una carta puede mejorar el mundo

Aunque es el hijo del director del servicio de correos, Jesper es no sólo un completo inútil y el peor alumno de la escuela de carteros. Por eso, a nadie le extrañó cuando su padre lo envió a la pequeña isla de Smeerensburg, en el ártico, con el ultimátum de que si no despacha al menos seis mil cartas en un año, será desheredado.

El problema es que Smeerensburg es un poblado de triste aspecto, descuidado por sus propios habitantes, más preocupados de pelearse entre ellos a causa de un milenario conflicto entre las dos familias más influyentes de la ciudad, que de comunicarse entre sí, por lo que la tarea de Jesper se ve simplemente imposible.

Eso, hasta que conoce a Klaus, un ermitaño, artesano y leñador, al que conoce tratando de convencerlo de despachar su correo. Conforme lo va conociendo, Jesper descubre el talento del anciano para hacer juguetes y, buscando alcanzar la meta de cartas por enviar, lo anima a regalarlos entre los niños que así se lo pidan por correo…

Está tan entretenida la competencia por el Oscar a la Mejor Película este año, que se nos estaba pasando otra que está tan o más peleada que esa, la de Mejor Película Animada. Las cinco películas que compiten por la estatuilla este año, están todas igualmente buenas y poderosas, y el movimiento en lo que va de la temporada de premios ha estado parejito.

Si bien Cómo Entrenar a Tu Dragón 3 hasta ahora no ha registrado reconocimientos mayores (pero han estado en todas las papeletas de selección), el devenir de los otros nominados, esto es, Toy Story 4, Missing Link, I Lost My Body y Klaus ha sido a la par (ganando el Critics Choice, el Golden Globe, el Annie a Mejor Película Animada Independiente, y el Bafta y el Annie, , respectivamente).

Por primera vez en muchos años, no hay un claro favorito. No es llegar y decir “ah, va a ganar la de Pixar” como ha pasado los años anteriores. Lo que no deja de ser positivo, quiere decir que los estándares, en materia animada, se han elevado.

Así las cosas, creo que no fue buena idea de mi parte haber visto Klaus, la única que me faltaba, anoche, a menos de 48 horas de la entrega del premio. Porque ahora sí que no puedo dar un pronóstico de qué película se llevará la estatuilla a su casa.

Y es que el trabajo del español Sergio Pablos, en coproducción española-estadounidense, y distribuida por Netflix alcanza un nivel simplemente superior, que nada tiene que envidiar o sentirse menos que otras producciones hechas en Hollywood y auspiciada por los grandes estudios.

Esta es una película que basta con verla un poco para saber que la hicieron con cariño. Eso se nota en su diseño y animación, agradable de ver, abundante en personajes atractivos y concordante con los estados de ánimo que atraviesa la historia: tan siniestra y tan luminosa conforme necesite serlo, según las emociones que imperen en las distintas secuencias.

Porque el factor emotivo es importante en esta película. Klaus es claramente un relato acerca de cómo superar el egoísmo, cómo ser capaz de ponerse en los zapatos de otro, pensar en los demás, y cómo a veces basta un pequeño gesto para encender una mecha que termine por mejorar la vida de otros, dar una calidad de vida más digna a quienes nos rodean y, de paso, hacer de uno mismo una mejor persona.

Partiendo de uno de los grandes mitos de la cultura occidental –Santa Claus y la tradición de dar regalos a los niños que se han portado bien en Navidad- lo que al principio es un castigo para Jesper, una penitencia que debe superar para no perder su vida de privilegios, termina siendo una lección sobre cómo no vive sólo en el mundo, y cómo puede contribuir para que éste sea mejor. Para motivar a otros a intentarlo. Y de paso, darle motivos para vivir a quien pareciera haberlos perdido.

Qué necesario es este mensaje en los tiempos que corren.

Esta película hace mucho bien por la humanidad, pero qué difícil nos la ha puesto a los que nos gusta el cine y nos gusta apostar por quién se va a llevar tal o cual premio. Entretenido, pero difícil. Lo que en lo estrictamente fílmico es bueno. Como dije, demuestra que los estándares en que se trabaja en animación han subido, y no sólo por los mismos de siempre, sino que el abanico se ha ampliado. Y eso es algo que hay que saber valorar.

¿Qué la animación es el hermano menor del cine de verdad? Si, campeón. Jura.

***3/4

KLAUS

Director: Sergio Pablos

Voces en inglés: Jason Schwartzmann; J.K. Simmons; Rashida Jones;

Animación

2019

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/Instagram)

 

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