títeres modelo 2011…como el vino

Desde muy niño, Walter siempre fue fan de los Muppets. No se perdía un capítulo de su show, y prácticamente vivía para todo lo que fueran los Muppets.

Por eso, cuando su hermano Gary (Jason Segel) y su novia Mary(Amy Adams) deciden viajar a Los Angeles para su aniversario, invitan a Walter para que conozca el clásico Teatro y Estudio del Muppet Show. Claro que el lugar ahora se ve abandonado y a mal traer.

En su interior, Walter escucha al petrolero Tex Richmann(Chris Cooper) y sus planes de comprar el recinto, a bajo precio, tras descubrir petróleo en sus cimientos.

Desesperado, Walter cuenta lo sucedido a Gary y Mary, quienes deciden acudir a la casa de la rana Kermit, director y anfitrión del show, a contarle lo sucedido. Cuando se entera del destino del teatro, y del costo que implica recuperarlo antes que sea tarde, Kermit planea la única solución posible: reunir a la vieja pandilla y organizar un show benéfico…en menos de una semana.

Símbolos de la cultura popular estadounidense desde su creación, Los Muppets han sido uno de los grandes clásicos de la televisión estadounidense, influyentes hasta el día de hoy incluso en nuestras latitudes (31 Minutos), aunque su desempeño en cines haya sido bastante irregular, al punto que muchos daban a esta franquicia por muerta, sepultada y convertida en un bonito recuerdo hace unos años.

Eso, hasta que Disney compró la franquicia hace unos años, gestión que dio sus frutos a fines del año pasado con este filme, titulado simplemente como sus protagonistas, Los Muppets.

Y vaya que funcionó bien.

Y con una fórmula bien simple: hacer lo que siempre han hecho.

Porque pueden decir muchas cosas: el argumento de la película es demasiado simple y lleno de lugares comunes. Se desarrolla de manera obvia y predecible. El villano no puede ser más caricaturesco y la trama la puede deducir hasta un niño de tres años.

Eso, que para algunos sesudos resulta una blasfemia, es en realidad la mayor virtud de los Muppets. Su humor siempre fue simple, universal y blanco, con abundante slapstick y malentendidos. En el fondo, el Show de los Muppets no era otra cosa que una adaptación en vivo del humor cartoon, con animales antropomorfos que hablan, seres extraordinarios y celebridades invitadas a reírse un rato de si mismas. Y la película juega en los mismos términos y funciona.

Si, hagamos cuenta que todos los defectos que le achacan sean efectivos. Aún en ese caso, hay algo que reconocer: su honestidad. Incluso sus propios personajes dentro de la película reconocen la simpleza y predictibilidad de la trama, sin pretender pasar por otra cosa. Lo que se agradece. Filmes mucho mejor publicitados han tenido consecuencias peores.

Y está Amy Adams, ¿necesito decir algo más?

Los Muppets tiene esa gran virtud de no tomarse en serio a si misma (es lo que hay y así les gusta, y así nos gusta tambien) lo que no sólo se vuelve el mejor impermeable contra las malas lenguas. Sobre todo de las que hablan por decir algo.

(Aunque igual se me hizo raro escuchar los nombres originales. Kermit, Fozzy, Scooter, Rowlf, Statler y Waldorf, en vez de René, Figaredo, Ciriaco, Rufo, Ezequiel, Tadeo…pero bueh, detalles nada más)

***1/2

THE MUPPETS

Director: James Bobin

Intérpretes: Jason Segel, Amy Adams, Chris Cooper, Rashida Jones, Jack Black.

Comedia

2011

fretamalt@hotmail.com @panchocinepata

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