un millón que no se da todos los días

La película más vista del cine chileno, Stefan vs Kramer, superó los dos millones de espectadores hace casi cuatro años, y la que hasta la semana pasada ostentaba el segundo lugar, Sexo con Amor, estuvo cerca del millón, hace más de una década.

Así, no todos los días una película chilena supera el millón de espectadores, menos si es estrenada en una época como el verano, en que la gente se pone más floja para ir al cine.

Por eso no hay que menospreciar el logro de Sin Filtro, la reciente película de Nicolás López que, en poco más de un mes de exhibición ha logrado llevar un millón setenta mil espectadores, cosa que es un hecho que no hay que mirar en menos.

Desde su debut con Promedio Rojo, en 2004, López ha sido ninguneado tanto él, como su filmografía. Con el éxito en boleterías de su último filme, y la buena recepción de la crítica, le puso el pecho a las balas y le tapó el hocico a todos aquellos que desde siempre han calificado su cine de superficial y simplón, y que por lo general se trata de estirados que creen que filmar una vaca muerta en la carretera y proyectar su descomposición en cámara rápida es cine, o bien de aquellos personajillos listillos que despotrican contra el que le va bien, siempre porque se cagó a alguien o porque tiene mejores contactos (pero que se descolocan enteros cuando se toman una selfie en el celular).

No voy a repetir lo que puse en la review de Sin Filtro (unas pocas columnas más atrás, es cosa que busquen) pero el éxito del filme es una fórmula bien simple que muchos cineastas que buscan el apoyo de Ibermedia olvidan: López contó un cuento con las suficientes cualidades para que el público se identifique con el personaje principal, sienta la historia como propia, consiguiendo además la complicidad del público para que sean los propios espectadores quienes se hagan cargo de difundir y recomendar la película al resto.

sinfiltrocast

Esos factores superan cualquier estrategia de marketing. En sus mejores cálculos, López pretendía igualar el éxito de las películas Que Pena (las tres promediaron los doscientos mil espectadores), todo lo demás vino por los mismos espectadores.

Claro, los amantes del verdadero cine están con ataque. Como es posible que las películas más taquilleras del cine chileno sean puras comedias livianitas, sketches de estelar televisivo filmados en celuloide (dos de Kramer, Sin Filtro, Sexo con Amor o Fuerzas Especiales) y no sus obras maestras hechas con el vuelto del pan, pero se olvidan de otra cosa. La película no sólo debe ser capaz de generar empatía con el espectador, sino que además el cine es industria y ante todo tiene que asegurar que la gente entre a la sala y pague su entrada.

Si es con películas como éstas, por mi ningún problema.

Si, yo también preferiría que anduvieran con esa misma taquilla títulos como No, o El Club, u otras obras de ese nivel. En Argentina películas de esa connotación, como Relatos Salvajes, lo logran, equilibrando cine de calidad con masividad. A nuestro cine aún le falta un poco para llegar a eso, pero va bien encaminado, y que cintas como las de Kramer, las de López, sean exitosas, permite apreciar algo: que hay un nicho, un público interesado en ver cine chileno, que dejó atrás los prejuicios pelotudos de siempre (el cine chileno es malo porque hablan de la pura dictadura/ habla sólo de sexo/ puro dicen garabatos) y que quiere ver más producciones nacionales.

Eso no garantiza el éxito, claro (aun recuerdo el fracaso que fue, Dios mediante, la película de Che Copete, pero por una cosa bien sencilla, su target no es el que pagaría tres mil por verlo en cine, cuando por un tercio se compra el dvd trucho en la feria y lo ve doce veces, con los niños incluso..o Sebadilla, pero sus películas son tan malas que merecen fracasar en taquilla, a ver si así bajan del pony al guatón pelmazo aquel) pero es saludable, abre las posibilidades de tener más producto nacional en salas, más variedad en los temas y, por añadidura, más gente interesada en pagar por ver producción nacional.

Es un tema para debatir, pero sigo creyendo que es una buena señal, sana y que no tiene nada de malo que sean estas cintas “livianitas” las que saquen la cara por nuestro cine a nivel industrial, demuestra que tenemos sentido del humor . No sé que opinan ustedes…

sinfiltro1

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s