Hannibal antes de Hannibal

Hace un par de semanas atrás, cuando se anunció la muerte de Jonathan Demme, diversos medios lo citaron como el director responsable de El Silencio de los Inocentes. Hasta ahí bien. Pero cuando agregaron “la película que dio inicio a la saga de Hannibal Lecter” dije “QUEEEEEEEEEEE!!!??”

Quizás para el gran público lo sea, pero el verdadero cinéfilo y fan de Hannibal Lecter sabe que su debut fue en 1986, con su corta aparición en la injustamente olvidada Manhunter: Cazador de Hombres dirigida por el gran Michael Mann (aunque ahí aparece como Lecktor y no Lecter…detalles, detalles).

Esto puede deberse a que la misma historia fue recontada en 2003, con el título de Dragón Rojo. Dirigida por Bret Ratner y con un casting de primera línea, que incluía a Anthony Hopkins, Edward Norton, Emily Watson, Philip Seymour Hoffman y Ralph Fiennes. Esta adaptación no estuvo del todo mal, pero ciertamente no está a la altura de su antecesora/secuela dirigida por Demme en 1991 y ganadora del Oscar a la Mejor Película ese año, gozando de popularidad más que nada por estar más fresca en el inconsciente colectivo.

Manhunter ha quedado relegada a un inmerecido estado de postergación. Tanto, que cuando la tuve en dvd fue porque la encontré en una edición bien precaria entre los saldos del supermercado. True story. Ello ha hecho que muchos ignoren que antes de un Hopkins o incluso un Mikkelsen existiera un original Lecter, encarnado por Brian Cox.

La historia, escrita por Thomas Harris, padre literario de Lecter, transcurre cronológicamente antes que El Silencio.. y relata la cacería, por el FBI de un peligroso asesino en serie, conocido como Tooth Fairy. La lista de víctimas de este criminal crece a tal velocidad que la agencia debe requerir incluso a oficiales retirados como Will Graham (William Petersen) para ayudar en la investigación.

Intentando descifrar lo que hay en la mente de Tooth Fairy y asi adelantarse a sus próximos movimientos, Graham acude al psicólogo y filántropo Hannibal Lecktor (Brian Cox), asesino en serie, confinado a una institución psiquiátrica por actos de canibalismo, a quien Graham arrestase antes de su retiro, en una operación que le pudo haber costado la vida.

A estas alturas, todos conocemos la temática habitual del cine de Michael Mann: la persecución, el juego de gato y ratón, pero contada de modo tal que al poco rato nos damos cuenta de no saber, realmente, quien es uno y quien el otro. Quien es el perseguidor, y quien es el perseguido. Así lo ha hecho en sus filmes fundamentales como Heat (1995) o Colateral (2004). Manhunter también nos permite conocer al clásico protagonista de sus filmes: ese personaje solitario, algo apático, melancólico, con algunas cuantas obsesiones a cuestas. Pueden los personajes de Mann ser grandes maridos, muy buenos padres de familia, pero aun así, sienten sus vidas vacías, y que solo encuentran la realización personal..o más bien la satisfacción de sus obsesiones…en lo que mejor saben hacer: su trabajo.

Pensemos en Vincent Hanna (Al Pacino, en Heat); en Jeffrey Wingand (Russell Crowe, en El Informante); en Melvin Purvis (Christian Bale en Enemigos Publicos). Will Graham sigue ese patrón: es un buen padre y esposo. Ama a su mujer y a su hijo, pero solo se siente en plenitud cuando vuelve al servicio, sintiéndose vacío cuando estuvo fuera de él. Tal vez se está metiendo en algo que podría costarle la vida. Tal vez le cueste caro, pero es donde se siente más cómodo consigo mismo, y está dispuesto a pagar el precio.

Si bien solo es el tercer filme de Mann, ya venía de dirigir por casi dos años la serie Miami Vice, acerca de un dúo de detectives antinarcóticos del popular balneario, serie que recordamos más que por los trajes a la moda, los autos de lujo y la música pop de la época, por la inteligencia que Mann imprimía en sus historias policiales, atrapantes y de gran interés.

Mucho de ello hay en Manhunter. Con la experiencia ganada en televisión, Mann arma un relato cautivante, capaz de mantener cautivo al espectador, realmente metido en la historia, y motivarlo para elucubrar sus propias teorías, y de quedarse hasta el final para ver si su hipótesis coincide con la oficial.

Cierto, Mann pulió su estilo con los años, pero Manhunter fue un buen borrador de lo que vendría después.

¿Y Lecter? Bueno, no sé si los minutos que alcanzó a aparecer en pantalla hubieran bastado para lograr la calidad de mito a la que ascendería con Anthony Hopkins. Ciertamente, Brian Cox no tiene la impronta de su sucesor que se adjudicó un Oscar por el mismo papel, pero desconocer el aporte de Cox en la construcción del mito lecteriano, como su primer intérprete en cine, siendo su actuación uno de los puntos altos.

Indudablemente Dragón Rojo goza de mayor publicidad y del recuerdo más fresco en el cine (15 años contra 31), pero da lata que sea más fácil relacionar el trabajo correcto de Brett Ratner a costa del primer gran hito de un realizador fundamental del cine estadounidense actual.

***1/2

MANHUNTER

Director: Michael Mann

Interpretes: William Petersen; Dennis Farina; Tom Nooan; Joan Allen; Stephen Lang

Suspenso

1986

Se nos viene la columna 1200 dedicada a un filme que marcó un antes y un después en la historia reciente del cine. No, no es Star Wars..espérenla y salgan de la duda.

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