el último viaje del vaquero

Aunque hace varios meses ya que la pandilla de juguetes vive una existencia feliz junto a la pequeña Bonnie, su líder, el vaquero Woody, últimamente se siente desplazado, relegado a mirar jugar a otros desde el armario, y sintiéndose inútil.

Aún así, su lealtad se mantiene intacta, y cuando Bonnie, en su primer día del parvulario, arma un juguete a partir de materiales de desecho, llamado Forky, al que convierte de inmediato en su favorito, Woody lo toma inmediatamente como su protegido, aún cuando Forky insiste en seguir siendo considerado como basura, y Woody pasa gran parte del tiempo evitando que se lance al papelero.

Durante un viaje familiar, Forky escapa por la ventana, y Woody se ve obligado a ir por él. Y mientras regresan, atravesarán algunas peripecias que serán claves para el futuro del vaquero de trapo..

Soy de la idea de que si ya terminaste de contar su historia, déjala así. No la vuelvas a abrir, no la retomes o reinicies o vuelvas a tocar a menos que tengas algo muy bueno que seguir contando de ella. De lo contrario, nos vemos enfrentados a secuelas innecesarias que no obedecen a otra cosa que generar más dinero, incluso a costa de la dignidad de la obra misma (Si, Animales Fantásticos, te estoy viendo).

En el año 2010, la frase “Adiós, Vaquero”, nos dejaba claro que, en su tercer capítulo, la saga Toy Story cerraba su ciclo. Y aunque luego presenciamos una digna serie de cortos que mantenía la franquicia viva en el inconsciente colectivo, nada cambiaba el hecho de que la saga de Woody, Buzz, Jessie y el resto, estaba concluido, cerrado, oleado y sacramentado.

De ahí a que la noticia de que vendría una Toy Story 4¸dejó a muchos descolocados por el camino. Para todos, la historia ya se contó y había dado todo lo que podía dar en formato largometraje, y nos preguntábamos, con razón, qué pasaba por las mentes de Pixar conociendo a este estudio, que no iba a sacar otra película de alguna de sus franquicias sólo por los dólares que podría generar (creímos que con las segundas partes de Cars y Buscando a Nemo ya había aprendido la lección).

Concluido el visionado de la película, hay que respirar aliviados. Este cuarto episodio tiene un cuento valioso que contar, y un protagonista claro: Woody, en una historia sobre los grandes temas de esta saga desde su inicio: el paso del tiempo, la madurez, y el miedo al abandono.

Cierto, en 2010 veíamos el final de una historia: la despedida de Andy de sus juguetes, al llegar al inevitable momento en que ya debe dejar los juguetes y avanzar en su vida. Pero mientras transcurre esta cuarta parte, nos va quedando claro que teníamos pendiente la situación de Woody, el gran protagonista de esta serie desde el minuto uno de la primera película, en 1995.

Desde entonces, Woody ha sido un líder natural, justo, leal tanto para con sus niños como con sus congéneres, aunque siempre bajo el temor de ser desplazado. Toy Story 4 tiene un poco de eso, pero más que ver con las dudas de Woody respecto de su lugar en el mundo, en la vida, y su rol dentro del gran orden de las cosas.

La aparición de Forky, el juguetito hecho a partir de desechos, que se roba varios de los mejores momentos de la película, y la reaparición de Bo Peep, ausente de la película anterior, son hechos claves para el futuro del vaquero. Sus intervenciones resultan fundamentales para que el viejo juguete entienda mejor el mundo, aprenda a mirar las cosas desde otra perspectiva y, finalmente, pueda cumplir con su destino, un destino superior incluso, sin dejar de ser el mismo, ni dejar de aportar al mundo.

Está bien, estamos ante un filme que quizás no alcance las cotas de grandeza de otras cintas de la factoría Pixar (Intensamente, Coco, la misma Toy Story 3, por citar algunos ejemplos), pero no lo necesita para ser un gran filme. Por temática, y por la manera en que ésta se desarrolla, resulta ser un muy buen cierre de historia.

Los personajes nuevos (Forky, el dúo de Bunny y Ducky, Duke Ka-Boom) resultan ser una gran sorpresa, asumiendo una suerte de relevo para los personajes ya conocidos. Así, en la eventualidad de que continuase contándose esta historia, a nivel de cortos por ejemplo, la cosa queda en muy buenas manos.

Ahora, si éste es el final de la historia, en lo estrictamente cinematográfico, el final definitivo, inalterable, irreversible, entonces es un cierre a la altura de las circunstancias, acorde con la grandeza de la historia.

Una despedida, dolorosa como todas las despedidas, pero de aquellas que, con todo ese dolor, te dejan con la frente en alto, y listos para enfrentar, con muy buen ánimo, las nuevas vivencias que vendrán.

Adiós Woody, Buzz, Jessie, y a todos los demás. Nos vemos en el infinito.

Y más allá.

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TOY STORY 4

Director: Josh Cooley

Voces en inglés: Tom Hanks; Tim Allen; Joan Cusack; Annie Potts; Keanu Reeves; Tony Hale; Jordan Peele; Keegan-Michael Kay; Christina Hendricks;

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/Instagram)