buscando hacer catarsis

Ha sido una semana dolorosa para un país entero. Y es que es natural que esta olla a presión en que Chile se convirtió durante las últimas tres décadas, en algún minuto tenía que explotar. Y así pasó: la gente hizo sentir su molestia, ante un sistema que sólo ha perjudicado a la gran mayoría de la población –molestia que comprendo y comparto- a una clase política que nunca supo –o no quiso saber- como resolver las tremendas desigualdades sociales, ni cómo reaccionar a las crisis, en más de un momento agravando el incendio en vez de apagarlo.

La solución para estos problemas requerirá tiempo, sabiduría, tolerancia, pero sobre todo respeto y unidad entre los distintos sectores del país, así como referentes e interlocutores que si puedan estimarse como representativos de los distintos estamentos de la comunidad. Sin embargo, las últimas horas, y desde el mismo pueblo, han surgido señales de que las cosas pueden arreglarse.

No hay que bajar los brazos..ni dejar de luchar..pero sí ha llegado el momento de empezar a mirar con la frente en alto, de recuperar la fe en nuestro pueblo.

Eso pensaba mientras repasaba Pequeña Miss Sunshine, aquella gran comedia de 2006 con la que los directores Jonathan Dayton y Valerie Farris dieron el salto del videoclip al largometraje: qué mejor para levantar el ánimo que una cinta sobre gente que tocó fondo, ya no tiene nada que perder y, por lo mismo, sólo le queda empezar a tirar para arriba.

Es lo que sucede con los Hoover, una familia de Albuquerque donde la expresión “disfuncional” queda corta:

-Richard (Greg Kinnear), el padre, intenta vender un ´método de motivación y desarrollo personal;

-Sheryl (Toni Colette), la madre, lucha por mantener a su familia en orden;

-Frank (Steve Carell), el tío, hermano de Sheryl, un autodestructivo profesor de literatura, ha salido recién de una clínica psiquiátrica, en la que estuvo tras intentar suicidarse;

-Dwyane (Paul Dano), el hijo mayor, además de despreciar a su familia, ha hecho un voto de silencio y disciplina extrema hasta ser admitido en la escuela de pilotos;

-Edwin (Alan Arkin, ganador del Oscar como Mejor Actor Secundario por este filme), padre de Richard, además de tener una cortante relación con su hijo, fue expulsado del asilo por traficar heroína;

-Y Olive (Abigail Breslin, nominada al Oscar como Mejor Actriz Secundaria), la hija pequeña, está entusiasmada por competir en un popular concurso de belleza para niñas.

Ese mismo fin de semana, la familia es avisada que Olive ha quedado seleccionada como finalista para el concurso Pequeña Señorita Sunshine, con sede en California. Y aunque son muchos los inconvenientes (poco tiempo, poco dinero, un ambiente altamente tenso, y la necesidad de llevar a Frank para vigilar que no cometa otra barbaridad), la familia completa sube a la destartalada Combi y se embarca rumbo al concurso.

Y aunque el viaje resulta ser más accidentado de lo que esperaban, este fin de semana se convertirá en la oportunidad perfecta para que la familia se enfrente a sí misma, a sus propios fantasmas, vacíos, y a su destino.

El trabajo de Dayton y Farris, sobre el guión original de Michael Arndt, ganador de un Oscar, es bastante inteligente para plantear una situación bien oscura: familia marcada tanto por diversos desajustes entre sus integrantes, como por una prolongada mala racha.

Ahora bien, ¿la participación de la pequeña Olive en este concurso aparece como la última esperanza de esta familia de empezar a resurgir?

Da para pensarlo, estos concursos de belleza para niñas son populares en EEUU y la gran mayoría de sus concursantes son niñas que deberían estar en el jardín, presionadas por padres buenos para nada buscando ganancias fáciles. El caso de los Hoover no lo veo de esa forma, sino como la posibilidad de que alguien del grupo familiar pueda concretar sus metas, por mínimas que parezcan. Y sentirse un poco menos miserables.

Sin proponérselo, el viaje termina siendo una verdadera terapia de grupo, en que todos y cada uno de los integrantes de la familia enfrentará eso que los mantiene a la deriva. Se pondrán en contra unos con otros, se atacarán, con dureza, pero también buscarán sus puntos de encuentro, y lograrán la catarsis individual y colectiva que vienen necesitando hace rato para hacer las paces consigo mismos, y reenfocar sus existencias.

Quizás eso mismo nos ha pasado estos días como país. Colapsamos, no dimos más, gritamos. Nos sacamos todo lo que llevamos adentro. Y aunque las cosas no se van a resolver de aquí a mañana, al menos empezamos a buscar lo que nos une, construir un nuevo país y empezar una nueva vida.

Y así como la salvación de los Hoover dependía de ellos mismos, la salvación de nuestro país depende de nosotros como ciudadanos. Ojalá que la podamos encontrar también.

***1/2

LITTLE MISS SHUNSHINE

Director: Jonathan Dayton & Valerie Farris

Intérpretes: Abigail Breslin; Alan Arkin; Toni Colette; Greg Kinnear; Paul Dano; Steve Carell

Comedia

2006

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/Instagram)

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