GuateoCon

A la hora que subo esta reseña, termina una nueva versión de ComicCon Chile, y, para variar, la mayoría de comentarios son lapidarios:

Reparos por problemas de organización, eventos que no empiezan a la hora, o que empiezan a la hora pero en que no puede entrar el público interesado porque no caben en la sala (lo ocurrido el viernes pasado con la presentación de Karol Sevilla, que se iniciaba para público en general tras un meet and greet, que debía abrir puertas a las 20 horas, pasadas las 21 aún no dejaba entrar a la enorme fila de asistentes que simplemente se fue sin presenciar el evento), pésima distribución física, precios muy elevados en las secciones de comidas, mal acceso a servicios básicos, pobreza en los stand de productos oficiales, invitados que cancelaron a pocos días del evento, expositores que no muestran nada que no se pueda ver en el Persa BioBio, en el Eurocentro o en el Portal Lyon todos los días y gratis, que en la jornada inaugural aún hubiese secciones no habilitadas para su funcionamiento, improvisación, fallas de comunicación con eventuales participantes…

Siento que estoy escribiendo lo mismo que en 2012, cuando para la segunda versión del evento vi que se repetían los mismos errores de la primera edición, el año anterior. Eso fue suficiente para decidir no volver a ir, menos cuando los precios de las entradas subían en cada versión. Veo que en seis años las cosas no han cambiado nada.

Y sí, sé que más de alguien va a cuestionarme el hecho de estar diciendo todo esto de un evento en el que no he puesto un pie desde entonces (y difícilmente lo vuelva a hacer), pero eso no invalida mi opinión, si la ponderamos con lo que no poca gente tuitea o postea en Facebook en cuanto a las falencias del evento en cuestión.

Tengamos una cosa clara desde ya: ComicCon nunca ha sido una convención de fanáticos. No para los que han coleccionado cómics, manga, animé, o han seguido con devoción series, películas, novelas desde que tienen uso de razón, ese segmento ya está cubierto con otros eventos mejor organizados. ComicCon Chile está pensada para el “fan” que descubrió los superhéroes sólo con el MCU, o porque sigue la serie que es trending topic esta temporada (este año, proliferaron los cosplays de La Casa de Papel, serie que mientras más hype gana, menos ganas me dan de verla).

Un público no objetivo, sino más bien eventual u ocasional. Eso no tiene nada de malo. Quizás ese público mañana olvide que estuvo ahí. Lo que no es excusa para ofrecer un espectáculo deplorable como el que ComicCon viene ofreciendo desde hace seis años.

Si la idea es retener a ese público eventual, lo estás haciendo mal.

Esta versión ya olía mal hace algunos meses, cuando diversas agrupaciones de ilustradores nacionales denunciaron los precios abusivos, por el arriendo de stands del llamado “Artist Alley”, ese pasillo por el cual artistas, dibujantes e ilustradores ofrecen sus creaciones a los asistentes, dibujando, firmando autógrafos o simplemente compartiendo. Este ascendía a $ 600.000.- por los tres días,más IVA..esto es $714 mil!! Más del doble, incluso el triple, del arriendo de una casa o departamento, por un mes. Valores que muy pocos están dispuestos o capacitados para desembolsar.

La bajada de actores secundarios de series como Breaking Bad, Game Of Thrones o Harry Potter, y ser sustituidos por otros interpretes aún más irrelevantes de dichas series, no hizo mucho por mejorar el panorama.

Así, sólo las presencias de Daniela Vega, Karol Sevilla y Sharon Purser (Stranger Things) hacía algo por levantar la alicaída situación.

¿Por qué, entonces, se insiste con este evento? ¿Qué motiva a seguir haciendo un evento que ha hecho historia por sus desastres más que por sus aciertos, de los que no se dan por aludidos, y pasándose por buena parte a sus asistentes que, en definitiva, pagaron una entrada, no precisamente barata?

¿Por qué les da lo mismo a sus organizadores las denuncias y demandas colectivas con que llevan años amenazando sus asistentes? Porque estas nunca se concretan.

El chileno es un personaje simpático: perdona. Y olvida. Y se deja seducir con poco.

Hoy todos dicen “esto es una estafa”, “el evento peor organizado que he visto”, pero mañana, como dije, lo van a haber olvidado. Y el próximo año, ComicCon asegurará la presencia de un personaje menor de una película o serie, y el público va a ir corriendo a sacar sus entradas. Y el Espacio Riesco, o donde quiera que se lleve a cabo este evento, se va a repletar.

Cometerá los mismos desastres de todos los años, pero cuenta con algunos importantes factores a su favor: la nula autocrítica, por un lado, y la complicidad de un público demasiado fácil de convencer, que contribuye precisamente a la autocomplacencia de sus organizadores.

ComicCon no respeta a su público, y su propio público se lo permite. Y se lo permite creyendo, aún, en la idea que este es un evento en el que “hay que estar”.

Así que si piensa ir el próximo año a ComicCon, hágalo bajo su propio riesgo. Si termina por llevarse una decepción, no diga que no se lo advertí.

PD: Chile está ganando muy mala fama dentro del espectro de este tipo de eventos. No olvidemos los fiascos de Chile Game Show y Anime Friends el año pasado. De no ser por genialidades como FIC o Santiago ComicZone, y más recientemente Fanatic en Concepción, hace rato seríamos el hazmerreír de la especialidad.

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

3 comentarios en “GuateoCon”

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