALLERO DE LA NOCHE (2008)

Si la anterior fue la que acercó a Ledger a las ligas mayores, con esta se ganó la inmortalidad, y la última que alcanzó a rodar por completo antes de su deceso. Dirigido por Christopher Nolan, Ledger encarna al Joker, un criminal de desconocido pasado que se inmiscuye en el hampa de Gotham City, y ofrece sus servicios para una misión particular: matar a Batman (Christian Bale). Claro que sus reales intenciones están muy lejos de acabar con la vida del enmascarado, ni de hacerse rico a costa del bajo mundo de la ciudad. Esta ha sido una de las películas regalonas de este blog desde sus inicios, así como su personaje, por lo cual, para que vamos a ahondar en ella, más allá de los premios que dio para su intérprete, especialmente el Golden Globe y el Oscar.

A su fallecimiento, Ledger se encontraba rodando El Imaginario Mundo del Doctor Parnassus, bajo la dirección de Terry Gilliam, quien debió modificar el argumento de la película para poder completar el rodaje.

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

 

 

sola contra todos (ese ruido que de vez en cuando hace bien oír)

Era una noche normal, luego de una celebración, para Marina (Daniela Vega), transexual, camarera y aspirante a cantante lírica, hasta que su conviviente, Orlando (Francisco Reyes) en mitad de la noche sufre un ataque fulminante y fallece a poco de llegar a la sala de urgencias.

Como si no fuera suficiente con esta pérdida, durante los siguientes días Marina atravesará por toda clase de inconvenientes, principalmente a causa de los reproches, prejuicios y violencia que la familia de su difunta pareja ejercerán sobre ella…

ANTES DE CONTINUAR: Si aquí o en alguna red social usted dirá cosas del tipo “Ez un hombde! Ez un degenedado! Ez un pedvedtido! Ezto ez inmodal!” y similares, dése por reportado, bloqueado y se hará acreedor de, si está a mi alcance y perdonando el francés, una buena patá en la raja. Así que si le incomoda leer esta reseña, o ver la película en comentario, puede dejar de hacerlo. No lo voy a obligar y, por el contrario, me haría un favor.

Ahora si.

Esta era una de las deudas que venía arrastrando, y con la de nominaciones y reconocimientos que ha logrado (incluyendo una inminente nominación al Oscar como Mejor Película Extranjera, y probablemente Mejor Actriz), ya me daba vergüenza seguir aplazando Una Mujer Fantástica. Y, ciertamente, el trabajo de Sebastian Lelio es, con justicia, el gran estreno local del año pasado.

Estrenada en febrero de 2017, durante el Festival de Cine de Berlín, en el cual se adjudicó el Oso de Plata al Mejor Guión (para Lelio en colaboración con Gonzalo Maza), además del Teddy Award, que el mismo festival entrega para el cine de temáticas LGBT, estamos ante una historia que pega fuerte por su honestidad, y a la vez su coraje para hacerse cargo de un tema complicado.

A través de las cosas que le toca vivir a Marina (una sobresaliente Daniela Vega) Una Mujer Fantástica no se guarda nada a la hora de exponer el difícil pasar de una persona transgénero inmersa en una sociedad que aún no sabe como afrontar esta condición.

El relato es duro, doloroso, pero respetuoso y logra presentar la situación de Marina, sin caer en caricaturas ni lugares comunes, además de brutalmente honesto.

Marina debe enfrentar discriminación, resentimiento, sospechas, prejuicios, odio, violencia incluso condescendencia y paternalismo por parte de la familia de Orlando (breve, pero notable trabajo de Francisco Reyes), todo lo cual debe enfrentar sólo para poder despedirse de éste. Y todo esto debe afrontarlo sola.

La dirección de Lelio, apoyada en la impecable fotografía de Benjamín Echazarreta, el gran montaje de Soledad Salfate, y con un casting que reúne los nombres más importantes y respetados de la industria local logra que sintamos toda esta vorágine como propia. Los golpes, los insultos, hasta la rabia de Marina y su urgente necesidad de explotar, se nos da en forma natural y automática.

Hay que decir, eso sí, que no es una película fácil de procesar para el espectador standart, ese que va ocasionalmente al cine, y si va, es para ver el blockbuster de turno. De hecho, aún con el palmarés que ya venía acumulando a la época de su estreno comercial en Chile, en abril pasado, su taquilla, que no fue nada mala, fue baja si pensamos en una película que está en carrera por premios en las ligas mayores.

Aquí podríamos caer en el eterno y bizantino debate sobre la capacidad intelectual del espectador, y sería fácil explicar el problema de esta forma. Pero yo creo que va más allá de eso.

Coincidencia o no, Una Mujer Fantástica se estrenó y ha corrido en paralelo con la discusión, tanto a nivel social como legislativo, de la identidad de género. En ambos casos, la ignorancia del ciudadano común frente a esta situación es evidente y escandalosa.

Una película como ésta la tiene difícil, en la medida en que seguimos siendo una sociedad a la que le aterra enfrentar estas discusiones, que aún hace chistes crueles y ofensivos al respecto. Donde aun se les da tribuna a “líderes de opinión” que hablan sobre la base del prejuicio y la idea fija, y donde una persona, de cuestionables capacidades intelectuales y morales, puede pasearse arriba de un bus que pomposamente llama “de la libertad”.

Como ven, esto va más allá de lo estrictamente fílmico.

En fin, nadie es profeta en su tierra. Una Mujer Fantástica, su director, su protagoinista, han acumulado menciones, elogios, nominaciones, premios, a nivel mundial. Y esos logros cinematográficos, al fin y al cabo, son los que importan.

Si usted espera un pronóstico de cara al Oscar, voy a ser sincero: no me atrevo a dar uno. De quedar Una Mujer Fantástica en la quina final, muy probablemente competirá con la cinta sueca The Square y la alemana In The Fade, que también corren con gran favoritismo. Hace rato que esta categoría no estaba así de peleada. Así que esto es de pronóstico reservado.

Como fuera, Una Mujer Fantástica es un logro tremendo para nuestro cine. No solo por sus obvias virtudes artísticas, sino también, no lo vamos a negar, por el ruido que ha hecho a nivel social, ruido que, a una idiosincrasia como la nuestra, le hace muy bien oír de vez en cuando.

PD: Qué buen uso se le da a Time, de Alan Parson’s Project.

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UNA MUJER FANTASTICA

Director: Sebastian Lelio

Intérpretes: Daniela Vega; Francisco Reyes; Luis Gnecco; Aline Kuppenheim; Antonia Zegers; Marcial Tagle; Amparo Noguera; Nicolás Saavedra; Roberto Farías; Sergio Hernández; Nestor Cantillana; Alejandro Goic; Trinidad González; Sergio Hernández; Erto Pantoja

Drama

2017

*Las nominaciones al Oscar deberían ser anunciadas mañana martes 23. Informaremos lo que corresponda.

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata