¿no les parece un encanto?

La gran deuda pendiente de los estudios Disney es, que duda cabe, el género live-action.

Cierto es que por sí mismo o en sus colaboraciones con Pixar, Disney sigue siendo el emblema máximo del cine animado en el mundo. Y contar con marcas como Marvel, Star Wars, Jerry Bruckheimer (aunque la taquilla de El Llanero Solitario estuvo lejos de ser satisfactoria) o The Muppets sus posibilidades de marcar aún más su nombre en la industria, y en la historia, han crecido exponencialmente.

Pero en cuanto al live-action de su propia cosecha, no nada tan bien la cosa. La mayoría de sus producciones funciona como fuente de rating o ventas, pero son más que nada productos para televisión y formatos caseros, además de responder todos a fórmulas probadas: adolescentes felices cantando y bailando, familias divertidas y mascotas insólitas. Viendo estas producciones uno entiende porque las lanzan directo a TV y no en otros medios: el espectador las ve gratis, no pierde plata y Disney recupera sus lucas de forma más segura que cobrando una entrada por estos esperpentos. Si funciona, bien, sale el dvd, y sería. ¿Y el live-action para la gran pantalla? Brillando por su ausencia.

Enchanted movie image Amy Adams and Patrick Dempsey

Por eso es que uno agradeció tanto una película llamada Encantada, estrenada a fines de 2007. Por un lado, por presentarnos a Amy Adams (o más bien, subir a Amy Adams a las ligas mayores después de años en el cine independiente y en papeles menores) y por otro, por presentar una lectura original del mito de las princesas de cuentos de hadas. Que esta lectura provenga de un filme Disney, cuya franquicia Disney Princesas es una de sus marcas más exitosas, lo hace aún más interesante.

Todo comienza en el fantástico mundo de Andalasia, un animado lugar donde los animales hablan, todos cantan, todos son felices. Giselle (Amy Adams) está enamorada del príncipe Edward (James Mardsen, otro que tuvo una carrera vacilante hasta este filme, consagrándose como actor cómico) y están por casarse, lo que es una clara amenaza para Narissa (Susan Sarandon), madrastra de Edward y reina de Andalasia. Así, junto a su secuaz Nathanael (Timothy Spall) urde un plan para deshacerse de Giselle, arrojándola por una cascada que la lleva a…Nueva York.

Aquí termina la secuencia animada y comienza no sólo la parte live-action de la historia, sino que un filme que, sin perder su veta de comedia romántica, se aleja bastante del estándar Disney para este tipo de historias. Perdida en un mundo que no conoce y que no es para nada el idílico lugar del que proviene, Giselle termina siendo ayudada por Robert (Patrick Dempsey), abogado de divorcios, padre de una hija y que hace rato dejó de creer en el amor como motor fundamental de la vida.

Y claro, viene el inevitable choque cultural: donde Giselle todo se arregla cantando y con buenas intenciones, Robert es desconfiado, impaciente y no muy creyente en la buena fe. Y con el correr de los días ambos van aprendiendo uno del otro y de sus respectivas realidades. Nada es tan perfecto, pero tampoco nada es tan terrible. Y la llama se enciende.

Eso, mientras Edward, Nathanael y Narissa llegan a Nueva York en busca de Giselle.

encantada_03

La película abunda en secuencias memorables, especialmente aquella que Giselle y Robert protagonizan en Central Park, mientras ella canta That’s How You Know y que estuvo muy cerca del Oscar a la mejor canción (3 de las 4 nominadas a la categoría ese año pertenecían a este filme, pero la Academia, iluminada como siempre, premió la olvidada canción de una igualmente olvidada película irlandesa), mucho humor, romance y emocionantes secuencias de acción.

Ciertamente, los estudios Disney fueron fieles a un género que prácticamente fundaron, con las novedades de que, por una parte, fueron capaces de hacer una historia de autoaprendizaje, con una protagonista que se asume como tal, aprende que no todo es color de rosa y que tiene más posibilidades de hacerse un lugar en el mundo luchando por si misma que como accesorio de alguien más (y no por eso tiene que sacrificar su propia felicidad), con un protagonista que descubre que no debe cerrarse a la posibilidad de rearmar su propia vida.

Por otra parte, introduciendo algo que hasta entonces Disney no se había atrevido a hacer: reírse de si mismo y no tomarse tan en serio. Es verdad que Encantada se enmarca dentro del subgénero de las Princesas, pero cuya mayor virtud es no presentarse como una historia épica, ni abusando del azúcar ni de la dulzura. Aunque no lo reconozcan, Giselle es una princesa Disney con todas las de la ley, pero una princesa muy original.

Y su historia, un cuento muy inteligentemente contado. Pues como he dicho más de una vez, que una película sea liviana, simple y atractiva no necesariamente tiene que ser imbécil.

Ver Encantada es sano. Disfrutarla, es sano. Pero que sus propios realizadores hayan sido capaces de reinventarse al producirla, más terapéutico aun. No pagará la deuda pendiente de Disney con el cine live-action…pero si hace un abono gigantesco a la cuenta. Por lo menos ya no está en Dicom.

***1/2

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ENCHANTED

Director: Kevin Lima

Intérpretes: Amy Adams, Patrick Dempsey, James Mardsen, Susan Sarandon, Timothy Spall,  Idina Manzel

Fantasía/Romance

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata

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