junto a un superhombre, hay una supermujer

No es primera vez que pasa, pero cada vez que un personaje celebra su aniversario, lo normal es que su entorno más próximo lo esté también, pero pase casi desapercibido. Pasó con James Gordon, que debutó junto a Batman en Detective Comics 27, y lo mismo ha sucedido con Lois Lane, la reportera estrella del Daily Planet, y personaje fundamental en el universo de Superman, tanto en su vida privada como en su desarrollo narrativo.

Lois hizo su debut en Action Comics N° 1, de 1938, y ha tenido una larga evolución con los años: desde eterna enamorada de Superman, pero a la vez amor imposible de Clark Kent, pasando por damisela en apuros que debe ser rescatada por el Hombre de Acero, en el noventa y nueve por ciento de los casos por culpa de su propia curiosidad, hasta la mujer profesional, empoderada y comprometida con su vocación que es actualmente.

Como quiera que fuese, Lois es el centro de la vida de Clark Kent/Superman, su cable a tierra, y uno de los personajes que, junto a sus padres adoptivos, son quienes mantienen al último hijo de Krypton centrado en usar sus grandes poderes al servicio del bien de la humanidad. De hecho, las no pocas ocasiones que dentro de los cómics se narra qué pasaría si Superman llegara a perder el control sobre sí mismo, con nefastas consecuencias para el planeta, y quizás para el universo completo, esta situación arranca con alguna desgracia sufrida por Lois como víctima principal.

Más allá de los cambios narrativos que el Universo DC ha experimentado a lo largo de su historia, incluso en los últimos treinta años, y tomando como base fundamental de la continuidad de dicho mundo lo narrado en Crisis En Las Infinitas Tierras (1985), podemos señalar como datos biográficos relevantes en la vida de Lois los siguientes:

Sabemos que es la hija mayor del General Sam Lane y su esposa Ella, y tiene una hermana menor, Lucy. Y desde muy niñas, fueron entrenadas por el propio Sam en defensa personal, combate cuerpo a cuerpo y uso básico de armas de fuego (cosa que le ha sido muy útil a lo largo de su carrera).

Desde temprana edad destacó por su capacidad de investigación y sus enormes aptitudes como narradora, por la que se convirtió en periodista. Dueña de un talento único para detectar los golpes noticiosos, así como su gran compromiso con la verdad, que la ha llevado a investigar bien a fondo los hechos de interés, a veces a costa de su propia integridad física. Esto la llevó a convertirse en la reportera estrella del principal periódico de Metropolis, el Daily Planet, ganando varias veces el premio Pulitzer, entre otros reconocimientos, y una tremenda influencia en la opinión pública. Las muchas veces que ha viajado en el Air Force One junto al Presidente de EEUU, no importando quien fuera que esté en el cargo, avalan esa influencia.

Gracias a ello pudo ser parte de la selecta invitación para el vuelo inaugural del llamado Avion Espacial, pero un desperfecto de este derivó en la caída del avión, que habría terminado en tragedia de no ser por un desconocido que, volando por los aires, lo atajó e hizo aterrizar a salvo. Lois vio a este personaje, el cual huyó antes de que pudieran cruzar palabras. Al no saber mucho de él, al reportar el accidente en el Planet, Lois lo llamó “Superman”.

Poco después, este personaje haría repetidas apariciones, evitando accidentes, catástrofes, robos, lo que llamó la atención de la prensa. Para atraerlo, Lois nuevamente se jugó la vida, lanzándose dentro de su auto al río de Metropolis. Superman la rescató (aunque luego revelaría que siempre supo que el accidente no fue tal), ocasión que Lois aprovechó para entrevistarlo. Sin embargo, la nota no fue publicada, ya que Perry White,su editor, ya había publicado una entrevista a Superman, realizada por su flamante nuevo reportero, Clark Kent.

Por entonces, mantenía una relación, sin mucho futuro, con el prominente industrial Lex Luthor, la cual naufragó mucho antes de que esta pasara a algo más concreto, pasando a una enemistad declarada a lo largo de los años. (Sin embargo, esta hipótesis fue abandonada en el cómic, con el tiempo).

Durante largos años, la relación entre Lois y Clark fue bien cortante, ya que Lois no le perdonaba el haberse adelantado con la primicia. Desde el principio, competían por quien obtenía y publicaba primero sus noticias. Sin embargo, la relación entre ella y Superman avanzaba cada vez más, al punto de surgir el romance entre ambos.

Los años fueron relajando las tensiones entre Lois y Clark, llegando a ser muy buenos amigos, a enamorarse y mantener una relación estable, que llegó a su clímax cuando se comprometen para casarse, instancia en la que Clark revela a Lois su gran secreto: el y Superman son la misma persona.

La muerte de Superman a manos de Doomsday, y su posterior resurrección aplazaron los planes, contrayendo matrimonio, y manteniéndose unidos por largos años.

Sin embargo, en algún minuto pasaron una dura crisis de pareja, divorciándose. Este último arco coincidió con la serie Flashpoint (2011), con la que DC reorganizó una vez más su universo. De acuerdo a esta saga, Clark y Lois, pese a su buena relación profesional, nunca estuvieron casados, ya que Superman ha mantenido durante mucho tiempo una relación de pareja estable con Wonder Woman.

Como Flashpoint y el concepto New 52 no tuvieron los resultados ni la acogida que DC quería, con la publicación de Convergence (2015) y Rebirth (2016), sagas que borraron mucho de lo ocurrido en Flashpoint y ordenaron una vez más las cosas, entre ellas la relación de Lois y Clark: siempre estuvieron casados, nunca se divorciarion y, aún más, tienen un hijo, Jonathan, quien cuenta con los mismos poderes que Clark y, siguiendo sus pasos, lucha contra el mal como Superboy, haciendo equipo muchas veces con Robin (Damian Wayne).

A la fecha, sigue siendo la reportera principal del Planet, exitosa autora de best-sellers y una de las figuras más influyentes del periodismo a nivel global.

Ha sido interpretada en diversas ocasiones en cine, televisión y animada, siendo sus encarnaciones más reconocibles las de la actriz Margot Kidder (1978-1987, junto a Christopher Reeve, aunque aparece apenas en la tercera película de esa etapa), Teri Hatcher (en la serie Lois & Clark, donde ciertamente ella era la gran protagonista), y por Kate Bosworth en la fallida Superman Regresa. Actualmente es interpretada por Amy Adams, a partir de Man Of Steel (2013-actualidad). Una versión adolescente de Lois se dejó ver en Smallville, a cargo de Erica Durance.

Símbolo del empoderamiento femenino, que pasó de ser una mera comparsa a la que siempre había que rescatar del villano de turno, a una imagen de mujer profesional, capaz de pararse de igual a igual y muchas veces superar a sus colegas masculinos, y de imponerse gracias a grandes virtudes, Lois Lane es más que la gran mujer detrás de todo gran hombre, sino una gran mujer capaz de ponerse frente a otros grandes hombre, y de pararse al lado de un súper hombre, de igual a igual, sin perder un pelo de femineidad.

Felices 80, Lois.

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

 

supervivencia vs autodestrucción

Luego de un año de figurar como desaparecido en acción, un soldado de apellido Kane (Oscar Isaac) ha regresado con su esposa, Lena (Natalie Portman). A poco de su llegada, tras sangrar profusamente sin motivo aparente, Kane es hospitalizado, y Lena puesta bajo custodia militar.

En el proceso, Lena es contactada por la doctora Ventress (Jennifer Jason Leigh), quien le informa que su marido fue parte de una expedición a la llamada Area X, un sector aislado calificado como zona de desastre medioambiental, luego de un evento denominado “Resplandor”, en cuyo interior las leyes naturales y físicas no rigen, y funciona de acuerdo a su propio orden, alterando el desarrollo de las especies vivientes del lugar y del cual nadie, ni nada, ha regresado. Salvo Kane.

Intrigada con esta situación, y en búsqueda de respuestas y soluciones para la salud del soldado, Lena, que en el pasado sirvió como Marine, se incorpora a la expedición que Ventress ha organizado, para infiltrarse en el Área X, aun sabiendo que sus posibilidades de regresar con vida son escasas…

La polémica del momento está en la verdadera guerra que se ha producido entre la organización del festival de Cannes y Netflix. Si bien hace rato que el festival francés, no vamos a discutir su relevancia ahora, está aceptando dentro de su cartelera la exhibición de filmes producidos por éste u otros servicios de streaming, su negativa a seleccionar películas de esta misma procedencia, o que no hayan sido exhibidos en salas francesas, para sus competencias, ha llevado a estas productoras a retirar del festival los filmes que pretendía estrenar en el evento.

