Batman: 30 años

En un año que ha estado repleto de hitos de la cultura popular, y en paralelo con los 80 años de su protagonista, se cumplen 30 años de Batman, un hito que no podemos dejar pasar. Por eso, celebrando las tres décadas desde la premiere de este filme en EEUU, aquí va un puñado de razones por las que la treintena que esta película debe ser conmemorada.

1.-Porque es el tercer largometraje de Tim Burton, tras dos películas y un puñado de cortometrajes, dominados por una estética propia, que fusionaba lo fantástico, el gótico, el  terror, el kitsch, y que a la postre se convertiría en su marca de fábrica. El éxito de taquilla de esta película, que sobrepasó los cálculos más optimistas, abrió de par en par las puertas de la industria para éste realizador, que se convertiría en uno de los principales cineastas de la década que se iniciaría algunos meses después.

2.-Porque fue la ratificación de un exitoso proceso de reinvención del personaje. Aunque Batman llevaba años de rediseño tras un largo período de desvirtuarse (no sólo por la serie televisiva de los ’60), que agarró más fuerza a mediados de los ’80, gracias a la publicación de obras como Crisis En Las Infinitas Tierras, y el lanzamiento de series como Año Uno y The Dark Knight Returns, proceso que coincidió con la producción de esta película (que también tuvo un prolongado desarrollo), y que vino a ser la guinda de la torta con este proceso.

3.-Porque para el público que no conocía a Batman fuera del cómic, fue un shock. Acostumbrado al Batman colorinche y exageradamente positivo de Adam West y el personaje que sonreía a medio mundo en series como SuperFriends, la aparición de un Batman oscuro, parco, sin Robin, no precisamente preocupado de la legalidad de sus actos, y con villanos que no tenían problema alguno en asesinar, fue un golpe del que al gran público costó recuperarse.

4.-Porque podríamos decir lo mismo de las motivaciones que llevaron a Bruce Wayne a convertirse en Batman, cosa que fuera del cómic pocas veces se había citado antes. Si, damas y caballeros, este tipo no se viste así de buena onda, sino que para vengar el homicidio de sus padres, asesinados frente a sus ojos, y tratar así de reparar sus muchas culpas y carencias.

5.-Porque si bien no es mi Joker favorito, ni la que más me gusta de sus actuaciones, Jack Nicholson justificó con creces cada uno de los diez millones de dólares, más un porcentaje de la recaudación, que recibió por este personaje.

6.-Porque nadie daba un peso por Michael Keaton como Batman: proveniente de la comedia, cercano a los cuarenta años, a medio camino de la calvicie, muy lejos del look playboy que ostenta el alter-ego del vigilante, Bruce Wayne, no inspiraba mucha confianza. Sin embargo, su interpretación fue sobresaliente, encarnando a la perfección la duplicidad entre el temible justiciero de Gotham City –con todos sus quiebres personales incluidos- y su “disfraz” de superficial y medio tontorrón multimillonario (¿se imaginan hubiera existido Twitter y los fandoms tóxicos empoderados de ahora?).

7.-Porque, con un gran sentido de la oportunidad, tuvo a Kim Basinger en el casting, en su momento de mayor popularidad. Y aunque su actuación no fue la gran cosa, hay que ser sincero, Kim pudo demostrar que era mucho más que un símbolo sexual.

8.-Porque, en otro aspecto que sería habitual en su filmografía futura, Burton se dio el gusto de contar con actores de aquellas películas que lo motivaron a amar y dedicarse al cine: Jack Palance (encarnando al jefe criminal Carl Grissom), y Michael Gough, en el rol del leal Alfred Pennyworth (que repetiría en tres películas más).

9.-Porque aunque para muchos no pega ni junta ni con el personaje ni con la película, el disco de Prince, inspirado en el filme, fue uno de los grandes discos de ese año. y Batdance, una de las grandes canciones y videoclips de la temporada.

El score de la cinta corrió por cuenta de Danny Elfman, que ya venía de trabajar con Burton en sus filmes anteriores, y representa a cabalidad lo que Batman y su mundo es, al menos en la versión de este director.

10.-Por el impresionante trabajo visual de Anton Furst. Donde Tim Burton quería un relato a medio camino de lo fantástico y lo real, la Gotham City diseñada por Furst fue perfecta: una ciudad con personalidad y espíritu –no digamos alma- propios, diseñada a la medida de lo que Gotham City es: una ciudad sobrepasada por el crimen y la corrupción, un lugar donde ya no cabe la inocencia, cuyo salvador está lejos de ser un ángel y más cerca de ser un monstruo, lo único que esta ciudad puede producir.

El diseño de Furst fue tan impresionante, que a los pocos años fue adaptado como parte del cánon batmaniano en papel.

Y dentro de lo mismo, mencionar el Batmobile diseñado por Keith Short, qué maravilla de vehículo, Dios mío…

En tiempos muy previos al MCU, mucho antes de que los superhéroes se convirtieran en norma, grito y plata, en tiempos en que el cómic, sobre todo este género, recién estaba volviendo a agarrar vuelo, era riesgoso apostar por un filme de este tipo. Pero la Warner Bros se la jugó, se arriesgó (qué diferencia con lo que está pasándole ahora) al incurrir en un personaje y un género en desarrollo, y un director que daba sus primeros, aunque fuertes pasos.

La taquilla y el gran recibimiento logrado por Batman, demuestran claramente que la apuesta se ganó.

****

BATMAN

Director: Tim Burton

Intérpretes: Michael Keaton; Jack Nicholson; Kim Basinger; Jack Palance; Michael Gough; Pat Hingle; Billy Dee Williams; Robert Wuhl

Superhéroes

1989

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/Instagram)