más allá de la mera nostalgia

La humanidad vive un tiempo de paz.

Luego de que Koji Kabuto, pilotando el gigantesco robot Mazinger Z, acabara totalmente con el malvado Dr.Hell y su séquito de máquinas de destrucción, en el mundo se vive un clima de armonía, especialmente con el desarrollo de la llamada energía fotónica, que ha permitido a la especie humana subsistir gracias a este recurso energético renovable y sustentable. Y gracias a Great Mazinger, una versión mejorada del robot original, que rápidamente reduce cualquier amenaza posible.

Convertido en un respetado científico, Koji es convocado al monte Fuji, donde un inédito e inesperado descubrimiento arqueológico ha convocado a la comunidad científica mundial, instancia en que se reencuentra con su novia Sayaka Yumi, tras algún tiempo separados. Sin embargo, también llama la atención del Dr. Hell, quien ha lanzado un nuevo ataque, más poderoso que antes, al punto que tanto Great Mazinger, como su piloto Tetsuya Tsurugi, buen amigo de Koji, han sido capturados.

Cuestionándose respecto de qué tanto puede aportar desde un laboratorio al combate, Koji decide que debe hacer algo más, para lo cual, y con la ayuda a escondidas de su círculo más próximo, Koji adopta la medida más drástica que conoce: reactivar a Mazinger Z…

La nostalgia vende, no cabe duda.

Publicado por primera vez en 1972 y creado por el artista Go Nagai, Mazinger Z se convirtió rápidamente en uno de los personajes más exitosos del manga japonés de todos los tiempos, y personaje ancla de la primera gran arremetida del género en Occidente. Emitido originalmente en Japón hasta 1974, su llegada a este hemisferio se dio a fines de esa década, convirtiéndose en una de las series más populares provenientes del Sol Naciente, incluso aquí, donde UCV Televisión nunca gozó de mayor gloria que cuando lo programó durante 1982.

Sucesivas reposiciones, películas, secuelas, reinicios, así como varias otras series que ciertamente deben mucho a la creación de Go Nagai (Festival de Robots, Evangelion, Macross, me atrevería a mencionar incluso a Transformers) mantuvieron al personaje presente en el inconsciente colectivo, de manera que si bien entre medio han corrido muchos otros títulos tanto o más exitosos que éste (como Caballeros del Zodíaco, Robotech, Dragon Ball y muchos otros), permitieron que el original Mazinger Z, personaje además fundacional del subgénero mecha, siguiera ostentando el sitial de privilegio dentro del panteón del animé a nivel mundial.

Era lógico que su aniversario 45 no iba a pasar inadvertido, y en 2017 se estrenó en Japón, Mazinger Z Infinity, largometraje que homenajea y, en cierta forma, trae de vuelta a uno de los personajes más queridos de la animación japonesa que, como era de esperar, se convirtió en un éxito de taquilla en su país de origen, y en cada país que se ha exhibido ha tenido un muy buen pasar por cartelera.

No vamos a negar que la nostalgia funciona. La película apela ciertamente a los aspectos más recordados de la serie: la relación entre Koji y Sayaka; secundarios notables como Shiro, el hermano menor de Koji, Boss, los científicos (que aquí se conocieron como Iz, Diz y Biz); villanos como Dr. Hell y secuaces como el Barón Ashura (o Barón Asler, como lo conocimos) y por supuesto las espectaculares peleas entre Mazinger Z y sus rivales de turno. Uno se reencuentra con todo esto, y con las emociones a que da lugar, es el primer triunfo de este filme.

Pero no se queda en el mero ejercicio de la memoria emocional, ni en el fan service. Muchos filmes que buscan rescatar el pasado no han sido capaces de ir más allá del copy/paste, y fracasan miserablemente, consiguiendo un momento de emoción para el espectador objetivo, pero se quedan en eso, lo que no alcanza para conseguir un resultado más trascendente, conquistando nuevos fans, por ejemplo.

(Piensen en todos los live-action de los personajes animados clásicos, piensen en Scooby Doo, Garfield o el Pájaro Loco, o los reboots de Tom y Jerry, Looney Tunes o, sin ir tan atrás, Las Chicas Superpoderosas, y en cuantas palabrotas nos han inspirado).

Mazinger Z Infinty anota ahí otra de sus grandes virtudes: no se queda en el mero copiado y pegado de su protagonista de un formato a otro, de la mera conversión de la historia de animación a mano a digital, sino que va más allá, al adaptar y actualizar la serie más allá de lo estético y tecnológico. El trabajo de Junji Shimizu como director, rescata ese espíritu que Nagai puso en su personaje, y que hizo de Mazinger Z el clásico con el que crecimos y quisimos.

Lo que hizo Nagai fue armar una serie que se convirtió en mito, en base a algo bien simple: contar historias como las que un niño inventaría cuando está jugando con sus robotitos. El argumento de Mazinger Z siempre fue ese: relatos que pueden parecer inverosímiles, absurdos incluso, pero que eran el tipo de historias que cuando eramos chicos armábamos con nuestros hermanos y amigos. No en vano, estamos hablando de la principal serie de un puñado de series sobre robots gigantes controlados por adolescentes (o incluso más jóvenes que eso). Shimizu lo entendió clarito, sabía que la historia debía ser enfocada como tal, como un juego de niños, sin tomarse en serio,  sin darle lecturas muy profundas. Porque ni vienen al caso, ni las necesita.

Mazinger Z Infinity se conoce y se acepta tal como es. Entenderla de otra manera la hubiera convertido en un fracaso fílmico y comercial, y hubiese mandado el legado de Nagai al suicidio.

El resultado es una historia que se puede disfrutar por grandes y chicos. Si usted nunca vio ni disfrutó con esta serie, adelante, pase de largo. Pero si es de los que sí lo hizo, y ahora tiene más de 35 véala, y saldrá fascinado porque está viendo un personaje de su infancia, tal y como lo recordaba, y gatillándole un montón de buenos recuerdos, mientras que el niño que entre a la función, saldrá vuelto loco porque es el tipo de cosas en las que basa sus juegos con sus amigos.

Ahh, si a veces basta con tan poco para hacer las cosas tan bien.

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MAZINGER Z INFINITY

Director: Junji Shimizu

Animación

2017

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

PD1: Terminada la película no pude evitar decir en voz alta “Aprende, Michael Bay y la ctm!! Así se hacen películas de robots!!”..¿fui el único en pensar lo mismo?

PD2: ¿No les dije que esta semana retomábamos la cartelera actual?