La Risa Del Mal

Esa lluviosa tarde de invierno, en 1988, fue la última vez que vieron con vida al pequeño Georgie Denbrough, cuando jugaba con un barquito de papel que su hermano Bill (Jaeden Lieberher) le había construido.

Al inicio de las vacaciones de verano del año siguiente, Bill prepara junto a sus amigos Ed (Jack Dylan Glazer), Ritchie (Finn Wolfhard) y Stanley (Wyatt Oliff) una expedicion hacia los desagues de las alcantarillas de Derry, el pueblo donde viven, como última esperanza de encontrar con vida a Georgie…y de paso escapar de matones como Henry Bowers (Nicholas Hamilton).

Esto último los reúne con otros chicos del pueblo, como Beverly Marsh (Sophia Lillis), Ben Hascom (Jeremy Taylor) y Mike Hanlon (Chosen Jacobs), todos víctimas habituales de los matones del colegio y del menosprecio en general. Pero no es lo único que los vincula, ya que últimamente, todos han sido acosados por una terrorífica identidad: una criatura de pesadilla llamada Pennywise (Bill Skarsgard)..

It (Eso) es una de las novelas fundamentales tanto de la literatura fantástica y del terror, como dentro de la bibliografía de su autor, el maestro del género, Stephen King. Y aunque ya había sido llevada a la pantalla en 1990, en una miniserie televisiva apenas correcta, siempre había estado la inquietud por una adaptación que realmente estuviera a la altura de su autor y de su importancia.

Cuando hace un par de años se confirmó la realización de una nueva adaptación, las expectativas comenzaron a crecer. Y si bien aun estaba en el recuerdo el flojo desempeño de la serie antes citada, cuando se confirmó al argentino Andy Muschetti, quien venía de dar una de las grandes sorpresas del terror de los últimos años con Mamá (2013, apadrinado por Guillermo Del Toro), las esperanzas de tener una gran película comenzaron a crecer.

Lo concreto es que todas esas expectativas han quedado satisfechas con creces, ya que las virtudes de esta versión 2017 de It hacen de esta una de las grandes películas de la temporada, una de las mejores e imprescindibles de esta temporada.

Trasladando acertadamente la acción desde la década de los ’60 a fines de los ’80, de manera que la historia sea más accesible al público actual, Muschetti construye una historia que dentro del terror funciona bien, entendiendo la obra de King como no lo hizo el responsable de la versión de 1990, en el sentido que esta encarnación del mal se manifiesta no por casualidad en la pandilla de preadolescentes protagonistas.

No en vano conocidos en su comunidad como The Losers (perdedores), todos y cada uno de sus protagonistas tienen motivos para verse sobrepasados por el miedo. Perseguidos por algunos, menospreciados por otros, son un puñado de jóvenes sobrepasados por las circunstancias. Asi es como se convierten en blancos fáciles de una entidad que precisamente se alimenta de sus temores.

Pennywise, a la larga, no es otra cosa que el miedo mismo, que se hace más fuerte con el miedo de sus víctimas. Especialmente si se trata de víctimas débiles, solitarias y despreciadas como estos chicos, cuyas vidas han sido marcadas por la tragedia, el acoso o la culpa.

It destaca por la reconstrucción de la época y el entorno en que se desenvuelve la historia, muy exacta, respetuosa. Cabe resaltar además la excelente lectura que Muschetti hace del relato de Stephen King, relato que hace hincapié en las desventajas que tienen los protagonistas para subsistir dentro de su propio entorno (y con mayor razón sobrevivir a la presencia del terrorífico personaje), además de generar atmósferas y secuencias impactantes que realmente dejan sin aliento.

Otro gran punto es la construcción de los personajes, donde debemos aplaudir el buen desempeño que su director logra de su joven elenco, quienes no solo nos convencen de las difíciles circunstancias en que tienen que pasar los, en teoría, mejores años de sus vidas, sino además terminamos celebrando la excelente química que lograron entre sí. Uno ve a Bill, Beverly y al resto conviviendo, resistiendo a los abusones, huyendo del macabro personaje que los atormenta…y lo cree completamente.

