el principio

Se ha entrenado y ha esperado por dieciocho años…cree estar listo.

En una época en que la DC Comics en el papel ya no tiene la menor idea de para donde va la micro, reconforta saber que su filial con Warner Bros., DC Animated se pone las pilas para ofrecer productos de buena calidad. Y con la ansiedad por The Dark Knight Rises creciendo cada día mientras más se acerca el día de su estreno, el más reciente proyecto de la filial es, literalmente, filete de primer carne: Batman Año Uno.

Para entender la importancia de esta saga hay que recordar que durante 1986, con la saga Crisis en las Infinitas Tierras (cuya publicación en quioscos es inminente) reestructuraba el orden cronológico de sus personajes, y había que dar un nuevo comienzo a éstos. Superman corrió por cuenta de John Byrne con Man of Steel, miniserie de 6 números que constituyó el origen definitivo del Hombre de Acero (o el que solía ser antes de Smallville)dejando a Batman a cargo del hombre que lo trajo de vuelta a la palestra con The Dark Knight Returns, Frank Miller.

El resultado fue una serie de cuatro partes, publicada en los números 404 a 407 de Batman, febrero a mayo de 1987, que, alejándose totalmente del estilo del superhéroe tradicional, y acercándose más al policial, al cine negro y al pulp, sin villanos extravagantes en medio, nos relata en paralelo la vida de dos hombres, Bruce Wayne/Batman por un lado, James Gordon por otro.

El mismo día en que Bruce Wayne ha regresado a Gotham City tras una larga temporada en el exterior, el teniente James Gordon arriba a la ciudad proveniente de Chicago, junto a su mujer embarazada, Barbara. Gordon sabe al lugar al que ha llegado, la que es considerada como la peor ciudad para vivir en todo E.E.U.U. por sus altos niveles de delincuencia, criminalidad y corrupción, de lo que no tarda en darse cuenta cuando su compañero Arnold Flass recibe sobornos a vista y paciencia de todos, bebe mientras patrulla y golpea al primer pobre diablo que se le cruce, por puro gusto.

Mientras eso sucede, y por motivos que sólo el conoce, Bruce Wayne irrumpe en los barrios rojos de Gotham, experiencia de la que sólo cosecha una paliza que lo deja en pésimas condiciones, y un intento de arresto por dos policías que además trataron de robar su billetera. Malherido, en la biblioteca de su mansión recuerda el hecho que lo llevó hasta este momento: sus padres siendo asesinados a la salida de un cine por un asaltante. Bruce Wayne cae en la desesperación: tiene los recursos, tiene los métodos, tiene la voluntad, pero algo le falta. Dar miedo. En el acto, un murciélago irrumpe en la sala y se apoya en el busto de su padre. Por primera vez en la vida, Bruce Wayne tiene las cosas claras.

No esperen encontrarse en este filme con los villanos y aliados clásicos del universo batmaniano. Aqui no hay un Joker, ni un Robin, ni siquiera el batimóvil. Pero que mas da, la historia tiene todo lo que necesita para entender quien es Batman y que monos pinta en su mundo. Suficiente para convertir esta serie en el clásico que fue y que, según dicen las primeras observaciones le hacen total justicia a su fuente. Por algo ha sido uno de los proyectos más anhelados de ver en movimiento a lo largo de la historia y que desde que se supo que llegaría en formato animado, la expectación creció, y según parece, el filme de Sam Liu y Laurent Montgomery, con voces de Bryan Cranston(Breaking Bad), Eliza Dushku y Benjamin Mackenzie, entre otros, ha cumplido las expectativas con intereses.

Pese a las pelotudeces que hace DC en el papel, son buenos años para ser fan de Batman: Arkham Asylum elegido el mejor videojuego del 2010, Arkham City va para lo mismo, Año Uno y The Dark Knight Rises. Me gusta esto.

Ya saben donde consultar por su versión en bluray…cofcofImpactoHdcofcof

fretamalt@hotmail.com @panchocinepata

volviendo a la luz en la ciudad luz

El guionista y aspirante a novelista Gil Pender(Owen Wilson) ama París. Por eso, no lo pensó dos veces cuando su novia Inez(Rachel McAdams) y sus suegros le han invitado a pasar una temporada en la ciudad Luz, donde Gil solo busca disfrutar lo más posible cada minuto, aunque Inez y sus republicanos padres no entiendad qué es lo que a Gil maravilla tanto, aprovechando cada pequeña oportunidad que tienen para menospreciarlo. Sobre todo cuando Inez se encuentra con Paul(Michael Sheen) ex compañero de universidad, un arrogante intelectual que no pierde oportunidad de hacer gala de su alta cultura y que a Gil cae como un ladrillo.

