nada sera lo mismo al regresar

Revisaba unos días atrás una de las que fue mis películas favoritas de la primera década del siglo, y de las que más me repetí entonces: Casi Famosos.

Escrita y dirigida por Cameron Crowe a partir de sus propias vivencias cuando, de adolescente, fue contratado por la revista Rolling Stone para cubrir en vivo a bandas como Led Zeppelin y The Allman Brothers Band, me vine a reencontrar con este filme estrenado en 2000, en su versión The Bootleg Edition, que añade 40 minutos a la cinta original, y ciertamente fue como reencontrarse con un viejo amigo. Un amigo de aquellos con los que se compartieron muchas cosas en algún momento de la vida, hasta ese momento en que por algún motivo ya no viste tan seguido, pero que al volver a verlo, te pareció que el tiempo los favoreció a ambos, la distancia hizo más fuerte el lazo y el reencuentro, por breve y ocasional que haya terminado siendo, fue enriquecedor.

Para explicarlo mejor, vayamos por partes.

William Miller (alter ego fílmico de Crowe, encarnado por Patrick Fugit) tiene 15 años. Vive en San Diego, con su madre (Frances McDormand), una profesora universitaria, de carácter algo complicado.

Es 1973 y William, fanático del rock, ha ganado cierta fama como critico a nivel escolar. Amparado en eso, envía sus columnas al popular crítico Lester Bangs (Philip Seymour Hoffman, impresionante!), editor de la revista Creem quien, impresionado, encarga al chico un artículo sobre el show que Black Sabbath ofrecerá en la ciudad próximamente.

Aunque falla en la tarea principal, consigue una entrevista con Stillwater, bandas que ha comenzado a hacer cierto ruido, y está próxima a salir en su primera gira como numero principal. Bangs queda conforme con el trabajo de William lo publica y gana tal notoriedad que Rolling Stone, sin saber que su autor es un menor de edad, contrata a William para que cubra la gira de Stillwater.

Al término de esta gira, William no volverá a ser el que era al partir.

Casi Famosos puede analizarse bajo diversos prismas:

-Como filme autobiográfico.

Efectivamente, Cameron Crowe fue una suerte de niño prodigio, pues siendo menor de edad ya era uno de los reporteros estrella de la legendaria revista Rolling Stone. También es efectivo que mantuvo una relación muy cercana con Lester Bangs, uno de los críticos musicales más influyentes de todos los tiempos. Mucho de Casi Famosos está basado en las anécdotas que Crowe acumuló durante esos años.

-Como filme de iniciación.

Al principio, William vive en un mundo pequeño. Su madre, decíamos, es una intelectual bien intencionada, pero algo llevada por sus ideas, sometiendo a su familia a una serie de insólitas decisiones para alejarla de la mala influencia del mundo. En tal escenario, el rock aparece como la vía de escape, por llamarlo de alguna manera. Constituye la ventana por la Que William comienza a mirar –y a vivir- el exterior.

Este viaje se convierte para nuestro héroe en la oportunidad para salir del cascaron, conocer el mundo y aprender de él, in situ, y de experimentar en carne propia lo bueno y lo malo de todo cuanto existe. Conocer la vida más allá de la sala de clases o del lecho materno. William aprende sobre la amistad, el compañerismo, pero también sobre la deslealtad y la hipocresía. Conoce todo eso de cerca, aprende a lidiar con ellas, conocimientos que no se adquieren aislándose del mundo, sino dentro de él.

-Como filme de aprendizaje.

Como consecuencia de lo anterior. Decir que William no será el mismo cuando vuelva de su viaje no es un eufemismo. En las semanas que durara este tour, ganará más experiencia y conocimientos que en doce años de colegio. Conviviendo con esta troupe de personajes que bien podrían ser unos analfabetos, aprende más de la vida que en la mejor universidad.

En el proceso, fundamental resulta la presencia de Lester Bangs, cuyas pautas para el buen desempeño de la función de reportero terminan, sin quererlo, convirtiéndose en pautas para la vida (y construyendo de paso una de las relaciones entre maestro y aprendiz más entrañables de la historia del cine).

William parte como un pollo tímido y dócil. Llega como un hombre capaz de sacar la voz y las garras cuando es necesario.

Pero no es el único. Encontrándose en su primera gira como estelares, los Stillwater por primera vez se enfrentan al rigor que la popularidad trae consigo. Ya no son unos amateur que tocan en el garaje, sino profesionales que viven de su música. Y deben responder como tales.

Cierto, el show bussiness es cruel, avasallador, volátil. Por eso, hay que ser lo suficientemente maduro, tener los cojones necesarios para ser firmes, resistir y, si es posible, dominar a este monstruo. Eso hay que saberlo, y si no, aprenderlo, pero si no está la voluntad de hacerlo, no te quejes después.

De ello depende que Stillwater se alce como la gran banda que desean ser y no se quede como otro nombre más en una larga historia de éxitos, pero aún más larga de fracasos.

-Finalmente, y aunque estamos ante una película coral (¡y que casting, Dios mío!), donde está presente el factor “vida en comunidad”, es a la larga una historia sobre hacerse un lugar en el mundo. O más bien, saber crearse un espacio, un universo propio. William vuelve a su casa con un cumulo de experiencias, conocimientos y habilidades que antes no tenía, o si las tenía no las había desarrollado. Gracias a ello, se encuentra mejor preparado para el futuro y para decidir que esperar de la vida.

Este último es un factor común en la filmografía de Cameron Crowe, que emparenta a Casi Famosos con otros de sus filmes como las fundamentales Say Anything, Jerry Maguire, e incluso con Fast Times At Ridgemont High, que es mucho más que la tonta comedia adolescente que nos quiere hacer creer que es. De entre ellas, Casi Famosos brilla con luz propia.

Es una obra que tiene tanto de su autor, un trabajo tan personal (hasta en su banda sonora, seleccionada por el propio Crowe junto a su mujer, Nancy Wilson, y con la asesoría de Peter Frampton), del que se desprende a kilómetros, el cariño que su creador profesa por ella.

Uno de los miembros de Stillwater dice, en un pasaje de la historia, que “El rock puede salvar el mundo”. Aun no me consta que el rock sea capaz de eso, pero vaya que ha salvado vidas y ha dado grandes cosas a la humanidad, como la inspiración para esta película, un filme al cual es imposible no tenerle aprecio, y que ayuda mucho a ser una mejor persona.

****

ALMOST FAMOUS: THE BOOTLEG CUT

Director: Cameron Crowe

Interprets: Patrick Fugit; Philip Seymour Hoffman; Kate Hudson; Billy Crudup; Jason Lee; Frances McDormand; Zooey Deschannel; Anna Paquin; Fairuza Balk; Bijou Philips; Noah Taylor; Jimmy Fallon; Jay Baruchuel; Rainn Wilson.

Comedia

2000

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

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