Y claro, no vamos a dejar de mencionar a Bill Skarsgard, hermano y nieto de actores, quien se convierte en el siniestro Pennywise, y da vida a uno de los personajes más aterradores de la historia del cine. En el cuerpo de este macabro ser alimentado por los miedos de las personas, Sakrsgard rinde una interpretación sublime, dando vida a un ser que se vuelve la pesadilla a plena luz del día de nuestros jóvenes protagonistas, y que ciertamente no dejará a ningún espectador indiferente.

No han sido pocos los millenials que han causado toneladas de vergüenza ajena alegando que It es una mala copia de Stranger Things. Su ignorancia nos resulta ofensiva, pero que es aplastada por los innegables logros de esta película. Con todo el respeto que me merece la serie de los Duff Brothers, cabe recordarle a la generación criada con memes y snapchat que antes, ahora y siempre habrá un solo Rey por encima de ellos. Rey al que esta película rinde tributo y ratifica por qué sigue imbatible en la cúspide que su genialidad le ha granjeado.

Claramente, uno de los filmes fundamentales del 2017.

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IT

Director: Andy Muschetti

Interpretes: Jaeden Lieberher; Jack Dylan Glazer; Finn Wolfhard; Wyatt Oliff; Nicholas Hamilton; Sophia Lillis; Ben Hascom;Chosen Jacobs;Bill Skarsgard

Terror

2017

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

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HARRY DEAN STATON 1926-2017

Quizás por su nombre no lo reconozca, pero su cara se le hará familiar en la medida que le empiece a recitar algunas de las grandes actuaciones que se anotó en su carrera.

Alien: El Octavo Pasajero; Escape de Nueva York; One From The Heart; Christine; Paris, Texas; Pretty in Pink; La Última Tentación de Cristo; Corazón Salvaje; Twin Peaks: Fire Walk With Me; Pánico Y Locura En Las Vegas; Una Acción Civil; The Straight Story; Inland Empire; Avengers; Sie7e Psicópatas, o series como Big Love o Twin peaks.

Eso quiere decir que sus servicios fueron requeridos por Ridley Scott, John Carpenter, Francis Ford Coppola, Wim Wenders, John Hugues, Martin Scorsese, David Lynch, Terry Gilliam…saque la cuenta.

Harry Dean Stanton fue de esos buenos y leales actores que aunque sus personajes no fueran los principales, si se hacían notar. De esos actores de un talento que, aunque su personaje sólo tuviera un par de líneas menores, vaya que les daba importancia, peso, presencia.

Harry Dean Stanton falleció esta tarde, a los 91 años, en un hospital de Los Angeles.

QEPD

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humanidad en cautiverio

Varsovia. 1939.

Jan Zabinski (Johan Heldenberg) y su mujer Antonina (Jessica Chastain) administran el mayor zoológico de la capital polaca.

Luego de los bombardeos alemanes sobre la ciudad y su conquista por el Tercer Reich, el recinto se ve claramente perjudicado, cuando muchos animales mueren a causa de las bombas, algunos son capturados para investigación o para las colecciones privadas de oficiales del régimen, o simplemente asesinados por los soldados por pura diversión.

Luego de la formación del gueto de Varsovia, y a través de Lutz (Daniel Bruhl), un oficial del Reich con afinidad por la zoología, los Zabinski consiguen hacer subsistir su parque, ahora devenido en criadero de cerdos para alimentar a las tropas germanas. Sin embargo, esta es una fachada para la verdadera motivación de la pareja: ocultar en sus dependencias a judíos rescatados del gueto, mientras dure la ocupación…

Oskar Schindler no fue el único. Acaso el más conocido, y el que tuvo mejor prensa (Spielberg). Pero la historia ha consignado la existencia de otros ciudadanos alemanes, austriacos y demás naciones del Reich que, arriesgándolo todo, fueron contra la corriente y resistieron la ocupación, sea dándoles batalla, sea protegiendo a las mismas víctimas de la opresión, salvando no solo a algunas cuantas decenas, centenas, miles, de terminar en la cámara de gases, sino que además dando todo un subgénero dentro del cine de la II Guerra Mundial.

