la joya olvidada

Abril de 1993. Llevo un mes de clases en el Cuarto Medio A-Humanista de mi colegio. Último año de ídem, y termino en este curso al cual unos pocos fuimos asignados por nuestras capacidades académicas (siempre me fue mejor en Castellano, Historia, Inglés, Artes Plásticas incluso, que en los ramos científicos o con números, ustedes pueden corroborarlo) y la mayoría, porque no había donde ponerlos.

En estas condiciones, y habida cuenta que la gran mayoría de los compañeros con que más me juntaba terminaron en el Matemático o en el Biólogo, y que además estaba haciendo preuniversitario para ver si así mejoraban mis posibilidades de entrar a la universidad (mis notas en los tres años de media anteriores no eran en absoluto para sentirse orgulloso) me auguraban un año difícil.

Pero, como ha sido una constante, la cultura pop vino en mi ayuda.

Primero, con los entonces 20 años de The Dark Side Of The Moon, de Pink Floyd, que se habían cumplido a fines de marzo (si sé, este año se cumplieron 40 y debería haberme pronunciado al respecto, pero estaba fuera de Chile y sin computador ¿vale? Además, como si nunca hablara de PF). Segundo, porque por esos mismos días me enteraba del inminente nuevo disco de David Bowie.

El primero como solista en seis años (el último había sido el reguleque Never Let Me Down, de 1987), tras los dos discos con su experimento Tin Machine (muy bueno, el primero, 1989, y pasable el segundo, de 1991), y a tres de haber concluido su gira Sound And Vision, con la que declaraba despedirse de su repertorio clásico por un largo tiempo. Y producido por un crack a la hora de armar discos pop: Nile Rodgers, con quien ya había trabajado una década antes en el gran Let’s Dance.

Más la incorporación de Mick Ronson (guitarra) y Mike Garson (teclados) sus compañeros en la legendaria banda The Spiders From Mars (Ronson moriría de cáncer pocos meses después, y Garson se mantuvo tocando con Bowie hasta bien entrados los 2000).

Obvio que era un notición.

Así, el 5 de abril de 1993 era lanzado Black Tie, White Noise, que sería lanzado una semana después en cassette en Chile, mismo día en que yo estaba comprándolo en la extinta Feria del Disco.

No, no es el cassette que tuve yo, pero era la misma edición.

Y, fiel a su costumbre, fue un disco que descolocó a más de uno.

Primero, por la abundancia de estilos con los que Bowie experimentó en este trabajo. Cierto que hereda bastante del rock de vieja escuela que cultivó con Tin Machine (banda en la que reclutó a Reeves Gabrels, quien se quedó como su guitarrista principal hasta sus últimos días), pero también con sonidos afroamericanos, especialmente funk, acid jazz y soul, y un poco de dance. La participación de músicos de esta ascendencia como Lester Bowie (no, no eran parientes), Al B Sure!, Sterling Campbell lo confirma.

Como hace mucho tiempo no lo hacía, incluía algunos temas instrumentales (The Wedding, Looking For Lester, Pallas Athena) y un par de covers (I Feel Free, original de Cream, y I Know It’s Gonna Happen Someday, de Morrissey, acaso uno de los alumnos más aventajados de la escuela Bowie).

Apoyado en los singles Jump! They Say, Black Tie White Noise y Miracle Goodnight, el disco tuvo una rotación mejor de la esperada, aunque no extraordinaria. Ello debido a que Bowie se negó a promocionar el disco más allá de lo estrictamente necesario, y no hizo tour en vivo para el mismo efecto, por lo que la recepción a nivel global del álbum fue más bien modesta, para ser un disco retorno de alguien que llevaba más de cinco años sin publicar nada nuevo. Ello hizo que este disco pase, por lo general, inadvertido, a la hora de hacer resúmenes y recopilaciones de la carrera de Bowie.

Injustamente, digámoslo con todas sus letras.

Durante la gestación de este disco, grabado en Suiza durante 1992, Bowie estaba viviendo un reencantamiento con la música. Tras archivar, entonces indefinidamente, su repertorio previo, se sintió con la manga ancha para descubrir nuevos estilos o redescubrir e inventar otros ya existentes (cosa que se notaría más con los sublimes Outside y Earthling, 1995 y 1997, que también hemos examinado por acá antes), y este disco era un aviso del camino que tomaría los años siguientes.

Otro motivo que lo tenía de buen ánimo era su matrimonio algunos meses antes con la top model Iman Abdulmajid, con quien años después tendría una hija, y se mantendría hasta su deceso, hace dos años (que aún nos duele y cuesta creer).

Ambos motivos tenían entusiasmado a Bowie, que lo llevaron a registrar este álbum, y su muy buen estado de ánimo se nota en cada uno de los tracks del disco. Podemos concluir que Black Tie, White Noise, más que avanzar en lo musical o mantenerse presente en la escena, fue un trabajo hecho por el simple motivo de darse el gusto de hacerlo. Eso puede servir de explicación para la casi inexistente promoción del disco, reducida a los singles antes mencionados y sus respectivos videoclips, más el lanzamiento de un vhs lanzado para paliar la falta de un tour en vivo.

Igual da un poco de lata que sus canciones no siempre sean consideradas en las compilaciones que de cuando en cuando se lanzan de Bowie y que no hayan sido parte de su posterior repertorio en vivo. Varias de ellas tenían un potencial enorme en este sentido. En fin.

Este disco llegó a mis manos en el momento preciso. Ese momento en que uno espera señales que le permitan tirar líneas acerca de lo que le tocará vivir en un momento determinado. Y me hizo pensar que 1993 sería, con todo lo que he dicho al principio, un buen año.

Sumando y restando, lo fue.*

Tracklist:

The Wedding/ You’ve Been Around/ I Feel Free/ Black Tie White Noise/ Jump! They Say/ Nite Flights/ Pallas Athena/ Miracle Goodnight/ Don’t Let Me Down And Down/ Looking For Lester/ I Know It’s Gonna Happen Someday/ The Wedding Song (el cd incluía como bonus tracks Jump! They Say (mezcla alternative)/ Lucy Can’t Dance.

Savage/Arista Records/BMG Music, 1993.

*Musicalmente hablando lo fue. Ese año también verían la luz discos tremendos como Songs of Faith And Devotion (Depeche Mode), Zooropa (U2), Duran Duran II (Duran Duran); In Utero (Nirvana); Vs (Pearl Jam); Mellow Gold (Beck); Pablo Honey (Radiohead); Amor Amarillo (Gustavo Cerati), Jorge González (Jorge González); Republic (New Order); Very (Pet Shop Boys); Siamese Dream (Smashing Pumpkins); Se Remata El Siglo (Los Tres), Off The Ground y Paul Is live (Paul McCartney), etc.

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

(Si, ya sé que quieren leer reseñas o comentarios de películas más recientes…la próxima semana retomamos la costumbre…déjenme recuperar el ritmo, ¿ok?)