Misterios Sin Resolver, Obsesiones Sin Apagar

He comentado mas de una vez mis respetos por David Fincher, a quien considero uno de los directores fundamentales del cine actual. Como no, si nos ponemos a sumar la cantidad de películas increíblemente buenas de los últimos años que llevan su firma (Se7en, The FIght Club, The Game, Panic Room, The Social Network, Gone Girl y su responsabilidad como cocreador y productor de House Of Cards), el comentario no es para nada antojadizo.

Sin embargo, cuando se hace un repaso de su carrera, hay una costumbre de saltarse un título de 2007 que ha pasado injustamente inadvertido. Tanto, que su aniversario número diez hace unas cuantas semanas, paso colado.

Su modesta taquilla de poco más de treinta millones de dólares (versus un costo de producción que supera en más del doble esa cifra) fue la más clara consecuencia de que Zodiac no es una película fácil de abordar por el público, ni tampoco para sus realizadores. Fincher paso por varios estudios con este proyecto, hasta que Paramount y Warner Brothers accedieron a coproducir la película, en las condiciones que el realizador quería hacerla.

No es una historia fácil, convengamos. Zodiac relata parte de la historia de uno de los casos policiales más complejos que han tenido lugar en EEUU: el del asesino en serie conocido como el Asesino del Zodiaco, quien ataco la zona de San Francisco entre la segunda mitad de la década del ’60 y principios de la siguiente, que a más de cuatro décadas sigue sin ser resuelto.

Aunque Zodiaco ya había sido adaptado al cine, indirectamente, en la primera Dirty Harry, con Clint Eastwood y dirigido por Don Siegel, esta película se basa en la novela del mismo nombre del dibujante Robert Graysmith, quien desde su posición de caricaturista del diario San Francisco Chronicle fue testigo..y parte..de la historia.

El caso de Zodiaco, como decía, uno de los más relevantes en la historia policial estadounidense (en el supuesto que efectivamente hubiese sido un único criminal) por tratarse de uno de los más hábiles e ingeniosos en su campo que el mundo pudo conocer, capaz de ir varios pasos delante de sus perseguidores, enviar pistas falsas y recurriendo a toda clase de trucos para distraer y desconcertar a quienes seguían sus pasos (asumamos que en esa época las tecnologías de información que existen ahora y pedir una orden de detención por ejemplo, de una ciudad a otra, podía tardarse días, facilitando la fuga de cualquier sospechoso medianamente apto).

La carrera criminal de Zodiaco no solo afectó a sus víctimas propiamente tales, sino también al prestigio de todo un cuerpo de policías, y a la esfera personal de quienes, de uno u otro modo, se vieron involucrados en el caso. En ellos es en quien Fincher enfoca su relato.

En el caso de Paul Avery (Robert Downey Jr.), periodista del San Francisco Chronicle, y de David Toschi (Mark Ruffallo) inspector de policía, para quienes el caso de Zodiaco fue un hito que dividió sus carreras en un antes y un después en sus carreras. Uno, como el reportaje que lo pondrá en carrera a ganador por el Pulitzer. El otro, como la clave para el ascenso que espera. Ninguno lo lograra, sino que, por el contrario, les va a cambiar la vida en mala, y recuperarse les va a tomar años.

Así llegamos al tercer protagonista de esta historia, Robert Graysmith (Jake Gyllenhaal, impresionante!) quien cae en el caso prácticamente de rebote, como parte del personal del periódico que dedico importantes recursos a la investigación. ¿Qué lleva a un dibujante a involucrarse en la persecución de un asesino en serie que tiene descolocada a más de una persona, natural y jurídica?

En un principio, a Graysmith lo empuja la curiosidad por saber y entender que tiene de particular este caso, que ha obsesionado a tantos y a tal nivel, pero se va metiendo tanto en el tema que termina igualmente obsesionado, y terminando por mandar su vida personal, marital y laboral al mismo diablo.

El triste legado de Zodiaco terminó por afectar las vidas personales, carreras, familias de más de uno, quebrantando a otros cuantos, le jodio el prestigio a varios más, y ninguno de ellos la tuvo fácil para reponerse. Si es que pudo.

Zodiac tiene todos esos elementos propios de la filmografía de David Fincher, principalmente la obsesión. Eso que por distintas razones o motivos rige las vidas de sus protagonistas, llevándolos hasta límites nada de sanos en su persecución. Es lo que sucede en, reenumeremos, Se7en, Fight Club, en La Red Social, en Gone Girl. Ninguna de esas cintas tiene lo que podría entenderse como un final feliz, y sus personajes terminan muy mal sus historias.

Zodiac también se mete de lleno en el campo del fracaso. Nadie gana en este filme (si alguien, se podría decir, que gana, no es el que uno esperaría que lo hiciera) ni consigue su objetivo. Todos fallan miserablemente y uno, como simple espectador, termina muy mal.

Quizás por eso tuvo una taquilla tan esquiva. La gente, dicen los distribuidores, quieren ver cosas felices, aunque sean mentiras evidentes (además, salieron dos o tres olvidables películas más con el mismo tema por la misma época, que poco hicieron para que el público notara cual era cual).

Por mucho que Zodiac hable directamente del fracaso, y al margen de su taquilla, lo cierto es que es un logro gigantesco en lo estrictamente cinematográfico. Es un paso gigante en la carrera de Fincher y que ratifica sus capacidades como realizador, como constructor de mundos y relatos..si es que alguien tuviera la osadía de tener dudas acerca de sus aptitudes.

Zodiac fue por lejos la mejor película que vi el 2007, antes de que este blog surgiera a la vida, por lo que nunca la pude evaluar o analizar, y me había quedado con la bala pasada.

Bueno, diez años después, la deuda ha quedado saldada.

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ZODIAC

Director: David Fincher

Interpretes: Jake Gyllenhaal; Mark Ruffallo; Robert Downey Jr.; Brian Cox; John Carroll Lynch; Chloe Seigny; Anthony Edwards

Suspenso

2007

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

 

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