La Lista de Schindler, The Black Book (¿quién iba a pensar que un director tan de pacotilla como Paul Veerhoveen iba a tener un segundo aire tan potente en Europa?), La Ladrona de Libros, y ahora se suma la aún sin fecha de estreno por aquí The Zookeeper’s Wife.

Basado en la novela de Diane Ackerman, que a su vez compilo los diarios que Antonina Zabinski escribió durante la ocupación nazi y como su zoológico sirvió de escondite para más de trescientos judíos que vivieron para contarlo, y las no pocas peripecias que tuvieron que enfrentar para mantener el secreto.

La hazaña no tuvo nada de fácil. Estamos hablando de una pareja joven, uno o dos empleados leales y un gran peladero que supo de tiempos mejores, manteniendo a decenas de perseguidos ocultos en las mismas narices de las tropas hitlerianas ¿Cuánto tiempo iba a resistir la farsa? ¿Cuánto iban a durar los recursos, las excusas? ¿Cuánto iba esta pareja a resistir la presión?

Es cierto que la directora Niki Caro simplifica la historia y se salta los detalles más escabrosos, lo que no por eso debilita la historia, la cual hace bastante justicia en su narradora principal, Antonina (en otra notable interpretación de Jessica Chastain, la cual hace rato tengo en un puesto alto de mis actrices favoritas). Es a través de ella de quien se cuenta la historia, quien canaliza los diversos sucesos que su familia debe atravesar durante la ocupación nazi.

Dije que la simplifica, si, pero sin llegar a extremos patéticos como Jakob The Liar y la infumable La Vida Es Bella. Cierto es que Zookeeper’s … no alude tan explícitamente a los momentos más duros de la ocupación nazi sobre Polonia (como si lo hizo Spielberg con Schindler, que dedica gran parte del metraje a la invasión, a la vida en el gueto y a su traslado a Auschwitz, por citar el ejemplo más recurrente) pero creo que no lo necesita. Y si lo hubiera hecho, creo que hubiera desvirtuado mucho la historia.

Por lo demás, no existe constancia de que Antonina Zabinski ni nadie de su familia hubiese estado en el gueto o en el campo de concentración, mal podría hacer referencia a estos hechos.

Con lo que nos cuenta es más que suficiente para entender el drama de los judíos (nadie en su sano juicio y con un mínimo de humanidad lo celebraría o validaría) y lo malditos que fueron los nazis.

Es una película correcta en su construcción, en su desarrollo y en su relato, precisa en cuanto a los hechos que debe contar, que no pretende marcar un antes y un después en la historia de su género. Es una película que se disfruta, impacta y emociona cuando y como tiene que hacerlo. Eso es lo que uno espera cuando uno ve una película, y bajo el actual yugo del blockbuster, eso es algo que hay que agradecer.

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THE ZOOKEEPER’S WIFE

Director: Niki Caro

Interpretes: Jessica Chastain; Daniel Bruhl; Johan Heldenberg; Iddo Goldberg; Efrat Dor

Drama

2017

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El Gigante Amistoso

Al hablar de animación..¿que estudios se nos vienen a la mente? De inmediato, Disney/Pixar, Ghibli, Laika…luego podemos hablar de todos los demás: Dreamworks, Illumination, Blue Sky, Toei, incluso Netflix, en fin…pero…y Warner Bros? Bien, gracias.

Ello porque por mucho que Warner ha compartido el reinado de Disney en la animación televisiva y a nivel doméstico (especialmente los últimos 25 años, tras adueñarse del otrora gigante de la animación, Hannah Barbera, de marcas como Cartoon Network, Lego o DC Comics) lo cierto es que la presencia de WB en el espectro del cine animado es bastante baja.

Solo hace un par de años, con el lanzamiento de las películas de Lego en cines, ha tratado de compensar todo el tiempo perdido. Tiempo que ha perdido por su propia culpa, pues, desde mediados de los ’90, su producción en este campo ha sido o muy pobre de contenido, o muy pobre en su difusión.

Cuando hablaba algunas semanas atrás de Batman: La Máscara Del Fantasma, convinimos que siendo una gran película, esta no anduvo bien en taquilla, principalmente por la poca fe que la propia WB tenía en el producto, estrenándola en menos salas (pocas en comparación con las que aparecen tomadas por el blockbuster de turno..y ni hablar de su distribución fuera de EEUU) de las calculadas originalmente, y sin poner muchos recursos en publicidad. Y lo mismo paso algunos años después, en 1999, con El Gigante de Hierro, otra joya que ha pagado las consecuencias de una mala promoción.

Este filme, basado en un cuento del autor Ted Hughes, marca el debut como director de Brad Bird, animador que ya sumaba en su curriculum una carrera de al menos quince años como asistente, animador, editor, en fin, en diversas laboras dentro del género, y como director se había anotado una cantidad no menor de capítulos de Los Simpson, para luego ser reclutado por Pixar, firmando dos de los capítulos más gloriosos de este estudio: Los Increíbles y Ratatouille, y hasta ha incursionado en el cine live-action con la cuarta parte de Misión Imposible, y la subvalorada Tomorrowland, nuevamente para Disney. Bueno, aquí partió todo.

Es 1957, y Hogarth Hughes, un chico que no debe tener más de diez años, alucina permanentemente con la ciencia ficción, los viajes espaciales y las aventuras fantásticas que ve en las películas que ve y en los comics que lee. De pocos amigos, por no decir ninguno, Hoghart vive con su madre, Annie, camarera de un restaurant y que renta las habitaciones de su casa para solventar sus gastos, quien normalmente debe lidiar con las consecuencias que van dejando las jugarretas de su hijo.

Cierto día, en el restaurant, Hoghart escucha una historia increíble, acerca de un navegante que se salvó de naufragar durante una tormenta por una criatura increíble, un gigante metálico. Nadie de los presentes le cree al narrador, pero esa misma noche, durante un apagón, Hoghart descubre que es verdad, cuando descubre que el causante es un humanoide de varios metros de altura, que ha dejado abundante destrucción a su paso.

Con la ayuda de Dean McCoppin, un escultor frustrado devenido en cuidador de un depósito de chatarra cercano, de quien se ha hecho medianamente amigo, Hoghart mantiene en secreto la existencia del gigante y le enseña algunos conceptos básicos de la vida en comunidad, como el bien y el mal, la protección al más débil y como usar sus increíbles habilidades para ayudar y no para destruir. Todo ello, mientras un egocéntrico y ambicioso agente federal, Kent Mansley, también está en busca del gigante, temiéndolo una amenaza proveniente de alguna nación enemiga, en los primeros años de la guerra fría.

El Gigante… es un claro homenaje de su autor a la ciencia ficción de la vieja escuela, esa que surgió a mediados de los ’30 y que tuvo un revival durante los primeros años de la posguerra, coincidiendo con el pánico por una inminente guerra nuclear y el auge de las teorías conspirativas que crecieron como la mala hierba durante el surgimiento de la guerra fría. No sería el último homenaje de Bird a esta etapa de la cultura popular. Tanto en Los Increíbles como en Tomorrowland se aprecia su gran devoción por esta clase de sci-fi.

El tributo no se queda en la mera estética y contenido vintage, muy respetable y digno, por lo demás. Lo que en verdad celebra esta historia es  la imaginación, la creatividad y esa sed de aventuras que encuentra en la infancia su terreno fértil. Ello está reflejado en la actitud del niño para con el gigante. Donde muchos ven una amenaza, Hoghart ve a alguien tan solitario como el, y por alguna razón que un niño con una creatividad febril como la suya, le enseña cómo sacarle el jugo al potencial de bondad que existe dentro de la criatura. A como usar sus increíbles habilidades para ayudar a otros, no para destruir o sacar provecho personal de eso. Que Hoghart tome como ejemplo de conducta para el gigante a Superman, estereotipo contemporáneo del personaje que usa sus extraordinarias dotes para procurar el bienestar ajeno antes que el propio es prueba de ello.

