buena y nueva lectura para el mismo cuento

Tras pasar varios años en prisión, Deborah “Debbie” Ocean (Sandra Bullock) consigue la libertad, y luego de visitar la tumba de su hermano Danny, alguna vez un reconocido genio del crimen, acude a su antigua compañera Lou (Cate Blanchett), ahora dedicada a administrar el bar donde vende su propio licor adulterado.

Debbie plantea a Lou su plan: robar un collar de diamantes tasado en más de ciento cincuenta millones de dólares durante la Gala del Met, en Nueva York, que será usado por Daphne Kluger (Anne Hathaway) una popular actriz y socialité estadounidense.

Reuniendo un grupo que incluye a una diseñadora caída en desgracia (Helena Bonham-Carter), una hacker (Rihanna), una falsificadora de joyas (Mindy Kailing), una carterista (Awkawafina), y una contrabandista en retiro (Sarah Paulson), Debbie organiza el robo del siglo, que será cometido a vista y paciencia de los asistentes a una de las celebraciones más difundidas del planeta…

En Hollywood, cuando se ponen las pilas para hacer las cosas bien, las hacen realmente bien.

A once años del fin de la trilogía de Danny Ocean, de la mano de Steven Soderbergh y con George Clooney a la cabeza, hemos tenido la ocasión de conocer Ocean’s 8: Las Estafadoras cinta a medio camino entre la secuela, el remake y el reboot de una saga que, a su vez, ya era un remake.

Tenía la duda en cuanto a la reacción popular una vez que se supo que la banda protagonista de esta historia iba a ser encarnada sólo por mujeres, dado el antecedente de Ghostbusters un par de años atrás. No fue así, por el contrario, la recepción de la película fue positiva, a nivel de crítica, y anduvo bastante bien en taquilla. No es que haya batido récords, pero no tardó en recuperar sus costos y sus ganancias fueron más que respetables.

Esto puede atribuirse a dos razones: el fandom de Ocean’s (que debe haberlo, si no, no habrían hecho secuela alguna) es mucho más razonable que el fandom ñoño que despedazó una película mucho antes de su estreno y, por otra parte, Ocean’s 8 fue mucho mejor resuelta.

Sin ser una película perfecta –no necesita serlo, a veces basta con querer hacer las cosas bien- Ocean’s es de aquellas películas que nivelan hacia arriba la calidad de la producción más mainstream. Cierto que Gary Ross no es Steven Soderbergh, y no podemos extrañarle la misma habilidad para armar una historia de este tipo. Por eso no es raro que a ratos se le suelte la manija del relato a lo largo de la primera hora (planificación del robo, que por momentos se pone demasiado pasiva), pero se afirma en la segunda (toda la secuencia de la Met Gala, el robo mismo y sus secuelas más inmediatas), y no la suelta más, consiguiendo que uno sienta la historia como propia y quiera que nuestras protagonistas salgan triunfadoras del entuerto.

Además que consigue sacarle mucho provecho al acertado casting, donde todas sus intérpretes brillan con luz propia, pero parejito, sin opacar al resto. La sensación de equipo y de que todas reman para el mismo lado es bastante creíble, y uno ve su operativo como una gesta colectiva digna de celebrarse.

Es cierto, Bullock y Blanchett sostienen gran parte de la historia, pero queda claro que la cosa no gira en torno a ellas solamente, sino a su pandilla y a la operación que están llevando a cabo.

Ocean’s 8 demuestra que se puede reinventar una historia conocida, darle una vuelta de tuerca novedosa, sin hacerle perder su esencia sino, por el contrario, haciéndola crecer como una historia autónoma e independiente de su matriz (las alusiones a la anterior saga de Ocean son mínimas y circunstanciales, para nada influyentes). De las películas que más he disfrutado últimamente.

Ojo con los cameos y demás intérpretes no acreditados (cuesta reconocer a Di Mondo cuando no nada vestido de payaso)

***1/2

OCEAN’S 8

Director: Gary Ross

Intérpretes: Sandra Bullock; Cate Blanchett; Anne Hathaway; Helena Bonham-Carter; Sarah Paulson; Rihanna; Mindy Kailing; Awkawafina; Richard Armitage; James Corden

Policial/Comedia

2018

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata (Twitter/Instagram)

BURT REYNOLDS 1936-2018

A este lado del mundo, las películas de Burt Reynolds se estrenaban a cuentagotas, y principalmente sus comedias como Los Locos del Cannonball, Smokey and the Bandit, por aquel cameo en la notable Silent Movie, de Mel Brooks, o cintas de deportes como The Longest Yard (tanto la original como su remake de 2005), y claro por la imagen de sex symbol que proyectó a lo largo de sus primeros años. Por eso, poco celebrada es por aquí su enorme carrera como actor de acción, y sólo nos dimos cuenta de su potencial como actor dramático con Boogie Nights (Paul Thomas Anderson). Tanto, que se dijo que esta película, por la que fue nominado al Oscar y ganó un Golden Globe como Mejor Actor, marcaba su regreso en gloria y majestad…¿regreso de donde, si siempre estuvo ahí?

Cierto, en los ’80 y parte de los ’90 hizo más televisión que cine, e hizo más ruido en la prensa de farándula que en la de cine, pero en rigor nunca se fue.

Aunque había bajado su productividad desde hace unos años, el año pasado protagonizó The Last Movie Star (de la mano de A24, sobre un actor de cine enfrentado al inevitable paso del tiempo) y actualmente rodaba Once Upon A Time In Hollywood, de la mano de Quentin Tarantino.

Reynolds falleció ayer, a los 82 años, a causa de un fulminante ataque al corazón, tras años de sufrir problemas de esta índole.

QEPD

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