volando bajo

No partió bien la temporada 1919 para el circo Medici: tras un invierno duro, que dejó varios caídos en el camino, y en un país que aún sufre las consecuencias de la Primera Guerra Mundial, ha costado mucho iniciar esta gira.

Buscando una salvación, el dueño del circo (Danny De Vitto) ha comprado a Jumbo, una elefanta preñada, pensando en que la cría recién nacida podría ser un incentivo para los espectadores, sueños que se van al suelo cuando la criatura tiene unas orejas enormes que lo hacen torpe y grotesco para el público. Sin embargo, estas orejas enormes serán la clave del éxito futuro del circo…

Dije que me iba a poner al día con los títulos de 2019, y decidí partir con Dumbo, el más reciente de los remakes live-action de los clásicos Disney, de la mano de Tim Burton. Y eso hace mucho más difícil lo que tengo que escribir ahora.

Todos los problemas que tiene esta película se pueden resumir en dos palabras: mucha gente. A ver si me explico: el filme animado de 1941, centrado en el pequeño elefante de grandes orejas capaz de volar, se desarrollaba lo más bien en una hora y algunos minutos, y casi sólo entre animales. En esta versión 2019, la capacidad de volar del paquidermo demora menos de media hora en quedar zanjada. Y siendo ese el leit-motiv de la película, toda la hora y veinte siguiente se siente innecesaria.

¿Con qué rellenamos ese pedazo, entonces? Con un charquicán de lugares comunes que han cruzado todas las películas e historias de circo desde que existe el cine: los problemas de financiamiento, relaciones entre artistas, personajes inescrupulosos. En fin. Si en la película original, Dumbo era el protagonista, aquí queda relegado al nivel de excusa.

Ni siquiera lo que podríamos llamar fan service (la aparición de ratones con traje de circo no hace sino echar de menos a ese gran personaje que era Timoteo, y garabatear por su omisión en esta película; la secuencia de los elefantes rosados, una de las mejores secuencias jamás filmadas en una cinta Disney, una que estaba hecha para que un director como Burton la filmara, aquí es apenas aludida) permite mejorar la experiencia.

Estas son las películas que a los fans de Burton nos duele. Más que una película regular a menos de Burton, pareciera una de esas películas corneta que durante los ’90 y ’00 filmaron montones de directores corneta haciéndose pasar por él. Y duele ver a un director que uno tenía entre sus favoritos, reducido al nivel de sus imitadores más mulas.

Mientras veía Dumbo pensaba en El Libro de la Selva, otro remake “live-action” de un clásico Disney que nadie pidió, pero que, a diferencia de éste, respetaba lo que el filme original era. Sin ser la gran cosa, el trabajo de Jon Favreau de hace tres años resultaba mucho más disfrutable, olvidable al otro día quizás, pero entretenido, respetuoso, menos pretencioso, y digno. Y que una película sea olvidable al otro día, es mucho más positivo que querer olvidarla mientras la estás viendo.

Mal por ti, Tim. Te aprecio, agradezco gran parte de tu obra clásica. Un par de tus películas antiguas las tengo en mi lista de grandes películas de la vida. Pero no por eso voy a andar dándote palmadas en la espalda y encontrando bueno lo que no es.

Más que en la espalda, el palmetazo lo necesitas en la cabeza. A ver si al fin espabilas y dejas de malgastar tiempo, recursos técnicos y humanos que podrías emplear en grandes cosas, en burradas como ésta.

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DUMBO

Director: Tim Burton

Intérpretes: Colin Farrell; Danny De Vitto; Eva Green; Michael Keaton: Alan Arkin

Fantasía

2019

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/Instagram)