Entretenida, emocionante y emotiva en partes iguales, El Gigante de Hierro es una de las grandes víctimas de las malas decisiones ejecutivas. En el diccionario debería salir como ejemplo de la injusticia el trato que la Warner le dio a este filme en su minuto, por lejos una de las grandes películas animadas de la historia. Suerte para todos que la historia ha hecho lo suyo, y las versiones en dvd y bluray han compuesto un poco las cosas.

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THE IRON GIANT

Director: Brad Bird

Animacion

1999

P.D.: Ojo con el cameo/homenaje a The Iron Giant que aparece en el trailer de Ready Player One…¿querían obras que dejaran legado? Aquí tienen una.

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no estar a la altura del mito

Luego de concluida la guerra contra el ejército del maligno mago Mordred, y tras conspirar y usurpar el trono de su hermano Uther (Eric Bana), Vortigern (Jude Law) ha asumido el reinado de Camelot, gobernando con mano dura y sin contrapesos durante largos años.

Cuando la legendaria espada Excalibur surge desde las aguas de un lago, Vortigern, consciente del mito de que quien sea capaz de removerla de la piedra en la que esta clavada será el siguiente monarca, el rey manda a todos los hombres de su reino a intentar sacarla para demostrar la falsedad del mito.

Lo que no contaba es que un joven criado en las calles de Londinium, una de las más populosas ciudades de Camelot, llamado Arthur (Charlie Hunnam) sería capaz de alzar la espada, y amenazar el trono de Vortigerm. Ello llevara al rey a dar cacería al joven, quien, con la ayuda de una pequeña resistencia, escapa, descubriendo en el proceso, muchas cosas que el ignoraba de su propio pasado.

El mito del Rey Arturo y sus caballeros de la mesa redonda es una de las mitologías más populares de la cultura occidental, y como tal ha sido varias veces llevado a la pantalla, sea mediante obras sublimes como la clásica Excalibur (John Boorman, 1980), animaciones (siendo La Espada en la Piedra, de Disney, la más importante y la mejor de estas adaptaciones), y hasta comedias (Monthy Python y el Santo Grial).

La más reciente adaptación del mito, Rey Arturo y La Leyenda de la Espada, llega en un momento prodigioso para los cultores de la fantasía medieval. Es decir, estamos en una época en que un capítulo de Game Of Thrones puede detener el movimiento del planeta por una hora, y en que ya no es tan insólito encontrarse con ferias del renacimiento, o con devotos de la imaginería medieval.

Con este vuelo a su favor, más la importancia intrínseca del mito artúrico, el nuevo filme del inglés Guy Ritchie debería haber significado otra gran página en la historia cinematográfica del escudero que llegaría a ser rey, y debería haber tenido un desempeño impactante. Pero no.

Porque más allá de algunas escenas de acción convincentes y algunas secuencias graciosas, la historia está contada de una manera tan floja, que es incapaz de mantener la atención o el interés del espectador. No es que sea aburrida precisamente, lo que sucede es que es tan poco atractivo el relato, incapaz de atrapar al espectador, que uno no alcanza a aburrirse, o encontrarla mala, porque simplemente a la hora de ponerse a pensar en eso ya simplemente llego a un momento en que la película le dio lo mismo.

Cierto es que este cine es “de matiné”, tipo de películas donde lo que se privilegia es la entretención lisa y llanamente, y en función de eso es que uno termina perdonándole muchas cosas, siempre que la historia tenga un mínimo de atractivo. Cuando llegas a la mitad de la película sin que pase nada relevante, y cuando sucede resulta que el espectador ya no está poniendo atención, es porque tu filme tiene algún problema.

