el principio: la reseña

El mismo día en que Bruce Wayne ha regresado a Gotham City tras una larga temporada en el exterior, el teniente James Gordon arriba a la ciudad proveniente de Chicago, junto a su mujer embarazada, Barbara. Gordon sabe al lugar al que ha llegado, la que es considerada como la peor ciudad para vivir en todo E.E.U.U. por sus altos niveles de delincuencia, criminalidad y corrupción, de lo que no tarda en darse cuenta cuando su compañero Arnold Flass recibe sobornos a vista y paciencia de todos, bebe mientras patrulla y golpea al primer pobre diablo que se le cruce, por puro gusto.

Mientras eso sucede, y por motivos que sólo el conoce, Bruce Wayne irrumpe en los barrios rojos de Gotham, experiencia de la que sólo cosecha una paliza que lo deja en pésimas condiciones, y un intento de arresto por dos policías que además trataron de robar su billetera. Malherido, en la biblioteca de su mansión recuerda el hecho que lo llevó hasta este momento: sus padres siendo asesinados a la salida de un cine por un asaltante. Bruce Wayne cae en la desesperación: tiene los recursos, tiene los métodos, tiene la voluntad, pero algo le falta. Dar miedo. En el acto, un murciélago irrumpe en la sala y se apoya en el busto de su padre. Por primera vez en la vida, Bruce Wayne tiene las cosas claras.

Lo comentamos hace unos días. He aquí uno de los más esperados lanzamientos del 2011, y que desde que se supo que sería llevada a la pantalla por Warner/DC, la ansiedad se disparó.

No es para menos. Como dijimos en una columna anterior, Batman: Año Uno es una obra fundamental del cómic estadounidense de las últimas décadas y una de las sagas más importantes en la biografía batmaniana, junto a The Dark Knight Returns, La Broma Asesina y Arkham Asylum, entre otras. Publicada entre febrero y mayo de 1987, la obra escrita y boceteada por Frank Miller (en sus mejores tiempos) y dibujada por David Mazzucelli, no sólo replanteó el primer año de carrera del Caballero de la Noche, sino que sentó las bases sobre las cuales debía contarse la saga del murciélago, y las principales características del personaje.

Año Uno es una obra mayor dentro del cómic, que muchos llegaron a alucinar con una puesta en escena que, pese a los buenos momentos provocados por Tim Burton, el combo de Bruce Timm y Paul Dini en la animación, y Christopher Nolan (que recogen elementos de la historia en sus adaptaciones), nunca vio la luz. Hasta ahora. Y salió bien.

Porque no es una obra fácil de adaptar. Por algo Burton, Nolan y el resto sólo recogió momentos, elementos y ciertos conceptos de Año Uno. Así, el staff encabezado por Sam Liu y Lauren Montgomery tenía dos caminos: recoger el núcelo central de la obra pero con un enfoque nuevo y original (con el riesgo de tergiversar inconscientemente lo expuesto) o irse por el camino fácil y adaptar la obra en forma casi textual.

Optaron por lo último, pero que haya sido la salida más fácil, ocupando el mismo cómic como storyboard, no quiere decir necesariamente que la obra haya quedado sin alma. Por el contrario, la adaptación tiene, por sobre cualquier otra de sus virtudes, un respeto y lealtad enorme para con su original, haciéndole total justicia y solamente agregándole una mayor plusvalía. Año Uno, la película, sólo da aún más grandeza a su obra fuente.

Quien lo diría, en un momento en que la industria de la animación crece aceleradamente en productividad, aunque este año su calidad no haya estado a la misma altura, es un estreno directo a los formatos caseros la que se corona como el mejor filme animado del 2011. No es para menos. Pronto, en ImpactoHd.

***3/4

BATMAN: YEAR ONE

Director: Sam Liu/Lauren Montgomery

Voces: Ben Mackenzie; Bryan Cranston; Eliza Duskhu; Jon Polito; Alex Rocco

Animación

2011.

NOTA: Gente que ponga links a Cuevana u otros sitios para ver on-line o bajar películas, serán editados, en primera instancia, o borrados en caso de reincidencia.

fretamalt@hotmail.com @panchocinepata

jugando a las cambiaditas

Dave(Jason Bateman) y Mitch(Ryan Reynolds) son amigos desde chicos, aunque en la actualidad tienen vidas muy diferentes entre sí.

Dave es el abogado estrella de una importante corporación y que trabaja arduamente para lograr ser fichado como socio de la empresa, aunque eso le ha llevado a postergar la vida familiar con su mujer Jamie(Leslie Mann) y sus tres hijos, lo que le ha traído más de un problema a la hora de hacerse cargo de ellos.

