con olor a hombre

Tras una nueva misión de rescate, el grupo de mercenarios conocido como Los Indestructibles, encabezado por Barney Ross(Sylvester Stallone), y que incluye a su brazo derecho Lee Christmas (Jason Statham) junto a otros especialistas como Gunnar Jensen(Dolph Lundgren), Halle Caesar (Terry Crews),  Toll Road (Randy Couture) y Billy ‘The Kid’ Timmons (Liam Hemsworth), celebra en su bar de siempre.

Pocas horas después, Ross es visitado por un antiguo conocido suyo, Church(Bruce Willis), quien le recuerda una antigua deuda vigente entre ambos, que saldará si consigue recuperar para él una caja extraviada en un avión caído en los bosques de Rusia, obligándole a incorporar a su equipo a una persona de su confianza, Maggie (Yu Nan), la única persona capaz de abrir esa caja.

Sin embargo, y aunque Ross y los suyos consiguen llegar al cofre sin problemas aparentes, la aparición de otra banda de mercenarios encabezada por Vilain(Jean Claude Van Damme) roba el cargamento, en una rápida operación que cuesta la vida a uno de los hombres de Barney, quienes, luego de la partida de Vilain, juran venganza de su compañero…

Una de las grandes virtudes de una de las grandes películas de 2010, Los Indestructibles, fue traer de vuelta ese cine de acción que tanta nata hizo en los últimos estertores de la Guerra Fría. Ese cine en el que daba lo mismo si el argumento era más descerebrado de lo recomendable, sino que lo que importaba era la cantidad de balas disparadas, la cantidad de cadáveres enemigos volando con las explosiones y que el héroe americano de turno saliera lo menos malherido posible. O incluso, saliera bien herido pero caminando erguido con la bandera por delante.

Muchos pensaban que con el término de la guerra fría este cine (así como el de espionaje) se iba a pique. Pero no fue así. La guerra no terminó, sólo cambió de nombre, de locaciones y de enemigos. Así no es de extrañar que si James Bond pudo reinventarse con Pierce Brosnan primero y Daniel Craig después (no he visto Skyfall, pero la tengo apuntada para luego), el cine de acción más brutal del medio haya vuelto de las cenizas.

Aunque en rigor, nunca se fue del todo. El surgimiento de intérpretes como Jason Statham, Vin Diesel o The Rock Dwayne Johnson hacía suponer que este género si bien ya no la rompía como antes, estaba no muerto, pero si dormido. Y fue este retorno, con un Sylvester Stallone más cerca del asilo que del gimnasio a la cabeza, el que abrió una escalada de filmes “como loh hombreh” que han vuelto a ocupar un lugar considerable en la taquilla.

Y esa es la filosofía que inspira a esta secuela titulada simplemente Los Indestructibles 2 que trae de vuelta a la pandilla de Stallone, Lundgren y Statham, reforzada con personajes de la talla de Arnold Schwarzenegger y Bruce Willis (sus eternos competidores en su momento, aunque en algún minuto fueron socios de negocios…existe aún Planet Hollywood?), Jean Claude Van Damme, acaso uno de los que peleó el título de sucesor legítimo de esta banda, y el rey de los virales, el inmortal e invencible Chuck Norris. Y vistos los resultados de taquilla (lograr US$ 300 millones por un puñado de vejetes es una hazaña tremenda) el método vuelve a funcionar.

Y cómo no, si las películas de este tipo por un lado tienen una pretensión bien básica y simple: entretener. Por otro, y como consecuencia de eso mismo, no es un cine que busque trascender por su profundidad intelectual o pretensión artística, lo cual para muchos “cineastas” y “cinéfilos” puede ser una blasfemia, es a la larga su mayor virtud.

Películas como Los Indestructibles 2 están más allá del bien y del mal. Vale, no tendrán méritos para quedar en los grandes recuentos del año, pero tienen demasiadas virtudes como para ser despedazadas y quemadas con un lanzallamas. Porque por simplona que sea su trama, lo cierto es que logran conectar con el espectador con una cercanía que ya se quisieran todos esos pseudorealizadores que pueblan festivales de cine por y para  hipsters.

Y si bien Los Indestructibles es un filme donde las divertidas (y a ratos insólitas) escenas de acción son las que marcan la pauta, el guión se las arregla para introducir diálogos notables, relacionados con la edad, carreras y hasta características personales de sus intérpretes, lo cual le da un plus por sobre otros filmes del género, incluso sobre su predecesor de 2010.

Ver una película como ésta es como hacer un lado el mejor restorán, de esos donde no sabes si fuiste a comer o a mirar una exposición, y prefieres irte a una de esas picadas que uno aún puede encontrar y te pides una tremenda chorrillana o un sándwich de mechada. No tendrá mucho estilo, ni mucho contenido saludable; será todo lo tóxico que quieras, y tal vez después te arrepientas de las consecuencias, pero por Dios que lo disfrutaste. Así es Indestructibles 2, y uno no puede sino dar las gracias por eso.

***1/2

EXPENDABLES 2

Director: Simon West

Intérpretes: Sylvester Stallone; Jason Statham; Dolph Lundgren; Terry Crews; Randy Couture; Jean Claude Van Damme; Jet Li; Liam Hemsworth; Chuck Norris; Arnold Schwarzenegger; Bruce Willis; Yu Nan; Charisma Carpenter.

Acción

2012

fretamalt@hotmail.com @panchocinepata

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