solos en el extremo del mundo

Sucedió durante la década de 1890, cuando el joven Ephraim Wilsow (Robert Pattinson) se empleó como ayudante de un viejo lobo de mar, Thomas Wake (Williem Dafoe), para hacerse cargo de un solitario faro, ubicado en una aislada y remota isla de Nueva Inglaterra, durante las próximas cuatro semanas.

Y aunque parece un trabajo fácil y rutinario, al que Winslow accede motivado por el buen salario ofrecido, el aislamiento y la soledad pronto empezarán a afectar a ambos operarios, quienes deberán extremar sus recursos antes de ser devorados por las alucinaciones, la locura y la desesperación…

Vaya que le gustan al estadounidense Robert Eggers los lugares aislados y de cómo afecta esto a la consciencia humana. Ya lo hizo en su anterior trabajo, su soberbio debut en el campo del largometraje, The Witch, trasladando a la familia de un fanático religioso a los bosques que circundan la Nueva Inglaterra del 1600, y en esta, su esperada segunda película titulada The Lighthouse, lleva a sus protagonistas al extremo, cuando los deja abandonados en un solitario faro, en la misma Nueva Inglaterra, sólo que más de doscientos años después.

Y digo que le acomodan, en el sentido de que le basta poco para producir en el espectador una sensación de incomodidad. Partiendo de la base que, por la función que cumplen, los barcos necesariamente se encuentran en lugares de acceso no precisamente fácil. Bueno, Eggers se encarga y tiene capacidad de hacer de ese entorno simplemente difícil, un escenario hostil y estremecedor, sensación que trasciende la pantalla.

Imaginemos que esta temática que podría haber cultivado Julio Verne (bueno, de hecho, lo hizo, en El Faro del Fin de Mundo), la toma Poe o Lovecraft. Y eso, pasado por el cedazo de este realizador.

Eggers, persigue crear impacto en el espectador, pero no a base de saltos, gritos o asco que se va una vez concluida la función. Sin abusar de lo visualmente chocante, consigue generar que el observador caiga en una sensación de intranquilidad, de nervio, que sigue en éste mucho rato después de haber concluido el filme.

Para lo cual le basta con un escenario que, aunque tal vez no lo sea, se encarga de convertirlo en la peor de las pesadillas. Y con sólo dos intérpretes, lo bastante leales como para seguir al pie de la letra lo que su director les pide. No vamos a dudar ahora de las capacidades histriónicas de Williem Dafoe, y quien ose cuestionar lo buen actor que es Robert Pattinson , tome un ladrillo y péquese fuertemente en la cabeza con éste, (en este trabajo hace pebre su imagen de galán de adolescentes, literalmente). Ambos recrean esta espiral hacia la desesperación y la locura que nuestros protagonistas atraviesan, desempeñando un trabajo sobrecogedor.

Para ser un director que ha hecho carrera dentro de lo fantástico, interesante resulta darse cuenta que las influencias de este director, tanto en lo narrativo como en lo estético están fuera de ese marco: Tarkovsky, Kubrick, mucho del expresionismo alemán. Eso es un claro beneficio para un género donde, para bien o para mal, la gran mayoría de obras terminan por tratarse más o menos de lo mismo.

Eso es lo que hay que agradecer de directores como Robert Eggers, una camada de aire fresco para un género que, de vez en cuando, lo necesita.

Lástima que nuestros distribuidores no lo vean así: The Lighthouse, en una situación que debería darles vergüenza, no tiene fecha de estreno en Chile. Y según parece, no la tendrá. Lo que es una lástima. Porque si bien existe el blu-ray, el 4k y los formatos digitales se ven cada vez mejor, esta es de esas películas que hay que apreciar en la mejor pantalla posible. Shame on you.

***3/4

THE LIGHTHOUSE

Director: Robert Eggers.

Intérpretes: Williem Dafoe; Robert Pattinson

Terror

2019

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