Un Verano Inolvidable

A estas alturas ya se habrán dado cuenta que Steven Spielberg es mi director favorito. Ese director del cual me gusta la gran mayoría de sus películas. Unas más que otras, cierto, pero incluso aquellas que no me gustan tanto, no puedo encontrar malas, y no va a cambiar el hecho de que Spielberg sea uno de los mayores realizadores de las últimas décadas.

Todo un revolucionario en cuanto a hacer cine y narrar a través de imágenes, para llegar a ser considerado uno de los grandes debió recorrer un largo camino, pero dando pasos gigantescos que aceleraron su recorrido.

Su tercer filme, Tiburón, estrenado en 1975, fue uno de estos pasos gigantescos.

Spielberg recurre a la novela de terror del mismo nombre, del escritor Peter Benchley, y dentro del marco del subgénero del cine de catástrofes y desastres que predominaba en el cine fantástico de la época, previo a la revolución que vendría en la especialidad unos años después, de la mano del propi Spielberg, junto a George Lucas, y con seguidores como Joe Dante o Robert Zemeckis.

La historia transcurre en pleno verano, en el pequeño balneario de Amity Island, Nueva Inglaterra, uno de aquellos pueblecitos cuya subsistencia depende de los ingresos que se generan en la temporada de vacaciones, gracias al turismo. Cierta noche, una joven sale de una fiesta que tiene lugar cerca de la playa, sin que luego se sepa su paradero.

Poco después, el cuerpo de la chica aparece horriblemente mutilado, a orillas del mar. Cuando el forense informa que la muchacha fue atacada por un tiburón, y aunque Martin Brody (Roy Scheider), comisario local, insiste en cerrar las playas para dar caza a dicha bestia, el alcalde, a fin de que no perjudicar la economía de la ciudad, rechaza esa opción, y hace pasar la muerte de la chica por accidental, cosa que Brody se ve obligado a acatar hasta que el cadáver de un niño aparece, con iguales características.

La llegada de Matt Hooper (Richard Dreyfuss), biólogo marino requerido por la policía, y de un viejo pescador de apellido Quint (Robert Shaw) confirma que los ataques son obra de un salvaje y enorme tiburón blanco, lo que no es suficiente para convencer al alcalde de clausurar la playa, en vísperas del 4 de julio, fecha en que llega la mayor cantidad de veraneantes.

Cuando el tiburón, a plena luz del día y delante de todos, ataca a un bañista, Brody, Hooper y Quint deciden que ya es suficiente y, saltándose la autoridad del alcalde, zarpan mar adentro, para cazar al escualo…

Rodada en la localidad de Martha’s Vineyard, Massachussets, antes que se convirtiera en un balneario exclusivo (aunque contó con tomas de escualos reales, filmadas en Australia por instructores especializados) Tiburón es una película muy fiel al estilo imperante dentro de un cine fantástico y de terror de una época en que no existían las space-opera (Star Wars sólo debutaría dos años después, Star Trek estaba en standby, y cosas como Buck Rogers o Battlestar Galactica, no trascendían de la pantalla chica), la fantasía épica aún estaba en pañales (El Señor de los Anillos apenas llevaba un par de años de su publicación) y los superhéroes aparecían sólo en revistas para niños (faltaba todavía para que Superman hiciera su gran debut cinematográfico).

Me explico. Los héroes dentro del cine de catástrofes (pensando en Terremoto, Aeropuerto, La Aventura de Poseidón, Infierno en la Torre), son en su mayoría tipos comunes. Claro, con grados académicos, mejor calificación y preparación que otros, pero individuos comunes y corrientes. Ni multimillonarios, ni con habilidades o poderes o recursos especiales. Es más, muchas veces son subordinados y suelen ser menospreciados de alguna forma por quienes los rodean.

Brody no es la excepción. Jefe de policía en un pueblo costero cuya mayor actividad, población flotante e ingresos tienen lugar en verano (de esos que hay en la gran mayoría de países con salida al mar), muy preocupado del bienestar de su comunidad. Un tipo correcto. Sus compañeros tampoco ofrecen algo extraordinario: Hooper, un científico, un cerebrito, a ojos de los demás intervinientes en la operación. Y Quint, un pescador con fama de loco (que, no lo vamos a negar, tiene mucho del capitán Ahab de Moby Dick).

Tipos comunes enfrentados a circunstancias nada de corrientes: la aparición de un escualo de inéditas proporciones, y de una ferocidad pocas veces vista, en una costa en que nunca se había visto un animal de esta magnitud, en la peor época que podría recibirse a una criatura como ésta: en una playa llena de veraneantes buscando diversión.

Las circunstancias extraordinarias llaman a adoptar decisiones extraordinarias. Y Brody, Quint y Hooper deberán pasar por encima de algunos cuantos para implementarlas. No les va a salir barata.

Hay que decir que no fue fácil para Spielberg hacerse cargo de la producción. Con apenas dos películas en el cuerpo, y siendo apenas un asalariado de la Universal Pictures, accedió a dirigir Tiburón cuando después de leer la novela, cuyos derechos pertenecían al estudio, encontró que tenía mucho en común con Duel, su cinta debut. Sin embargo, sobre la marcha empezó a sentirse incómodo, pues temía que si la película era exitosa (como lo fue), sólo sería recordado como el hombre que dirigió la película del tiburón.

David Brown Baren, uno de los productores del filme, convenció a Spielberg de continuar el rodaje, diciéndole que si la película era exitosa, después podría filmar lo que quisiera. Spielberg se desistió entonces de abandonar la producción (le habían ofrecido dirigir Lucky Lady, un filme de mafiosos que a la larga dirigiría Stanley Donen y no hizo mucho ruido) y continuó hasta el final.

Cuanta razón tuvo Brown. Tiburón se convirtió en un éxito de taquilla, la crítica fue mayoritariamente elogiosa para la cinta y para su director, se adjudicó tres premios Oscar (banda sonora, a cargo de John Williams, quien posteriormente se convertiría en un habitual del universo Spielberg, sonido y montaje), hizo de su tema principal una de las melodías más reconocidas universalmente. Actualmente, Tiburón ocupa el lugar 48 en la lista de las 100 mejores películas del American Film Institute.

Y Spielberg? Después efectivamente pudo filmar todo lo que quiso, paseándose por todos los estilos posibles: dramas históricos (El Color Púrpura, La Lista de Schindler, Rescatando al Soldado Ryan, Puente de Espías, The Post); ciencia ficción (la gloriosa Encuentros Cercanos del Tercer Tipo, Inteligencia Artificial, Minority Report, La Guerra de los Mundos, Jurassic Park, Ready Player One), la aventura y el suspenso (Indiana Jones, Atrápame Si Puedes, La Terminal), el cine familiar (E.T., The Big Friendly Giant, Tin Tin …además de ser parte de la revolución del cine industrial.

¿Comprenden todo lo que nos habríamos perdido si Steven hubiese ignorado los consejos de su productor y hubiere terminado dirigiendo una cinta menor de gángsters? Ahí si que lo hubiésemos echado a los tiburones (y no le habría importado a nadie).

De eso ya son 43 años.

****

Steven! Lo decía en broma!!

JAWS

Director: Steven Spielberg

Intérpretes: Roy Scheider; Robert Shaw; Richard Dreyfuss; Lorraine Gray; Murray Hamilton

Terror/Aventuras

1975

fretamalt@hotmail.com   @panchocinepata (Twitter/Instagram)

PD: La próxima semana retomamos con la cartelera 2018, y con el especial mundialero, si es que lo echaban de menos

 

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