más humano que los humanos

Durante una eternidad, el que alguna vez fuera el centro del universo, la Tierra, es ahora un desolado y seco territorio, que sirve de hogar a W.A.L.L-E, un pequeño robot compactador de basura que, sin más compañía que un simpático saltamontes, ha pasado una eternidad recolectando desechos, compactándolos y apilándolos, pero procurando rescatar aquellas cosas que le llamen su atención.

Sin más distracción que ver viejas comedias musicales, cierto día llega a la tierra E.V.A., una avanzada robot sonda enviado a analizar la situación terrestre, con quien Wall-E intenta trabar amistad, mostrando sus reliquias, enseñando a bailar y regalándole una pequeña planta que el robot conserva plantada en una bota, ignorante de que esta planta es la última esperanza de salvación para la humanidad.

walle_02

Daniel Villalobos dijo sabiamente en una columna hace unos años, que los mejores filmes de Pixar funcionan sobre la base del temor o la pérdida, y analizándolas, uno le encuentra la razón. En las tres Toy Story, Woody teme ser postergado por su dueño Andy, sea por otro juguete (en la primera) o por el inevitable paso del tiempo (se insinúa en la segunda y ese es el punto de partida para la tercera). Buscando a Nemo parte del temor de un padre por perder lo que le queda de familia, pero es su excesivo proteccionismo el que causa la debacle. Los Increíbles y Up tratan de personajes que pierden el mundo que conocieron, para terminar viviendo de la añoranza uno y de la resignación el otro. Y Ratatouille nos refiere a un personaje que teme perder la oportunidad de ser algo único y especial en la vida antes de convertirse en uno más del montón.

Wall-E parte de una premisa un tanto más siniestra. Lo que se ha perdido es la fe en la humanidad. Y no es un personaje el que la pierde, sino el espectador. No queda otra que pensar así cuando la historia empieza a transcurrir: 700 años después de que la vida en la tierra se ha vuelto inviable, la humanidad…o lo que queda de ella, se ha trasladado a vivir en colonias espaciales, totalmente automatizadas, donde las máquinas lo hacen todo, desde alimentar y movilizar a la gente hasta programar sus agendas (como si estuviesen muy ocupados), el clima y la duración de los días.

Esto ha convertido a las personas en unos bultos hiperobesos, alimentados a base de carbohidratos y azúcar, sin mucho razocinio ni capacidad de discernir o discrepar. La persona, según este futuro, es un ser flojo, hedonista, incapaz de ver más allá de las pantallas que tienen frente a sus caras. Y aunque crean que están hiperconectados, lo cierto es que estos humanos están totalmente incomunicados y antisociales entre sí. Pueden hablar con otros por pantallas, pero si se ven cara a cara son incapaces de articular palabra…oh wait!

walle_03

Que el que aparezca como líder del mundo en este universo sea, por un lado, el C.E.O. de una gran multinacional y no un líder político, y por otro una Inteligencia Artificial que se ha asegurado de mantener al rebaño bien comido y atendido para que no se le subleve, tampoco resulta precisamente esperanzador.

Y es ahí donde entra en juego nuestro pequeño héroe. El azar termina convirtiendo a Wall-E en la esperanza. Cuando Eva y la plantita son llevadas al Axioma, la nave insignia de las colonias terrícolas en el espacio para evaluar si es posible repoblar el planeta, Wall-E se las arregla para seguirla, pues no está dispuesto a perder (aquí vamos de nuevo) el primer vínculo que ha podido forjar en su larga existencia. Por ello, aun consistiendo en un montón de fierros envejecidos y oxidados, este pequeño robot no dudará en enfrentarse incluso a la inteligencia artificial que mantiene a la humanidad sometida y haciéndola creer que vive en el “paraíso”.

walle_01

Empujado nada más que por el deseo de no seguir viviendo en soledad, Wall-E resulta reunir en su pequeña estructura toda la humanidad, el corazón, la inocencia y el deseo de vivir que el homo sapiens había perdido, lo que queda claro con una pareja de humanos que se conoce poco después de encontrarse con este robotito, descubriendo que hay vida más allá de la pantalla, así como con el capitán del Axioma, descubriendo que la vida va trasciende el mero ejercicio de apretar teclas en sillas flotantes, marcando el principio del fin de una era en la historia de la humanidad y el comienzo de otra, que por nueva y desconocida que resulte, les ha devuelto la capacidad de asombro y las ganas de arriesgarse.

Pixar lo hizo, se arriesgó con una película a primera vista difícil para su público objetivo, según el departamento de marketing, claro, por estructura (los primeros 40 minutos carecen de diálogo, lo que la hace uno de los mejores ejercicios cinematográficos de los últimos años) como por temática (a la larga, Wall-E es una visión un tanto pesimista respecto de hacia donde va la humanidad con la automatización, el consumismo, y un errado concepto acerca de lo que es calidad de vida) pero que funciona, principalmente por el inteligente manejo del director Andrew Stanton y por el tremendo carisma de sus personajes (desde la pareja protagónica de Wall-E y Eva hasta la pareja de humanos que comienza a experimentar las cosas fuera de lo previamente programado, pasando por ese simpático robotito de aseo). Para ser un robot oxidado y animado, Wall-E resulta transmitir una inocencia, una bonhomía que hace mucho no se veía en el cine, y que transmite más humanidad, emotividad y empatía que todos aquellos “actores” o “directores” que apelan a los mismos factores (Roberto Benigni, por ejemplo), en quien la “voz” aportada por Ben Burtt (mismo responsable de dar voz a otro robot entrañable, R2-D2 en la saga Star Wars) sólo hace más grande. Chaplin, Keaton y Cantinflas lo mirarían con orgullo.

Más humano que la humanidad. Y no sólo este protagonista, sino también toda la película, una verdadera oda al cine. Ojo con la secuencia de baile entre los robots protagonistas y los créditos finales musicalizados por Peter Gabriel, todo un plus.

****1/2

WALL-E

Director: Andrew Stanton

Animación

2008

walle_BR

PD: Es cierto, ya había reseñado Wall-E a la época de su estreno, pero entonces no escribía como lo hago ahora, lo hice comentando a medias otra película y no había visto tantas veces Wall-E como para apreciarla en su justa dimensión. Bendito blu-ray.

fretamalt@hotmail.com @panchocinepata

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s