monstruosa decepción

Aunque hace más de treinta años, la agencia científica y de criptozoología Monarch encabeza la investigación acerca de las criaturas que alguna vez poblaron la Tierra, a quienes llaman Titanes, la aparición de la criatura conocida como Godzilla hace cinco años, ha puesto en tela de juicio, ante las autoridades del mundo, las operaciones de esta organización.

Al mismo tiempo, una facción de Monarch, encabezada por la doctora Emma Russell (Vera Farmiga), junto a su hija Madison (Millie Bobby Brown) estudia el nacimiento de una criatura de este tipo, llamada Mothra, a quien consigue controlar gracias a un dispositivo sonoro llamado Orca. Sin embargo, un grupo ecoterrorista sabotea el experimento, capturando a la bestia, y llevándose como rehenes a la doctora y a su hija.

Desesperados por recuperar al dispositivo, a la bestia y a las rehenes, Serizawa (Ken Watanabe), recurre al investigador Mark Russell (Kyle Chandler), ex esposo de Emma, y junto a quien desarrolló Orca, para dar con el paradero de los desaparecidos. Russell, quien luego de la muerte de su hijo Andrew durante el ataque de Godzilla en 2014, se convirtió en un personaje resentido y solitario, accede a participar sólo con el fin de recuperar a Madison…

Tenía que salir de la duda con Godzilla: King of the Monsters. Sabía que después de Kong: Skull Island hace dos años no había que tener expectativas muy altas y…menos mal que así fue, ya que entre las dos películas hicieron añicos la posibilidad de tener un universo de monstruos post-nucleares digno de respeto.

Y es que tras los buenos resultados y muy buena acogida crítica de Godzilla (2014, dirigida por Gareth Edwards),la Warner Bros, que se había hecho de la licencia, y en la necesidad de crear un universo cinematográfico con que competir con Marvel/Disney (a 2014, apenas tenían claro que venía Batman Vs Superman y aún no sabían qué hacer con DC Comics), entusiasmó al estudio con recrear este mundo de criaturas de gran tamaño concebido hace medio siglo por la compañía japonesa ToHo, y puso en marcha una seguidilla de filmes.

Paradojalmente, la siguiente película, y suerte de precuela, inspirada en King Kong fue una decepción, tanto en lo cualitativo como en taquilla, y se jugaban mucho en esta continuación. A la luz de los resultados, mejor dejemos hasta aquí no más.

Ciertamente, no es una buena película. Hay y habrán mucho peores, es cierto, pero no sería apropiado hablar de una película mala. Es más bien un filme fallido, lleno de detalles que no tienen la menor importancia, que no aportan nada, innecesarios y en algunos casos bien estúpidos y hacen que uno termine por perder el interés de lo que está pasando en pantalla.

Una película en la que sobran demasiadas cosas. Es que hay películas que uno deja de prestar atención en algún minuto, cansado de lo que está viendo. Aquí por largos pasajes no alcanza a pasar eso, simplemente uno se deja de interesar.

Para ser una película de monstruos radioactivos, hay demasiada gente, haciendo demasiadas cosas que no hacen falta, y que su presencia en la cinta no se justifica.

Ese problema se hace extensivo a los monstruos que salen en escena ¿Es verdad que quisieron darle en el gusto a los que reclamaban que en la película de 2014 salían pocos monstruos y por poco rato? Hasta por ahí no más, la verdad. Cierto, hay más bestias, pero muchas de ellas a nivel de cameo, o cuyo aporte es paupérrimo. Mothra, de hecho, una de las bestias fundamentales en el universo de monstruos de la ToHo, cumple aquí un rol que raya en lo ridículo.

Vale, es una película de monstruos y que se trata de verlos agarrarse entre ellos, el argumento debería dar lo mismo. Conforme, pero ¿qué cuesta esforzarse un poco más? Este universo ha funcionado lo más bien por más de medio siglo en su fuente original, partiendo de la misma base. Porque, lo hemos dicho antes, una historia sencilla no tiene por qué convertirse en una historia tonta.

Ese mismo descriterio mató Transformers, saga a la que le bastó con un poquito de cariño y una porción básica de materia gris para enmendar levemente el camino (con Bumblebee, a fines del año pasado).

A la larga, nos queda la sensación que presenciamos otro tropezón de Warner Bros. No sólo aniquila un universo de personajes que le pudo haber dado satisfacciones (¿otro más?), sino se pasa por allá abajo el legado de medio siglo de un ícono cultural.

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GODZILLA: KING OF THE MONSTERS

Director: Michael Dougherty*

Intérpretes: Kyle Chandler; Vera Farmiga; Millie Bobby Brown; Ken Watanabe; Ziyi Zhang; Sally Hawkins; Charles Dance; Bradley Whitford

Ciencia Ficción

2019

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/Instagram)

*Me están…el mismo responsable de se filme de culto llamado Trick’r Treat, perpetró este crimen?? Ya no se puede confiar en nadie.