Y es que frente a este tipo de historias los parámetros han cambiado. Rey Arturo… sale a perdida si lo comparamos con otras adaptaciones directamente ligadas al mito artúrico, pero también se queda corta si uno la compara con Game of Thrones, como he dicho antes el gran referente de la fantasia medieval actualmente, quedando como un mal combinado de escenas eliminadas de la serie con la que HBO detiene lo que todos estamos haciendo durante unos cuantos domingos cada año. Cuando se dice que en estos días se hace mejor televisión que cine, aquí tenemos un ejemplo claro.

Lástima por Guy Ritchie, un realizador interesante en el pasado, responsable de joyas d culto como Snatch: Cerdos y Diamantes, o Juegos, Trampas y Dos Armas Humeantes, pero que hace rato anda con la brújula perdida, y su filme no es más que aporte a un año,  con algunas honrosas excepciones que salvan el promedio, particularmente desolador.

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KING ARTHUR AND THE LEGEND OF THE SWORD

Director: Guy Ritchie

Interpretes: Charlie Hunnam; Jude Law: Djimon Honsou; Astrid Berges-Frisbey; Eric Bana; Annabelle Wallis

Aventuras

2017

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oriente segun occidente

Durante la temprana edad media china, dos mercenarios europeos, Williams (Matt Damon) y Tovar (Pedro Pascal) huyen tras robar una importante carga de pólvora, hasta que son capturados por una unidad del ejército chino, cuando estos se ven atrapados contra la Gran Muralla que rodea ese país.

Durante su cautiverio, Williams y Tovar ven en acción a la Orden Sin Nombre, rama del ejercito especializada en combatir a los gigantescos taoties, reptiles de gran tamaño y ferocidad que cada sesenta años despiertan y atacan todo a su paso. Con la forzada ayuda de los europeos, la Orden consigue repeler a los taoties por el momento, por lo que ponen a ambos mercenarios en libertad, dentro de la muralla.

Williams se gana el respeto de los soldados de la Orden, especialmente de la general Lin (Tian Jing) luego de que sus ideas ayuden a repeler a los taoties, lo que choca con los planes de Tovar, quien tras conocer a un inglés preso por intentar robar pólvora a los chinos, Ballard (Williem Dafoe) quien les ofrece la posibilidad de escapar del lugar…

No es la primera vez que el cine oriental se cruza con la industria hollywoodense. En 2000, una de las grandes películas de ese año fue El Tigre y El Dragón, de Ang Lee, y no han sido pocas las veces que ambas industrias, tan distintas entre si, se han retroalimentado. Lamentablemente no todas estas alianzas o colaboraciones han sido dignas de celebración (pensemos en cuantas buenas películas orientales han terminado siendo víctimas del cedazo del blockbuster y hechas papilla al adaptarse al criterio occidental. Oldboy, por poner un ejemplo cercano).

El ultimo espécimen de ese trasvasije es La Gran Muralla, filme dirigido por Zhang Yimou, uno de los grandes valores del cine oriental de las últimas décadas, responsable de esa suerte de trilogía que se dio la década pasada con Héroe (2002), La Casa de las Dagas Voladoras (2004) y La Maldición de la Flor Dorada (2007). Y a decir verdad tiene sus pros y sus contras.

El gran pro va por el lado de lo respetuosa que es de la estética del cine oriental. Escenas de gran espectacularidad, visualmente impresionantes, criaturas fantásticas muy convincentes en su realización. Las escenas de acción resultan creíbles y los taoties, las míticas criaturas que hacen pasar un mal rato a nuestros héroes, se ven realistas. En ese apartado, ningún problema.

La falla está en la flojera de su guion. La idea del enfrentamiento entre hombres y monstruos es buena, al punto que estos últimos sean la verdadera razón por la cual los chinos construyeron su gigantesca e icónica muralla, pero se cae en cuanto la necesidad imperiosa de que el occidental sea el héroe de la historia. Todo lo que tiene que ver con el mercenario, el rufián devenido en noble guerrero que es Matt Damon se ve forzado, y todo su proceso evolutivo parece que se da porque sí, porque así lo decía el libreto. Esto hace que la historia pierda potencial, y baje los bonos que podría haber tenido como historia épica en otro filme más de aventuras.

