el camino de un canalla

La vida no es fácil en los sistemas planetarios lejanos al centro de la galaxia y, por ende, lejos de la jurisdicción del Imperio. Regiones como Corellia son gobernadas sin contrapesos por los sindicatos del crimen organizado locales.

Nativo de este último planeta es Han Solo (Alden Ehrenheich), un joven estafador, bandido y aprendiz de piloto, que ha debido abandonar su mundo de origen cuando fracasa un plan para defraudar a sus antiguos jefes.

Tres años después, junto a Chewbacca (Joonas Suotamo), una bestia peluda que circunstancialmente conoció, se une a la banda del contrabandista Tobias Beckett (Woody Harrelson), participando en unos cuantos “trabajos” que le permitan reunir los recursos suficientes para independizarse y adquirir su propia nave…

Duro ha sido el camino que ha tenido que recorrer el segundo spin-off de Star Wars al alero de Disney: desde reescrituras de guión, cambio de director (Ron Howard en lugar de la dupla de Phil Lord y Chris Miller), cambios en su fecha de estreno, y finalmente viendo la luz en tiempos de que el aire aún está enturbiado por la dispareja reacción provocada por Episodio VIII, más una irregular campaña publicitaria, lo que indudablemente ha influido en el desempeño de Han Solo: Una Historia de Star Wars, convirtiéndolo en el capítulo más flojo de la saga en términos de taquilla, y objeto de críticas principalmente negativas, bajándole aún más los bonos.

Humildemente, encuentro que se les ha ido un poco la mano. Cierto, está lejos de ser una de las mejores películas de la saga, pero tampoco es para reventarla a patadas en el suelo, como le han pegado hasta ahora. Yo, al menos, me divertí mucho viéndola, lo pasé muy bien durante la exhibición, y si bien no salí con ganas de repetírmela, no en el corto plazo por el momento, sentí que Solo era lo que esperaba.

Lo que yo esperaba no era otro capítulo del conflicto entre Imperio –o sus derivados- versus rebeldes-o sus derivados-, ni otro episodio de la familia Skywalker, ni nada que involucrara a la orden jedi, o a la Fuerza, o algo por el estilo. Nada que ver.

Yo sólo pensaba en lo que Han Solo representa en la trilogía clásica. Lo que hizo que Solo fuera uno de los personajes más populares, más queridos de ella. Solo encarnaba el prototipo del pillo, el canalla, ese personaje egocéntrico, cínico, ambicioso y sin muchos escrúpulos que servía de contrapunto al héroe noble que era Luke Skywalker. De esta forma, Solo era el personaje a través del cual George Lucas encarnaba en su saga uno de sus géneros favoritos: el western. De esta forma, así es como debe entenderse esta película, como un western inserto en el universo SW, más que una película de Star Wars propiamente tal.

Entendida así, como una película de vaqueros cósmica, donde las diligencias son sustituidas por naves y las balas por ratos láser. Sazonada con algunos guiños al cine de piratas y mercenarios. Así entendida, Solo funciona bien.

Así lo entendió Ron Howard, director puesto de urgencia en el cargo, sacando la tarea con dignidad.

Lo mismo se puede decir de su protagonista: Alden Ehrenheich. Si bien no era la primera opción de muchos fans, al no estar a la altura de Harrison Ford (¿y quien si lo está?¿a ver?), logra un buen cometido. También podemos destacar a Donald Glover, quien da una más que correcta interpretación de Lando Calrissian, otro personaje que resultará gravitante en el desarrollo de la trilogía original. Y claro, tenemos a un Woody Harrelson que los últimos meses ha estado en racha, subiéndole los bonos a cada película en la que se ha visto involucrado. La única decepción a nivel de casting corre por cuenta de Emilia Clarke, quien sin hacer un mal papel encarnando a Qui’Ra, es bastante débil si lo comparamos con los potentes personajes femeninos de los que en esta saga abundan (Leia, Padme, Rey, Jynn, Ashoka, Asajj Ventress, incluso Mara Jade, aunque ya no sea canon).

Lectores, yo sé que muchos de ustedes están molestos con el trato que Disney le está dando a Star Wars. Yo sé que les molesta que esté convirtiendo a SW en una especie de MCU 2.0. Pero eso no es culpa de Ron Howard, ni de Alden Ehrenheich ni de su película. Estamos ante una película que no va a reescribir el universo Star Wars. Aunque, en honor a la verdad yo nunca se lo pedí.

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SOLO: A STAR WARS STORY

Director: Ron Howard

Intérpretes: Alden Ehrenheich; Donald Glover; Emilia Clarke; Woody Harrelson; Paul Bettanny; Thandie Newton

Ciencia Ficción/Aventuras

2018

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