otra reseña en el muro

Pink, un popular rockero (Bob Geldof) atraviesa una severa crisis personal.

Encerrado en la habitación de su hotel, sentado frente al televisor, ve pasar los momentos más angustiosos de su vida: la muerte de su padre en la guerra, la omnipresencia de su celosa madre, su fracaso matrimonial y sus malas experiencias escolares, van llenando su alma de frustración.

Vencido por estos fantasmas, y temeroso de exponer sus debilidades, Pink construye, dentro de su subconsciente, un muro que mantiene su verdadera personalidad fuera de la vista de los demás…

PFTW06

Hemos hablado varias veces de The Wall, el disco que Pink Floyd publicara en 1979, basado en los no pocos rollos personales de su entonces bajista y cerebro Roger Waters. Fenómeno de ventas y rotación radial, The Wall, que marca el cierre de la primera gran época del rock progresivo, fue presentado en vivo en no más de seis oportunidades, en EEUU, Inglaterra y Alemania, debido a su alto costo. Eso motivó al realizador Alan Parker, presente en este último show, propuso a Waters llevar al cine su obra, dadas las circunstancias, cosa que Waters y compañía aceptaron.

Así, es como se estrena en 1982 Pink Floyd: The Wall¸película que sigue la tendencia del disco en el que se basa, convirtiéndose en un fenómeno de taquilla y objeto de culto, incluso en Chile. Pero no sólo esa tendencia sigue. The Wall, pese a ser el disco más exitoso de la banda, sólo superado por el fundamental The Dark Side Of The Moon, de 1973, está lejos de ser una obra perfecta. Tiene grandes momentos, es cierto, pero le falta para tener ese nivel de perfección de su predecesor. Pues bien, The Wall, la película, pasa por un fenómeno similar.

Conociendo a Pink Floyd, banda que destacó no sólo por su excelente trabajo en lo musical, sino sobre todo por la espectacularidad de sus puestas en escena (para PF, la música no era sólo lo que quedaba impreso en el vinilo, sino que un todo formado por distintos elementos, incluyendo su presentación al público), The Wall viene a ser uno de los pocos registros audiovisuales existentes de la banda a esa época, sin perjuicio de los diversos videos piratas que circularon con los años. En este escenario, no es de extrañar el valor extrínseco de la película, como un consuelo para todos los que no pudieron presenciar los shows de este disco, y en general los shows de Pink Floyd a lo largo de la historia.

La adaptación de Parker (director autosobrevalorado, que toda su carrera la ha vendido más de lo que es capaz de dar) y su interpretación de la historia planetada (individuo al borde del colapso que se inventa una máscara –simbolizada en la pared- que impide revelar al personaje frágil que es en realidad) es correcta, y en sus mejores momentos llega a ser sobrecogedor, estremecedor e inquietante.

PFTW01

Pero, hay que decirlo, no alcanza las cotas de dramatismo que pretende la banda tanto en el disco como en las presentaciones en vivo de 1980 o incluso, la gira que Roger Waters hizo entre 2010 y 2013, con ocasión de los 30 años del disco. Para el mismo Waters, de hecho, la película cumple con adaptar la historia, pero muy superficial. Me reservo el beneficio de la duda, pero coincido en que el impacto que produce una y otra versión no son de la misma magnitud.

Si, es un buen consuelo para los que nunca han visto el material en vivo, quizás no tanto para los que si lo hemos apreciado en todo su esplendor, pero tampoco es para castigarlo tanto como muchos se han empeñado en hacer.

Y es que no existe un género llamado adaptación de disco de rock. Cierto, hay cosas como Yellow Submarine, claramente muy superiores al promedio, pero también la versión de Sgt. Pepper’s lonely Hearts Club Band protagonizada por Peter Frampton, o Tommy, de The Who, que no alcanzan ni de cerca el tremendo nivel de sus obras originales. En el justo medio entre ellos está The Wall. No es una obra extraordinaria, pero claramente mucho más satisfactoria que varios de sus símiles.

Aderezada con la respetable actuación de Bob Geldof y las animaciones de Gerald Scarfe, mismo encargado de ilustrar la carátula y el interior del disco, Pink Floyd The Wall es, sea en disco o película, con todas sus virtudes y defectos, por un lado, un ataque duro e inesperado para quien pueda ser sorprendido volando bajo y, por otro, la mejor manera para entrar al universo floydiano. Un buen punto donde empezar.

PFTW03

***

PINK FLOYD: THE WALL

Director: Alan Parker
Intérpretes: Bob Geldof; Christine Hargreaves; James Laurenson; Eleanor Parker; Alex McAvoy; Bob Hoskins
Musical/Drama
1982

fretamalt@hotmail.com @panchocinepata

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s