Las comparaciones son odiosas, pero uno piensa en historias similares, como El Ultimo Samurái (Edward Zwick, 2004, con Tom Cruise de protagonista) y piensa que esta última al menos se da el tiempo –quizás demasiado- de dejarnos claro porque el protagonista experimenta el giro en 180 grados que sufre en su vida. La Gran Muralla se farrea a un intérprete varias veces mejor que Cruise –Damon..la verdad sea dicha- en un personaje cuyas motivaciones para ser mejor persona de la que era al principio de la historia quedan dando bote.

Lo mismo las del personaje de Williem Dafoe, del cual uno es incapaz de entender los monos que pinta en esta historia.

Con todos sus vacíos, lo cierto es que la historia se cuenta de manera bastante aceptable. Uno se queda mirando y quiere saber cómo termina. La Gran Muralla es otra de esas películas de las que uno al otro día no va a recordar, pero mientras la está viendo, lo siento es que se siente bastante conforme. No da para mucho, pero tampoco es que se le pida tanto, y en ese orden de ideas, basta.

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THE GREAT WALL

Director: Zhang Yimou

Interpretes: Matt Damon; Pedro Pascal; Tian Jing: Williem Dafoe; Andy Lau; Hanyu Zang; Han Lu

Accion/Aventuras

2016

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25 Años de un Hito Irrepetible

(Si, otra columna más sobre Batman…¿Qué?¿Acaso no siguen este blog desde su fundación?)

Los ’90 fueron una década interesante para la animación. Por un lado, la animación japonesa, encabezada por producciones como Akira o Ghost In The Shell, conquistaba el mercado estadounidense causando una verdadera revolución. El mundo de las caricaturas dejaba de lado años dedicados a conceptos nefastos como “XX e Hijo” o “XX Kids” y se enfrentaba a una sacudida gigante con el auge de series como Los Simpsons, The Critic, Ren & Stimpy o Beavis & Butthead. Aparecían los primeros cortos de Pixar, allanando el camino para su primer gran hito (Toy Story). Y si bien los superhéroes habían hecho un muy digno acto de presencia gracias a las versiones noventeras de Spiderman, X Men y los Avengers, ninguna de estas series golpeo tanto a más de un género como la creación que esta semana cumple medio siglo desde su debut.

Batman: The Animated Series debuta en septiembre de 1992 luego de que la Warner Bros, entusiasmada con el revival de Batman en los medios tras su reconstrucción en 1986, gracias a Frank Miller, y a la película de 1989, dirigida por Tim Burton, quiso seguir exprimiendo de esta gallina de los huevos de oro en que se había convertido el Caballero de la Noche, encargando a su departamento de animación la realización de diversos proyectos alusivos al personaje.

El proyecto elegido finalmente fue el presentado por los animadores Bruce Timm y Paul Dini (aunque con la colaboración de Alan Burnett, Kevin Altieri y Benjamin Melniker) y vio la luz por primera vez en EEUU un 4 de septiembre de 1992, aprovechando el vuelo dejado por Batman Returns algunos meses antes. La respuesta fue inmediata, positiva y unánime.

La principal virtud de la serie fue, tal como lo habían hecho Miller y Burton, rescatar el espíritu del Batman original. Tras años de situar al personaje en escenarios de ciencia ficción, The Animated Series (TAS) nos presentaba a un Batman tal como fue concebido: por un lado, como un vigilante, un marginal que surge de la oscuridad para enfrentar un entorno criminal que sobrepasa enormemente los esfuerzos de la oficialidad. Atormentado por la tragedia que ha marcado desde siempre su vida, aquí no hay viajes al espacio ni cruces interdimensionales. Hay un personaje que ha dedicado su vida, todos sus esfuerzos humanos, materiales, físicos e intelectuales a luchar contra la delincuencia, y a asegurarse que nadie nunca más sufra a causa del crimen o de la injusticia.

