honesta…y estúpidamente divertida

Tratando de superar un difícil momento personal, el mercenario conocido como Deadpool (Ryan Reynolds) busca reorientar su existencia, e intenta formar parte de los X Men. Sin embargo, mientras intenta rescatar a un joven mutante llamado Russell (Julian Dennison), el operativo se sale de control y tanto Deadpool como Russell terminan en una cárcel de alta seguridad para personas con poderes especiales.

Mientras permanecen en prisión, ambos son sorprendidos por Cable (Josh Brolin) un duro combatiente venido desde el futuro, con una misión clara: eliminar a Russell. Circunstancialmente envuelto en este entuerto, y no precisamente a gusto con la idea, Deadpool deberá proteger al muchacho y mantenerlo a salvo de este implacable asesino..

Es divertido lo que pasa con Deadpool. No es mi personaje favorito del cómic. Aunque lo he leído, no tengo ninguna historia suya en mi biblioteca, y tal vez nunca la tenga. Pero lo poco y nada que me llama atención en papel, es inversamente proporcional con el interés que me genera en lo cinematográfico. Su primera parte, en 2016, fue una de las cosas que más me gustó ver ese año, y su secuela Deadpool 2, me tenía ansioso.

Eso tiene mucho que ver con el hecho que, por un tema de licencias, Deadpool no pertenezca al MCU, la cual a la larga es su mayor fortaleza: al no estar amarrado a la “fórmula Marvel”, que ha regido las películas de dicho sello los últimos diez años, las adaptaciones de nuestro querido “Mercenario Bocazas” pueden saltarse dichas reglas y, al igual que en su primera película, apelar a aquellos elementos que lo han convertido en uno de los personajes más populares de su editorial.

Si usted espera otra cosa que ultraviolencia, doble sentido, chistes, palabrotas, referencias a la cultura pop, alusiones a otras películas, incluso de la competencia, narraciones en primera persona que rompen la cuarta pared (tanto en comic con en el cine, Deadpool es consciente de su naturaleza de personaje de ficción), prefiero decirle que dese ya pase de largo. Esta película no es para usted. Porque de esto, Deadpool 2, al igual que su predecesora, está repleta.

Si bien entre medio hubo cambio en la silla de director, David Leitch (en reemplazo de Tim Miller) y que ya había dirigido la sorprendente Atomic Blonde, el año 2017, y codirigió la notable John Wick (2014), demuestra tener la mano suficiente para hacerse cargo de esta historia manteniendo intacto el espíritu resultante de la insólita mezcla entre acción, ultraviolencia y humor absurdo presente. A ratos, incluso diría que lo mejora bastante.

Si, sabemos que al igual que en la primera película estamos ante una historia básica, simplona, tonta, como quieran llamarle, pero que Leitch, como ya había hecho Miller, es capaz de resolverla correctamente, logrando un resultado inteligente, dentro de su tontería, y divertida. Y saca provecho del mucho mayor auspicio por Marvel y la 20Th Century Fox, entusiasmados con los buenos resultados del primer Deadpool (en la que, ciertamente, tenían mucho menos fe, en comparación con lo que están apostando esta vez).

Nuevamente gran parte de los méritos están en el gran desempeño de Ryan Reynolds en el rol principal. Sabemos que Reynolds está muy lejos de ser un gran actor (fuera de las películas de Deadpool su rendimiento suele ser apenas satisfactorio, pero vistiendo los colores rojo y negro es otra cosa) pero su fanatismo, aprecio y cariño por el personaje es tal, tan en su salsa se siente interpretando al mercenario bocazas, que uno no puede sino aplaudir sus intervenciones.

A su vez, Josh Brolin, dándole vida a Cable, el mutante venido de un futuro nada prometedor con sed de venganza, uno de los personajes más despiadados dentro de la sección X de Marvel, no puede sino convencernos de que está en un papel a su medida. Desde que comenzó a ser popular tras No Country For Old Men, y vimos lo que le acomodaban los personajes que disparan primero, preguntan después, que muchos pensaron en Brolin para encarnar a este personaje.

Así como Deadpool es consciente de su calidad de personaje de ficción, podríamos decir que Deadpool 2 no pretende ser otra cosa que una cinta de superhéroes (género en que la podemos agregar por descarte) repleta de humor absurdo, y disparates al por mayor. Leal con su fuente original, leal con lo que el público espera de ella, y honesta consigo misma y con sus pretensiones, Deadpool 2 cumple con lo que ofrece: lisa y llana diversión.

Ojo con las referencias. Y aún más ojo: mayores de 14 años.

***3/4

DEADPOOL 2

Director: David Leitch

Intérpretes: Ryan Reynolds; Josh Brolin; Morena Baccarin; Julian Dennison;T.J. Miller; Zazie Beetz; Brianna Hildebrand; Stefan Kapicic; Leslie Uggams; Karan Soni

Comedia/Acción/Superhéroes

2018

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