lo que no hay que hacer

El doctor Louis Creed (Jason Clarke), su mujer Rachel (Amy Seimetz) junto a sus hijos Ellie (Jete Laurence) y el pequeño Gage (Hugo y Lucas Laviole), más la mascota, el gato Church, se muda a una casa de campo, demasiado cercana a una carretera donde circulan principalmente camiones, en los alrededores de la pequeña ciudad de Maine, luego de ser contratado como médico de urgencias en el hospital local.

Luego de descubrir un cementerio de mascotas informal, ubicado en un sector alejado de la propiedad, la familia no tarda en trabar amistad con Jud (John Lithgow), un vecino, quien a los pocos días, recorriendo la zona junto a Louis, le cuenta de una vieja leyenda india relacionada con el área en que se encuentra dicho cementerio.

Tras este hecho, y luego de que Louis fracasa en tratar de salvar a Victor Pascow (Obssa Ahmed), un joven que llega muy malherido al hospital, al parecer tras ser atropellado, la familia comienza a tener recurrentes pesadillas, avisos de una tragedia mucho mayor que está por suceder…

Mientras usted lee esta reseña, da lo mismo a qué hora, alguien en algún lugar del mundo está leyendo a Stephen King. Sea una novela, un cuento, un ensayo, una columna, entrevista, nota de prensa, incluso un tuit. Alguien está prestando atención a lo que King está publicando.

No nos hagamos los tontos. La convocatoria de King es innegable. Por eso, no es de extrañar que la tentación por adaptar sus obras (sobre todo pensando en la taquilla que sólo por poner su apellido en el póster va a generar) es fuerte. Y de ahí que al menos una vez al año, tengamos noticias de adaptaciones de sus relatos. Sólo este año ya habrán dos: la segunda parte de It, a estrenarse el segundo semestre (cuyo tráiler fue lanzado la semana pasada), y la segunda versión cinematográfica de una de sus obras clásicas: Cementerio Maldito.

Pero donde el casting y que Andy Muschetti repita como director abren la esperanza de que It sea una película tan o más grande que su primera parte, en el otro extremo tenemos Cementerio…, definible como la manera de no hacer las cosas.

La película dirigida por la dupla Dennis Widmyer y Kevin Kolsch carece del atractivo que cruza toda la obra King: desde el relato más corto hasta esas novelas que rozan las dos mil páginas, desde la más lograda hasta la más floja, todo lo que escribe King tiene la virtud de estar escrito de una manera que resulta imposible dejar su lectura de lado. Así, hasta con la novela más voluminosa de este autor, el tiempo que nos toma su revisión no se siente.

Si bien la novela de la que se extrae esta película ronda las 600 páginas, con letra muy chica y con el interlineado más corto posible, es un buen ejemplo de lo que estoy diciendo. Si la hubiera leído de corrido, no me habría tomado más de una o dos tardes.

De eso carece Cementerio…: ritmo y atractivo. La narración resulta lenta y plana, lo que lleva irremediablemente a perder el interés en lo que está pasando en pantalla, lo que resulta mucho más grave cuando los realizadores han metido tantos cambios a la historia original, muchos de ellos innecesarios y que no aportan en nada al desarrollo del relato.

Cosa que empeora cuando sus autores se han empeñado en apelar a todos estos artificios de los que se abusa hasta el cansancio en el cine de terror actual, por lo general buscando el grito, la sacudida…sin éxito. Cementerio Maldito no es la excepción (sólo faltaban los violines ejecutados por instrumentistas con tiritones). Prueba de ello es ese desfile de niños con máscaras de animales que, más allá de la posibilidad de hacer marketing, no aporta nada a la historia.

Está bien que quieran marcar diferencias con la primera adaptación de esta novela, de 1989, suerte de clásico de la era del videoclub (que pese a todas sus evidentes falencias tenía sus aciertos), que quieran nivelar hacia arriba, pero no así. Ponerse pretensiosos con una obra que no lo necesita, sólo lleva a sentir que se farrearon una historia muy superior, especialmente para las capacidades de sus adaptadores.

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PET SEMATARY

Director: Dennis Widmyer y Kevin Kolsch

Intérpretes: Jason Clarke; Amy Smeitz; John Lithgow; Jete Laurence; Obssa Ahmed

Terror

2019

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