lo que mas tiene son carencias

Año 2104. La nave espacial Covenant se dirige al planeta Origae-6, con fines colonizadores.

A siete años de llegar a su destino, una radiación neutrónica daña la nave, matando en el proceso a su capitán, siete pasajeros, y forzando a la tripulación, entre quienes se cuenta un robot humanoide llamado Walter (Michael Fassbender), a cargo de dos mil colonos y más de mil quinientos embriones humanos preparados para la colonización, a interrumpir su curso normal, momento en que captan una señal proveniente de un planeta cercano. Pese a las objeciones de Daniels, primera oficial de la nave (Katherine Waterson), el recién asumido capitán Oram (Billy Crudup) decide examinar el planeta desde el cual se emitió el contacto.

Al llegar a la superficie, el equipo descubre las ruinas de otra nave, la Prometheus, a la que se había dado por perdida hace una década atrás.

Poco después dos miembros de la expedición son puestos en cuarentena luego de ser infectados por unas esporas que inhalaron descuidadamente en la superficie del planeta. Estas esporas se convierten en unas espantosas criaturas que despedazan a sus huéspedes al salir expulsados de ellos. Estas bestias luego atacan al resto de la expedición, pero son detenidas por un encapuchado residente del lugar…

Luego de terminar de ver Alien: Covenant, y antes de ponerme a redactar esta reseña, y solo como marcha blanca, pregunte en redes sociales si era muy terrible que no me hubiera movido ni un pelo. Sabía que había tenido una recepción de tibia a mala en su paso por salas, pero como dicen que el tiempo (y el silencio) curan todo, quería asegurarme no estaba hiriendo susceptibilidades…por suerte, no herí ninguna.

Claro, mucha de la bronca que tuvo la última parte de esta saga, y que retoma la historia desde donde quedo en la suerte de precuela que fue Prometheus (2012…a ratos creo que fui al único que le gustó). viene por parte de la devoción que genera esta historia, iniciada en 1978 por Ridley Scott (Covenant viene a ser el enlace entre ambas historias), a partir de las creaciones del artista H.R. Giger. Aclaro que nunca he sido fan de esta saga, aunque si es una historia que respeto mucho (no puedo no hacerlo, pensando en lo grande que fue la película original, y especialmente su secuela de 1987, dirigida por James Cameron), así que difícilmente me sienta decepcionado.

Más bien, desorientado. Desorientado porque la cantidad de fallas de que adolece este filme me impide decidirme por cuál de ellas tratar de explicar primero.

Si nos remitimos a la estructura clásica de las películas Alien, sabemos que debemos estar pendientes de que en algún minuto de la película, algo espectacular esta por ocurrir. Y muy probablemente algo más espectacular que lo anterior. Pasaba incluso en las pálidas Aliens vs Predator (2004, 2007). Bueno, en este filme pasas las dos horas que dura esperando eso espectacular que tiene que suceder…y nada. Y si pasa (las apariciones de los xenomorfos creados por Giger), ya fue demasiado tarde y te da totalmente lo mismo.

Alien Covenant lo que más tiene son carencias: sin ritmo, sin factor sorpresa y totalmente predecible, protagonizada por personajes planos incapaces de generar un mínimo de empatía (a excepción de la dupla de androides Walter y David, encarnados ambos por Michael Fassbender, irónicamente el único personaje con algo entrañable en este cuento), que son parte de una historia, que se queda en repetir la fórmula, pero es incapaz de darle sustancia. Es un filme, en general, falto de ideas en su concepción, y de cariño e inteligencia en su realización.

Sentí que me faltaron tres cuartas partes de la película.

Sentí lo que se siente cuando uno compra ese paquete de papas fritas gigante en el supermercado. Lo ves llamativo, lo ves enorme, pero lo abres, y te das cuenta que el 75% del paquete es aire. Bueno, Alien Covenant es el equivalente cinematográfico a ese paquete de papas fritas.

Y no crean que no me da pena decir lo que estoy diciendo. Conozco a Ridley Scott desde que tengo memoria cinéfila, y a Scott debo varias de las grandes películas que he visto: Blade Runner, la misma Alien (El Octavo Pasajero), Gladiador, Lluvia Negra, Thelma & Louise, Hannibal, la citada Prometheus, la subvalorada Un Buen Año. Pero los últimos años ha caído en una dolorosa irregularidad. Desde American Gangster hace una década, la genialidad de Scott se ha desarrollado por chispazos como Prometheus o The Martian, del resto, mejor ni hablar. Alien Covenant es otro paso en falso de su director, que ciertamente conoció tiempos mejores.

Espero que Dennis Villenueve, quien está detrás de la secuela de Blade Runner, coproducida por Scott, sea capaz de mantener la sarten por el mango y mantenga al bueno de Ridley lo mas lejos posible de su historia.

Una pena. Una verdadera pena. Dos estrellas y solo para no bajarle demasiado el promedio.

**

ALIEN: COVENANT

Director: Ridley Scott

Interpretes: Michael Fassbender; Katherine Waterson; Billy Crudup; Danny McBride; Demian Bichir; James Franco.

Ciencia Ficcion/Terror

2017

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

 

 

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