Eso rescata también TAS: al Batman que antes de superhéroe, es un detective, un investigador, un agente secreto si se quiere. Un ser engendrado por la oscuridad del entorno en que se desenvuelve (una Gotham City anacrónica, con un toque de retrofuturismo que solo sirvió para hacerla ver más grandiosa pese al caos en que sobrevive) para convertirse en la pesadilla de los malhechores.

Ciertamente, se trata de argumentos más adultos de lo que se había mostrado antes en alguna serie animada de Batman, que recoge a la perfección la complejidad del personaje y de su mundo. Batman ya no era un mero encapuchado al servicio de la policía cazando ladrones de bancos. Muchas veces a lo largo de la serie Batman apareció evitando –o pasando por encima- de la autoridad, que lo termina aceptando como un mal necesario para otros males peores.

Si bien esta serie bebe mucho de lo concebido por Frank Miller en Año Uno, y por Burton en el cine, .el Batman de TAS también se acerca mucho más al Batman de los ’70, ese que Dennis O’Neill en los guiones, y Neal Adams en el arte llevaron de vuelta a las tramas policiales y detectivescas, lo que lleva a rescatar también la figura de James Gordon, por años un secundario que se limitaba a prender y a apagar la batiseñal. Aquí, el buen Jimmy fue reivindicado totalmente, como el compañero de batallas más leal que el Murciélago ha tenido en su carrera, muchas veces dispuesto a sacar la cara por su socio encapuchado.

Los villanos también tuvieron su upgrade. Ya no se trataba de bandidos excéntricos robando bancos, museos o joyerías. Ahora se trataba de criminales de tomo y lomo, que no tendrían problemas para matar a alguien en cámara de ser necesario para conseguir sus planes, sea robar un banco, hackear un sistema informático o simplemente causar daño porque les resulta gracioso.

Conforme avanzo la serie pudimos ver las versiones actualizadas de personajes clásicos del entorno batmaniano como Robin (quien en la tercera temporada de la serie se volvió de personaje recurrente en protagónico), Batgirl y Alfred, así como de sus villanos más populares: el Joker (que saco a Mark Hammill del ostracismo y lo volvió a poner en primer plano), Catwoman, el Pingüino, el Acertijo, Espantapájaros, pero también se dio el tiempo para introducir personajes que ya existían en el comic, aunque nunca tuvieron oportunidad en la animación, como Tim Drake, Zatanna, Etrigan, Harvey Bullock, Renee Montoya, Manbat, Jonah Hex, Dos Caras, Poison Ivy, el Ventrílocuo Ra’s Al Guhl o Bane…e introdujo otros tantos, en especial a la siempre adorable Harley Quinn.

Batman The Animated Series redefinió la relación entre los superhéroes y la televisión. El legado de esta serie fue tan grande, que en 1996 la Warner Bros. confirmo al equipo encabezado por Timm y Dini para relanzar en formato animado a Superman, y algunos años después al grupo más tradicional de DC Comics, la Liga de la Justicia.

The Animated Series se produjo entre 1992 y 1995, teniendo una segunda época entre 1997 y 1999 subtitulada Gotham Knights (que sirvió para devolver al personaje la dignidad perdida tras los fiascos dirigidos por Joel Schumacher), y dejo cuatro largometrajes hasta la fecha: The Mask Of The Phantasm (1993), Subzero (1997), The Mistery of Batwoman (2005) y Batman and Harley Quinn (2017). Aqui en Chile se vio por primera vez en 1993, a traves de TVN, canal que la repuso luego en varias ocasiones, y a traves del canal Warner.

Quizás ahora sean buenos tiempos para la animación. Hay más estudios trabajando en ella, y más creadores luchando por llevar sus obras a la mayor cantidad de gente posible. Y hay trabajos superiores cualitativamente hablando (ciertamente, cosas como Hora de Aventura, Steven Universe o Rick & Morty, si bien uno agradece que sean cartoons realmente divertidos, agradece aun más la inteligencia de sus argumentos). Si a esto hemos llegado, es porque antes hubo series que sembraron para que ahora estas producciones cosechen. Genial es que Batman: The Animated Series haya sido, no solo una de ellas, sino además, quizás, la mas grande.

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