y todo pasó en un solo día

El 25 de octubre de 1985 era un día normal para Marty McFly (Michael J. Fox): otra vez llega tarde a clase y su inspector general lo vuelve a amonestar; su banda es rechazada en una audición; su padre, George (Crispin Glover) debe soportar las bravuconadas de su jefe -y matón de toda la vida- Biff Tannen (Thomas F. Wilson), su madre, Lorraine (Lea Thompson) bebe en grandes cantidades y se le ve muy amargada con la vida, y sus hermanos son unos pelmazos natos.

El único alivio de Marty son los encuentros con su amigo, el físico Emmet L. Brown, “Doc” (Christopher Lloyd), quien esa noche lo ha citado en el estacionamiento de un mall para mostrarle su último invento: un auto De Lorean convertido en máquina del tiempo. Conocedor de diversas ramas de la ciencia, Brown ha desarrollado esta máquina de manera tal que al alcanzar el vehículo la velocidad de 88 millas por hora, y con un golpe eléctrico de 1.21 jigowatts, éste romperá la barrera del tiempo y llegará a la fecha que se desee. Para lograr este prodigio, Doc ha cargado el componente principal del vehículo, el condensador de flujos, con plutonio robado a unos terroristas libios que lo contrataron para que fabricara una bomba, único elemento capaz de generar .

Los libios se han dado cuenta del robo y siguen a Doc hasta el mall, matándolo a balazos. Huyendo, Marty sube al De Lorean y corre hasta superar las 88 millas por hora, lo que lo envía a una fecha que había marcado Doc: el 5 de noviembre de 1955.

Cuando Marty se logra dar cuenta que no está en su época, decide ubicar al Doc de ese año, para pedirle ayuda y volver a 1985. Pero entre medio conoce al que será su padre, a la que será su madre…y no puede evitar que ésta se enamore de él. Ahora tiene dos problemas serios, que comprometen no sólo su regreso al futuro, sino que su propia existencia…

Sigo con mi pago de deudas pendientes, esta vez con una película que vi por primera vez a los 9 años, en el extinto cine Lido, un día domingo de enero de 1986. Y aunque Volver al Futuro me gustó mucho en su momento, y me sigue gustando, la deuda con esta saga era tremenda, ya que sus segunda y tercera parte, por una torpeza mía, no las vi en cine.

Lo cual es grave porque, aparte de ser un filme divertido de principio a fin, es una saga redonda, complicada de rodar pero fácil de entender, que guarda en sus tres partes suficientes elementos como para constituirse en un todo sólido e integrado. No olvidemos que, después de todo, empieza y termina el mismo día calendario.

Por eso creo necesario redimirme.

Espero hacerlo señalando que su director Robert Zemeckis, pertenece a esa generación que surgió en el cine durante los ’80, que, dejando a un lado el cine más existencialista, personal, como quieran llamarle, que imperó durante gran parte de la década anterior, y optó por el divertimento puro y simple. Speilberg (quien produjo esta trilogía), Lucas, Dante, Wes Craven, en fin. Cine como éste fue muy habitual en los ochenta, pero los directores de este sector procuraron que su cine, por muy de entretención que fuera tuviera dos cosas: sesos y alma.

Sesos, porque vaya que contiene información científica, desde la muy básica hasta la más compleja, que otorgue a esta saga el sustento debido para que resulte una historia creíble. Sesos, porque no sólo tiene un buen respaldo científico, sino que además es una historia inteligentemente contada. Sesos, porque harto tuvieron que cabecearse para rodar, sobre todo las dos últimas partes, filmadas en el mismo año (pero en lugares y bajo procesos distintos) estrenadas con meses de diferencia y porque varios de sus protagonistas tuvieron que arreglárselas para interpretar más de un personaje , o bien, empleando más de un efecto (Michael Fox interpreta un Marty joven y otro adulto, en distintas épocas de la historia, y a sus futuros hijo e hija; Lea Thompson se interpreta adolescente, en decadencia, adulta, anciana, en fin, y Thomas F. Wilson pasa por un proceso similar)…bueno, eso más que son sesos, es voluntad de hacer bien la pega, pero cuenta igual.

Alma, porque uno disfruta como niño de cada escena de la película, se rie con sus chistes, se impacta y hasta se emociona a ratos, tanto que cuando uno ha visto la trilogía completa (o por separado, da lo mismo en ese sentido) muchas veces, sigue sintiendo las mismas sensaciones. Películas sin alma se estrenan muchas cada año, y por espectaculares que sean y graciosos que resulten sus personajes, cuando a los días te olvidaste de que se trataba y cuando la vuelves a ver solo dices un “ah, de veras que pasaba esto” es porque las cosas no se hacen bien. Y el primer ingrediente para hacer las cosas bien es echarle ganas y comprometerse con lo que se hace.

En Volver al Futuro así sucede, y cuando uno revisa en los extras de los dvd o br lo mucho que se divertía el equipo, encabezado por Zemeckis y su coguionista Bob Gale, haciendo la película, aprendiendo a tocar guitarra o a montar, y bromeando, bromeando y bromeando. Todas esas sensaciones se transmiten desde la pantalla y el público lo recoge.

Porque Volver al Futuro va más allá de los viajes temporales, sino que su gran trama es, por un lado, la conversión de Marty, de adolescente sin mucho criterio a hombre, aprendiendo a ser responsable, a pensar dos veces antes de actuar y a dar espacio a la superación personal propia o ajena (al mismo tiempo que busca recobrar a su época Marty ayuda a su padre a no ser tan pelmazo, a si mismo y al Doc a vivir más allá del laboratorio). Por otra parte, tenemos un filme de aventuras al viejo estilo, pero con apariencia contemporánea, con un joven héroe, un mentor, una chica y un villano, sometidos todos a fuerzas que están más allá de su control, debiendo el héroe sacar lo mejor de si mismo para salir victorioso.

Si, la misma vieja historia. La misma vieja y buena historia. En el fondo no cambia nada, sólo la manera de contarla. El héroe no anda a caballo, solo maneja un De Lorean que viaja en el tiempo.

Pero en el fondo es la misma vieja historia, y por eso es que 25 años después sigue siendo tan grande.

Algún dia a alguien se le habrá de ocurrir contar como fue que Marty y Doc se conocieron, o que ha pasado después de la tercera película (se hizo, en una serie animada noventera, que no prendió mucho, y en unos cuantos videojuegos bastante pasables), pero las experiencias han sido tan desastrosas (cofcofStarWarscofcof) que mejor cruzo los dedos porque ésta y otras sagas semejantes nunca sean vueltas a tocar ni aún por sus realizadores, y seguirlas disfrutando como las conocimos. A veces, los cambios están de más.

****

VOLVER AL FUTURO/BACK TO THE FUTURE

Director: Robert Zemeckis

Intérpretes: Michael J. Fox; Christopher Lloyd; Lea Thompson; Crispin Glover; Mary Steenbugen; James Tolkan; Elizabeth Shue

Ciencia Ficción/Aventuras

1985 (Part I); 1989 (Part II); 1990 (Part III)

fretamalt@hotmail.com @panchocinepata

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