el delito de pensar distinto

Es la segunda mitad de los ’40, y Hollywood vive una de sus mejores épocas. Industria pujante e influyente como ninguna otra en su momento, es el entorno donde se desenvuelven personajes domo Dalton Trumbo (Bryan Cranston), un celebrado y bien pagado guionista, prácticamente un líder dentro de su gremio y, al igual que otros colegas suyos y otros profesionales de la industria, militante comunista.

Esta militancia lo pone en una lista negra del gobierno, y es forzado a prestar declaración ante la Comisión de Actividades Antiamericanas del Congreso acerca de su afinidad con el comunismo y la situación de sus colegas. Su negativa a delatar lo pondrá contra la espada y la pared, privándolo de su libertad y reduciendo su popularidad y perspectivas laborales a niveles críticos..

trumbo02

Lo que son las cosas. En plenos días en que el país atraviesa un debate bastante trucho sobre la libertad de expresión, a propósito de la querella de la presidenta contra una revista, debate promovido por un medio que, a lo largo de su historia, ha combatido la libre expresión ajena e impuesto la propia. Si, la querella puede ser un error político y mediático del Gobierno, pero de ahí a hablar de coartar la libre expresión, la libre prensa (en un país donde dos o tres personas controlan la mayoría de medios), me parece una desfachatez.

Bueno, ese es el escenario en que me pongo a ver una película que tiene mucho que ver con el tema: Trumbo, biopic de 2015 que narra los momentos más importantes en la carrera profesional del guionista Dalton Trumbo, quien se vio obligado a enfrentar en carne propia la llamada “Caza de Brujas” que se desarrolló en EEUU, encabezada por el senador Joseph McCarthy, que llevó a niveles insólitos la paranoia estadounidense anticomunista, en los primeros años de la Guerra Fría.

Trumbo se centra en las viscisitudes que dicho personaje debió atravesar junto a un puñado de colegas a consecuencia de su militancia política en un entorno y época en que ciertas ideas eran consideradas peligrosas para un determinado orden social. Y hay que decir que el relato es bastante preciso (para cubrir casi dos décadas en dos horas), clara de narrar y correcta en su armado. Sin ser una obra extraordinaria, que  a fin de cuentas tampoco necesita serlo, se trata de un filme que funciona, ya sea como introducción de un personaje que se convirtió en símbolo de la libre expresión, como un sentido homenaje al legado del protagonista, como retrato de una época compleja en términos de creatividad, sin caer en el proselitismo o en el panfleto más simplón.

Sorprendente es el mérito que tiene en el buen desempeño de este filme el trabajo de Jay Roach como director. Ligado a la comedia (partió muy bien con los primeros capítulos de las sagas de Austin Powers y Los Fockers, por mucho que se hubieran ido diluyendo con el correr de sus capítulos), este es uno de los pocos trabajos de Roach con un enfoque más serio, pero a diferencia de muchos otros realizadores que se ven sobrepasados cuando se pegan un cambio de formato, Roach no colapsa y logra un relato convincente y eficaz.

trumbo01

Eso apoyado por un buen elenco, que reúne a personalidades de la talla de Diane Lane, John Goodman, Helen Mirren, Elle Fanning, Louis C.K. (popular comediante de stand-up, que también hace aquí un cambio de registro, bastante digno, por lo demás), pero sobre todo a un Bryan Cranston que se despacha una de las grandes actuaciones de su vida.

Cranston encarna con maestría a un Trumbo que se juega incluso su cabeza si es necesario por su libertad para pensar y opinar lo que se le de la gana, para trabajar en lo que mejor hace y para proteger a sus colegas y, en general, a quien incurra en el pecado de pensar diferente de lo que la institucionalidad ordena. Por este papel fue nominado a varios premios, Oscar incluido, y de no haber sido porque este era el año de Di Caprio, si de mi hubiera dependido, estos galardones iban para él, con justicia y largueza.

Filme sin puntos bajos, por el contrario funciona muy bien en la generalidad de sus líneas, Trumbo lleva a reflexionar a lo que entendemos por libertad de expresión. Cierto, todos tenemos un concepto distinto y muy respetable de ello, pero sentirse víctima de una acción legal derivada del mal uso que das a tu libertad…¿no es un poco patudo de su parte?

***1/2

TRUMBO

Director: Jay Roach

Intérpretes: Bryan Cranston; Diane Lane; Helen Mirren; Alan Tudyk; John Goodman; Elle Fanning; Louis C.K.; David James Eliott; Adewale Akinnuoye-Agbaje

Drama biográfico

2015

trumbo_BR

fretamalt@hotmail.com @panchocinepata

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s