nada es lo que parece

En el día de su quinto aniversario, Nick Dunne (Ben Affleck) socio de un bar, alguna vez escritor y profesor de literatura, regresa a su casa en las afueras de Missouri, para encontrar que su mujer, Amy (Rosamunde Pike) ha desaparecido.

Rápidamente el caso de vuelve de interés local, y los medios hacen de ello un festín, sobre todo cuando se empieza a filtrar información que asevera que el matrimonio venía en crisis y en cualquier momento las cosas iban a explotar.

Con todo en contra, partiendo por la policía, los medios y la opinión pública condenándolo de antemano, Nick deberá no sólo esclarecer el paradero de su mujer, sino además, demostrar que las cosas no son como se han expuesto. Sin embargo, a lo largo de los días, las cosas efectivamente están muy lejos de ser como a todos se ha hecho creer…

gone_girl_02

Hay tipos que hacen películas con cojones, otros con las gónadas (que no es lo mismo. Tarantino y Rodríguez y todos los cineastas indie han filmado con los cojones, los Badilla filman con las gónadas…y estoy siendo amable). Otros filman con el corazón, otros con la imaginación, y otros con el cerebro. En este último grupo podemos citar a David Fincher, y vaya que le sale bien.

Y por qué no decirlo? Ver Perdida nos lleva a pensar que también lo hace con el corazón, con los cojones bien puestos.

Adaptada de un best seller de 2012, escrito por la estadounidense Gillian Flynn, es un filme que, tal como lo ha hecho Fincher en la mayoría de sus grandes trabajos (Seven, The Fight Club, Zodiac, incluso El Extraño Caso de Benjamin Button, aunque su motivación no sea la misma, La Red Social), parte sin hacer mucho escándalo, pero va atrapando con el correr de los minutos. Pero te atrapa y no te suelta. Y además, en un género como el thriller, donde se mueve como pez en el agua. Aguas turbias, vale, pero aguas al fin.

La capacidad de Fincher va, en todo caso, más lejos de hacer un filme meramente atractivo. Al año se estrenan muchos filmes de este tipo, pero que realmente queden en la retina al final del día, ni tantos. Perdida, fiel al estilo Fincher, te atrapa, te mantiene al borde del asiento, introduciéndote en ambientes sórdidos donde nadie es inocente, y cuando empiezas a hacerte una idea de lo que está pasando y podría llegar a pasar…blam! No es ni por si acaso lo que te imaginabas.

Y un detalle que no es menor. Una historia abundante en vueltas de tuerca y muy necesarios flashbacks, historias paralelas, que se va desempaquetando poco a poco (al principio nos parece que el matrimonio de Nick y Amy es bastante idílico, por así decirlo, pero con el transcurso de la historia entendemos que esto se parece más bien a una olla a presión que a un cuento de hadas) y uno no se ahoga. No se marea. No lo hace Fincher (y cuando un autor se enreda con su propia narración mejor correr a los botes salvavidas) y por añadidura, no lo hacemos nosotros.

Es que aquí nada es lo que parece, ni nadie es tan inocente. Tal vez Nick no haya cometido crimen alguno, pero no parece haber movido un dedo para salvar su matrimonio del naufragio, más bien al revés. Amy hija de escritores que ha crecido a la sombra de una creación de éstos, inspirada en ¡ella misma!, postergada por un marido que le es cada vez más distante, tampoco es un pobre corderito víctima de las circunstancias como pretende hacernos creer. Los medios, sobre todo la televisión, más que informar y colaborar, ha hecho un festín con la situación y no tardan en prejuzgar y condenar, predisponiendo a una opinión pública sin discernimiento, manipulable y volátil (no deja de ser simpático que esta cinta, que alude a esto último, se exhiba en Chile en una época donde existen programas de tv dirigidos a fomentar la cultura del miedo). Y al menos un policía sólo quiere mandar a Nick a la cámara de gases sólo porque le parece desagradable.

Simpático resulta que la crisis de un matrimonio sirva para gatillar lo peor de la sociedad.

gone_girl_01

Que una crisis matrimonial sea el punto de partida para ir desenredando una madeja donde todos (personas, instituciones, entorno) han contribuido para armar una maraña de mentiras.

Tanta sobriedad y turbiedad habría sofocado a cualquiera, como realizador (le habría quedado grande) o como espectador (uno se habría ido a la mitad) pero Fincher tiene la capacidad suficiente para construir una historia más allá de lo estrictamente convincente, que te queda dando vueltas después de terminada y que por alguna razón quieres volver a ver. La fotografía de su habitual colaborador Jeff Cronenweth, más la música compuesta por Trent Reznor y Atticus Ross nos hacen sentir aún más atrapados en este entorno por enfermo que sea.

Y claro, en el apartado de las actuaciones, quien siga ninguneando a Ben Affleck después de ver esta película, amárrese una roca al cuello, llénese los zapatos con piedras y cómase una parrillada entera antes de tirarse al mar. Affleck logra un notable desempeño en este rol que pasa por múltiples etapas: angustiado por la desaparición de su esposa primero, desesperado por encontrarse en el ojo del huracán y bajo el dedo acusador de la opinión pública después, furioso cuando se percata que han estado burlándose de él todo este rato.

Y aquí hay que hacer un párrafo aparte para Rosamunde Pike, por años una convincente y habitual secundaria, en el que debe ser su tercer o cuarto gran protagónico. Y por Dios que lo hace bien. En la piel de Amy, un personaje que debe proyectar la imagen de pobre víctima, detrás de la cual se esconde una mente enferma, calculadora y perversa, Pike no se queda sólo en convencer. Más allá de eso, Pike hace que uno realmente llegue a odiar su personaje y entender perfectamente por qué el padre y hermana de Nick, y a la larga éste también, sólo se refieren a la chica como “bitch!”. De Perdida, no tiene nada, al contrario. Amy sabe lo que hace, lo que hará y donde y cómo cumplirá sus planes, y saldrá de los contratiempos. Cuando uno cree que es el personaje de Affleck el que se echa la historia encima, Pike y Fincher nos dejan como giles, demostrándonos todo lo contrario.

Todo esto permite agradecer que existan cineastas como David Fincher, capaces de asombrarnos con este tipo de historias. En una época donde las CGIs gobiernan casi sin contrapeso en pantalla, una historia que te pone a funcionar el cerebro antes que la pupila se agradece. Sobre todo si es uno de los grandes estrenos del año.

Creo que ya sé cual será mi top 1 del 2014.

gone_girl_postera

****1/2

GONE GIRL

Director: David Fincher

Intérpretes: Ben Affleck; Rosamunde Pike; Neil Patrick Harris; Tyler Perry; Carrie Coon; Kim Dickens; Patrick Fugit

Suspenso

2014

fretamalt@hotmail.com @panchocinepata

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s