Esto es un duro golpe, más bien autogol, para el festival, porque conociendo la influencia que los streamings, sobre todo Netflix, tienen en los hábitos fílmicos de la gente, tanto a nivel de realizadores como espectadores, va a quedar la sensación de que un evento destinado a promover el buen cine se cierra injustificadamente a nuevos canales de expresión cinematográfica, en defensa de la tradición.

Amigos de Cannes, acéptenlo, todos amamos el cine en pantalla, y en sala, es la expresión más sublime de la experiencia cinematográfica. Pero en un medio actual, donde es cada vez más complicado ver cosas que no sean sandías caladas, no hay que menospreciar de esa forma el aporte que hacen servicios como Netflix en pro de la cinematografía. No vaya a ser que un día estemos ante la mejor película de la historia, y las cátedras la dejen pasar sólo porque no pasó por una sala.

No es el caso de Annihilation, ciertamente, no es la mejor película de la historia, pero es una experiencia tan válida como cualquier blockbuster y que, de no ser por Netflix (esto de la autofinanciación y a no tener que responder a los auspiciadores le abre de par en par las líneas editoriales) difícilmente habría llegado a las salas. Bueno, en rigor si llegó a éstas, pero sólo en EEUU y tampoco es que hubieran sido tantas.

Basada en la novela homónima de ciencia ficción del autor Jeff VanderMeer, estamos ante el segundo trabajo como director de Alex Garland tras Ex Machina, una de las cintas más interesantes de la sci-fi de esta década, tras una interesante carrera como guionista, en la que se anotó hitos como La Playa, 28 Días Después o Sunshine. Y es clara demostración de la devoción de Garland por el género, pero de esa ciencia ficción más sombría, alejada de la épica y grandiosidad de las llamadas Space Opera (Star Wars*, Star Trek y similares).

Garland bebe más de Andrei Tarkovsky (Stalker, Solaris), de Kubrick (2001), y hasta cierto punto del Ridley Scott clásico (Alien), incluso de otras fuentes no fílmicas como Black Mirror, que de Lucas, Spielberg o Zemeckis. Lo que viene a ser lo más acertado, pensando en el tipo de historias que le gusta contar.

Más allá del título de la película, se nos plantea como una historia de sobrevivencia. Pero..¿la sobrevivencia de quién? O mejor dicho ¿de qué? Esa es la idea con la que juega Garland. Algo ha caído sobre nuestro planeta, algo de lo que sabemos poco y nada, pero de antemano lo tomamos como una amenaza. Puede que no lo sea, pero tenemos nuestras aprehensiones igual y nuestro instinto de supervivencia despierta.

La historia entonces viene a plantearse unas cuantas cuestiones interesantes sobre la condición humana, pues si bien la misión en la que Lena participa es inicialmente con fines científicos, lo que descubren vuelve la expedición en una lucha por salir con vida, da lo mismo cómo y a costa de quien, y en este proceso saldrán a la superficie respuestas tan viscerales que hacen cuestionable el hablar de especie racional.

Sobre todo si pensamos que en esta misión, cuyo fin último es descubrir como estos hechos afectarán tarde o temprano a la supremacía del hombre, participa un grupo de personas con un mayor o menor instinto de autodestrucción.

Esta orientación, por llamarla de alguna manera, filosófica de Annihilation, si bien debemos entenderla como su gran tema de fondo (supervivencia vs autodestrucción) es donde la película se enreda en sí misma, complicándose más de la cuenta y de una manera que no necesitaba hacerlo. Enfocarla así, como un filme de trascendencia filosófica puede llevar a una interpretación equivocada del mismo. Pese a ello, el guion y la dirección de Garland logran mantener al espectador lo suficientemente intrigado, esperando la resolución del conflicto.

Mezclando aventura, suspenso, harto terror y drama, y una que otra subtrama que nos hace quedar más metidos esperando saber cómo se resolverá este entuerto, Annihilation es de todas maneras una muy buena idea. Quizás a fin de año no la recordemos mucho, pero nos queda la tranquilidad de que hubo quienes creyeron en ella. Desperdicio mayor hubiese sido no darle la oportunidad.

***1/3

ANNIHILATION

Director: Alex Garland

Intérpretes: Natalie Portman; Jennifer Jason Leigh; Oscar Isaac; Tessa Thompson; Gina Rodriguez; Tuna Novotny; Benedict Wong.

Ciencia ficcion

2018

*Igual no deja de ser interesante que dos de los protagonistas de esta película provengan de esta saga, y que uno de sus personajes tenga el mismo apellido que un personaje de una de sus historias complementarias.

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata