chico (loser) conoce a chica (winner)

Sí, hay un puñado de grandes películas que este año cumplen dos décadas.

Pero también hay unas cuantas más que cumplen las tres. Películas que marcaron tendencia, hicieron escuela, se convirtieron en clásicos, y que hoy son recordadas con cariño, y mucho aprecio. Y no, no estoy hablando del Batman de Tim Burton (del que ya hablaremos en su oportunidad, en todo caso).

Me refiero a Say Anything (Digan Lo Que Quieran, Dime Lo Que Quieras o Un Gran Amor, según la versión que sea), comedia romántica juvenil que marcó el debut como director del siempre respetable Cameron Crowe, y que comenzó a configurar el mito de John Cusack como ese personaje entrañable que sientes que le están pasando las cosas que le han pasado a uno, y que, por lo mismo, te gustaría tener como amigo. Bueno, esta película cumplió el pasado 14 de abril los 30 años desde su estreno.

Nuestra historia parte el día en que dos compañeros de colegio se están graduando de la secundaria. El, el Lloyd Dobler (Cusack), un tipo común, que aunque no es un alumno problema tampoco ha sido precisamente un modelo de excelencia académica, que vive a duras penas junto a su hermana Constance (Joan Cusack) y el hijo de ésta, sin muchas cosas claras respecto a lo que hará de su vida de aquí en adelante.

Ella, es Diane Court (Ione Skye), el total opuesto de Lloyd: excelente estudiante, líder en cada una de las actividades que participa, brillante en todo sentido, responsable, con una beca asegurada en una importante universidad inglesa y, por si fuera poco, hija de un padre bueno para los negocios.

Aunque han pasado gran parte de su vida en el mismo colegio, en la misma generación, el mero hecho de conocerse ya es altamente improbable. Aún así, esa noche, en la fiesta de graduación, ambos se conocen, enganchan y, para la incredulidad de muchos, inician una relación sorprendentemente estable, pero que se enfrenta a un gran obstáculo: el padre de ella (John Mahoney),  que no ve con muy buenos ojos que Diane se relacione con un tipo sin futuro como Lloyd.

Esta película es una gran demostración de que un punto de partida tan básico (y repetido hasta el hartazgo, si se quiere) pero fundamental como “chico conoce a chica”, por repetido que esté, no perderá su relevancia como premisa para las grandes historias. Y  es que el núcleo de esta historia obedece a dicha premisa (tipo que no tiene donde caerse muerto conoce a chica que tiene un gran futuro por delante), y contada con gran oficio por un director que, para ser un debutante, resultó tener oficio de sobra en el arte de contar historias.

(¿Tendrá algo que ver los años que desempeñó como corresponsal para Rolling Stone, que inspirarían su obra maestra, la grandiosa Casi Famosos una década después?)

Pero siendo ese su motivo principal, lo cierto es que es un filme que consigue ir más allá de la relación arquetípica, podríamos decir, que le sirve de estructura. Y termina convertida en una cinta de aprendizaje.

El ánimo de sacar a flote esta relación, entre dos personas que encontraron en el otro lo que necesitaban para sentir una vida plena, lleva a sus protagonistas a salir de su zona de confort, por llamarlo de alguna forma, lo que los conduce a conocerse un poco mejor a sí mismos, a su entorno y a lo que está más allá de ellos.

Por el lado de Lloyd, que por muy buen tipo que sea, y muy respetable que sea su postura de no aspirar a grandes lujos, de saber sobrevivir sin mayores sobresaltos, va aprendiendo que la vida va un poco más allá de saber no pasar hambre. Para poder estar con la mujer que ama, no le queda más que darse a respetar. Y eso sólo se logra en el momento en que aprende a valorarse a sí mismo, y a sobrellevar los dolores a que esa decisión podría dar lugar.

Diane, por su parte, va conociendo la vida fuera del cuento de hadas en que ha estado viviendo, los claroscuros de la vida, y que incluso en ese mundo de luz, color y vitalidad en el que se ha desenvuelto, hay rincones oscuros. Y a lidiar con ellos.

Para entender el proceso de cada uno, Crowe nos presenta, de forma bastante acertada, los mundos en que cada uno se desenvuelve, y que nos ayudan a entender los contextos en que ambos se desenvuelven y cómo eso los va afectando, antes y después de inmiscuirse en los mundos del otro.

Y de cómo ambos se las van arreglando para superar los obstáculos que les impiden estar juntos.

Say Anything cierra una década en que abundó cierto tipo de comedia de adolescentes donde todas se trataban más o menos de lo mismo. En este escenario, el trabajo debut de Cameron Crowe marca diferencias considerables con el resto de su especie, pues apelando más o menos a los mismos temas, motivos y estereotipos, consigue ir más allá del lugar común, a meterse en cuestiones más profundas que la mayoría de sus similares, que le ha valido un merecido status de filme de culto.

***1/2

SAY ANYTHING

Director: Cameron Crowe

Intérpretes: John Cusack; Ione Skye; John Mahoney; Lily Taylor; Joan Cusack; Jeremy Piven; Philip Baker Hall

Comedia/Romance

1989

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/Instagram)

 

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