amigos en pantalla..¿y afuera?

Durante los años ’30, Stan Laurel (Steve Coogan) y Oliver “Ollie” Hardy (John C. Reilly) fueron uno de los números cómicos más populares de su tiempo, y sus películas ampliamente celebradas, logrando gran taquilla a nivel mundial.

A fines de los ’50, todo eso ha quedado atrás, y tras años de separación, Stan y Ollie se reúnen para una pequeña gira por algunas ciudades del Reino Unido, buscando demostrar que siguen vigentes, y así poder financiar su postergado regreso a la pantalla.

Y bueno, cuando la cartelera anual todavía no agarra vuelo (las cosas se prenden recién ahora, en la primavera del hemisferio norte) no queda otra que seguir repasando títulos de 2018, especialmente aquellos que pasaron de largo por cartelera, que definitivamente ya no llegaron y que sólo se puede acceder a ellos en el formato casero.

Es el caso de Stan & Ollie, la muy piola biopic inglesa, enfocada en la carrera de Laurel & Hardy, aquella entrañable pareja de comediantes ingleses que, una vez instalados en EEUU, destacaron enormemente dentro de la pujante escena del naciente cine sonoro, apelando al slapstick, aquel tipo de humor fundando en los golpes, las caídas, los malentendidos y, en general, todo lo que involucre un desafío a las leyes físicas, que hizo nata en una América que, además, necesitaba reponerse de la gran depresión.

Como suele suceder, tras una etapa de éxito, vino la caída. A nivel global, la Segunda Guerra Mundial quitó las ganas de reírse y de pasarlo bien a la comunidad internacional. Y a nivel personal, la diferencia de egos provocó el fin de la dupla como la conocíamos.

La película del británico Jon S. Baird no evita referirse al conflicto que dio fin a la dupla (que sucedió cuando Stan Laurel exigió mejoras salariales a su productor Hal Roach para renovar su contrato, sin que Oliver Hardy,bajo contrato vigente, lo respaldara), pero lo hace de manera tangencial, como para poner en contexto la importancia de esta gira de reunión.

En lo que sí pone énfasis, es en la  disparidad de carácter entre ambos personajes. Si bien en escena Hardy era el (un poco más) listo y Laurel el estúpido, en la realidad era casi al revés: Laurel era quien rigurosamente preparaba los guiones, negociaba contratos y planificaba las películas, mientras que Hardy se limitaba a ser simpático con el público y, de esa forma, crear contactos. Así fue en su época de oro, y en esta etapa de reunión (e incluso después de la muerte de Hardy y el retiro de Laurel del espectáculo) pasa lo mismo.

El proceso no será fácil, pues tenemos, a este lado, el inevitable paso del tiempo y la certeza de que ni Stanley ni Ollie son los mismos que dos décadas atrás, y que por mucho que esta gira sea exitosa, están muy lejos de ser lo que alguna vez fueron. Por otro, el reencuentro entre ambos, las heridas que el tiempo no ha podido cerrar y que los protagonistas deberán volver a enfrentar, aunque les duela, pues, en el fondo, saben que se necesitan recíprocamente.

No sólo por la necesidad financiera (ninguno tuvo en solitario, el éxito que alcanzaron como dupla..de hecho, Laurel casi no actuó y las películas de Hardy en solitario penan como ánimas en las cinematecas) sino sobre todo, por las afectivas.

La historia descansa en las notables actuaciones protagónicas. Steve Coogan encaja perfectamente en un Stan Laurel que se debate entre el hombre trabajólico y riguroso de la vida real, y el payaso que era sobre el escenario, mientras que John C. Reilly, pese a estar enfundado bajo kilos de prótesis y maquillaje (me extraña que en un año en que la Academia privilegió estos aspectos a la hora de nominar para Mejor Actor, ésta actuación haya pasado en banda), se ve realmente cómodo en el papel de Oliver Hardy.

Los dos están compenetrados totalmente en sus personajes, lo que sumado a la gran química entre ambos, hacen que este trabajo suba enormemente sus bonos.

Película que resiste la tentación de caer en el lugar común de cualquier biopic (y si cae, lo hace en forma sobria), que sirve de más que digno homenaje para una pareja que, junto con otros nombres de su tiempo, construyó una forma de hacer humor que hace escuela, hasta nuestros días.

***1/2

STAN & OLLIE

Director: Jon S. Baird

Intérpretes: Steve Coogan; John C. Reilly; Shirley Henderson; Nina Arianda; Rufus Jones; Danny Huston

Drama/Biografía

2018

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/Instagram)

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