hasta aqui no más llegó

Blockbuster-RIP

Se veía venir desde hace tiempo. Y que cada vez tuviera menos sucursales funcionando ayudaba a hacerse una idea al respecto.

Pero hace unos días en Viña del Mar, un dependiente de la misma cadena me lo confirmó. Antes de un mes, las sucursales de Blockbuster de regiones debían estar cerradas, y quedar funcionando sólo Santiago e internet.

Esta es la muerte anunciada de un proveedor de servicios de entretenimiento que por años estuvo en la cresta de la ola en Chile, pero que los últimos años se ha convertido en un alma en pena que se niega a morir. Sería una actitud valiente si esta muerte cada vez más próxima la enfrentara con hidalguía, dignidad y coraje, pero no dando lástima como lo está haciendo ahora.

¿Cómo una empresa que en algún minuto fue líder en el arriendo y venta de películas a nivel nacional llegó a caer tan bajo? La cosa es bien simple: no saber adaptarse a los nuevos tiempos. Ni como, ni cuando. Sino morir en la rueda y creer, como ciertos personajes de la sociedad lo hacen, que el apellido los iba a mantener en alto per se.

(Y menos si, teniendo presente que la matriz en EEUU se fue a la quiebra hace rato, pensaban que aquí no les iba a afectar).

Aquí claramente influyó el pirateo. Claramente para el grueso del público, el porcentaje no cinéfilo, ni adicto ni fetichista, por los mismos diez mil pesos que en Blockbuster se compraba una película original, en el Persa Bio Bio se compra tres usadas o una docena de piratas. Y considerando que el gran público de Blockbuster era éste, era cosa de tiempo que los efectos se iban a notar.

Sin embargo, echarle la culpa al pirateo, si bien es lo más lógico y no del todo equivocado, lo cierto es que no es la única razón. Si así fuera, hace rato que las víctimas serían muchas más.

Y los son, pero pensemos en los que se han salvado.

Las no pocas tiendas especializadas que existen. Sobreviven principalmente porque saben qué público quieren captar, y como retenerlo. Todas estas tiendas de videojuegos, discos, blu-rays y dvds que uno conoce en el Portal Lyon, por ejemplo,  conocen claramente lo que sus compradores quieren y saben cómo dárselo. Cierto es que pueden ser más caras y menos flexibles en sus precios que el resto, pero porque buscan satisfacer a un consumidor dispuesto a pagar 50 mil pesos en una edición especial.

Blockbuster-en-quiebra

La aparición de webs como Amazon y Netflix ha aportado bastante al tema, forzando a otros canales más tradicionales a cambiar sus metodologías. Bazuca dejó de arrendar películas a domicilio, para dar paso a la exhibición on line por un pequeño costo. Y hasta la tradicional Feria Del Disco tuvo que enchularse: las tiendas atendidas por dependientas poco informadas y de cero voluntad para atender dieron paso al autoservicio, a la posibilidad de juntar puntos por compra, para después obtener descuentos, y a un servicio por internet relativamente decente.

Así, volviendo al punto, ¿es el pirateo el gran responsable de la caída de Blockbuster? Si, es responsable, pero no el gran (no mientras aún hayamos quienes disfrutemos con los formatos físicos). No cuando Blockbuster insistía en un modelo de gestión obsoleto, arrendando barato pero cobrando multas por atraso que nada tienen que envidiarle a las que te dan por atrasarte con el Tag. Vendiendo películas usadas al precio que hasta en supermercados te venden una nueva (y si tienes paciencia y ojo, hasta en quioscos de diarios).  No cuando el gran beneficio por reservar una película era llevarte un cuaderno universitario con una tapa que cualquiera que sepa usar Paint podría haber hecho.

En ese sentido, Netflix dio en el clavo cuando partió, primero como un delivery de películas en arriendo (así partió en EEUU y dejó rápidamente la escoba) y hoy como un tremendo servicio de películas online, donde pagas una suma determinada obteniendo el derecho a ver, una, cincuenta o dos mil películas y series o ninguna. Se me ocurre que ese fue el gran golpe que derribó a Blockbuster.

A nadie le gusta que se cierre una cadena como ésta. Por un lado, como cinéfilos, porque tenemos menos posibilidades de adquirir películas y series (menor oferta = precios más caros) y por otro, porque a nadie le gusta que hayan más cesantes en las calles. Pero cuando esa cadena se va al carajo por dejarse estar, por no tener dos dedos de frente para captar no sólo las tendencias del mercado sino lo que el consumidor espera de su proveedor, que creyó que prestigio, trayectoria y apellido le bastaban para salvarse ¿no es un poquito carerraja andar pidiendo compasión?

Blockbuster

NOTA: Desde esta semana, pueden encontrar mis columnas en http://www.gamervip.cl, web dedicada al mundo del videojuego, en la que iré subiendo mis columnas tambien. No serán siempre las mismas, hay material que pondré allá y no acá, y viceversa, así como tambien muchas que se repetirán el plato. Y ojo, que no será el único cambio que pueda haber por aqui en el corto plazo. Estén atentos.

fretamalt@hotmail.com  @panchocinepata