Cierta noche, tras una cata de vinos, aburrido de tantos snobs, Gil se aparta de su grupo y se sienta en una escalera a tratar de pasar los efectos del vino. Cuando da la medianoche, frente a Gil se detiene una carroza, de cuyo interior un grupo de personajes vestidos a la usanza de los años ’20 le invita a subir. Incrédulo, Gil accede y es llevado a un club nocturno donde todos visten y se sienten a principios de siglo, pero lo que a Gil más llama la atención es descubrir en este local a F. Scott Fitzgerald(Tom Hiddleston), Ernest Hemionghway(Corey Stoll), Salvador Dalí (Adrien Brody), Gertrude Stein (Kathy Bates) y a la amante de Picasso y Heminghway, Adriane (Marion Cotillard)…

Hace tan sólo una columna yo decía que Woody Allen ya no era el de antes, y no voy a desdecirme de ello. Salvo por Matchpoint(2005), Scoop (2006) y Vicky, Cristina, Barcelona (2008) la filmografía alleniana los últimos diez años ha tenido más bajas que altas (llegando a su punto más bajo con You will met with a Tall Dark Stranger, del año pasado, quizás la primera vez que llegué a odiar a Woody). Muchos atribuyen a que a los 80 años ya no se está en edad, ni se tiene el cuerpo ni la cabeza para hacer una película al año, y hacerla bien, y que por mucho que Allen sea un gran fotógrafo de paisajes y ciudades (que sigue haciendo, digan lo que digan de sus películas). Tal vez sea cierto y deba hacer caso a las sugerencias de dejar de filmar una cinta al año y en vez de eso demorarse más y hacer las cosas bien.

Porque entre Scoop y Medianoche en París, pasaron más de cinco años, y a decir verdad, funciona de lo mejor. Que haya sido ovacionada en Cannes y además haya funcionado muy bien en taquilla en Estados Unidos como hace mucho no le pasaba a Allen da fe de ello.

No es primera vez que Allen se instala en París. Ya lo había hecho, parcialmente, en Todos Dicen Te Quiero (y si nos ponemos quisquillosos, gran parte de Que pasa, Pussycat? de 1965, de la que fue guionista y tuvo un pequeño papel) pero es primera vez que saca real provecho del entorno, el que aparece en función de la historia que se cuenta, y no al revés, como sucedió con gran parte de la filmografía “europea” de Allen.

Así como tampoco el entorno tampoco ahoga a Allen, que construye una historia mágica y surrealista, que a ratos nos recuerda a uno de sus clásicos, La Rosa Púrpura del Cairo. A ver, personaje aburrido del medio en que le tocó vivir (antes Jeff Daniels, como personaje de una película que sale de esta para conocer el mundo, hoy Owen Wilson) que de una manera inexplicable termina entrando en un mundo paralelo donde se siente a gusto y se siente querido.

La historia fluye lo bastante bien como para entretenerse de lo lindo sin marearse entre tanto viaje en el tiempo, y está contada e interpretada de manera tal que uno entiende a Gil, hasta solidariza con él y comparta sus motivos para preferir un mundo surreal al cual no tiene idea cómo llegó, pero donde siente que pertenece mejor y no lo retan tanto.

Ese tipo de empatías con sus personajes que a Allen hace rato no le resultaban, son siempre bienvenidas.

Reconforta saber que pese a todo Woody Allen sigue siendo Woody Allen. Se agradece que de cuando en cuando vuelva a hacer el cineasta que aprendimos a disfrutar y a querer, con cintas agradables, inteligentes y divertidas a la vez.

Quizás pedirle que salga de esa tendencia (una buena película por cada cuatro o cinco bostas) sea para que Allen, el único que no se ha dado cuenta, nos mande al carajo. Okey, pero soñar no cuesta nada, y quien sabe, en una de esas se entusiasma y se manda joyitas más seguido.

(O al menos que si las estrenen en cine por acá cuando corresponda…y si no, bueno, ya puede ir pensando en encargarla a ImpactoHd)

***1/2

MIDNIGHT IN PARIS

Director: Woody Allen

Intérpretes: Owen Wilson; Rachel McAdams; Marion Cotillard; Adrien Brody; Kathy Bates; Corey Stoll; Tom Hiddleston; Allison Pil; Carla Bruni-Sarkozy

Comedia-Romance

2011

fretamalt@hotmail.com @panchocinepata