Mitch, por su parte, es un soltero sin compromisos, haragán y desobligado, cuya vida gira en torno al sexo fácil, las drogas y la diversión, pero que está cansado de soportar que siempre le digan que es un pastel.

Cierta noche, tras unas cervezas de más, mientras orinan frente a una fuente en una plaza, Dave y Mitch conversan sobre sus distintas formas de vivir y que cada uno ansía tener la vida del otro. En pleno acto, un apagón general deja a toda la ciudad sin luz, por unos segundos, y se van a sus casas.

Pero al despertar, ambos amigos despiertan en un cuerpo…y una vida…que no son los suyos…

Se tardó en prender el género de las comedias este año. Muchas de las que se estrenaron, como dijimos antes, llegaron con atraso a las salas, las que llegaron a decir verdad dejaron bastante que desear, por fomes, predecibles o de pésimo gusto. Otras, simplemente no llegaron ni lo harán más que en formatos caseros. The Change Up (en español, Si Tú Fueras Yo o El Cambiaso), pertenece al segundo grupo.

Cierto es que tiene algunos elementos que resultan repetidos y que podrían hacer de ella otra víctima más condenada al WC: la historia de los cambios de cuerpos no es nueva y todas se basan más o menos en lo mismo. Abundantes chistes de camarín, bromas e imágenes de mal gusto. Ese estilo de comedias de amigos impuesto por Judd Appatow y su pandilla que, aunque funciona bien, empieza a caer en el abuso. Pero con todo, la cosa tiene su gracia. The Change Up, a decir verdad, tiene mucho de eso, pero a diferencia del 80% de lo que se ha estrenado en el género, divierte.

Las claves? una dirección ágil por parte de David Dobkin, cineasta del montón hollywoodense, pero que tiene buen tino para filmar comedias (Los Rompebodas, Adivina Con Quien Salgo), que sin ser un águila, se maneja con comodidas.

Por otra parte, un casting bastante acertado, con intérpretes que se manejan con facilidad en el espectro de la comedia. Sus años protagonizando Arrested Development le han hecho bien a Jason Bateman, todo un crack. Lo mismo Leslie Mann, cuya carrera se sostenido interpretando el mismo personaje, sin molestar a nadie. Al contrario, cayendo muy bien. Y Ryan Reynolds, siempre discutido, siempre vapuleado, sale bien parado del reto, logrando una buena química con Bateman. Por ahí vemos también a Olivia Wilde quien, manteniendo un bajo perfil, ha tenido un prolífico 2011.

Y aunque suene paradojal, la historia se resuelve con mucho tino.

Puede que nadie se acuerde de esta película el próximo año (y en el futuro menos), que muy pocos la quieran agregar a su colección (si está dispuesto a hacerlo de todos modos, no se olvide de pasar por ImpactoHd) pero no molesta y si se arrienda, se puede pasar un buen rato. Cumplidora.

 

***

THE CHANGE UP

Director: David Dobkin

Intérpretes: Jason Bateman; Ryan Reynolds; Leslie Mann; Olivia Wilde; Alan Arkin

Comedia

2011

fretamalt@hotmail.com @panchocinepata

wallmania

Cuando mirábamos con envidia, nostalgia y pena la confirmación de una novena fecha en Buenos Aires (y una décima, gratis, en julio) nos enteramos de este hecho:

Es decir, Roger Waters y su tour The Wall Live se apuntan una segunda fecha en Santiago, por fin! Y tal como se dijo en un comienzo, el 3 de marzo de 2012, el Muro se levantará por segunda noche consecutiva, en el Estadio Nacional.

Hecho inédito en el medio nacional. La última vez que una banda repitió por petición popular en Chile fue hace dos años Radiohead (banda que le debe a Pink Floyd más de algo). Nadie más, ni Iron Maiden con todo el tremendo culto que ostenta en Chile (no me tomen a mal, me gusta Iron Maiden) ni ninguno de los idolitos de plástico hechos en laboratorio lo han logrado. Así que noticias como ésta hablan bien de nosotros.

Por demás, según se ha comentado, y a diferencia de muchos eventos, donde uno se ubique se verá y disfrutará bien.

Así que no hay excusas. Si usted no alcanzó a ir el día 2, o quiere repetirse el plato, ya sabe que hacer. Corra por su entrada.

Ello, más el inminente estreno del documental Behind The Wall y lo bien que ha andado en disquerías la serie Why Pink Floyd?…son buenos tiempos para ser floydiano…

Y en otras noticias…QUIERO ESE POSTER!!!

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